¿Quién daña a la Revolución? (Parte II). Por Carlos Luque Zayas Bazán


Revolución es no mentir jamás ni violar principios éticos. 

Fidel Castro

Un viejo pánico y una confirmación

La bloguera cubana residente en Miami Yadira Escobar ha escrito un post titulado “Más sobre la Falsa Izquierda” donde analiza el hecho de que la web Martí noticias, versión para internet de la emisora oficial del gobierno de los Estados Unidos, que tiene como objetivo la subversión del modelo político económico y social existente en Cuba, haya reproducido una Carta Abierta supuestamente destinada a Iroel Sánchez, en parte de cuyo título se acusa a este último de “dañar gravemente la Revolución”.

No comparto todo lo que dice Yadira pero la Carta Abierta reproducida en semejante lugar lleva a preguntarse desde cuándo el gobierno de Estados Unidos y los encargados de su propaganda contrarrevolucionaria se han dado a la tarea de defender la Revolución cubana. Su análisis me hace volver sobre un post de mi blog El aldeano vanidoso con el título Un viejo pánico… en clave sibilina cuyas tesis la aparición de la citada carta en Martí noticias acaba de confirmar. 

La citada Carta es una obra maestra del estilo sugerente e indirecto. Si no temiera que fuera considerado un término peyorativo, estaría tentado a calificarlo de sibilino, que en verdad viene a la mente casi como un elogio, pues no hay manera más eficaz de afirmar, que insinuar y deslizar juicios y significados que aparentemente no se admiten ni dicen, pero se dicen. No, pero sí.

Veamos algunas muestras del estilo sibilino.

El abierto remitente escoge la vía de la carta pública. El espíritu de su comunicación a Iroel Sánchez se supondría constructivo, nada menos que una exhortación a no dañar a la Revolución, pero mediante la conjetura de que el daño infligido es grave. Sin embargo no dirige la carta directamente al destinatario, de quien conoce algo de su biografía y con quien da a entender que ha intercambiado personalmente, quizás con amabilidad. Porque el periodista, además de Iroel Sánchez, quiere que otros conozcan su criterio. Es la finalidad de las cartas públicas, ¿no?. Aunque admite que puede equivocarse – el estilo sibilino, en estos casos, y sobre todo en estos casos, nunca afirma casi nada con claridad – opina que la tarea de Iroel Sánchez puede estar “dañando gravemente” a la Revolución. El remitente no se ahorra el adverbio superlativo, el de grado sumo.

Para sostener tan “grave” suposición, hay que tener argumentos, y el remitente los tiene, aunque se necesita cierta labor de memoria histórica para dar con ellos, (como veremos al final de esta nota).

En el mismo último párrafo está el principal de sus temores-argumentos: sin decir, dice, porque lo pone en boca del receptor, como si el remitente no lo dijera, (recuerden, el estilo sibilino), que una de las razones del daño consiste en ese “tipo de emplazamientos personales” que se estaría haciendo desde el blog La Pupila Insomne.

El argumento de “los ataques o emplazamientos personales” ha sido siempre el arma predilecta de aquellos que no pueden discutir o argumentar en el campo de las ideas y los conceptos, contra los argumentos que se publican en La Pupila. Es algo que escapa a mi escasa inteligencia no comprender por qué el que opina que es objeto de un ataque personal no hace precisamente lo contrario: responde o contesta a los argumentos que se le oponen. Olvidan que están haciendo lo mismo si abandonan el campo del pensar: en efecto, al decir al otro que emplaza o ataca, lo está calificando, no por sus ideas o concepciones, sino acusando de ser un acosador injusto. ¿Sí o no? Ese argumento es universalmente desacreditado precisamente por lo anterior: es un procedimiento de suma cero en que el que se queja hace lo mismo de aquello que se queja.

Pero yo no quiero suponer a priori, por ejemplo, que en esta Carta Abierta su autor haga un emplazamiento o un ataque personal al autor de La Pupila, pese a que nada más directo, y a la vez público, que el formato escogido, con nombres y apellidos, y el señalamiento de un grave daño, nada menos que a algo tan inmenso y de importancia para todo un país, como es su revolución. Quiero analizarlo. Está claro que una entidad específica es la persona de Iroel Sánchez, de cuya ética personal o privada nada negativo opina el autor, y otra su tarea pública y social como bloguero y la honestidad con que la ejerce. Pero si la intención secreta del autor fuera desacreditar a Iroel Sánchez como persona, eso sólo podría saberlo en su fuero interno. De nada vale pues, como defensa de las ideas, argumentar el ataque a las personas. De nada vale pues, tampoco utilizarlo como argumento para defender a otras personas al no ser que se prejuzgue y no se demuestre.

Los que califican a Iroel Sánchez, y a cualquiera, como un representante del “oficialismo, le están infligiendo lo que dicen repudiar, están cometiendo aquello de que se victimizan. Pues esa descalificación conlleva a decir que las convicciones del “oficialista” son simuladas, mercenarias, o que vende su conciencia a cambio de prebendas o privilegios. Vaya manera de no emplazar lo más importante del ser humano, que es su dignidad. El autor de la Carta Abierta pudiera escribirle a los que califican de “jauría” a los que escriben en La Pupila, que está dañando gravemente la dignidad personal, no de Iroel Sánchez, sino de varias personas. Pero quizás no lo haga porque el autor del calificativo seguramente hasta publica la Carta Abierta del remitente de Iroel.

Yo lo voy a decir con toda claridad: no me temo, sino que estoy seguro, que con esa opinión sobre los trabajos de La Pupila deben estar muy satisfechos aquellos que con toda seguridad han hecho mucho, y lo seguirán haciendo, por dañar, y bien gravemente, a la Revolución. No por la persona de Iroel Sánchez. Está claro que si los principios de Iroel Sánchez no fueran los fundamentales de la Revolución no tendría importancia ninguna hacer una campaña para desacreditarlo. Como alguien dijo, la campaña tiene otro blanco.

Pero para demostrar que desde La Pupila se hacen ataques personales, habría que analizar al menos uno de sus trabajos referidos a esas “concretas personas” víctimas, y demostrar cuándo no se analizan conceptos, ideas, ideologías o cosmovisiones, o simplemente cuándo no se exponen datos y hechos. El caso es que esto no se hace, porque si no, dónde se quedaría eso de ataque personal. Un ataque personal es la intromisión en la condición estrictamente ética privada. Las personas que publican ideas y forman opinión pública otorgan el derecho a que se critiquen sus juicios, opiniones, fuentes. En ocasiones es importante saber quiénes son. Las ideas o valoraciones políticas no se crean por obra del espíritu santo.

Como el remitente de la carta a Iroel Sánchez no menciona cuáles son esas “personas concretas” que serían el objeto de los ataques de La Pupila, a este lector le resulta obvio que está pensando, aunque también se refiere a jóvenes, ¿será LJC?, en el periodista uruguayo radicado en Cuba y corresponsal de un medio extranjero, que por cierto, acaba de reproducir la Carta abierta a Iroel. Este lector agradecería que alguien hiciera un compendio de los ataques personales contenidos en los trabajos que se refieren a ese periodista. Si un comunicador, por poner un ejemplo, publica una síntesis no autorizada del trabajo de otro autor, y el simple examen de esa síntesis autoriza al autor a juzgar que se ha torcido el hilo central de su tesis, esa acción la hizo una persona con nombres y apellidos y no hay manera de analizar el caso sin dar a conocer quién lo hizo. Y así, como muchas otras acciones y sobre todo concepciones ideológicas que son las que se analizan en La Pupila. Es que a veces no tenemos algo distinto para argumentar que victimizarnos, última ratio de la carencia de argumentos.

Pero hay algo más importante en la Carta Abierta, porque el argumento de los emplazamientos personales no se sostiene, como vemos. Y es la asimetría de “poderes” que el autor de la carta sugiere que existe, siempre sibilinamente, entre el blog, o más bien, y ahora sí, entre la persona, el trabajo y las fuentes del autor de La Pupila, y los que serían las víctimas de sus ataques. Allí está la más grave insinuación… al estilo sibilino.

Para el mejor entendimiento de lo que califico, al menos para mí, como lo más importante de esta carta, reparemos en un dato que sólo se le escaparía a un desconocedor de la historia cultural cubana: sea o no voluntario, – eso sólo puede saberlo su autor -, es un acierto literario finalizar la carta con la expresión “tengo mucho miedo…”. Uno recuerda inmediatamente a Virgilio Piñera diciendo lo mismo en aquellas reuniones que dieron lugar a Palabras a los intelectuales. Pero también nos hacen recordar que cíclicamente se agitan en Cuba viejos pánicos y fantasmas, y asustadas y temblorosas personas advierten sobre la próxima aparición de nuevas décadas grises, apenas creen avistar la más pequeña nube, con lo cual se intenta reactualizar y reverdecer una etapa ya muy lejana y superada, o que en todo caso debe ser abordada en su contexto, como algunos lúcidos autores lo han hecho.

Lo cierto es que estas advertencias de nuevos grises quinquenios, aquellos temores, encuentran rápidamente el apoyo y el eco allá, aquí y acullá, en aquellos medios que parece que nos quieren tanto, que tiemblan junto a nosotros nuestros miedos, como acaba de suceder mientras escribo. Porque ya aparecen los corifeos plañideros de las ficticias tragedias, sobre las cacerías de brujas en Cuba. Son los mismos medios que hasta se atreverían a lamentar el daño que el blog de Iroel Sánchez le podría hacer a la Revolución, porque suelen mimetizarse y dolerse hipócritamente de nuestros dolores, para confundir a los incautos. Lo que nunca harán es reproducir un trabajo de La Pupila. Ninguno de esos en que no hay criterios contra las personas, sino un análisis de las ideas que exponen y las tareas que hacen. Me pregunto si de vez en cuando no debemos preguntarnos si es posible que estemos haciendo algún daño cuando voceros y plataformas evidentemente enemigas comienzan a corear y magnificar nuestros temores.

Volvamos, por último y finalmente, a lo que llamo la asimetría de poderes insinuadas por el autor de la Carta Abierta. Tengamos presente que desde una asimetría de poder, se puede ejercer una más fácil opresión de la víctima, o ejercer represalias.

El autor de la carta no sólo le supone a Iroel Sánchez fuentes de información privilegiada, sino además, le afirma, pero dicho con muchos circunloquios, “una posición que ostenta o sugiere una autoridad oficial —como sucede contigo y La pupila insomne”. Obsérvese la genialidad del estilo sibilino: “ostenta o sugiere”, pero “como sucede contigo”. ¿Lo ostenta o sugiere Iroel? ¿O lo sugiere o lo ostenta el remitente? Con el estilo sibilino genial nunca se sabe…

Lo que resulta evidente es que aquí está repitiendo un argumento bien caro a los adversarios, y a los adversarios no sólo del bloguero revolucionario, sino por cierto, caro a los enemigos ideológicos de la Revolución, que usan la dicotomía oficial/no oficial y oficialismo/no oficialismo para desacreditar al primero como representante del poder estatal, y aprovechar el prestigio “libertario” del segundo concepto. Desde allí, desde el supuesto poder oficial de La Pupila Insomne se crea la injusta metáfora de una asimetría de poderes que convertirían a La Pupila en el responsable de represalias futuras. Esta es la tesis transversal de la cuidadosa redacción de la carta. Lo que no quiere decir con todas sus letras, pero al fin y al cabo, sibilinamente, dice.

Este lector, al menos en los textos que conoce y discuten las ideas de “los emplazados personales”, sólo ha visto calzar las opiniones con fuentes y documentos públicos, cubanos o extranjeros, o estudios e investigaciones, y nunca una suposición que no pueda sostenerse o mediante una cita, o mediante un dato, público, y no sacado de soterradas fuentes secretas. El que respeta la inteligencia ajena debiera suponer que si Iroel Sánchez dispone de fuentes privilegiadas – y que serían en todo caso para defender a Cuba – no cometería el burdo error de utilizarlas sin poder responder a la exigencia de un lector de que pruebe la veracidad de sus datos.

Y, además, ya en otra ocasión Iroel Sánchez se vió obligado a la no ingrata tarea de presentar a su tenebroso, poderoso y secreto equipo de trabajo: una foto familiar.

De las opiniones del autor de esta Carta Abierta, debo confesar que conozco muy poco, sólo esta carta, y por lo tanto no hay ni la más mínima alusión personal que no sea el análisis de las ideas, la intencionalidad y el estilo que he procurado hacer. Sí conozco un juicio suyo, emitido en Facebook, “Un traidor, incluso aunque tuviera razón, no dejará de ser nunca un traidor”, que me llamó, confieso que muy desagradablemente la atención, referida a la persona de Javier Gómez Sánchez. Dejo a los lectores juzgar, pero si no es uno de los más duros ataques que se puedan realizar a la condición ética personal, admito que en la otra vida debo realmente aprender a leer y estudiar nuevamente la Ética a Nicómaco.

Un traidor es aquel que simula o simuló una convicción compartida con otros y nunca fue verdadera. O aquel que abandona a una organización y niega sus convicciones anteriores, pero a cambio de ventajas personales sin importar, incluso, en este caso, ni cuáles son sus convicciones para considerarlo un traidor y además, mercenario.. A veces tengo mucho miedo del relativismo en términos de causas políticas.

Pero de esos momentos de miedo uno tiene muchos motivos para empinarse, muchos en nuestra historia, mucho en la gente común que uno conoce, mucho en la fe en el mejoramiento humano, y sobre todo mucho estímulo cuando uno lee palabras como estas, escritas por un hombre que muchas veces sí es atacado con los peores epítetos, y claro está, tiene los enemigos que merece, pero también la entereza de no victimizarse, y diferenciar lo que realmente importa a la Revolución. Cito estas palabras porque coinciden con lo que siempre he pensado al respecto y lo habría querido expresar de ese modo:

“Tengo la convicción de que ser incomprendido, por un jefe o por un colega al criticar, incluso llegar hasta ser atacado o injustamente castigado, es para un revolucionario, siempre que no tenga de qué avergonzarse, una oportunidad para, lejos de victimizarse, emprender nuevos caminos y entregarse más en beneficio del pueblo al que nos debemos, nunca un pretexto para aliarse o justificar a quienes buscan destruir nuestro proyecto.”

Y eso es exactamente lo que acaba de ocurrir: una alianza, tal vez involuntaria pero alianza al fin, entre el remitente de la “Carta Abierta” y los enemigos históricos de la Revolución cubana. El escritor mexicano Paco Ignacio Taibo II ha dicho que la medida de un hombre no son sus amigos, son sus enemigos. Gracias al autor de la Carta Abierta el imperio yanqui acaba de confirmar que tiene entre sus enemigos a Iroel Sánchez,  no es un buen resultado para quien se dice revolucionario y le ha servido esa oportunidad.

*¿Quién daña a la Revolución? (Parte I). Por Carlos Luque Zayas Bazán

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19 pensamientos en “¿Quién daña a la Revolución? (Parte II). Por Carlos Luque Zayas Bazán

  1. Le estais dando una dimension a la carta de paco extremadamante inmensa, cualquiera diria que a mandado al despacho oval a tomar cartas en el asunto… Y a Yadira una dimension de bloguera que no es mas alla de un copypaste de noticias…hablemos de las papas señores mios. Un saludo

  2. Voy a medir mi palabras porque sé que mis comentarios pasan por la censura previa que supone moderar comentarios, algo que no pasaba con mi nick ¡años atrás¡
    Señor Zayas, permita que le diga que está usted muy equivocado en muchas cosas, es evidente que no tolera el debate de ideas y solo dos cuestiones:
    a, me sorprende que diga “De las opiniones del autor de esta Carta Abierta, debo confesar que conozco muy poco, sólo esta carta,” Me resulta incomprensible que escriba usted largo y tendido sobre lo divino y lo humano y no desconozca qué bulle en la cabecita de Francisco Rodríguez, miembro del PCC, profesional de los medios, activista social, bloguero y editor de una bitácora destacada y conocida tanto en la isla como fuera. Incomprensible.
    b. si usted cree lo que dice en otro párrafo, es decir “Gracias al autor de la Carta Abierta el imperio yanqui acaba de confirmar que tiene entre sus enemigos a Iroel Sánchez, “, perdone pero tiene usted un serio problema de información que se añade al anterior. El imperio yanki como usted dice, el pésimo vecino del norte, naturalmente se frota las manos viendo no solamente esa carta abierta sino más escritos que ponen a parir a personas del mismo bando y a ellos no les hace falta la cartica ni a nadie lo que publican su propaganda anti comunista gubernamental, la VOA, para saber a quien tienen en sus listados.

  3. Algo ha pasado cuando he tratado de modiificar el texto y ha quedado muy mal redactado. Quería expresar que no hace falta ver en los medios USA gubernamentales, la VOA, ni en los financiados por la NED, etc. ni cartas, ni fotos, ni textos varios para saber, nosotros, que por supuesto ellos consideran a quienes defienden la Revolución cubana, enemigos a eliminar por las buenas o por la malas.

  4. Sr. Milblogcubanos a quien no puedo llamar por su nombre: Si no puede contenerse ud. mucho más, le facilito mi correo para que tenga la ocasión de un desahogo más placentero. Yo no utilizo estos medios para sacar presión contenida, pero comprendo si otros lo necesitan.
    No creo que esté ud. equivocado en muchas cosas, quizás a veces basta equivocarse sólo en una, y sería soberbio de mi parte pretenderlo, si cada día sólo podemos saber que hay mucho más que aprender.
    Como declaré, sólo conozco del autor cuya carta comento, esa misiva, y la frase que cito con respecto a la traición. Sólo esos dos elementos, por lo tanto, comento. Para ello no es necesario más conocimiento, sino lo que en esa carta se expresa y se intenta. En vez de subrayar mi cósmica ignorancia, pudo ud. analizar los argumentos, como por ejemplo, qué implica opinar que otra persona puede estar dañando gravemente a la Revolución. Ya sea para negarlo o no, respetaría su opinión, o analizaría su argumento, pero nunca diría que se equivoca ud en muchas cosas, o en una. Una equivocación, si se señala, se demuestra, o al menos se intenta. Eso es un diálogo, lo otro es proferir un grito. Y me disculpa ud. No veo que haya escrito lo que ud. hiperboliza, en deficiente vocabulario para la polémica o presumir del debate que niega al otro, sobre lo humano y lo divino. Lo que hago es un análisis del contenido, e intencionalidad de la carta. Si quiere ud. demostrar mi triste ignorancia, quizás fue más feliz que liquidarme para el debate, no liquidarse ud. mismo, y tratar de demostrar que me equivoco en la interpretación…acudiendo a la carta y mi comentario de ella. Todo otro proceder no es debatir, es descalificar. Demuestre, no descalifique.
    Por último, no he leído nada orgánico suyo como para calificarlo, y mucho menos de ignorante, y acepto que tiene razón al decir que aquellos no necesitan de mucho para saber cuáles son sus enemigos o para proseguir con sus objetivos, pero no me negará ud que uno de sus procedimientos consiste, precisamente en lo que han hecho. Yo, con este análisis no pongo en duda ninguno de los atributos que adornan al autor, sólo me limito a lo que hice: un análisis de su misiva. Si quiere ud. un verdadero diálogo, y no un exabrupto apenas contenido, demuestre lo contrario ajustándose a la letra y el espíritu de la carta, y no a lo divino que resulta tachar a otro de ignorante. Un saludo.

  5. Pingback: ¿Quién daña a la Revolución? (Parte II). | PostCuba

  6. Antes de leer su comentario señor Zayas (espero no equivocarme dado que Chilecuba es un colectivo) le comento que le resulta a usted muy fácil saber mi nombre, porque está señalado junto al título en cada uno de mis dos blogs: Acerca de Cuba, y Blogs cubanos en WordPress. Para que no pierda tiempo, soy Jorge Aldeguer y comento desde Alicante, España.
    Leo su comentario y supongo que algo responderé.
    Atentamente

  7. Señor Zayas
    He leído su comentario y le agradezco su oferta al diálogo, al debate, a dejar de lado calificaciones innecesarias. No deseo entrar a analizar ni la forma ni el fondo de sus artículos y menos la forma y el fonde de la carta del periodista de Trabajadores.
    Solo quería comentar esas dos cuestiones que he abordado. Que diga que me llama la atención que usted haya leído pocas cosas de Francisco Rodríguez no significa que le llame a usted ignorante, que es una descalificación general a su persona que no he realizado.
    Muchas gracias por su respuesta.
    Atentamente
    Jorge Aldeguer Álamo
    Economista, Licenciado en Pedagogía, editor de dos blogs sobre el tema Cuba desde 2010, tres mil segudores en Twitter y hoy, 14 de febrero enamorado de la Tierra Roja, como yo, de Cuba, tierra que acaricié con mis manos en Melena del Sur, un contingente agrícola en pleno periodo especial, 1992 desherbando alrededor de las planticas de plátanos recién plantados y guataqueando un poco.

  8. Le confieso, Sr. Aldeguer que me resulta algo peculiar su modo de razonar. Dice ud. literalmente “espero no equivocarme..” y después usa una expresión afirmativa y conclusiva “…dado que Chilecuba es un colectivo…” ¿En qué quedamos? ¿Sólo “espera no equivocarse”, que es un modo de decir, que no está del todo seguro? Pero en ese caso, ¿por qué afirma…”dado que chilecuba es un colectivo”? Y en ese caso, mejor sería no dirigirse a Zayas, que no existe, pues mi segundo apellido es Zayas Bazán, y el primero Luque, que por cierto me vienen ambos de su amada patria, y mi admirada cultura hispánica, como una herencia del “descubrimiento”. Rara suposición la suya, pues primero quizás sea más atinado preguntar y no dar por “dado” algo de lo cual yo no he “dado” ninguna información, entre otras razones porque sólo hay un “colectivo”, y es la herencia cultural que mi Patria, y la Revolución, depositaron en mi y a la cual decido ser fiel, sin necesidad de colectivo. Si así fuera, lo hubiera declarado en el blog. Sintoniza ud., espero que sin quererlo, con los adversarios quejosos de ataques, que atacan hablando de fuentes privilegiadas de información, y oscuras organizaciones. Soy sólo un individuo y si le interesa como a otros, mi relación con La Pupila, viene de un día que se me ocurrió enviar allí un texto, dado claro está mi comunión de ideas y principios con ese blog. Chilecuba es sólo el nombre que le di a mi blog cuando llegué a conocer esta tierra. Y ud, que es un amoroso y dedicado coleccionista de blogs cubanos, ya lo debe conocer. No comprendo cómo puede ud arriesgar una suposición y dar por dado algo que no explica por qué lo tiene por “dado”. A mí me gusta el análisis semántico y lingüístico, Sr. Aldeguer.
    Con respecto al resto de su comentario, le confieso que me asombra ligeramente el cambio de orientación. De pronto descubre ud. que se deben dejar de lado las descalificaciones innecesarias. Le confieso que ha sido un descubrimiento algo inesperado, si se tiene en cuenta el contenido y el tono de su comentario anterior. Que yo sepa no hay mucha distancia en las connotaciones de las palabras “muy equivocado en muchas cosas” e ignorante. El que se equivoca siempre es porque desconoce algo, y el que desconoce, ignora. De allí que ud. me quiso ilustrar, y yo sólo le dije que el acto de nuestros ciertos “amigos” norteños, esos de Radio Martí, que ud parece repudiar al igual que los cubanos, no es ingenuo al replicar un escrito de un militante con respecto a un bloguero revolucionario. Y que el militante revolucionario debe sopesar mucho sus palabras públicas cuando pretende hacer una crítica de la envergadura de esa suposición, a quien considera un hermano de ideas revolucionarias, pues si no, sirve en bandeja de plata lo que precisamente hizo el medio norteño, anticubano, y yo había advertido que sucedería.
    Yo no le dije que ud fuera muy desconocedor de muchas cosas, pero la valoración de esa maniobra, típica de la guerra mediática, quizás se le olvidó de momento. Me extrañó, dada su gran experiencia polémica bloguera, que despliega profusamente en medios como LJC, pero algo natural, y por eso le dije que a veces basta con olvidar sólo una, cuando ud. me señalaba que yo había ignorado muchas.
    En cuanto al debate ideológico cubano, incluso es necesario entre los que piensan y actúan como revolucionarios. LJC acaba de publicar algo sobre la unanimidad, y es algo que se le señala a Cuba, por cierto, que si conoce a los cubanos, entre dos personas que discuten ya hay tres juicios diferentes, y quizás sea el más discutidor de la tierra. Algunos confunden unanimismo, que no es lo mismo que unanimidad. Es cierto que a veces cuidando la unidad, se puede uno autocensurar. Pero lo más bello que ha tenido mi país, es esa conciencia instintiva del cubano que se caga en cualquier cosa que cree mal, habla mal de la madre de los tomates, pero sabe que hay una unidad esencial que cuidar…ese es el único secreto esencial de la sobrevivencia cubana. Pero lo que ahora me interesa es subrayar lo siguiente: si ven a dos o tres revolucionarios discutiendo ideas, o procederes, hay un coro que repite que no se critiquen (y la Pupila no hace ataques, hace análisis), y pero otra parte esos mismos hablan de la unanimidad. Lo mismo pasa con las acciones de la guerra mediática del periodismo “independiente”: no lo critiquen, es libertad de expresión, como si a las avanzadillas de la guerra mediática no le debiera combatir. Y al revés, si un pensamiento que coincide con esa defensa de la unidad en torno a los principios se manifiesta, entonces no es libertad de expresión, sino “oficialismo”. Es curioso, no? Con respecto al debate, creo que tiene ud un amplio auditorio en LJC, y yo poco tiempo para leer y escribir, así que cuando valga la pena intercambiamos uno que otro criterio; este colectivo individual, solo tiene dos manos, un teclado, y el tiempo, como tal vez nos ocurre a la mayoría, que dedico a la defensa de la Revolución, que es mi país, mi patria y mi nación, se lo robo siempre al descanso. Si cree ud. que le puedo ser útil, recibiré con beneplácito sus criterios. Si no los respondo con prontitud, no los tome como descortesía. Un saludo.

  9. @Señoir Carlos Luque Zayas Bazán
    Hay bastantes cuestiones que estaría encantado de discutir con usted, y es posible que así sea en otro momento, pero ahora son casi las diez y media de la noche y me esperan para cenar.
    Solo una aclaración respecto a mi confusión sobre su blog..
    Como tal vez haya comprobado por curiosidad ChileCuba, es uno de los tres mil blogs cubanos indexados en uno de mis blogs. Cuando se accede a su blog, se lee en el Blogroll, un título que dice Nuestro Equipo y al pinchar se accede a una foto de tres personas, una de ellas en primer plano. De esa foto de tres personas y de ese título NUESTRO EQUIPO deduje, parece ser que equivocadamente, que eran tres personas las que editaban el blog y de ahí que el nombre del editor, autor, no sea Carlos Luque Zayas Bazán, sino Chilecuba.
    Pero aclarado el asunto, reciba usted un saludo afectuoso.

  10. Saludos, pues. Pero si es por la foto, en ella estamos 4, dos hijos varones, mi nieta, y yo. Pero era en el mismo sentido de la foto que una vez se vió obligado a poner Iroel, cuando lo suponían también un equipo misterioso: mi familia. Pero no, mis hijos varones no escriben, por lo menos hasta ahora, y mi nieta ya, pero ojalá no herede la vena polémica del abuelo. Como decía Lezama, debería existir un tiempo mágico para conversar, y como dijera el gran Lennon, “la vida es lo que ocurre allá afuera…” Un saludo.

  11. Zayas Bazán, para tus articulos y respuestas , ten en cuenta a FIDEL quien en el 2000 dijo “He llegado a la conclusión, quizas un poco tarde, de que los discursos deben ser cortos”.

  12. En efecto, pero lo dijo en otro contexto y en otras circunstancias. Aquí se trata de la palabra escrita puesta en función de discurrir, analizar, impugnar y polemizar, lo cual no se logra con unos cuantos renglones.

  13. Gracias Téllez, por la atención al texto, aunque quizás lo fatigué demasiado si lo leyó hasta el fin, pero agradezco la sugerencia, siempre la síntesis es superior, aunque como dice Alejandro a veces hay que extenderse un poco. Lo bueno de estos medios es que se puede dar a conocer hasta un ensayo. Al fin y al cabo, el interesado si tiene interés hasta compra un libro voluminoso y lo lee, pero es cierto que se gasta tiempo de conexión. Si continuo escribiendo, trataré de superarme. Le agradecería también algún comentario sobre los contenidos. Un saludo.

  14. “Tienemente de primate”

      ( 1 ) Faltó más deuna neurona,  a Trump a la hora del parto, ahora aquí les comparto lo anormal de esta persona. Le falta testosterona,  “tiene mente de primate”, está loco de remate, tiene el mal de la arrogancia. “Todo eso adquirió en la infancia  el nauseabundo magnate”.

    Mario Villasmil Zulia/Venezuela. 

      ¡Carganeuronas dormidas…!

      ( 2 ) Diariamente sedesfasa

    el magnate americano

    porque el grillete “antianciano”

    le está achicando lamasa

    encefálica.  Una brasa

    va calentando susbridas.

    ¡Carganeuronas dormidas

    y para quelo recuerdes

    succionalos “pesos verdes”

    por susarcaicas heridas!

      Ramón Espino Valdés

    Cuba/México.

    15/02/2017.

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