Un cubano virtual en Quebec. Por Javier Gómez Sánchez


Muy poco después del golpe militar en Chile, una emocionada masa de personas en la Plaza de la Revolución, escuchó el relato de cómo Salvador Allende defendió hasta el último momento el Palacio de la Moneda. El fusil AKM con el que combatió había sido un regalo de Fidel. Fue con ese fusil con el que se quitó la vida. Al resaltar el valor del presidente chileno, Fidel insistió en la importancia que tuvo ese fusil en sus manos, y dijo que si todos los obreros y campesinos de Chile hubieran tenido un fusil como ese, no hubiera existido golpe militar. Sigue leyendo