Jerusalén, la embajada y las profecías de Nostradamus. Por Salam A Mousa Reyes


Corrían los primeros días de 2018 cuando, luego de 4 siglos y medio posterior a su muerte, el profeta Nostradamus volvía a ser noticia. Sus predicciones para este año encajaban como anillo al dedo en el contexto internacional. Los vaticinios más tenebrosos venían asociados al anuncio de la llegada de un “gran aullador, sin vergüenza y audaz. Tramposo, sin escrúpulos y egocéntrico a la cabeza de uno de los países más poderosos del mundo”. Con tanta similitud a lo que sucede hoy en los Estados Unidos era imposible no darle algún crédito al adivinador. Sigue leyendo