¿Obama en el Gran Teatro o el gran teatro de Obama en La Habana? Por Iroel Sánchez


Cuba, América Latina y el mundo escucharon con gran expectativa a Barack Obama este 22 de marzo desde el Gran Teatro de La Habana, con un discurso conciliador, inteligente y seductor. No era la primera vez en que durante su visita usaba ampliamente de la palabra y se dirigía a los cubanos a través de la televisión nacional, pero sí la única en que el Presidente de los Estados Unidos no compartiría con nadie el escenario y tendría todo el espacio para sí desde que dos días antes arribó a esta Isla.

President Barack Obama speaks at El Gran Teatro de Havana, Tuesday, March 22, 2016, in Havana, Cuba. (AP Photo/Pablo Martinez Monsivais)

Barack Obama mira el teleprompter en El Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso” (AP Photo/Pablo Martinez Monsivais)

Como corresponde a la cultura política que representa, y ha venido ocurriendo desde que puso un pie en La Habana, otra vez nada fue dejado a la casualidad, y para más precisión, los teleprompters traídos desde Washington, ¿los mismos que utilizó en la grabación de su diálogo con el cómico más popular de Cuba? lo escoltaban a cada lado del escenario con un discurso cuidadosamente escrito.

Para un espectador atento de la platea, eran perfectamente reconocibles un par de personas —situadas dentro del grupo de 40 congresistas que viajaron desde EE.UU. para la ocasión— en cada momento en que la palabra del orador debía ser respondida con palmas. Ese grupo de legisladores, y la delegación estadounidense que acompañó al Presidente en su visita, fueron los únicos que aplaudieron las numerosas veces en que su intervención tomó el camino de los consejos paternalistas, o peor aún, el de la injerencia más o menos disimulada.

Unos segundos antes de comenzar, un apresurado utilero colocó delante del podio el escudo del águila calva, como si fuera necesario un signo de prevalencia entre las banderas cubanas y estadounidenses doblemente situadas al fondo del escenario y frente a los espectadores.

Como era  previsible, el comienzo estuvo dedicado a condenar los atentados terroristas que acaba de cometer el Estado Islámico en Bélgica y al compromiso de «hacer todo lo que sea necesario» para «llevar la justicia a los responsables» pero, como era esperable, ni ese terrible hecho motivó en el orador una referencia a los 3 478 cubanos que han muerto víctimas del terrorismo practicado, financiado y alentado desde Estados Unidos contra el país que, según sus propias palabras le dio una «calurosa bienvenida» junto a su familia y su delegación. Mucho menos habló de la total inacción del Gobierno que encabeza «para llevar la justicia a los responsables» de esos crímenes.

Varias veces, sin embargo acudió al storytelling, que el escritor Christian Salmon define como la «máquina de fabricar historias y formatear las mentes», para —desde relatos personales tratados con intencionalidad política— presentar la Revolución Cubana como algo del pasado. Así nos contó verdades incontrastables: que su padre arribó a EE.UU. en 1959 y que él nació el mismo año de la invasión de la CIA derrotada en Playa Girón, para encubrir que hechos como el secuestro del niño Elián González y la injusta prisión de los cinco antiterroristas cubanos corresponden al siglo XXI y fueron vividos por las más jóvenes generaciones de esta Isla.

Pero hay que reconocer que también hubo elogios: cualquier persona inteligente —Obama lo es— sabe que las críticas son más fáciles de aceptar si van precedidas por aquellos. Nuestros médicos y atletas fueron aplaudidos, siempre a título individual, sin reconocer, y mucho menos cuestionar, los programas y regulaciones en pleno funcionamiento que el Gobierno de Estados Unidos ha destinado a privarnos de ellos.

Algunos pares opuestos fueron insistentemente utilizados durante el discurso (jóvenes-historia, Estado-individuo, Gobierno-pueblo, pasado-futuro), en una estrategia divisiva dirigida al interior de la sociedad cubana en la que el storytelling retornó apoyado en «emprendedores» emigrados exitosos, cuyo ejemplo nuestro invitado cree debemos y podemos seguir a partir del «cambio» que él ya no nos impone, sino que nos sugiere desde nuestros propios compatriotas que han aprovechado las «oportunidades» que el capitalismo estadounidense ofrece y lo que le contaron algunos de los que se dirigieron a él cuando un día antes asumió el rol de Papá Noel en una cervecera de La Habana. Por cierto, la palabra cambio estuvo 14 veces en el discurso.

Lo que enseña la realidad es que por cada éxito quedan miles en el camino, y que cada triunfo económico en el mundo de hoy supone la mayoría de las veces el hundimiento de las esperanzas de muchos. Estimular la iniciativa privada en Cuba, cuando como profesor de Harvard sabe que la mayor verdad contenida en el Manifiesto comunista es que ella está abolida en la práctica para nueve décimas partes de la humanidad, no es precisamente un acto de honestidad.

Después de recorrer  algunas similitudes entre Cuba y EE.UU., el contraste interesado entre los dos países tuvo un párrafo clave en que la democracia es monopolio del sistema que EE.UU. ha tratado de imponer en el mundo; el socialismo es sinónimo de cerrazón y el Estado cubano es un secuestrador de derechos:

«Cuba tiene un sistema unipartidista, Estados Unidos una democracia multipartidista; Cuba tiene un modelo económico socialista, Estados Unidos un mercado abierto; Cuba recalca el papel y los derechos del Estado, Estados Unidos se funda en los derechos del individuo».

Sin embargo, habría que preguntarle a los norteamericanos cuántos días duraría su sistema multipartidista si, como los cubanos, tuvieran derecho a nominar y elegir entre sus iguales, sin intermediarios de ningún partido, quiénes los representan. En la misma línea democratizante, el mismo Presidente para el que un día antes solo existían emprendedores de éxito y para el cual los trabajadores parecían no existir, nos dijo en el escenario del Gran Teatro que en su país «los trabajadores tienen voz», omitiendo que en su tierra solo el 11 por ciento de los empleados está sindicalizado.

Mirando a nuestro alrededor, allí donde a EE.UU. no le parecen mal el «sistema», la «democracia» y el «modelo económico», resulta que el ejercicio real de «los derechos del individuo» es, a pesar de ser mucho más mencionados que en Cuba, una quimera. Como dice el historiador Fernando Martínez Heredia, supone una tremendísima confusión, pero pudiera existir una parte de las personas que piense que porque Obama viene a Cuba, la situación material de una parte grande de los cubanos va a mejorar.

Ningún país del entorno de Cuba está mejor socialmente que esta Isla, a pesar de no tener bloqueo económico. Lejos de eso, sufren problemas como la violencia estructural, el trabajo infantil y el narcotráfico que aquí ni existen. Cuando EE.UU. habla de «empoderar al pueblo cubano» a lo que se refiere realmente es a la construcción de una minoría que, como en esos lugares, le administre el país de acuerdo a sus intereses. Ya dicen que no impondrán el desacreditado «cambio de régimen», aunque no han retirado un solo centavo de los multimillonarios fondos destinados a ello. Ahora quieren crear con sus nuevas políticas las condiciones para que lo hagamos nosotros mismos.

El 4 de junio de 2009 Obama habló, desde la Universidad de El Cairo, una ciudad emblemática para el Islam y el mundo árabe, a todo el Oriente Medio. Fue un discurso impresionante de un Presidente que no llevaba cinco meses en el cargo.  Fidel escribió entonces:

«Ni siquiera el Papa Benedicto XVI habría pronunciado frases más ecuménicas que las de Obama. Imaginé por un segundo al piadoso creyente musulmán, católico, cristiano o judío, o de cualquier otra religión, escuchando al Presidente en la amplia sala de la Universidad de Al-Azhar. En determinado momento no sabría si estaba en una catedral católica, un templo cristiano, una mezquita o una sinagoga».

Como me sugirió  una amiga, se pueden poner las palabras Cuba o cubanos donde dice Islam, Irán, palestinos o musulmanes; en vez de citas del Corán (la palabra de Mahoma) colocar las de Martí referidas por el Presidente de EE.UU. este 22 de marzo y comparar frases de aquel discurso que Fidel citó proféticamente en sus Reflexiones con lo que acaba de decir Obama en el Gran Teatro. Son decenas las que pudieran citarse con una impresionante coincidencia pero por razones de espacio no las relaciono.

Poco después llegó la «Primavera árabe», el quiebre de sociedades secularizadas como Siria, el auge del fanatismo religioso y el apoyo de EE.UU. al Estado Islámico y la risa de su Secretaria de Estado Hillary Clinton al conocer del descuartizamiento de Ghadafi. Hoy los palestinos están aun peor que en 2009, si eso es posible, y los pueblos árabes son los grandes perdedores del «cambio» impulsado por Washington.

Siete años más tarde, el Oriente Medio es un ardiente invierno sin final a la vista y Obama sigue dando discursos ecuménicos. Ahora le habla a América Latina desde Cuba, en medio de una contrarreforma neoliberal en la región, impulsada por su Gobierno,  y cita —en un gran teatro— a José Martí, precisamente aquel cuyas últimas palabras recogieron su propósito de «impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América». Cuba lo ha recibido y escuchado con respeto y está dispuesta a avanzar hacia la paz por la que tanto ha luchado en bien de su pueblo y el de EE.UU., pero no se debe confundir cortesía con ingenuidad.

(Juventud rebelde)

50 pensamientos en “¿Obama en el Gran Teatro o el gran teatro de Obama en La Habana? Por Iroel Sánchez

  1. Yo pienso que muchos mas ojos o por lo menos los mas valiosos estaban mas pendientes de la actitud de Cuba, de ver si se dejaba “deslumbrar.”
    De lo de Obama otra cosa no se podia esperar, incluso la tonteria de olvidar la historia viva que representa Raul Castro se podia vaticinar.
    A los pueblos lo que verdaderamente le interesa es Cuba y su conducta.
    Todo lo demas es mas de lo mismo.
    Y recordemos que tontos crecen en las dos orillas.

  2. Obama se ha conducido en esta vista a Cuba como un vendedor que intenta impresionar sobre las bondades de sus productos.
    Sabe que más que impresionar a los cubanos sus ofertas las está mostrando al mundo para que vean cómo los “ingratos” cubanos no se dejan seducir por ellas.
    Un articulista de la “Jornada” ayer comentaba que Obama fue a Cuba con un 33% de respeto, un 33% de injerencismo y otro 33% de “buena onda” (chévere)

  3. Pingback: ¿Obama en el Gran Teatro o el gran teatro de Obama en La Habana? | La Santa Mambisa

  4. Segui con atención todo lo que se trasmitió, el Cesar no deja nada al azar, en el medio de la transmision del juego de pelota fue a hablar con los periodistas de espn para comentarle “asi al pasar”, sobre las marcas de las esposas que todavian tenian “los desidentes” en su encuentro en la embajada de USA en la Habana. Algo que no se habia trasmitido de toda su presencia en la isla y que tenia que buscar un lugar para expresarlo.
    Ahora bien, pienso lo siguiente, algo que tiene que cambiar en la cultura politica cubana es precisamente dejar de recibir “la orden” para actuar, si una parte del pueblo quiere expresarle al Cesar de turno, su dolor por esos 3478 compatriotas que murieron en estos años de resistencia ante el Imperio que los visita, y es una ocasion unica y tal vez irrepetible (por ser la primera desde 1959) tiene que tener la posibilidad real y espontanea de hacerlo, así como los que son pagados por ese mismo Cesar tienen que tener la libertad de expresar su desconformidad para con el gobierno (mas alla que estos son una minoria), de lo contrario, se emite una sola señal desde Cuba, aunque como sabemos la prensa internacional emitirá solo una parte, eso esta claro.
    Por lado no me gusto como Raul “nos defendió” (era el unico con esa posibilidad), le costo “mucho trabajo” encontrar argumentos entre los 47 principios de derechos humanos que cumple Cuba, si ellos no dejaron nada al azar nosotros tampoco debíamos pecar de ingenuos y que tales preguntas no se iban hacer. El imperio yanqui (ahora esta de moda no decirle así en la prensa) no puede dar cátedra de nada de eso. Lo que quiero decir es que hay argumentos suficientes y se pueden decir sin caer “en la muela bisca”.
    Ahora mismo en la Argentina, hay grupos que desaprueban la llegada de Obama en una fecha tan significativa para este pueblo, donde el Imperio apoyo una de las dictaduras mas brutales del continente con 30 000 desaparecidos, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo no lo quieren recibir mas alla del intento de Obama de venir a pedir disculpas, y eso surgio expontaneo dentro de un pueblo que hace poco (para mi modesto entender) cometio un error en las ultimas elecciones regresando al Neoliberalismo que tanto sufrimiento le trajo.
    Hay cosas para corregir y situaciones como estas de la visita de Obama a Cuba primero y Argentina despues, con un mensaje claro para Latinoamerica, tienen que servir para aprender de politica y educar a un pueblo en las nuevas condiciones que se plantean, el Imperio sigue usando las balas en una parte del Mundo, en otras, los símbolos.

    • Saludos, ha quien le pasaremos la cuenta por los muertos durante la reconcentración de Weyler? Por favor, como dice Trump, el gobierno cubano debe firmar un pacto para q no sigan hablando o reclamando por lo que pasó.

      • No se trata de pasar cuentas pero si de no olvidar la historia. Hablando de Weyler si consultas la Wikipedia se habla de que fue un gran militar español, estratega, etc, ni una palabra de la política criminal de la reconcentración, y si intentas editarlo hay algunos celosos revisores que lo censuran, digamos que por falta de referencias “confiables”. Moraleja: la historia nunca es imparcial.

      • La historia es parcial porque la escriben los ganadores. Pero si como dices se tratara de mo olvidar entonces todavía estaríamos en las mismas guerras de hace 1000 anos, no. Y los actuales países europeos invadirían Italia por lo que las legiones romanas hicieron y así y así. y nosotros enviaríamos la armada Bolivariana a conquistar la peninsula Iberica por todos los sufrimientos traídos por los colonizadores verdad.
        De lo que se trata aquí es que hay un ofrecimiento de paz y depende ahora del gobierno cubano tomarlo o no. La sociedad que esta estancada hace 60 años es la cubano no la norteamericana.
        Si el gobierno cubano quiere seguir manteniendo un ejercito de casi un medio millón de hombres porque el imperialismo feroz nos va atacar entonces muchos mas anos de miseria vendrán.
        Sean inteligentes y usen esos recursos para poder desarrollar algo productivo.

      • Ni el ejército cubano tiene remotamente esa cantidad de hombres, ni Cuba le ha hecho la guerra a EU, y aquí hay pobreza -en buena parte ocasionada por el bloqueo- pero no miseria

      • Wikipedia
        Valeriano Weyler en Cuba

        he was called “Butcher Weyler” because hundreds of thousands of people died in his concentration camps

    • En Guatemala hay más 200 mil asesinados por oponerse a la política imperial de USA desde la invasión norteamericana de 1954. Cementerios clandestinos como las 500 osamentas con señales de tortura en ex-base militar de Cobán, hoy Creom-paz, son una muestra de la colaboración de la Army de USA con el ejercito represor guatemalteco. Le dirá algo de esta represión de parte de los gobiernos que el imperio norteamericano apoyó, financió y armó al presidente Obama? Le dirá algo a Obama que el sistema de libre mercado y de respeto a la propiedad privada en Guatemala nos tiene con el 52% de desnutrición infantil, mientras en Cuba no existe? O pensará Obama que es preferible un sistemade educación privada como el nuestro, con el 40% de analfabetismo? Con casi 20 asesinatos diàrios y con narcotràfico gobernando junto a nuestros políticos corrupros se atreverá a recomendar a Cuba un sistema pluripartididra el señor Obama?

  5. Uno de los mejores desmontajes del discurso obamista (preparado de antemano por sus asesores), incluida su versión en La Cervecera, con ‘reality show’ y presentadores ejerciendo la munificencia imperial ante las peticiones de algunos asistentes. Quisiera aclarar que Barack Obama nunca ejercio la docencia en Harvard, pero sí en la Universidad de Chicago, cuna de Milton Freedman y Richard Posner, exégetas del neoliberalismo en su versión norteamericana.

  6. Pingback: Obama nel Gran Teatro o il Gran Teatro di Obama? | progetto cubainformAzione

  7. En cubano
    Por J. A. Téllez Villalón

    Hay momentos como estos en que me gustaría hablar en cubano, preguntarme y respondernos en genuino cubano, por ejemplo:
    ¿Estamos listos para obamas?
    Y que me salga a gritos, un ultraizquierda con media docena de consignas, las encadene de mayor a menor para luego concluir con otra interrogante o calificándome de obamista, por tan solo preguntar.
    O del otro extremo que no digo mercenarios, porque a esos le pagan por hablar y yo prefiero hablar con cubanos que más bien pagan… hasta con su propia vida por decir lo que piensan, con que cómo vamos a estar listos si no hemos logrado poner a producir nuestras fértiles tierras, no logramos que una sola salida del tren con destino a Santiago salga a su hora, o aniquilar al reguetton…
    Y le replique otro con que el presidente del país más rico del mundo, en dos mandatos, no ha podido cumplir ni con sus promesas de campaña, y sigue ahí la cárcel ilegal en Guantánamo, que en los EE. UU. los niños matan más personas con armas de fuego que los terroristas, y que si él no ve lo recurrente y creciente que es el maltrato discriminatorio por parte de la policía y de las instituciones judiciales de los afro descendientes.
    Y otro revolucionario, consciente de sentir y sudar en el fiel del eje geopolítico más activo del planeta, decir tan salo: ¡tenemos que apretar!, por aquello martianamente cubano de que hacer es la mejor manera decir.
    O tirar sobre la mesa de comer, o sobre el buró de decidir, ¿cuál fue la primera y única victoria de Obama con su visita a Cuba?
    Y que aparezca un ingenuo con que el 4-1 del Tampa Bay Rays.
    O un anexionista por vocación que estaría dispuesto a pagarle Obama para que le diga al oído lo que siente (o viceversa), con que fueron muchas las victorias…
    Y el ultraizquieda, él nunca deja de opinar, que ninguna o que sí, haber conocido a un pueblo digno, plantado, como ha sido siempre, que no se doblega frente al bloqueo, que en todo caso sería- y es- una victoria de la mayoría del pueblo que no se doblega ante ninguno de los bloqueos.
    Y el revolucionario imprescindible, que se toma su tiempo para reflexionar, escucha a los demás, que hasta el último aut del juego en El Latino alentó a su equipo, que al final sacó cuentas y compartió con su querida esposa que estamos empatados, 13 a 13, con la MLB; nos responda: la primera victoria es haber desmontado de la opinión pública, de el en ebullición debate popular, el que debía ser el evento más importante de estos días, la consulta popular de los documentos a discutir en nuestro VII Congreso del Partido, porque, no como dijo Obama, sino como nos viene diciendo Raúl hace mucho tiempo, en nosotros, y solo en nuestro esfuerzo integrador, está la solución de nuestros problemas.
    Preguntarnos además ¿qué es hablar en cubano?
    Que es- pienso yo-, expresarnos con Cuba como verbo y sustantivo, sobre todo a través de nuestros dirigentes-preferentemente intelectuales orgánicos y con los pies en la tierra, -más preferentemente aún.
    O mejor, ¿cuántos nos conciliaría hablar todos y todos los días en cubano?
    Y respondernos a coro, muchos y siempre más: ¡todo lo que nos dé, nuestras reverendísimas ganas nuestras!

  8. Buen articulo ,preciso y veraz ,hace poco el embajador de Austria Juan Antonio tambien puso en su lugar a unos periodistas que nos comparaban con un pais.Lo recibimos con nuestra hospitalidad y cortesia que siempre nos han caracterizado pero de ingenuos y bobos no podemso pecar vivo en un pais donde solo falta que el govierno se baje los pantalones para que los americanos les den por el trasero .Y empesaron asi mismo con las promesas.Nuestro sistema inclusive con sus defectos es mucho mejor que el que nos quieren imponer asi que a llorar a maternidad como decimos los cubanos .Ya la historia ha demostrado que toda copia o imitacion es fatal .Seguimos por donde vamos no dejamos camino por vereda como dice la cancion .

  9. Ya que citan a Fidel, sería bueno indicar cómo terminó su reflexión acerca del discurso de Obama en El Cairo: “Pasará tiempo y no se verá un caso igual”. Se refería a Obama, el representante del imperio que, por razón de sistema, está imposibilitado de ser consecuente con lo que dice, porque la acción del sistema contradice el planteo. Pero al menos es coherente en el discurso, desde El Cairo hasta La Habana. Es bueno criticarlo, pero quizás por pasarnos la vida criticando al enemigo, que es fácil, nos olvidamos del ejercicio autocrítico, que es el único que puede sacarnos de los huecos en que estamos. Obama ya se fue. En Cuba quedan los cubanos con sus mismos problemas de siempre.

  10. Te leeré con calma en mi casa, pues como la mayoría de los nuestros, no gozo de tus facilidades internautas y tengo q ahorrar megas. Pero no quiero dejar de decir algo a propósito del título de tu artículo y aclaro q tampoco he podido ver completo el discurso, pues me preparaba para ir al juego del Latino (sí, soy de los confiables). Espero tener su discurso íntegro de algún modo, pues al menos el Rebelde impreso de hoy miércoles no lo publicó. En primer lugar es toda una injerencia permitida que el presidente de los EE.UU. venga a decirnos lo q tenemos q hacer. Pero, más allá de eso y de haber dicho sus verdades libremente, estamos todos de acuerdo en q es sumamente carismático, algo q nos falta en nuestros vices q se supone (si no se cambian las reglas) q sean el relevo inevitable de la generación histórica. Y otro asunto propósito de tu furioso título, esperamos los lectores de periodistas y blogueros oficialistas cubanos, para tomarlos más en serio, q defiendan un día q no tenga q ser un presidente norteamericano el q venga a decir sus verdades, si no los propios cubanos q no están de acuerdo con nuestra Revolución, pero q tienen derecho a existir políticamente para entre todos hacer un mejor país. Y ojo q no hablo de los mercenarios, sino, por ejemplo, de que el más de un millón de cubanos que no votan por nuestro Socialismo en nuestras elecciones tengan representatividad en nuestro parlamento. Y para no extenderme, solo otra cuestión en la q se debe escuchar a la gente, yo aplaudo q se elijan a nuestros respresentantes desde las bases, pero los cargos más altos de nuestro país, hace rato que queremos elegirlos directamente. Al menos los jóvenes puedo decir q pensamos así, en definitiva somos el futuro de país. Después q empiecen a escribir ustedes sobre este tipo de temas y no la prensa reaccionaria, estarán contribuyendo a q nuestro Socialismo conquiste el futuro al estar más en sintonía con su gente.

    • Yo vi el discurso íntegro por la televisión cubana. Las verdades mías no son las de Obama.
      Los que no votan en el sistema electoral de Obama son muchos más que en Cuba, cerca de la mitad de los electores.
      Revisa este blog, se sobran verdades.

      • Pero hasta cuándo nos vamos a seguir comparando con EE.UU. mirémonos sinceramente hacia adentro de una vez y salvemos nuestra Revolución escuchando a los jóvenes y a nuestro pueblo todo y “aprendiendo a convivir en la diferencia” hacia lo interno también…

  11. Muy bueno Iroel
    Ya estoy reenviado a todos los que creo nes gustaría leer esta opinión que comparto plenamente

  12. Pingback: ¿Obama en el Gran Teatro o el gran teatro de Obama en La Habana? | Auca en Cayo Hueso

  13. La visita de Obama no le ha gustado a dos grupos de personas, los extremistas de Miami y los extremistas de Cuba, los que han convertido el odio en un negocio y de eso viven, porque el cerebro no les da para más, sólo para producir el veneno nuestro de cada día.

    • Pobrecito Obama, atrapado en su buena acciòn entre dos grupos de cubanos igualmente extremistas:

      “La equidistancia es sin duda un refugio ideal para las buenas conciencias y tiene la ventaja de la ambigüedad que permite posicionarse en un lado o en otro según discurran los acontecimientos. Se trata de una falsa simetría que coloca en el mismo plano al agresor y al agredido.

      (…)

      “…se busca salida en la ambigüedad camuflada de pluralidad, en el perfil bajo hasta que se decanten los acontecimientos, o peor, en la equidistancia que supone un falso equilibrio en el que se permite criticar el discurso dominante y a la vez compartirlo. Los matices son el super argumento de la contrainformación. La excusa perfecta para ganar credibilidad, el principio de autoridad que justifica la dejación de responsabilidad política en el espacio geográfico en el que se tiene influencia. ¿Por qué no se matizan con igual vehemencia las acciones del enemigo? ¿Por qué no nos esforzamos con el mismo ímpetu en describir las distintas formas, muchas veces contradictorias, que adopta la recolonización del mundo?”
      https://lapupilainsomne.wordpress.com/2015/12/06/equidistancia-y-manipulacion-por-angeles-diez/

    • Cuánta simplonería en este comentario.
      La calidad de estes blog merece comentarios de mayor enjundia.
      Se respetan los comentarios de quienes al disentir argumentan sus razones y no caen en la estulticia ni en ofensas.

  14. Pingback: ¿Obama en el Gran Teatro o el gran teatro de Obama en La Habana? « Nuestro Buen Vivir

  15. Olvídense un poco de Obama, al menos como individuo, y traten de concentrarse un poco más en los efectos inmediatos de su política hacia Cuba: ¿Acaso no ha sido bajo su administración que Cuba salió – merecidamente – de aquella infausta lista de países promotores del terrorismo; no se logró también el regreso de los tres cubanos presos en EE.UU., a cambio del veterano prisionero que sirvió a los intereses estadounidenses en la Isla; no declaró John Kerry ante la OEA que atrás quedaban los tiempos de la Doctrina Monroe?… En esencia el discurso del presidente Obama en el Gran Teatro no dista mucho de los que suelen hacer los demás políticos en casos como éste. Todos buscan encadilar a una audiciencia…Eso es tan intrínseco a la carrera de la mayoría de ellos como beber o comer…Pero viéndolo del lado pragmático, prefiero privilegiar el hecho de que lo hizo declarando que trata a Cuba de igual a igual y estrechando una y otra vez la mano del actual mandatario cubano. Refrésquenme la memoria de cuántos presidentes de EE.UU. han pasado por esta experiencia en los últimos 56 años…

  16. Pingback: Toespraak Obama liet niemand koud | CUBA

  17. Pingback: ¿Obama en el Gran Teatro o el gran teatro de Obama en La Habana? | Nuestra América

  18. Pingback: El Departamento de Estado desmiente palabras de Obama en Cuba |

  19. Quiero algo nuevo!!!!algún periodista puede basar su discurso en nuevos argumentos???. Me cansa leer en todos los sitios lo mismo (casualidad??)xq vivir en el pasado??xq recordar sólo la parte negativa de la historia?? Así no se avanza… ese odio… esa manía de recordarnos q tenemos educación y salud gratis ya no convence a esta generación. Toda mi vida escuchando lo mismo!!! Por Dios a Elian González tiene una vida mejor q la inmensa mayoría de los jóvenes de su edad…y lo de los árabes eso es harina de otro costal!!! Cuba no es el centro del universo. A cada cuál le duelen sus muertos!!! Lo pasado pasado está… no es pecar de amnesia histórica es querer avanzar realmente..Es intentar darle solución a los miles de problemas q tiene la isla.. estas ideas antiguas, sacar la parte de la historia q os conviene sólo es propia de aquellos q quieren conservar su estaus y q el sistema siga tal y como está. .por suerte como decía mi abuela no hay mal de dure cien años ni isla q lo resista. . Perdón no cuerpo q lo resista.

    • Lo único que sirve es el final, el imperio caerá un día. Bueno, yo escrbí esto el mismo día que habló Obama, además que en todo lo que he leído encuentro nuevos argumentos. Como dice un programa de TV, tantas miradas no pueden estar equivocadas. Saludos

  20. Pingback: El Departamento de Estado desmiente palabras de Obama en Cuba. | paraquenotemientan

  21. EE.UU: Cuándo van a decir *’NOS EQUIVOCAMOS’*………

    ¿CAMBIO DE ESTRATEGIA O CAMBIO DE POLÍTICA?

    La visita de un mandatario estadounidense a Cuba en casi 90 años y Argentina del extrema derechista Mauricio Macri parece ser más producto de un inevitable cambio de estrategia que de un verdadero cambio de política hacia la isla o Latinoamérica.-

    “En ambos casos hay razones de más para pensar que la gira de Barack Obama lejos de traer aire fresco a las relaciones de EE.UU. con Latinoamérica es más bien la ratificación de la lógica del ‘patio trasero’, una manera de leer el sur del continente que nunca cambia independientemente de quién sea el que ocupe la Casa Blanca.-

  22. Pingback: El Departamento de Estado desmiente palabras de Obama en #Cuba – Disidencia Patriótica

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  24. Pingback: Valores y valore$. #EEUU #Cuba | Cuba por Siempre

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