El Dandy político y la flauta del encantador. Por Rafael Cruz


La poesía en ocasiones tiene más lucidez que los textos académicos, aunque como poesía al fin cada cuál percibe emociones diferentes en los versos. Buena Fe canta en uno de sus temas: “temo más al flautista de Hamelin que al lobo que aúlla a la luna”. Qué bien, yo también le temo y no tengo vocación de roedor. El encantador te roba el albedrío porque te llena de euforia y endorfinas; el lobo, en cambio, te espanta o te alerta. El Dandy político se parece mucho al músico de marras, aunque sople mal y desafine.

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