No se puede ejercer el criterio para matarlo. Por Andrés Marí


A propósito de un intenso debate sobre el concepto del “revolucionario” que, entre otras cuestiones relacionadas, sostuvimos algunos compañeros en los blogs “La pupila insomne” y “La Joven Cuba” fundamentalmente, ahora nos aparece un sustancial aporte para que sepamos distinguir bien qué es lo que más contribuye a la división de los cubanos en vez de a su acercamiento. Se trata del artículo de Fernando Ravsberg “¿Se puede ser revolucionario y  conservador?” que, luego de aparecer en su blog, corre veloz con su infantilismo por múltiples direcciones de correos electrónicos diciendo: 

“En Cuba se desfiguró el significado de la palabra “revolucionario”, adjudicándosela a todo aquel que proclame verbalmente su apoyo al sistema socialista. Algunos incluso reciben un salario, viajes al extranjero, automóvil, gasolina, vacaciones en hoteles y otros privilegios por dedicarse a “defender la revolución” en Internet.” 

Grande es la sustancia que nos deja caer el crítico a todos los que se nos ocurre discutir sobre los conflictos de Cuba. Cuando la crítica es, como dijo Martí, el ejercicio del criterio, la crítica se hace con fundamentos sólidos y no con eco de rumores, con la seriedad en el propósito y no con el divertimento de la picaresca. Tal vez por ello Ravsberg, como el eco del pícaro que no puede imaginar las complejidades de una revolución, concluye así su divertido rumor: 

“Quienes utilizan el término “revolucionario” para dividir a los cubanos, quienes excluyen a los jóvenes más talentosos o los obligan a emigrar, quienes estigmatizan al que piensa diferente, quienes pretenden imponer “su” pensamiento único, quienes frenan los cambios que la ciudadanía aprobó en asambleas, son el mejor “Caballo de Troya” al que podrían aspirar los enemigos de la nación.” 

Trágico y solemne Fernando señala y ubica a “quienes frenan los cambios que la ciudadanía aprobó en asambleas” sin nombrarlos, porque si todo se “aprobó en asambleas” populares como realmente fue, esos “quienes” deben estar a la vista de todos y no entre las brumas de Troya. Pero lo más lamentable es que el camino zigzagueante de Ravsberg conduce a la muerte de la crítica. Para los que queremos la efectividad del diálogo, cada palabra debe cargar un nuevo esfuerzo en la salud de nuestra crítica. Para volar se hizo la Revolución, y si no vuela bien, todos somos responsables, aunque mucho más quienes desde su participación con las alas cortadas provocan que con ellos no se pueda volar.

Andrés Marí para VIVIENDO fundaciovivint y Cubainformación de Euskadi

8 pensamientos en “No se puede ejercer el criterio para matarlo. Por Andrés Marí

  1. De hecho el afilado interes por lo cubano de Ravsberg lo delata, no se puede mirar una sola cara de la moneda, en el mas de medio siglo de
    lucha en Cuba puede haber habido de todo, pero nunca se ha perdido
    el verdadero rumbo del conjunto de la sociedad.
    Desde el que mete la pata, que es su pata……hasta el idiota que abre
    los ojos pero sigue sin ver la realidad, todos quedan en el camino y la
    obra sigue.
    Y le diria en voz baja que hasta a Cristo lo vendio uno de los suyos y
    lo nego otro al que habia entregado la llave de los cielos.
    En definitiva hasta el mismisimo Fidel ha reconocido que ninguno de ellos sabia como hacer lo que querian hacer.
    Pero ya ha ha transcurrido mas de medio siglo y se sigue aprendiendo,

  2. Por muy poética que suene esta frase, “Para volar se hizo la Revolución, y si no vuela bien, todos somos responsables, aunque mucho más quienes desde su participación con las alas cortadas provocan que con ellos no se pueda volar.” Esconde en mi opinión uno de los principales conceptos errados de esa revolución, que podríamos definir como, la inclusión de la culpa colectiva en una sociedad donde las decisiones a todos los niveles son tomadas por solo una minoría que domina el país desde el domino de su partido único.
    Tomando como cierto que la revolución se hizo para volar, el que no vuele es resultado de un gran número de factores externos y también internos ligados a decisiones tomadas por muy pocas personas, la asamblea nacional del poder popular, como organismo máximo legislativo a sido siempre una fiel cómplice de decisiones de otros. Un simple ejemplo, el desmembramiento de la industria azucara cubana, en ese proceso llamado para la historia como Tarea Álvaro Reynoso y aquí me place utilizar información de ECURED, en dónde se señala como “Proceso de reordenamiento de la agroindustria azucarera cubana, tiene como razón fundamental, el cambio de objeto social del sector, principalmente aquellas relacionadas con las producciones de caña de azúcar”, fue acaso una decisión y por tanto responsabilidad de todos, el costo económico, social, político que se sabía traería como resultado y justamente es señalado por ECURED deja de ser objetivo en el momento de constatar responsables, mirando a futuro, hoy presente, el resultado de asumir que la industria azucarera era “la ruina del país” “Del azúcar no volverá a vivir más este país. Pertenece a la época de la esclavitud,” como expresara Fidel Castro, resulto un gigantesco error que ha resultado que hoy, esa industria en ruinas es uno de los sectores abiertos a la inversión extranjera.

    • Gracias, Sr Livio.

      Que no volvamos a vivir del azúcar, es porque han surgido otras fuentes más rentables como los servicios médicos, la biotecnología, el turismo.

      Un error es mantener la dependencia de un solo producto.

      Saludos

      • Increíble, pensar solo en la rentabilidad, la cultura azucarera de este país es inmensa, y como dice le Dr. Triana, si la azúcar está a 3 Ctvs, y usted es eficiente, puede vivir de la industria azucarera,. Piense en los bateyes y el problema social creado. Desmantelar los centrales no fue un error, en buen cubano, la metedura de pata descomunal. Lamento discrepar así pero esa visión tecnocrática es increíble

  3. En algunos comentarios brilla la ignorancia y la desinformación…Estudien la específica coyuntura en que hubo que prescindir de la industria azucarera, verán profundos análisis de aquella situación, en que se hacía imposible sostenerla. La óptica de los desinformados, y que tienen una visión deformada por la propaganda, es poner énfasis en un eventual error y no el las condiciones enormemente difíciles en que se desenvolvía la economía cubana en aquellos años y sus causas esenciales, entre ellas el ahogo económico y el intercambio desigual. Por favor, hay que comentar con datos y argumentos y no con meras opiniones que al decir de Platón, hace tanto tiempito ya, es el nivel inferior del ejercicio del criterio…

  4. El tema está muy interesante y de mucha actualidad no debemos desviarlo desviarlo , como decimos los músicos, recuperemos el centro tonal o coge el tono

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