Palabras que se repiten y… se hacen norma. Por Víctor Angel Fernández


Día a día y año por año, cuando los funcionarios del gobierno estadounidense son entrevistados o hacen declaraciones, sobre el bloqueo, siempre utilizan la misma palabra: embargo. Lo mismo sucede con la prensa de aquel y de otros países y hasta con personas e instituciones, que no tienen nada en contra de Cuba, pero que por costumbre, de tanta repetición, obvian el término real que define la agresiva política y terminan utilizando la variante, por decirlo de alguna forma, más suave del concepto.

Incluso, aunque las Resoluciones aprobadas durante más de 20 años en los Períodos de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, explícitamente dicen: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, la palabra es manipulada y los titulares mediáticos, en una u otra variante, vuelven a repetir sus esquemas relacionados con la “aprobación contra el embargo a Cuba” y, sobre todo, en esos casos es una práctica bastante generalizada, el no referirse a la victoria del pueblo cubano y su gobierno o su variante de derrota de las posiciones estadounidenses.

La lista sería larga. Pudiera decirse lo mismo del trato de régimen, como alternativa de gobierno, para todos aquellos esquemas de dirección estatal, por decirlo de forma sencilla, poco agradables para las cúpulas de poder del vecino norteño. En el caso de Cuba, sólo llegamos a ser gobierno, luego de más de 50 años, cuando la retoma de las relaciones, luego del 17 de diciembre de 2014.

Ahora, cuando la “nueva” presidencia se embarca –utilizando el más cubano sentido de la palabra–, en una nueva guerrita contra Cuba, en relación con increíbles denuncias de sus funcionarios sobre  irrupción en su espacio sónico, sacan el diccionario de la reacción y enseguida lo bautizan como ataque.

La palabra toma vuelo y por todo el mundo lo sucedido, aunque no exista la más mínima de las pruebas, toma adjetivos de batalla.

Luego salen los detractores y defensores y se formalizan las frases:

  • llamado ataque sónico
  • denominado ataque sónico
  • supuesto ataque sónico

y así en todas las variantes posibles.

En tiempos de Internet y aldea global, no hay que pasar mucho trabajo para que la frase se posicione y entonces me pregunto: ¿por qué nosotros nos sumamos a la corriente y todos repetimos y contribuimos a promover el término, de hecho, contrario a nosotros?

Hasta hace poco cualquiera podía escribir en Google la frase “ataque sónico” y las tres primeras referencias, destacadas por sobre la lista de diez que se presentan en la primera página, son informaciones procedentes de medios alternativos a la hegemonía mediática yanqui.

Ellos, los del vecino norteño y todos los demás que lo deseen, pueden referirse al tema como mejor les plazca, pero para nosotros, hasta tanto se defina lo contrario y alguien pueda probar lo imposible, el tema, con todo el rigor científico que se merece, no debe pasar de un incidente, suceso, acontecimiento, eventualidad y más acorde con los objetivos de la Administración Trump, hasta pudiera utilizarse peripecia, otro de los sinónimos que nos ofrece nuestra rica lengua.

El mundo actual de la comunicación funciona según reglas casi sacrosantas. Orientadas no a un mercado, sino a lo que quieren los mercaderes. Ellos dictan los temas y sus formas. La verdad, en esas condiciones, incluso la demostrada verdad científica, sino sirve a esos mercaderes del mensaje, será obviada.

Aunque no nos guste, el esquema funciona de esa forma. Entonces, no nos queda más remedio que aprender de esas realidades, no obstante que el maestro y las clases, no nos sean particularmente agradables, pero, como muchas veces nos llamó Fidel, sin ingenuidades y, al mejor estilo del Che, sin permitir un tantico así.

Esa, sigue siendo nuestra Batalla de Ideas. Por eso está muy bien que empiece a surgir un término más exacto desde nuestros medios de comunicación: “Maine sónico”

3 pensamientos en “Palabras que se repiten y… se hacen norma. Por Víctor Angel Fernández

  1. Pues si Víctor, como dices, además de utilizar la palabra embargo en lugar de bloqueo económico, comercial y financiero y añado criminal, impuesto por EEUU contra Cuba, con siempre se han repetido una y otra vez las mayores incongruencias y obscenas falacias y grotescos comentarios por cualquier lado donde no han conocido ni saben el significado de la palabra, dignidad.
    Ahora también hablan de preocupante ataque sónico,, aquí en este blog ha habido diferentes post referentes a este temita, habiendo todo tipo de comentarios, yo para no repetirme con los míos refiriéndome a ese grillo loco sónico, guajiro natural, y que tu magníficamente terminas con Maine sónico, yo añado, ataque sónico y estruendoso de risa.

  2. Colegas, cuidado y se trate de una garrapata!!!!! Historia que proviene de ellos mismos y que hoy en día con los adelantos científicos, le hayan cambiado el nombre a dicha patología, ataque sónico.

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