Derrotar la muerte


Hoy hace cuatro años que en la Calle 8 de Miami festejaban por adelantado la muerte de Fidel. Por eso quiero que la primera entrada de este blog, que nace hoy 31 de julio de 2010, viviendo el regreso victorioso del Comandante, vencedor del odio y de la muerte, sea esta respuesta a la revista argentina Sudestada poco antes de aquella fecha, en junio de 2006. Sí, “el muerto que vos matasteis goza de buena salud” y agregaría, luego de leer sus reflexiones, que ha regresado precisamente para ayudar a salvar al mundo de la muerte.

Cómo observa el futuro cercano sin Fidel Castro?

Cada día que Fidel no esté, será un día de derrota para los Estados Unidos, un día en que se recuerde que no pudieron vencerlo ni con la guerra, ni con el asesinato; ni con el bloqueo económico, recrudecido después de la caída de la Unión Soviética. Esa será la victoria definitiva de Fidel frente al imperialismo.

Esa victoria no tendría sentido si la Revolución no continúa. Fidel no hubiera trabajado intensamente todos estos años, no hubiera consagrado su vida a la educación de nuestro pueblo, si no es para que la Revolución lo sobreviva. Sería absurdo, por muchas ilusiones que se hagan, que un hombre haya levantado esa obra junto a su pueblo para que no lo trascienda.

¿Cómo va a explicarle Estados Unidos al mundo que a pesar de su bloqueo exista una Cuba con solución de sus problemas económicos, con un sistema energético ecológicamente sostenible, con más de un millón de graduados universitarios, con una producción de primer nivel mundial en informática, en biotecnología? ¿Cómo le van a explicar eso al mundo a pesar de que ya no esté Fidel? La ausencia física de Fidel lo va a hacer más grande y su obra va a crecer más, será la consagración de la derrota de los que hicieron todo, sin ningún tipo de escrúpulos, por vencerlo. Lo va a demostrar la sobrevivencia de su obra, que no es sólo Cuba. Si hoy existen procesos revolucionarios en Venezuela, en Bolivia, si se están produciendo todos estos cambios en los gobiernos del continente, es en gran parte porque la Revolución Cubana sobrevivió. Si no, no estaríamos hablando de la noche del neoliberalismo en América Latina, y todo eso es también Fidel. Si después de Fidel no está sólo Cuba, está Latinoamérica, está Venezuela, está Bolivia, el que tiene que preocuparse con lo que va a pasar después de Fidel Castro es el gobierno de los Estados Unidos. Los que tienen que estar muy preocupados por todo lo que está pasando en América Latina, gracias en buena medida a la permanencia de Fidel y de la Revolución Cubana, son ellos.