Lo que no cambiará la victoria de la Sra Clinton. Por Vicenç Navarro


Está claro que las grandes instituciones representativas del Estado federal de EEUU y los mayores medios de información de aquel país (lo que se llama el establishment político-mediático estadounidense) no entienden lo que está pasando en EEUU. La aparición de las candidaturas de Donald Trump en el Partido Republicano y de Bernie Sanders en el Partido Demócrata ha cogido por sorpresa a tal establishment. El candidato Trump ha alcanzado en algunos momentos de la campaña electoral unos niveles de popularidad cercanos a los de la candidata demócrata Hillary Clinton, y el candidato Sanders casi venció en las primarias del Partido Demócrata (ganó en 22 de los 50 Estados), y ello a pesar de la clara y documentada hostilidad del aparato del Partido Demócrata, que utilizó todas las malas artes en la campaña para derrotarlo.

Y uno de los elementos de lo que está ocurriendo que ha sorprendido más al establishment político-mediático ha sido el apoyo a tales candidatos, Trump y Sanders, por parte de la clase trabajadora (de raza blanca), un sector de la población que tales establishments creían que ya no existía en aquel país, pues su percepción de la estructura social del país había sustituido incluso el término de “clase trabajadora” por el de “clase media”, definiendo como tal a toda la población  que ni es rica ni es pobre. Según la percepción generalizada que tiene el establishment político-mediático de la realidad estadounidense, las categorías de clase social prácticamente han desaparecido, pues la mayoría de la población es y se siente  de clase media. En esta visión de Estados Unidos, la clase trabajadora o bien ha desaparecido, o se ha convertido en clase media (por extraño que parezca, esta percepción de la estructura social de los países capitalistas desarrollados también está generalizada en el establishment político-mediático español).

Las limitaciones de centrarse solo en las medidas antidiscriminatorias a favor de las minorías (negros y latinos) y de la mayoría de la población (las mujeres)

Dentro de este esquema, se considera que la igualdad de oportunidades (que se asume existe en EEUU) ha actuado como un ascensor social vertical, permitiendo a los ciudadanos alcanzar los niveles que su mérito y esfuerzo permiten. Se reconoce que el racismo y el machismo prevalentes en la sociedad (y la consecuente discriminación fuerte que determinan) dificulta para tales grupos –los afroamericanos, los hispanos (procedentes de Latinoamérica) y las mujeres- el ascensor social. De ahí que lo que en EEUU se presenta como el partido de centro-izquierda (el Partido Demócrata) acentúe, como punto central de su programa, las políticas antidiscriminatorias a favor de los afroamericanos, de los latinos y de las mujeres. Su objetivo es la integración de estos sectores en el sueño americano que les permita ser miembros de la clase media y alcanzar las metas personales que se propongan. La victoria electoral de un ciudadano de raza negra en las últimas elecciones presidenciales, encarnada en la figura del Presidente Obama, era un hito esencial de esta estrategia de integración. Y la posible victoria de la Sra. Clinton significaría otra gran victoria de esta estrategia de integración de los discriminados (mujeres, en su caso) en el sistema político-económico del país.

El Partido Demócrata y la insuficiencia de las políticas identitarias integradoras

 El Partido Demócrata es el partido postmodernista que ha estado enfatizando los temas de identidad como centrales de su estrategia, orientada a conseguir el apoyo electoral de las minorías –los negros y los latinos- y de las mayorías -las mujeres-. La clase social no juega un papel esencial en dicha estrategia, excepto en el énfasis de mantener el nivel de vida de las clases medias, que asume constituyen la mayoría de la población. Hasta aquí la visión del establishment político-mediático del país y sus consecuencias para la estrategia electoral del Partido Demócrata.

El problema con tal visión es que es profundamente limitada e insuficiente. Y lo que está pasando en EEUU es un indicador de ello. Estas estrategias basadas en la identidad han tenido escaso efecto en cambiar las condiciones de vida de la mayoría de las clases populares, que incluyen la mayoría de minorías negras y latinas y la mayoría de mujeres. La clase trabajadora de raza negra ha visto su nivel de vida continuar descendiendo durante el mandado del Presidente Obama, que es una persona perteneciente a tal raza. En realidad, el fenómeno más llamativo que ha ocurrido en EEUU es el espectacular deterioro del bienestar y calidad de vida de la clase trabajadora y de sus diferentes componentes, incluyendo la clase trabajadora de raza negra.

La clase social es una de las variables más importantes para explicar la dinámica política y electoral de aquel país (y que apenas aparece en el análisis de la realidad estadounidense)

En contra de lo que asume aquella visión del establishment político-mediático del país, las clases sociales continúan existiendo en aquel país (tal como también continúan existiendo en los países europeos, incluyendo España). En realidad, las cifras del censo estadounidense muestran claramente que la estructura social de EEUU es bastante semejante a la existente en la mayoría de países de la Unión Europea (UE). Existe, en primer lugar, lo que solía llamarse la clase capitalista, y que ahora se llama el 1% (el sector de la población que posee o gestiona las grandes empresas del país). En EEUU, el término más utilizado para definir esta clase (los super-ricos) es el de Corporate Class, la clase corporativa (que la componen los propietarios y gestores de las grandes empresas transnacionales basadas en EEUU).

Le sigue la pequeña burguesía, la clase media y la clase trabajadora, la cual, en contra de lo que se cree y presenta en los mayores medios de información y persuasión, constituye la mayoría de la población estadounidense (el 52%). Esta clase trabajadora es muy variada, tanto en su composición racial como en su nivel de cualificación. La clase trabajadora de raza blanca es la mejor pagada dentro de tal clase, y está sobrerepresentada (es decir, ocupa un porcentaje superior al que representa en el conjunto de la población) en el sector laboral mejor pagado (predominantemente en la manufactura), mientras que los trabajadores afroamericanos e hispanos (los que proceden de América Latina) están sobrerepresentados en los sectores peor pagados.

Esta división por raza dentro de la clase trabajadora juega un papel muy importante en la división de tal clase en EEUU. Tradicionalmente, las derechas y el mundo empresarial han utilizado el racismo para dividir y debilitar a la clase trabajadora. Fue nada menos que Martin Luther King, quien subrayó, semanas antes de que fuera asesinado, que el conflicto mayor que existía en EEUU era el conflicto de clases, siendo el racismo la ideología promovida por la clase dominante para perpetuarse en el poder, dividiendo a la clase trabajadora. De ahí que su discípulo, Jesse Jackson Senior, estableciera la Rainbow Coalition (la Coalición Arcoíris), que intentó establecer una amplia alianza de todas las razas existentes dentro de las clases populares, frente al establishment político-mediático del país.

 

El gran descenso del nivel de vida de la clase trabajadora en EEUU

La clase trabajadora de raza blanca ha visto su nivel de vida reducido muy seriamente como consecuencia de que los sectores donde trabajaba, como el metalúrgico (donde los sueldos son más elevados), han sido los más afectados negativamente por los Tratados de Libre Comercio. El Tratado de Libre Comercio entre EEUU, Canadá y México (NAFTA), por ejemplo, tuvo un impacto devastador en los puestos de trabajo de las grandes empresas localizadas en EEUU y que se desplazaron a México. Un tanto semejante ha ocurrido con los Tratados entre EEUU y China. En consecuencia, en los últimos veinte años, EEUU ha perdido seis millones de puestos de trabajo en el sector manufacturero. Pero el impacto negativo es incluso mayor que el que presentan estos datos, pues la exportación de puestos de trabajo debilita a los sindicatos estadounidenses, con lo cual, los salarios de los puestos de trabajo de la manufactura que permanecen en EEUU han bajado significativamente. En los últimos quince años, tales salarios han bajado un 10%. Y ello como resultado del enorme debilitamiento de los sindicatos. Tal descenso de los ingresos al mundo del trabajo ha creado la ampliamente generalizada percepción que existe en EEUU de que “los hijos vivirán peor que sus padres”.

Es lógico y previsible que hoy tales sectores de la clase trabajadora, como los que pertenecen a la raza blanca, que ha sufrido un enorme bajón en su nivel de vida y en su bienestar (es el único grupo poblacional que ha visto descender su esperanza de vida), estén enfurecidos con el establisment financiero-político estadounidense, y muy en particular con el gobierno federal, al cual responsabilizan por haber facilitado, mediante sus políticas, tal exportación de puestos de trabajo (lo cual es cierto, debido a la gran influencia del 1% de la población, la más pudiente, sobre el Estado federal).

Pero parte del enfado de este sector de la población blanca hacia el Estado federal se debe también a muchas de las políticas antidiscriminatorias del Estado federal, las cuales discriminan positivamente a favor de los negros, de los latinos y de las mujeres, situación (para corregir la discriminación histórica que tales grupos han recibido) que es resentida por los blancos, incrementando las tensiones interraciales y entre género. El hecho de que las políticas sociales en EEUU no sean universales (es decir, que no beneficien a todo ciudadano y/o residente por igual), sino benéficas asistenciales (que benefician, por ejemplo, solo a los pobres) hacen que los programas antipobreza (financiados con impuestos de toda la clase trabajadora) no sean muy populares. Ni que decir tiene que esta percepción de que el gobierno federal está transfiriendo fondos públicos a través de sus programas antipobreza a los negros, por ejemplo, olvida que la mayoría de los pobres en EEUU son blancos, no son negros. Pero la percepción que se promueve es que la mayoría de pobres son negros (que son los más pobres entre los pobres).

Las políticas identitarias olvidan que hay clases dentro de las minorías y dentro de las mujeres

Los programas antidiscriminación (que tienen lugar individualmente, persona por persona) han beneficiado primordialmente a sectores minoritarios de las minorías negras y latinas, y de las mujeres, sectores pertenecientes en su mayoría a la clase de renta media y media-alta (dentro de cada grupo discriminado). Ahora bien, la mayoría de los negros, latinos y mujeres (que pertenecen a las clases trabajadoras) no se han beneficiado, por lo general (tal como indiqué anteriormente) de estas medidas antidiscriminatorias, debido a que tales políticas antidiscriminatorias no están orientadas hacia la clase trabajadora. De ahí que, aun cuando hoy en EEUU haya más miembros de minorías que estén en posiciones de mayor nivel social y mayor poder (y lo mismo en cuanto a las mujeres), ello no quiere decir que la mayoría de las minorías y mujeres se hayan beneficiado de tales políticas antidiscriminatorias. La clase trabajadora de raza negra ha visto también como se reducía su nivel de vida durante el mandato del gobierno Obama. De ahí que la mayoría de jóvenes, incluyendo trabajadores negros y la mayoría de mujeres jóvenes por debajo de 40 años, apoyaran en las primarias del Partido Demócrata a Bernie Sanders (que enfatizó clase social) y no a Hillary Clinton (que enfatizó políticas de integración de las minorías). Clinton contó con el apoyo de las asociaciones a favor de las minorías y de las mujeres, asociaciones lideradas, en su mayoría, por personas de clase media alta, integradas en el aparato del Partido Demócrata. Pero la candidatura de Sanders tuvo su mayor apoyo entre la clase trabajadora y entre los jóvenes, incluyendo jóvenes negros, jóvenes latinos y mujeres jóvenes. Y su fortaleza forzó que el programa electoral del Partido Demócrata incorporara elementos importantes claramente progresistas que, de implementarse, mejorarían el bienestar de las clases populares, que constituyen la mayoría de la población estadounidense.

Las dos estrategias electorales que han seguido los candidatos

En definitiva, lo que hemos visto en EEUU durante la campaña electoral ha sido el conflicto de estrategias electorales que reflejan dos visiones distintas de la estructura social de EEUU. La Sra. Clinton (una figura que representa claramente el establishment político-mediático del país) ha enfatizado las políticas identitarias (de carácter anti-discriminatorio, encaminadas a favorecer la integración de las minorías y de las mujeres en el “sueño americano”). Y la otra estrategia ha sido la de movilizar a las clases populares (centradas en la clase trabajadora) frente al establishment político-mediático.

Dentro de esta última estrategia, ha habido una gran diferencia entre Bernie Sanders y Donald Trump. El primero Bernie Sanders, presentó que la movilización popular debía ser contra el 1% que controla los mayores centros del poder financiero y económico, así como al Estado y a los medios de información y persuasión. Su estrategia (la de Sanders) incluía un discurso de clase (las clases populares frente a la Corporate Class), presentando a Clinton como agente e instrumento de la clase corporativa. Trump, por el contrario, acentuó su animosidad hacia el Estado federal, sin nunca citar a la Corporate Class (de la cual es miembro prominente). En este aspecto, Trump representaba una sensibilidad política semejante a la ultraderecha francesa liderada por Le Pen, que tiene puntos en común con el nazismo y el fascismo, que hay que recordar, se definieron a sí mismos como nacional-socialismo el primero, y nacional-sindicalismo el segundo. En España, el partido fascista, la Falange, se definió y continúa definiéndose como un partido de izquierdas, y sus colores (rojo y negro) eran y son los colores del anarquismo.

La desaparición de Sanders, sin embargo, ha limitado el conflicto electoral entre el candidato Trump y la candidata Clinton. El descenso en el atractivo electoral de Trump, en parte debido a la movilización mediática en contra de sus grandes excesos que le hacen sumamente vulnerable, ha dado un alivio al establishment político-mediático del país. Ahora bien, la posible derrota de Trump dejará intacto el enorme problema que existe hoy en EEUU y del que el establishment político-mediático parece no ser consciente. La candidatura Trump representa –como lo fue el nazismo y el fascismo- el intento de crear una alianza de sectores oligárquicos del establishment financiero y económico (los mayores financiadores de su campaña) con sectores de las clases populares, en frente de aquellas políticas del Estado federal que favorecen a las minorías y a las mujeres, estimulando el racismo y el machismo que dividen a la clase trabajadora, y dentro de una cultura jerárquica, autoritaria y antidemocrática que, en realidad, dañaría profundamente el bienestar de las mismas clases que dicen representar, es decir, las clases trabajadoras. De ahí la importancia de que el candidato Trump no consiga la presidencia.

Ahora bien, el gran problema que permanecerá después de las elecciones es que la victoria de la Sra. Clinton (victoria necesaria en este momento) no cambiará el contexto que determinó la aparición de Trump. La otra alternativa hubiera sido que el rechazo a tal establishment político-mediático pudiera haber sido canalizado por una opción política, como hizo el candidato Sanders, que cambiara la relación de clases existente en aquel país. Para que ello ocurriera, todas las fuerzas progresistas deberían aliarse, dando prioridad al mejoramiento del bienestar de todas las clases populares siguiendo una estrategia de movilización, respetando a su vez las diferentes identidades, subrayando los puntos que las unen (clase social) en su estrategia y en la defensa de sus intereses. El futuro de EEUU (y el mundo) depende de que ello ocurra.

(Pensamiento crítico)

20 pensamientos en “Lo que no cambiará la victoria de la Sra Clinton. Por Vicenç Navarro

  1. ¡Con unaprincesa al frente…!

      A veces uno quisiera

    camuflarse en lasabana

    y con auténtica gana

    ser un bosque enprimavera.

    El punto exacto en laesfera

    es sitialefervescente.

    ¡Con unaprincesa al frente

    no importaser perro, gallo

    ni aquelmoreno caballo

    que ansía lasangre hirviente!

      Ramón Espino Valdés

    El Leoncitode Las Tunas

    Cuba/México.

    21/10/2016.

  2. Iroel;
    Ustedes nunca van a comprender a este país. Al enfrentar el problema ya llegan con su lecho de Procustes. Tenéis una filosofía proveniente de una mentalidad cómoda: esto es así, aquello es así y lo que sobra lo recortamos. Si los hechos no se ajustan a la hipótesis, peor para los hechos.
    ¡Así que es necesario que pierda Trump para que gane el trabajador!
    Ustedes simplemente se han ido con la bola de trapo que les ha lanzado el establishment, con los medios de difusión masiva a la vanguardia, controlados por judíos, que consideran al país, el más importante de los territorios ocupados.
    La Clinton ha robado a los viejitos en Whitewater, a los haitianos en sus peores momentos, al departamento de defensa. Ha recibido remuneraciones récord por discursos a Wall Street y que ahora dice combatir. Ha impuesto su sello indeleble a cuanto conflicto bélico existe hoy día. Ha hecho cuanta villanía es probable con la Fundación Clinton. Ha permitido la fuga de puestos de trabajos y pérdidas multimillonarias en las balanzas comerciales con los tratados.
    Y lo peor de todo: quiere buscar bronca con Rusia, la idea fundamental del guión que le ha entregado AIPAC. Ahora el imbeciloide Biden ha dicho que espera el momento adecuado para un ciberataque a los bolos. Pero ya la bruja había adelantado que un ataque cibernético ruso sería tomado como otro ataque cualquiera. En cristiano: si Rusia respondiera al ciberataque americano, habría guerra mundial III.
    El triunfo de Clinton sería catastrófico no sólo para la clase trabajadora sino para to er mundo.
    Pero no deben cantar victoria tan pronto los observadores internacionales, porque hay un factor que no han considerado; la mayoría silenciosa en su segunda acepción. Me refiero al 62 ó 63 ó 64% de los ciudadanos con derecho al voto y que nunca votan ni participan en encuestas o pachangas políticas; personas para las cuales pasan inadvertidos los días de elecciones. Puede haber sorpresas agazapadas en los rincones.
    Quiero hacer un señalamiento al artículo: la depresión de los salarios entre trabajadores no calificados tiene otra causa no mencionada; los ilegales que trabajan por dos y cobran por medio. Pero mencionarlo significaría traer a colación la irresponsable retórica de Sanders y Clinton respecto a la inmigración ilegal.

    • Desgraciadamente, lo dicho por Mike es cierto…esta “dama” es la responsable de varias agresiones a terceros países. Ella fue la articuladora de la famosa “Primavera Árabe”, cuyo objetivo era Irán, aunque ahí fracasó estrepitosamente, logrando efectos contraproducentes en más de algún aliado de USA…los “twits” robot que saturaron la red en aquellos países tienen su sello….no sé si es mejor o peor que Trump…mal pronóstico si gana….

      • Me refería a los intelectuales de izquierda, estimado Iroel.
        Abundando sobre Clinton, recordemos que iniciando su carrera se brindó para defender a un tipo que había violado a una niña de 12 años, a quién destrozó sus órganos reproductivos. Parte de su defensa se basó en que la muchachita había provocado al señor porque le gustaban los hombres mayores y que ya tenía antecedentes de demandas similares; todo mentira, la niña era virgen. La evidencia de la parte fiscal era un calzoncillo manchado de sangre que había sido enviado al laboratorio donde habían cortado una porción con restos de sangre que, misteriosamente se perdió y ella defendió que un calzón horadado no era evidencia condenatoria. El hombre salió libre al computarse el tiempo que llevaba preso durante el juicio.
        Esta es la adalid de las mujeres abusadas de hoy día.
        A mí me produce escalofríos.

  3. Pingback: Lo que no cambiará la victoria de la Sra Clinton. Por Vicenç Navarro | La Covacha Roja

  4. Yo diria que de los males , el menor ,porque ese Trump es un loco racista , xenofabo , vulgar irresponsable e impulsivo que pondria en peligro al mundo entero , seria lo peor que pudiera pasarle a este pais.

  5. Conozco a Vicenç y siento que su argumentario es impecable: es cierto, Trump es como la señora Le Pen, una persona nada agradable y en ascenso en Europa, pero me permito una reflexión: Tanto a Trump como a Le Pen se le conocen sus entrañas fascistas, nadie lo duda, y esto resulta de suma importancia para enfrentarlos ante las decisiones que puedan tomar, mientras que la señora Clinton y los intereses corporativos que la rodean, con lo que han hecho, siguen haciendo y se les ve que seguirán haciendo -de manera bien enmascarada- es desarrollar en las clases trabajadoras una base social fuerte y decidida hacia el fascismo, lo mismo que logró Hitler con el pueblo alemán y que cogió a este pueblo completamente desprevenido para enfrentarlo. Trump y Clinton son fascistas, pero mientras el primero habrá de forjarse su base social realmente apoyándole en medio del conocimiento que se tiene de sus propósitos y sus hechos -por lo que habrá de verse cómo reacciona la gente cuando él intente sus payasadas hitlerianas-, la segunda ya tiene su base social bastante encaminada de forma bien sutil a partir de esas “mejorías para todos” logradas por su partido en el poder durante 8 años, como para que ante cualquier cosa que haga no encontremos el enfrentamiento necesario, sino la adhesión necesaria. ¿No nos extraña que todo el poder financiero y mediático -no solo de EEUU- de casi todo el mundo apoyen a Clinton? Desgraciadamente, tal y como se sigue concibiendo el mundo, los grandes poderes dominantes cada vez más van hacia el fascismo, como si a los pueblos no nos quedara otra alternativa que enfrentarlo. ¿Lo enfrentaremos mejor sabiéndolo o ignorándolo? En su época, Hitler no fue visto como un payaso: esa visión de verlo payaseando es de nuestros tiempos; en nuestra época, a Trump sí lo vemos así, mientras que a Clinton la vemos casi respetable ante el payaso. Pienso que el mundo está mejor preparado para enfrentar a un payaso que a una respetable. Esa preparación podría, si aún la humanidad tiene fuerzas para movilizarse, impedir el fascismo.

  6. Complicado el tema…creo que con cualquiera de los dos que gane estas elecciones, será perjudicial para el mundo. Incluso Trump se parece más a los aislacionistas de la pre-guerra, lo que a la larga, demostró ser menos negativo que lo contrario…EEUU siempre ha tenido “vocación” imperialista y Clinton podría ser una perra, más peligrosa que Trump. No olvidemos que su marido montó un ataque a Belgrado para distraer al público de sus escándalos sexuales. No son trigo limpio, como la mayoría de los presidentes que ha tenido ese país. A propósito…Iroel: Tu blog parece estar afectado por algo….me reclama en forma constante por un supuesto certificado de seguridad y contenidos no seguros…

    • Coincido Vicente en sus palabras, hablar de la Clinton es hablar de intervención imperial y muerte al igual que su antecesor Obama que es otro criminal, pero la Clinton en versión “género”, que está tan de moda, así de claro. Trump fuera de la histeria cirquense mediática, como Ud. dice miraría al interior del país y dejaría sola a la humanidad, una bendición esto, y como se puede leer a muchos analistas, Trump es duro, áspero, grosero, emocional y no se sabe si sincero. Es multimillonario también, pero es diferente, muchas veces desagradable y violento, pero es así, no lo esconde, es como la verdadera Norteamérica y hasta es posible que EEUU volviera sobre sus fronteras y diera al resto de la humanidad un descanso, porque con la Clinton ya se sabe a dónde nos conduciría a los humanos, personalmente me siento afortunado de no pertenecer a ese país, sin desdeñar a esos norteamericanos excelentes que lo habitan.

  7. Nunca e perdido mi tiempo en estas ” naturales cosas de un mismo sistema que existe .primero : no existe para mi clases medias porque todos ganan lo mismo , es decir : podra ver uno que gane mas del salario minimo ,unos cuantos , ese no quiere decir que vivira mejor ” no porque ese mismo tiene grandes deudas mas altas que el que gana menos unos centavos,vivira en la misma locura del traffic y del street, de la ansiedad y el egoismo que es tan natural y odioso como tomarse un vaso de agua.
    SOBRE las elecciones ” quienes ganan la presidencia : El dinero y los monopolios y incorporaciones , los hombres de negocios turbios y los bank, hoy mismo ganara WALL STREET ( street es calle en ingles y wall es el nombre de esta famosa calle que yo tanto camino por encima de ella y miro con indiferencia a el edificio que me dice a mi y me dicta todos los dias ” por donde caminar y que acera cojer ” la bolsa de valores .

  8. Tal parece que la definición de fascista ha cambiado un poco:
    – Criar cinco hijos en la riqueza y lograr que todos sean buenos muchachos con estudio y trabajo.
    – Condenar la expansión de la OTAN hasta las fronteras de Rusia.
    – Prometer imparcialidad en el conflicto Israel-Palestina.
    – Recordar que tras la guerra fría debería venir la coexistencia con Rusia.
    – Defender el concepto de que cada país debe pagar por su propia defensa, no los EE.UU.
    – Definirse totalmente en contra del neoglobalismo.
    – Impedir la exportación de puestos de trabajo.
    – Revisar absolutamente todos los tratados comerciales.
    – Expresar que el bloqueo a Cuba es absurdo.
    – Denunciar al sistema electoral americano como arreglado según lo establecido.

  9. Es una crasa ingenuidad-por no decir otra cosa-pensar que una administración Trump se orientaría y trabajaría para la consecución de esos objetivos. Sólo basta con revisar quienes apoyan y respaldan el entramado político trumpiano.

    • Anjá, quienes?
      La AEI circuló una declaración en su contra, firmada por los millonarios.
      Los medios de prensa se han alineado en su contra.
      Los extremistas del propio partido republicano van a votar por Clinton. Especialmente Bush el viejo, artífice del plan Cóndor cuando era el capo de la CIA. El mismo que violó la prohibición a Bosh de entrar a USA por terrorista.
      La AIPAC está en Su contra.
      Wikileaks no ha encontrado nada malo que haya hecho él.
      Ya se ha demostrado que los que armaban lío en Sus mítines eran contratados por Clinton.
      Hay mucha desinformación acerca de Trump. Un mulato de Trinidad y Tobago me reprochaba que yo estuviera por Trump, Te va a mandar para Cuba. Yo le contesté, No va ser necesario porque me voy antes de eso.

      • ¿Quiénes? Entónces desgramenos una por una las piezas que ensartan el bloque de Trump, empezando por Steve Bannon, proveniente del grupo mediático de derecha Breitbart News. Y sobre este personaje Democracy Now dice lo siguiente:
        “Steve Bannon, el presidente del medio de noticias conservador Breitbart News, asumió la dirección de la campaña de Donald Trump. Bannon es un exejecutivo de Goldman Sachs que convirtió a Breitbart News en un sitio web de extrema derecha que a menudo genera controversia con titulares como “Métodos anticonceptivos hacen que mujeres se vuelvan locas y poco atractivas” o “Transexuales se quejan sobre gracioso cartel de Bruce Jenner”. El sitio web ataca sistemáticamente a las principales figuras del Partido Republicano, como el expresidente de la Cámara de Representantes John Boehner y el ex gobernador de Florida Jeb Bush. El propio Bannon es considerado la figura más influyente de los medios de comunicación conservadores, después del ex presidente de Fox News Roger Ailes, que está asesorando a la campaña de Donald Trump. Una descripción de Bannon de 2015 lo denomina “el agente político más peligroso de Estados Unidos”.

  10. Interesante escrito que inicialmente pensé era muy largo para un tema tan recurrente, pero la originalidad de la idea lo cubría. No me parece aceptado negar que la llamada Clase Media es la en las socialdemocracias modernas tiene el mayor peso e impacto como sociedades, el detalle de EU como país capitalista es su propia acepción de ese capitalismo tan primitivo de sálvese quien pueda, reforzado aún más por esa forma tan clara de comprar la política y sus ACTORES los políticos por el real poder económico que se mueve detrás, recordemos es una continua actuación sus apariciones públicas, ellos en si no se creen mucho de lo que dicen. Un candidato político en ese país se vende de la misma manera que una Coca Cola, no importa el nivel de azúcar y lo mala que es para la salud, lo importante es cuantos se la toman, inclusive el sábado la CNN en una entrevista con el muy en serio comediante Bill Maher aseguraba que Clinton mentía menos que Trump, que lo hacía en la misma proporción que todos los políticos americanos, interesante conclusión de las cualidades de un político en esa sociedad.
    Un país en el que claramente existen 3 grandes regiones, formas de vivir y por tanto de pensar, ese gran centro continental más las dos franjas costeras del atlántico y el pacifico que tan claramente nos muestran sus diferencias e intereses, y en el que se ha ido formando una amalgama de religiones, emigraciones, culturas y razas que resulta extremadamente difícil de homogenizar y controlar, eso es hoy EU. Pero algo tenemos claro, hoy todo y todos estamos pendiente de quien será el próximo presidente por su implicación a nivel global. El imperio americano se ha complicado pero sigue siendo imperio.

  11. Sigamos con el desgrane y develación de la pandilla de Trump.
    Steven Mnuchin encabezaría el Departamento del Tesoro de una administración Trump. Este personaje trabajó durante 17 años con Goldman Sachs y amasó un inmensa fortuna. Luego dirigió un fondo de cobertura del magnate George Soros.

    Y ni hablar de los tristemente célebres y siniestros personajes Chris Christie y John Bolton que tambien formarian parte del gabinete. El primero como fiscal general de la nación, y el segundo asesor en materia de seguridad nacional.

    Léase a continuación:

    ESA GRAN MENTIRA LLAMADA DONALD TRUMP

    Desde hace meses, diferentes medios tanto de masas como alternativos, están tratando de venderle al público una idea: Donald Trump es un personaje incontrolable por las élites, e incluso podría considerarse como un “anti-sistema”.

    ¿Pero tienen algo de cierto estos puntos de vista?

    Más allá de lo ridículo que es calificar como “anti-sistema” o como “anti-elitista” a un multimillonario, en los últimas semanas están empezando a verse diversos indicios que demuestran que Trump no es tan “incontrolable” por las élites como muchos querrían hacernos creer.
    Por ejemplo, apenas unos días después de convertirse en el candidato republicano, Donald Trump contrató a un ex ejecutivo de Goldman Sachs para dirigir su campaña nacional de recaudación de fondos.

    Sí, ese mismo Goldman Sachs que controla desde las sombras todos los organismos de poder financiero de EEUU y que extiende sus tentáculos a la mayoría de gobiernos occidentales.

    Así es como describía Matt Taibbi, de la revista Rolling Stone, en el año 2009, el papel del banco de inversión Goldman Sachs en la crisis económica global y prácticamente en todas las burbujas financieras de los últimas décadas:

    Taibbi culpa a los Goldmanites, algo como: los aurófagos, famélicos y feroces alquimistas del dinero de la gente, de manipular desde el interior del gobierno las regulaciones financieras y los mercados de valores a su beneficio.

    Además de favorecerse extensamente del rescate financiero, el cual es orquestado por sus ex dirigentes transformados en oficiales del gobierno. La lista de ex directivos de Goldman Sachs en las más altas posiciones del gobierno de Estados Unidos es escandalosa, parece como si Goldman Sachs fuera la antesala de las secretarías financieras del gobierno.
    La formula es relativamente simple: Goldman se posiciona en medio de la burbuja especulativa, vendiendo inversiones que saben son una mierda. Atraen vastas cantidades de la clase baja y la clase media con la ayuda de un estado decrépito y corrupto que les permite reescribir las reglas a cambio de las relativamente pequeñas cantidades que el banco arroja al patonazgo político. Finalmente, cuando la burbuja explota, dejando a millones de ciudadanos ordinarios en bancarrota, el proceso vuelve a empezar otra vez.

    Goldman aparece como nuestro salvador prestandonos nuestro dinero con interés, vendiéndose como un grupo que trasciende la ambición, solamente una grupo de tipos muy inteligentes que mantienen la máquina aceitada. Han venido haciendo esta jugada desde lo 20s. Y ahora se están preparando para volver a hacerlo otra vez, creando la más grande y audaz burbuja jamás vista.

    La primera cosa que hay que saber acerca de Goldman Sachs es que está en todas partes. El más poderoso banco de inversión del mundo es como un gigantesco calamar vampiro envuelto alrededor de la cara de la humanidad, que sin descanso extiende sus tentáculos chupadores de sangre hacia cualquier cosa que huela a dinero.

    Por su parte, Alex Brummer del Daily Mail comparó a los miembros de Goldman Sachs con una especie de sociedad secreta, ya que siempre están dispuestos a llevar a cabo cualquier actividad perniciosa para ganar dinero.

    Pues bien, Donald Trump, “esa gran amenaza para las élites”, ha contratado a un tipo de Goldman Sachs como hombre de confianza…
    Trump anunció que al frente de las operaciones de recaudación de fondos nacional para su candidatura presidencial, estará Steven Mnuchin, presidente y CEO del fondo de cobertura Dune Capital. Lo más relevante de Mnuchin, sin embargo, es que pasó 17 años en Goldman Sachs, del que fue más recientemente socio, habiendo construido una fortuna de 46 millones de dólares antes de lanzar su propio fondo de cobertura.

    Mientras trabajaba en Goldman Sachs, compró los restos de IndyMac Bank (ahora conocido como OneWest Bank), una compañía de préstamos con sede en California, que quebró en 2008. Este alto ejecutivo tuvo que soportar protestas en el césped de su propia mansión en Bel Air en 2011, por parte de los propietarios de las viviendas embargadas, por culpa de las malas políticas de su banco.

    Pero las cosas no acaban ahí. Resulta que Mnuchin trabajó anteriormente para otro personaje elitista sobradamente conocido: el multimillonario George Soros, un prominente donante de los demócratas y en especial de Hillary Clinton.

    Además de trabajar en Goldman Sachs, Mnuchin también trabajó en Soros Fund Management, cuyo fundador, George Soros, ha financiado muchas causas de izquierdas. Lo más curioso es que Mnuchin ha donado con frecuencia fondos a los demócratas, incluyendo a Clinton y Barack Obama.

    Además, resulta que Mnuchin se benefició bastante de los rescates a las empresas de Wall Street del año 2009. Después de comprar el rescatado Banco IndyMac por centavos de dólar la acción, “Mnuchin y sus socios, que llamaron a su nuevo banco OneWest, terminaron consiguiendo unos buenos beneficios. Convirtieron su apuesta inicial de 1550 millones de dólares en un premio de 3400 millones de dólares”.

    Fueron capaces de conseguir estas ganancias gracias a que los contribuyentes asumieron todos los riesgos por los activos tóxicos del banco, lo que le costó a los contribuyentes norteamericanos aproximadamente 13.000 millones de dólares en pérdidas. Al mismo tiempo, el banco continuó ejecutando las hipotecas de los propietarios que ya no eran capaces de pagar sus cuotas de la hipoteca.

    Después, tratan de vendernos que Trump “asusta a las élites” y que tiene la intención de “limpiar Wall Street” o “acabar con el mangoneo de la Reserva Federal”, prácticamente como si fuera un revolucionario.
    La contratación de Mnuchin, se produce sólo unos días después de que sus antiguos oponentes, Ted Cruz y John Kasich, se hayan retirado de la carrera presidencial.

    Además, Trump también ha anunciado recientemente que va a renunciar a la “autofinanciación” en la que ha confiado durante las primarias (y que supuestamente le convertían en un personaje independiente) y ha prometido 1000 millones de dólares de sus partidarios en conjunción con el partido republicano, para prepararse para las elecciones generales.
    Por si eso fuera poco, Trump ha comenzado a rodearse de auténticos iconos del establishment republicano neoconservador.

    El círculo de Trump ahora incluye a personajes belicistas como Rudolph Giuliani, Chris Christie, Richard Haas (actual presidente del Consejo de Relaciones Exteriores, CFR, una de las entidades elitistas por naturaleza) y el senador Jeff Sessions. Trump ha identificado incluso a John Bolton, uno de los arquitectos de la guerra de Irak y estrecho aliado de los neoconservadores, como uno de sus futuribles expertos asesores en materia de seguridad nacional”.

    Esta es la gran revolución contra las élites de Trump: rodearse de gente de Goldman Sachs y de personajes como el mismísimo presidente del CFR, , así como de los neoconservadores más belicistas de Washington.

    Para quién no recuerde lo que representa el CFR…
    El Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), fundado en 1921, es una organización que se especializa en la política exterior de EE.UU. y los asuntos internacionales.

    Entre sus miembros se ha incluido políticos de alto nivel, más de una docena de secretarios de Estado, directores de la CIA, banqueros, abogados, profesores y grandes figuras de los medios de comunicación de masas. El CFR promueve la globalización, el libre comercio, la reducción de los reglamentos financieros de las empresas transnacionales, y la consolidación económica en bloques regionales como el NAFTA o la Unión Europea.

    Como podéis ver, rodearse de gente como el actual presidente del CFR es de lo más anti-sistema que hay…

    Viendo esto, no es extraño que las élites vean a Trump como una “amenaza” ¡Si es que corren un gran peligro con él!

    Daría risa si no diera tanta pena…

    Fuente: http://theantimedia.org/donald-trump-just-go

  12. Ciertamente, el profesor Navarro es de origen catalán, pero ha sido profesor de la universidad norteamericana de Johns Hopkins desde 1977, por lo que conoce muy bien aquella sociedad, siendo uno de los más prestigiosos intelectuales españoles en ciencias sociales. Llegó a colaborar incluso con el proyecto de reforma sanitaria de la señora Clintón, que no podía tener un final feliz en una nación donde el lobby sanitario es uno de los principales patrocinadores de ambos partidos (por lo mucho que se juegan). Desde hace unos años, Vicenç Navarro es profesor de la universidad Pompeu Fabra de Barcelona y uno de los principales referentes intelectuales de los movimientos sociales y partidos alternativos.

    Dicho esto, yo destacaría que lo realmente relevante sobre el tandem Trump-Clinton no consiste en preguntarse cómo han podido convertirse en los candidatos de las próximas elecciones norteamericanas sino qué es lo que se está cociendo en los centros de poder imperiales para que sean ellos y no otros con un perfil menos deshumanizado quienes vayan a protagonizar la nueva etapa. A quienes crean haber descubierto en Trump al lobo de Caperucita disfrafado de la abuelita, por el hecho de que detrás está Golmand Sachs, habría que decirles que el gran banco de inversión, que también cuenta con peones muy cualificados en la Unión Europea (como el gobernador del Banco Central Europeo, como el señor Draghi), es también uno de los principales patrocinadores del Partido Demócrata. Tanto el sector financiero, como el sanitario, el energético o el armamentístico juegan a caballo ganador del único modo seguro, apostando por los dos partidos turnistas de la más poderosa dictadura del capital.

    Están muy equivocados los que piensen que Trump ha llegado tan lejos por generación espontánea o por el atractivo de sus propuestas para las mayorías humildes, del mismo modo que están muy equivocados los que creen que el crecimiento de Podemos se debe al apoyo de medios de la oligarquía que no dudan en criticar a sus líderes en la menor oportunidad. El apoyo mediático es más que evidente, por más sutil que resulte.

  13. Hablar de los siempre omnipresentes candidatos, republicano-demócratas en el apestoso y maloliente proceso electoral estadounidense que sobre desde hace 25 años según se ha demostrado es una auténtica farsa, causaría risa de no ser por las consecuencias para el resto de los mortales y en especial a 90 millas. Pero cuando alguien en Cuba intenta un análisis sobre los ahora candidatos Trump / Hilaria tiene que apagar la candela porque no aguanta tal desatino. Personalmente cuando oigo o leo a cubanos que se dejan llevar por la histeria anti trump simplemente les diría que en realidad nadie elige a ningún presidente en USA, lo hace el “Establishment”, pero si encima se decantan por una demente criminal de guerra como la Clinton, en caso que el Establishment la pusiera en la llamada casa blanca, las guerras de intervención imperial serían inminentes e incluso lo que ya parecería asegurada es una 3ª guerra mundial, algunos cubanos piensan o creen que la Clinton iba a continuar la labor del ahora presidente Obama (pero si ya sabemos lo que ha significado..), en fin, nada es lo que parece, esa frase si corresponde a la realidad. Alguien se imagina a quien se reunió con sus amigos rebana-cuellos, destruida Libia, y con risa de hiena histérica dijo: vine, vi y murió jajajaja, referido al linchamiento y asesinato de Gadaffi, alguien que no ha podido decir la misma en Damasco riéndose sobre el cadáver de Bashad porque el pueblo sirio ha resistido heroicamente a los designios de esa bastarda, y esos cubanos no han pensado que también en una hipotética situación haría lo mismo en La Habana?.

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