Yo vengo a ofrecer mi corazón. Por Víctor Ángel Fernández


Algunos pensarán que estoy loco, pero me encantan estos tiempos. Son los instantes en que a esos cubanos, siempre descritos como bullangueros, bailadores, chistosos o enamoradizos, se nos sale nuestra más maravillosa cualidad: la de solidarios. Sigue leyendo