Cuando la víctima no es la víctima. Por Iroel Sánchez


“Soy la víctima”, dice el victimario de tanta verdad.  “Una jauría con hambre atrasada” persigue, según él mismo, al muchas veces lobo de quienes no abandonan la institucionalidad. “Fuerzas oscurantistas” lo quieren eliminar,  afirma el autor de frases como: “Es importante ir marcando a cada uno de los escribas para no dejarnos engañar. Ya conocemos a uno pero vendrán otros, recordemoslos.” (sic) Sigue leyendo