Fariñas: Que suenen a Mozart los mágicos errores


Jose Luis Fariñas

José Luis Fariñas, Resurrección, acuarela, 2010

«Siéntate sobre mi silencio y desármate de nuevo», reclama el verso final del poema «Tamborileo» con que el maestro Jose Luis Fariñas acompaña su acuarela «Resurrección».

Tamborileo

Que suenen a Mozart los mágicos errores,
estudia sin piedad las malas pasadas
pero no ensucies la arena,
recrea con el tambor que te persigue,
el tambor nuestro de cada pena,
recóndito trasto de compás entero,
escondido en plena superficie
como un bastón de madera despreciable y única,
semejante al esqueleto de un paraguas ritual,
idéntico a un abrazo detenido que entrepunza,
un sencillo bastón para todo.

Siéntate sobre mi silencio y desármate de nuevo.

12 pensamientos en “Fariñas: Que suenen a Mozart los mágicos errores

  1. COMENTARIO
    Se desparraman inciertos
    los cantos por las praderas;
    un aguijón que te despierta
    resume su veneno ante el precipicio
    donde caen impunes las mentiras.
    El viento se lleva las notas bajas
    que el oído anota al pasar el viento.

    ¿Qué sabes tú de las fuerzas internas?
    es el estribillo que repite el eco.
    Pero ahí están los magos y los chamanes,
    junto a las luciérnagas de la selva,
    haciéndonos señas por el sendero oculta
    el empedrado camino al conocimiento.

    Los tambores quedaron resonando
    en la oquedad albiceleste del planeta
    interrumpidos por el silbido del sol
    que en forma de iones se expresa.

  2. No entiendo, si aMozart se lo cita para reprocharle algo ( lo cual seria monstruoso) o qué cvosa. Poco claro, amigo poeta

  3. Amigo Horacio, no creo que le podamos exigir claridad a la poesía. La poesía no es periodismo.
    «Que suenen a Mozart los mágicos errores,
    estudia sin piedad las malas pasadas
    pero no ensucies la arena,
    recrea con el tambor que te persigue,
    el tambor nuestro de cada pena,»
    Me parece de una sensisibilidad que, lejos de reprochar, convoca la belleza.

  4. Amigo poeta: le parece que Antonio Machado es obscuro?

    Soy admirador tambien de Rilke y Trakl. pero los entiendo.
    «Que suenen a Mozart los magicos errores» sigue siendo, poéticamente ,incomprensible, para mi. (soy un mozartiano fanàtico:-))
    Un abrazo de Horacio

  5. Estupendo poema, del maestro Fariñas.
    Aclarándoles, que estoy muy lejos de ser un entendido, y mucho menos, un especialista, quiero dejarles mis puntos de vista, ante la crítica de Horacio:
    Lo esencial en la poesía, no es lo que dice; sino, como se dice. La semántica de las palabras, cambian en el metalenguaje poético. El poema no debe decir; debe sugerir, y por ende, a cada uno puede sugerirle algo distinto (si bien, han existido corrientes, muchísimas, y un día fue de uso el poema panfletario). Por ej, a mí me dicen, los tres primeros versos:
    «Que saque provecho de sus errores / estudia críticamente tu mal accionar / pero no te envilezcas con ellos, no ensucies tu presente, etc»…esto, en una primera lectura; puede en segundas, regalarme otras interpretaciones…Ahora, más allá de lo que me surgiere; me llega su ritmo, su intensidad poética; que en la poesía actual, sustituye, con derecho propio, a la belleza del lenguaje. Estas características rítmicas, en su intensidad, es la que realiza el poema en cada lector; es lo que lo distingue de la prosa narrativa. Ya no se puede buscar la poesía, en un poema, a través de palabras “bellas”, altisonantes…hoy todas las palabras pueden ser “poéticas”, lo verdaderamente importante, es su colocación, su ubicación dentro del poema –y más aún, su función.
    Desde otro ángulo, el poema actual, es síntesis, es el ingenio de decir más con menos, con intensidad e inteligencia, buscando el ritmo en el discurso, sin apoyarse en la rima, con versos blancos, y un realismo claro –lo que no quita la libertad, en la hermeticidad o claridad, que guste el poeta -. Pero aún, cuando no entendamos -o ni el mismo poeta, esté impuesto de lo que quiere decir-, cuando el “vuelo” del poema no sea «de este mundo»; si refleja emociones, si es rítmico al oído…podemos decir que estamos ante un poema; con poesía (que no son sinónimos.

    Pienso, que todo amante de la poesía hispanoamericana, o todo el que guste de ella: debe leer a Cesar Vallejo (para muchos; marcan un antes y un depués.

    Discúlpenme la perorata y el atropello en mi decir; que voy corto de tiempo. No aspiro a ser concluyente, ni mucho menos. Me apasiona la poesía y tengo a bien el intercambio esclarecedor, que sume; y no la controversia impositora, que busca ganar.
    Respeto, que a Horacio, no le guste el poema; está en su derecho. Sólo quisiera hacerle saber; que para nada el poema “ofende o demerita” a Mozart: más bien, lo trae como paradigma de lo bello.

    Les dejo algunos conceptos relevantes, al repecto de lo anterior.

    «La poesía es conocimiento,salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro… Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.» Octavio Paz

    «El verso ha de ser como una espada reluciente, que deja a los espectadores la memoria de un guerrero que va camino al cielo, y al envainarla en el sol, se rompe en alas». José Martí.

    Felicitaciones a Fariñas, por la poesía de su acuarela y poema.
    Gracias Iroel, por compartírnoslo.
    Saludos,
    José Valle

  6. No he dicho que el poema no me gusta! Solo digo que «Mozart» es una palabra puesta asi, porque si.
    Ademas, cuando explica lo que es la posia actual, opienso que es un jiovencito, o que ha leido poco y nada de poesia: Todo lo que para el es caracteristica de actuslidad. es viejo. Yo tengo 77 y desde adolescente ya leia èpoesia como la que dice José. Y la escribia yo tambien. Pero nunca la poersia debe ser, (salvo en el dadismo y el primer surrealismo) incomprensible. El poemma del que hablamos ES comprensible, pero esa palabrita màjica «Mozar» puesta alli, es un disparate poético. Creo que hay demasiado presuncion en estos poetas, que no han leido.

    Un abrazo de Horacio

  7. Sea, Horacio, sea; que no fue mi intención molestarle.
    Está en su derecho de no entender el uso del nombre del músico, y considerarlo «un disparate poético»; soy verdaderamente presuncioso al querer explicarle, lo que denoto, UD domina mucho más.
    Valga su decir «que no han leído», que me llama a leer mucho más (digo, pensando que se refiere a mí, en la presunción, de que me llame poeta.
    Siento que no debí detenerme en su opinión; pues, bien puede el poema defenderse por sí, solo (además de que este blog, no es precisamente un taller literario.
    La tolerancia me llama a aceptar cualquier opinión, que no violente mis principios.
    Quise esclarecer, y le resulté pedante o presumido; lo que me lleva a reiterarle mis disculpas. Sólo agregar, ante su categorización de «monstruoso», que a últimas, el autor tiene el derecho de no admirar a Mozart; hasta puede detestarlo: por qué, no? (Piénselo.
    Deséole buenas fiestas y, en la plenitud de mi respeto, un abrazo,

    José Valle

  8. Felices fiestas para usted, amigo poeta!–Pero respecto al «derecho» de non admirar a Mozart, le recuerdo » se puede pero no se debe»-

    Salvo si se es sordo 🙂

    Felicidades a usted y a todos los suyos.

    Horacio.

  9. Siento llegar tarde a estos comentarios. Por favor, decirle a Fariñas que lea es como decirle a quien escribe aquí que aprenda a hablar!!! Fariñas es extremadamente culto, hijo de un monumento de la poesía culta cubana y gran admirador de Mozart, además. Si en vez de hallar el camino de la crítica fácil y desenfrenada, virárase su frase al revés, se vería como el poeta quiere convertir los errores (aunque sean mágicos) en algo tan delicado como las sonoridades del músico q sirve de entrada a esa serie de consejos. Baste entender la suma de imperativos que siguen. Teniendo como amiga la gramática, le recuerdo que una orden como un consejo en español se puede introducir por que+subjuntivo (ej: «que vengas te digo!») pero también una plegaria, un deseo profundo: «que lleguen pronto las vacaciones». Sin conocer el lenguaje, no se puede entender ni a Fariñas, ni a Vallejo (que lo tuerce a su manera) ni a nadie. Tampoco si nos falta sensibilidad. Desafío a duelo al mejor lector con el mejor de los pintores cubanos de hoy, que además escribe maravillas como estas.

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