La simplificación televisiva del fútbol y el video clip. Por Javier Gómez Sánchez


javiergosanchez09@gmail.com

La capacidad actual de transmisión televisiva en Cuba era un sueño hace apenas unos años. Varios canales de televisión standard y dos HD, conforman un volumen de horas de transmisión simultánea y durante 24 horas, muy superior a aquella época en que solo existían Cubavisión y Tele Rebelde con su cierre de emisión a la medianoche.

Mucho mayor que cuando en la década del 2000 se sumó el Canal Educativo, y poco después el que aun lleva el nombre de Canal Educativo 2.

La reciente digitalización permitió concebir canales ¨temáticos¨: Tele Rebelde se convirtió completamente en un canal deportivo, ya antes había surgido Multivisión para películas y documentales. Luego apareció Clave, un canal ¨musical¨. No hace tanto que logramos ver Telesur a tiempo casi completo.

La apertura de nuevos canales puso sobre la mesa una realidad: Transmitir un canal de televisión implica disponer o crear contenidos para este.

La emisión de fragmentos de canales estatales de países cuyos gobiernos tienen buenas relaciones con Cuba, como Russia Today en español o el iraní Hispan TV, hace pensar lo bueno que sería que se pudieran ver en nuestra isla como se logró con Telesur, aun teniendo en cuenta el costo económico de crear y mantener un frecuencia televisiva en el aire para todo el país, una cifra por hora que la mayoría desconoce. (Esa mayoría también desconoce cuánto cuesta al país una tonelada de papel periódico)

Es cierto que sentarse frente al televisor cambiando de Telesur a RT, a Hispan TV, puede provocarnos cierta saturación noticiosa y de contenidos problemáticos, catastróficos algunos, casi apocalípticos otros. Pero resulta que la televisión cubana viene padeciendo desde hace un tiempo una saturación en sentido contrario con la simplificación televisiva por el uso intensivo de dos contenidos principales: El Fútbol y el Video Clip.

¿Cuantas horas semanales se emite al público cubano de partidos de fútbol y videos musicales? Tal vez demasiadas.

La transmisión continua de partidos de fútbol europeo,  combinada con la emisión de cierto tipo de video clips nacionales o extranjeros se ha convertido en la mayor fórmula para garantizar en pantalla un contenido sin conflictos, masivo y masificador, simple y simplificador, que pretende ser entretenido hasta que provoca aburrimiento y hastío, a fuerza de ser impuestos.

Recuerdo que a mediados de los 2000, cuando los males del periodismo cubano comenzaban a ser criticados y un evento sobre la televisión en Cuba tuvo como eje temático la ¨crítica a la banalidad¨, uno de los participantes dijo con razón que si se hablaba de banalidad en la televisión cubana había que mencionar al NTV.

 Los años pasaron, el periodismo evolucionó y la cobertura de buena parte del complejo acontecer nacional en espacios informativos ha hecho caducar en gran medida aquella afirmación.   

Si habláramos hoy de banalidad en los medios cubanos, la encontraríamos posiblemente en los esfuerzos de validación del video clip por encima de sus merecidos e indudables méritos,  que como todo en la vida tiene su justa medida y no más. Resulta penoso en un país con una riqueza cinematográfica como la nuestra, que a quienes veamos ampliamente entrevistados, con sus obras analizadas desde los ¨cánones estéticos¨, los ¨recursos expresivos¨, la dramaturgia, la iluminación, la selección de locaciones, la puesta en escena, el montaje… sea a los muy respetables directores de video clips, cuando pocas veces vemos a un director de cine, de dramatizados de televisión, o a un documentalista.

La mayor saturación del video clip ocurre cuando, además de las obras de ese género que contienen un verdadero valor audiovisual y promocionan una pieza de indudable calidad musical, se insiste en  presentar a intérpretes y realizadores, como si hubiera que llenar una cuota de transmisión, de videos que persisten en promocionar una mentalidad social ¨VIP¨ , donde el dinero se convierte en la meta anhelada, la mujer en un objeto y la ciudad en el escenario del previsible espectáculo de una industria seudo artística que pretende erigirse como representante de la cubanía, en la que muchas veces es el dinero en las manos ¨correctas¨ y no el talento el que permite acceder a escenarios y medios. La misma que en su empeño es incapaz de prescindir de la imagen del viejo automóvil norteamericano y la fachada de algún deteriorado edificio de la parte más fea de La Habana.

No me refiero a Lucas, un espacio valioso que ha tenido sus propios críticos y que logró poner el arte del video clip en su justo lugar en la apreciación televisiva de los cubanos, además de crear un evento de primer nivel. Con frecuencia he mostrado a mis amigos en el extranjero galas de los Premios Lucas en el teatro Karl Marx que pueden encontrarse en You Tube, buscando cambiarles la imagen que los medios internacionales les habían creado sobre nuestro país, que se sorprendían de la factura y calidad musical del espectáculo. La reacción más usual lo decía todo: ¨¡¿Eso es en Cuba?!¨

Pero la cantidad de video clips que se transmiten ha resultado en forzados programas que parecen dedicados al cultivo del ego individual, con la frase a flor de labios que como dice un amigo se ha convertido en la más repetida en la televisión cubana: ¨Mi carrera¨. Una promoción que es indirectamente proporcional al aporte de referentes artísticos y sociales del entrevistado. Mientras resulta lamentable que personas con mucho que decir sobre el arte audiovisual, la comunicación y la música, cuando tenemos oportunidad de verlos en la TV han sido convocados solo para hablar del video clip.

Pero nada de esto es casual, la transmisión en la televisión nacional de horas de video clips  facilones y ligeros, responde a su carácter simple, aparentemente inocente, que pocas veces se convierte en un problema para quienes lo emiten.

En vez de  más programas que salgan a la calle con las cámaras a ver lo que pasa, entrevisten a la gente sobre la vida real o lleven invitados al estudio para hablar de cosas a los que tendrían que ponerle una estresante atención no vaya a ser que el tema sea una bola de candela y después los llamen de quién sabe dónde. ¡Qué va, solavaya!… Mejor poner video clips, que al final la mayoría no son más que mujeres bailando.

Quisiera traer como parte de este post fragmentos de un comentario que hice en la publicación por La pupila insomne del texto “El béisbol, el fútbol, los norteamericanos” de Carlos Ávila Villamar: 

¨La utilización política del efecto enajenante del futbol ha sido estudiada en España e Inglaterra, como un nuevo tipo de ¨opio de los pueblos¨. Eso también ocurre en Cuba. Al mismo tiempo es un seudo-conocimiento que llena las conversaciones de la gente que cree que está hablando de algo sobre lo que está informada, o sea se crea una seudo-información y distrae a las masas populares, especialmente a los jóvenes de los problemas sociales. La idiotización de las masas se nos está dando con toda intención, en la combinación de horas y horas de trasmisión de fútbol y video clips. Juntos forman un flujo de imágenes que generan una fascinación estética facilista pero que no genera ninguna actividad intelectual ni cultural en el que lo recibe. Como esos televisores que están en los restaurantes, a veces varios, que pasan videos y videos, fútbol y video clips, interminablemente a una audiencia de comensales.”

En un debate sobre el impacto de la Guerra Cultural en Cuba  escuché a Luis Toledo Sandé decir con gran originalidad que parecería que Martí en El Diablo Cojuelo en vez de proclamar ¨! Yara o Madrid !¨, lo que dijo fue: ¨! Barça o Madrid !¨.

La súper transmisión de juegos de fútbol europeo parece tener, entre otras razones, la que intenté exponer en otra parte del comentario que hice al artículo de Ávila Villamar:

¨Recuerdo una conversación que tuve con un comentarista deportivo, al que ya tenían acosado en la calle la gente preguntándole porque no se estaba poniendo pelota de Grandes Ligas, en un período en que parece que algún furibundo logró imponer su criterio, y me dijo que los que dirigen lo que se pone y lo que no, mandaron a disminuirla drásticamente, porque según ellos: ¨No puede ser que la aspiración de nuestros jóvenes sea jugar en Grandes Ligas¨ ( Perdiendo así una gran oportunidad de que los jóvenes entiendan el Bloqueo) ¨Dicen que se ponga fútbol, porque como aquí nadie va llegar a jugar ahí, no importa ¨

El efecto es que por un lado los millones de individuos receptores del video clip más banal, interpretan cada vez menos el contenido que reciben en la medida en que los emisores lo legitiman, mientras que por otro, la saturación de fútbol ¨europeo¨ les ofrece una identificación artificial con algo alejado de las condiciones nacionales en las que vive o que le rodean.

Una reticencia al aumento de una televisión que nos libre de esto, al marginar sus contenidos alegando un supuesto ¨gusto popular¨, puede esconder una subestimación intelectual hacia ese mismo público que se pretende conocer.

La vida demuestra que muchas veces los caminos más fáciles, nos producen a la larga los resultados más costosos.

 

6 pensamientos en “La simplificación televisiva del fútbol y el video clip. Por Javier Gómez Sánchez

  1. Pingback: La simplificación televisiva del fútbol y el video clip. Por Javier Gómez Sánchez | argencuba

  2. Javier, lo difícil realmente es producir y seleccionar contenidos que respondan a todas las exigencias, deseos, líneas editoriales y demás para todo el horario televisivo. Pondré de ejemplo un espacio “banal”: Las aventuras. Podría poner otro aparentemente no banal: Los documentales. Aunque resulten muy interesantes, estamos claros de que Discovery y sobre todo History Channel hacen los guiones acorde a su línea editorial, mentalidad, autores, etc. Al no tener la posibilidad de fabricar contenidos equivalentes con otra mirada en igual cuantía, el editor solo tiene unas tijeras para seleccionar de entre muchos el más útil.
    otro ejemplo, los animados. Cubavisión llegó a poner Anastasia, de Disney. Anastasia se basa en la superviviente del asesinato de la familia zarista por los bolcheviques, y atribuye la revolución de octubre a un brujo que encantó a todos.
    Es un fenómeno complejo, la Roma de hoy es ante todo cultural, Hearts&Minds.
    Tampoco podemos repetir “El brigadista” por enésima vez, y creo que hay materiales, como las conferencias de Correa, Leonel Fernández y otras, que tampoco repetimos, vaya ud. a saber por qué miedo o dogma; pero que son poquitas, no llenan horas. Por último, todo ello llevaría aún más recursos.

  3. Cuando uno lee este análisis, con independencia de estar o no de acuerdo, que es la mejor variante posible en un escrito, me preocupan dos cosas:
    1.- Que se tome el rábano por las hojas y con el mal video clip, se lleven a Lucas y con el mal Disney, se lleven al buen fútbol. Nada sorprendente que varias veces ha sucedido.
    2.- Lo otro es, que pareciera que alguna entidad ajena a nuestro proceso, es quien designa a directivos y programadores para conformar la parrilla televisiva y que no conocen nuestras politicas, nuestros planes culturale sy hasta nuestro etcètera

  4. Pues ahora habra que afinar muy bien la punteria, vean este anuncio :
    “El Departamento de Estado convoca una Fuerza de Tarea en Internet para Cuba compuesta de funcionarios gubernamentales y no gubernamentales con el objetivo de promover el libre flujo de información en Cuba”
    Con esa musica no hay quien duerma, seria la diplomacia de la muerte en accion ya alabada por Rex Tillerson por su resultados matando en Norcorea.
    Se supone que esten jugando en hacer las cosas dificiles al cambio generacional que se producira con las proximas elecciones en el pais.

  5. Exacto Liborio Guaso, pero el tiro les saldrá por la culata. Aquí les dejo esta entrevista a Rodrigo Borja, ex mandatario ecuatoriano, que complementa lo que escribe Javier en su artículo.

    “La demagogia en el fútbol puede llevar a la desarticulación social”
    http://www.flacsoandes.edu.ec/libros/digital/50397.pdf

    ¿El fútbol es un ejercicio de poder?
    El fútbol es el espectáculo de masas más importante de nuestros
    días y por ello tiene enorme importancia política. Los encuentros
    deportivos han sustituido a las guerras en la medición de fuerzas
    y de prestigios entre los Estados. Los héroes modernos ya no son
    los victoriosos guerreros de antaño sino las figuras estelares del
    deporte. Ellas, además, han reemplazado a los diplomáticos clásicos
    en la promoción de la imagen de sus países. La popularidad
    de un Pelé, por ejemplo, la envidiarían los más notables políticos
    de cualquier tiempo.

    ¿Hay prácticas comunes sobre cómo se vive el fútbol y la politica
    ecuatoriana contemporánea?
    Además de la adhesión de las masas a un equipo de fútbol y de la
    identificación de sus destinos con los destinos del equipo, evidentemente
    que hay manejos poco escrupulosos de algunos poli tiqueros
    que, queriendo engancharse en el prestigio de unos equipos,
    se convierten en sus dirigentes para escalar posiciones políticas
    ilegítimamente.

    ¿Un juego de casualidades?
    Lo que vaya decir podría a sonar a una herejía para los “sociólogos
    del fútbol”, pero un 50 por ciento o más de los goles que se
    hacen son producto del azar y no de la planificación. ¿Por qué una
    bola disparada desde el borde de la cancha cae más cerca en mi
    cabeza que en la de mi rival? Por puro azar. Eso explica lo errático
    de los marcadores. Un día un equipo gana a otro 5 a 1 y al
    otro pierde 3 a O. Jugadas del azar.

    ¿El azar también anota puntos en la política?
    En política, las cuotas de azar, que sí existen, son menores.
    Muchos de los liderazgos políticos dentro y fuera de nuestro
    país se debieron a sucesos que no tuvieron ninguna vinculación
    con la voluntad del político. Un hecho espectacular o un fallido
    intento de magnicidio, por citar dos ejemplos, otorgan pedestal
    para que alguien levante su liderazgo político.

    ¿Al fútbol y a la política ecuatoriana les vincula una dimensión
    espectacular?
    Podríamos decir que sí. Este fenómeno tiene que ver con la mediatización
    de la política, en un mundo en el cual los instrumentos
    de comunicación social se han desarrollado planetariamente.
    Ha advenido la “video política”, o sea, la política ejercida por los
    medios audiovisuales contemporáneos, que han suplantado a las
    ideas por las Imágenes, al contenido por la envoltura, a la consistencia
    de las ideas por la eufonía de las palabras, todo lo cual ha
    hecho de la política un espectáculo de masas que favorece a los
    políticos histriones en perjuicio de los estadistas. Se pudiera decir
    que ahora ni siquiera gobierna el político, sino la imagen que
    de él se proyecta en las pantallas.

    Parafraseando a Marx:, ¿el fútbol es hoy el opio de los pueblos?
    El fútbol, entre nosotros, es una especie de opio que enajena a
    los pueblos de sus dramas cotidianos. Los estadios, situados muchas
    veces en las zonas centrales de las ciudades, levantan murallas
    físicas.y psicológicas para aislarse del mundo cotidiano y
    crear una atmósfera diferente, que sustrae a los espectadores de
    sus preocupaciones diarias, en una suerte de evasión de la realidad.
    La gente no solamente acude por la fruición de la belleza,
    la plástica, la teatralidad o la estética del deporte, sino para desfogar
    los males.humores represados. Muchas veces las masas,perdedoras
    en la vida real, se identifican compensatoriamente con
    los vencedores en el juego.

    ¿Puede asumirse a la política como una antítesis del fútbol?
    Eso es parcialmente verdadero, en el sentido de que la adhesión emocional hacia el fútbol hace olvidar las penurias concretas de la vida, aunque terminado el partido y sus festejos, la gente vuelve a sumergirse en su quebranto
    económico, con rnás tristeza que antes.Por eso, la política le devuelve al hincha
    a su cotidianidad concreta…La contrapartida es la manipulación que determinados
    politiqueros hacen de un equipo con el fin de contagiarse de las simpatías que
    el equipo suscita en amplios sectores de la sociedad. En este sentido, hay la posibilidad real de manipular los sentimientos futboleros de la gente.

    ¿El fútbol como una máquina de expectativas?
    Por eso, precisamente, hay que ser muy cuidadosos con la promoción
    del tema deportivo. No se debe insuflar desmedidas esperanzas
    sobre éxitos deportivos que, de no producirse, colocarán a las
    masas en un estado de desencanto general.

    ¿En el fútbol también hay demagogos?
    Por supuesto. Hay demagogia porque el fútbol es un gigantesco
    espectáculo de masas, que puede ser interesadamente manipulado.
    y la demagogia en el fútbol puede incluso llevar a la desarticulación
    social.

    ¿Casos clave en la historia?
    Los fascistas fueron expertos en la manipulación del deporte y
    durante los regímenes de Mussolini, en Italia, y de Hitler, en
    Alemania, las tribunas políticas se trasladaron a los estadios.
    ¿El hincha, el futbolista, el dirigente son politicos probeta?
    Los aspirantes a políticos, a través del fiítbol, salen del anonimato,
    conquistan espacios en la prensa, la radio y la televisión y lanzan
    los consabidos mensajes subliminales mediante los cuales se
    atribuyen el éxito de los 11 combatientes en la cancha.

    ¿Y qué hacer politico demuestran ciertos movimientos o
    partidos cuando buscan a los actores del deporte para engrosar
    sus listas?
    Es otra forma de manipulación que se produce no únicamente
    en relación con las figuras deportivas, sino con figuras del espectáculo,
    es decir, con personas que han alcanzado cierta visibilidad
    pública. Algunos partidos, independientemente de la consideración
    de si esas figuras de la farándula están preparadas o no
    para el servicio público, las candidatizan para sumar votos. Es un
    ejercicio farandulero y vacuo de la política.

    ¿A eso alude la expresión popular que dice: “en el Ecuador
    se ejerce la politica deportivamente”?
    Pareciera una mirada peyorativa hacia el deporte. Pero yo quiero
    interpretarla en el contexto de que se ejerce la política de una
    manera alegre, informal y lúdica. Con esta expresión se quiere
    decir que tales personas hacen política sin pasión, rencores o
    agresividad.
    Muchos politicos, entonces, no están en buen estado fisico …
    Porque la política ecuatoriana se ha llenado de histriones.

    ¿El “cambio de camiseta” es otra simbología futbolera que
    serviría para evocar el ejercicio de la política en el país?
    El cambio de camiseta, que es una acción legítima en un futbolista
    profesional, dado su proceso y sus logros, es absolutamente
    ilegítimo en el cambalache ideológico de algunos políticos. El
    futbolista cambia de camiseta por el derecho de su preparación
    y proyección. El político practica el camisetazo para sobrevivir
    en un escenario sin propuestas.

  6. Ya veremos quienes son los ratones hueveros y los gusanos que asistirán al “meeting” del “Cuba Internet Task Force”, miércoles, 7 de febrero, 2018, en el horario de las 10:30 am hasta 12:00pm en el Harry S. Truman Building, 2201 C Street, NW, room 1406. Enviaremos a Guaso y a Carburo como observadores. Los mantendremos informados.

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