El mito del emprendedor. Por Carlos Ávila Villamar


Los humanos no somos iguales. No todos tenemos la misma inteligencia, la misma tenacidad, la misma honradez, la misma valentía o la misma fuerza, factores genéticos y culturales nos hacen quizás no únicos, palabra demasiado ingenua, sino diferenciables y jerarquizables en cuanto a una serie de valores que hemos construido a lo largo de los siglos. Sin embargo, conviene la aceptación de la máxima ilustrada que dice que todos los hombres son iguales, es decir, que valen lo mismo: no concibo otro modo de impedir un apresurado exterminio de la humanidad que aceptar por fe que la vida del otro, sin importar su inteligencia, tenacidad, honradez, valentía o fuerza, vale exactamente lo mismo que la propia. Esta máxima, en apariencia sencilla, trae consigo unos cuantos cuestionamientos que todavía el mundo no ha podido resolver.  Sigue leyendo