Conceptualización y praxis socialistas. Por Orlando Cruz Capote


Las conceptualizaciones teóricas y las acciones prácticas, que deben ser dialécticamente coherentes y concordantes en el organismo social, tienden a confirmarse con cierta relatividad en la realidad para la que están concebidas, conduciendo a la interpretación diversa, omisión (in)-voluntaria, evasión y distorsión de los contendidos y formas de las proyecciones programadas, al variar su pronosticada aplicación en la praxis concreta, sin importar en demasía las líneas estratégicas, tácticas e intenciones establecidas de antemano, ni siquiera aquellas que conlleven ideas de re-creación y renovación de probables mejoras públicas y designios positivos de la voluntad de los decisores políticos con el apoyo democrático de las masas populares.

Porque en el terreno de lo social, las teorías y prácticas si no son sistémicas estructuralmente, y aun siéndolas, suelen adentrarse en complejas contradicciones, dudas y perplejidades como consecuencia de las heterogéneas interacciones de la vida real, que no solamente son económicas y sociales, sino que abarcan todo el abanico multicolor de la realidad societaria: el ser humano individual y colectivo, en conjunto armónico con la naturaleza, además de las convenciones reglamentadas y normadas, jurídicas, estéticas, morales, éticas, axiológicas, normativas, simbólicas; así como las costumbres, hábitos, mitos, ritos, creencias y las formas representativas que asumen los imaginarios sociales tan variados. Además, las irregularidades y los caos casuales y casuales, que no estaban pronosticados.

Incluso, algunas intersubjetividades, comprendiendo que lo objetivo no está ubicado como un ente aparte o exterior como lo explican algunos textos filosóficos vulgares, actúan dentro y fuera de las institucionalidades establecidas, porque no todo puede ser abarcable desde el ángulo institucional por la rigidez y pesadez que estas asumen (las instituciones), ya que la sociedad también funciona con lo que se autoconstruye en su propio seno, y cuando la disfuncionalidad sucede, regularmente, no debe considerarse como un error de la política elaborada, sino como un insuficiente diálogo entre las ciencias sociales y los decisores políticos, y una limitación de la política si no ha reparado que la vida social transcurre de ese modo, en los bordes y vórtices de los marcos institucionales establecidos.

Por supuesto, si las instituciones y organizaciones, no sólo las estatales y públicas, sino las privadas, mixtas, cooperativas, comunales, sindicales, personales, formales e informales, entre otras, no estuvieran caracterizadas por la presencia del burocratismo, instrumentalismo y el formalismo sería más fácil precisar esos movimientos reales y usuales del cuerpo societario, en sus partes y en su conjunto, sin fracturas, porque algunos son visibles, otros lamentablemente no tanto, pero también suelen ser invisibilizados, y porque demás en algunas ocasiones no son valorados en toda su multidimensión.

De igual forma, la nunca directa correlación acontece entre teoría y práctica por la posible absorción crítica o acrítica en el entorno sociocultural acumulado y el que se reconstruye por las propias prácticas revolucionarias, acertadas y deformadas, por el explotador y opresor del capitalismo interno/externo y un socialismo en construcción, aun defectuoso, (1) aunque este último debe tratar de fomentar sin mutilaciones las libertades físicas e intelectuales, ya que posee una indiscutible potencialidad para el pleno desarrollo humano.

La direccionalidad inducida se entreteje asimismo, con los factores internos / externos, previstos e imprevistos, como la explosión de inevitables y no calculadas crisis capitalistas económicas mundiales con su enorme repercusión, (2) los vaivenes de las bolsas de valores internacionales, las baja en la tasa y rentabilidad media de las ganancias de las transnacionales, las cambiantes regulaciones del cambio del dólar (moneda fuerte internacionalmente), la especulación en los mercados bursátiles, la ambigüedad constante de los precios de los productos-mercancías en el mercado global, los ciclones, las sequías, el cambio de los patrones climáticos, entre otros tantos fenómenos recurrentes, al que se suma en el caso cubano, la enemistad del establishment de los EE.UU., y las ambigüedades de quienes asumen la presidencia en ese vecino imperialista.

Al unísono, se entrelazan con las múltiples subjetividades de los diversos viejos y nuevos actores sociales, incluidas las clases sociales y las copiosas estratificaciones que asumen y sus heterogéneos propósitos; las siempre presentes indeterminaciones, las bifurcaciones y los procesos emergentes, por lo que acontecen disímiles apropiaciones de tales pensamientos y accionares de acuerdo a los intereses, posibilidades y las capacidades culturales adquiridas por los agentes del cambio, produciéndose una alteración, a veces sustancial, de la planificación indicada. (3) En tal caso, el plan preestablecido, su conceptualización e implementación se debe reamoldar, rectificar y modificar de manera inteligente, sentipensante y urgente, para que no prosigan las desarticulaciones e incongruencias, con el fin de evitar traumatismos y efectos indeseados.

Tal parece suceder al proceso de implementación de las políticas de actualización del modelo económico y social cubano, (4) cuyo fin es conducir hacia un socialismo próspero y sostenible, además de independiente, soberano, democrático, a lo que se ha de sumar el carácter antimperialista del proyecto.

Aunque pensado para llevarse a cabo sin prisa, pero sin pausa, los derroteros de las mismas han encontrado innumerables retos y ritmos menos acelerados que los ambicionados. Los enormes esfuerzos en el terreno de solucionar las problemáticas económicas no se han traducido en los resultados esperados. Porque, “…en las condiciones de nuestro socialismo imperfecto, [afirmó Raúl Castro] a causa de insuficiencias propias, muchas veces dos más dos da como resultado tres.” (5)

En algunas instancias públicas, ya sean partidistas, laborales, institucionales, estudiantiles, juveniles y barriales, donde se discutieron amplia y profundamente los documentos, existió la sana preocupación que no se expusiera diáfanamente hasta dónde había llegado el proceso revolucionario socialista cubano en más de medio siglo, tal como lo realizado en los Informes que el Comandante en Jefe Fidel Castro rendía a los congresos, en el Programa del Partido Comunista de Cuba confeccionado 1986, cuyo antecedente fue la Plataforma Programática de 1975, (6) que por decisiones, quizás no bien razonadas, tales programas dejaron de funcionar, a pesar de poseer una interesante perspectiva holística para su tiempo y los venideros.

Aunque, esos documentos están nombrados en la introducción de los documentos de la actualización, como también ‘La historia me absolverá’, se conoce que no ha sido posible reeditarlos por lo que parte de la población no los tiene, no los domina y, otra parte de la misma, no los recuerda.

Desde otro ángulo del asunto y su análisis, la militancia partidista, sindical, la de los barrios, desconoció qué planteamientos se habían realizado por los militantes que pertenecían a otros núcleos y colectivos, por lo tanto, no se pudo realizar una comparación cuantitativa y cualitativa de cuales ideas, diagnósticos, proposiciones, criterios se reiteraron y manejaron a nivel local, municipal, provincial y nacional.

Tampoco se supo cuáles fueron los criterios para que no fueran tenidos en cuenta, salvo aquellos que se manifestaron por una tendencia procapitalista y contrarrevolucionaria. Aunque esa información la acumuló la máxima dirección de la Revolución, por el procesamiento realizado por el Centro de Estudios Sociopolíticos de Opinión (CESPO), no fue del conocimiento público, tampoco de la militancia.

Habría que volver a revisar esa documentación para poder encontrar, si existe, argumentos que pudiendo haber sido desechados en ese instante podrían recuperarse si su madurez y validez son viables y factibles.

A pesar, de no ser concebidas como una transformación estructural integral -entiéndase reestructuración profunda- (7) y si como una serie de reformas, aunque el término no se utilice en el discurso político, contienen si mismas una racional y radical reformulación con respecto a lo que se estaba realizando con anterioridad. Algunos antecedentes de los actuales cambios estuvieron experimentándose en la década de los 90 y principios del siglo XXI, aunque las ‘marchas’ y ‘contramarchas’ en su devenir, no lo dejaron alcanzar su consolidación como programas políticos y socioeconómicos estables. (8) Sin olvidar que, la economía, una ciencia humana e inexacta, tiene relación biunívoca, aunque directa, con la sociedad, las estructuras clasistas, las relaciones de poder, la política y un vínculo inequívoco con valores y concepciones del mundo en general, y con un espíritu de nación en particular. (9)

Y no se trata de empezar siempre de nuevo, que es un pensamiento típico de la mentalidad propia del subdesarrollo, sino que hay que introducir en el reto de las estrategias políticas la recuperación de la memoria histórica, el conocimiento científico que pueden aportar las ciencias sociales transdisciplinariamente, pero complementarlo con otros conocimientos de la ciencia formal, léase las manifestaciones artístico-culturales, el arte y la literatura, los saberes experienciales populares, los saberes asociados a la praxis, la oralidad y la cotidianidad del sentido común del ciudadano, (10) así como los imaginarios, la comunicación, la cultura y lo simbólico. (11)

Todas con sus errores y aciertos, pero analizando críticamente cuáles son las experiencias positivas que se han extraviado en el tiempo, en una desatención que está dada, erróneamente, por una falta de sistematización y subestimación de lo que se ha hecho, a veces por la forma improvisada y empírica, hasta pragmática, en que se ha acometido, pero que es un pensamiento y quehacer acumulativo que no se podrá menospreciar.

Por lo que es necesario recobrar la teoría marxista y el pensamiento crítico, no sólo en su valor cognoscitivo, sino en su imbricación natural con la práctica, las cuales acompañan los procesos de transformación y están en el centro de ellos, sin intervenciones impositivas, sino bebiendo de las enseñanzas y experiencias que surgen en su entorno.

En este sentido, las transformaciones actuales enmarcadas en el terreno socioeconómico esencialmente, desafían, en no menor grado, las viejas prácticas de un ‘socialismo de Estado’ que predominó, y continúa haciéndolo, por el relativo mimetismo subyacente, del referente histórico prosoviético y este europeo, el cual no ha sido sometido a una crítica rigurosa y examen de conciencia en el discurso político, en más de cincuenta años de proceso transicional socialista, con la introducción de las nuevas propuestas descentralizadoras, entre otras muchas, en un complicado entorno nacional, regional e internacional. (12)

Al decir de la socióloga cubana Mayra Espina, la orientación fundamental hacia la recuperación de la sustentabilidad económica del proyecto socialista es una meta pertinente y decisiva, porque sin sustentabilidad económica no hay proyecto social.

Sin embargo, agrega, que no parece conveniente violentar el carácter sistémico de lo social y asumir una lógica de intervención-transformación por etapas o esferas fragmentadas, donde primero se actúa sobre lo económico y después sobre lo demás, donde lo social queda como preservación de conquistas y lo político más bien pareciera que no está urgido de cambios, cuando es todo lo contrario, sin mellar las bases del socialismo nacional. (13)

El politólogo Juan Valdés Paz, por su parte asevera que, “…uno de los grandes retos que tenemos para superar la sociedad actual, es el tema de plantearnos no solamente reformas económicas, sino reformas en todas las esferas, que den lugar a un mayor desarrollo democrático.” (14) Porque, según este autor, no se trata solamente de enunciar la consigna acerca de un ‘socialismo próspero y sostenible’, sino que esta se concientice y forme parte, a través de un debate serio y minucioso, en una cultura de masas, en un discurso hegemónico ya que, al final, en “…todas las esferas nosotros tenemos que asegurar la hegemonía de la cultura socialista, o si no habremos perdido; la oposición y el disenso tienden a agruparse donde precisamente la hegemonía socialista es más débil.” (15)

Lo que presupone un cotidiano proceso de re-formación y reeducación ética-política y cultural, también económica, ideológica y jurídica de los hombres y mujeres que deben repensar y rehacer el socialismo no sólo desde el ángulo individual, sino desde una arista consciente colectivista y solidaria.

Entonces, si el socialismo está lejos de haber sido transitado o construido en Cuba, más bien se reinicia o continúa en circunstancias históricas más complejas, tal empeño constituye por fuerza un HOY, aunque los tiempos para su afirmación sean de mediana y larga duración. No obstante, no se puede dejar al libre quehacer del desarrollo de las fuerzas productivas, bajo una visión economicista, con el signo inexorable del mercado que debe ser regulado por el pueblo, no sólo por el Estado, con el fin de robustecer y hacer más eficiente al país desde el punto de vista económico, con el fin de alcanzar el bienestar común, para luego retornar y repensar ideopolítica y culturalmente el socialismo. (16)

Los peligros relacionados ante estas tardanzas, como los comportamientos desideologizadores y de conservatizaciones latentes en la sociedad, nos compulsan a relanzar la persuasión y seducción de una teoría filosófica, política, ética y estética marxista y de otras escuelas de pensamiento que puedan aportar al empeño, (17) para la reconstrucción de la práctica socialista en el cuerpo societal desde otras perspectivas, con novedosos códigos informativos-comunicacionales y métodos democráticos de masas, esencialmente participativos desde abajo, con una impronta cultural-civilizatoria de liberación socialista y comunista, contrahegemónica y antistemica al capitalismo.

Por lo que, la construcción socialista es un proceso ad infinitum de construcción/desconstrucción de conocimientos (científicos), teorizaciones y conceptualizaciones tan necesarias como la constante práctica revolucionaria transformadora que se constituye en el criterio de la verdad, siempre aproximada y nunca completamente reflejada o captada.

I

La experiencia de siete años, desde el 2011 hasta el 2018, ha demostrado que la implantación de un nuevo sistema de dirección social, económica, política y jurídica en el infinito tránsito socialista es una tarea sumamente complicada cuando se trata de mantener una dirección política, socioeconómica y cultural óptima, cuando menos eficiente, ya que no se puede dar por terminado un nuevo sistema si no se ha dado cuenta crítica del anterior, que conllevaba al análisis histórico-político explícito y comprensible de lo logrado, ya fuera satisfactorio, regular e impropio, así como tampoco se realizaron los balances adecuados acerca de los puntos de partida, algunos negativos, que precedían al actual modelo, los que continuaron agravándose -como el panorama de crisis social, económica y de valores-, y los que lograron consensualmente la estabilidad-gobernabilidad política, entiéndase la Unidad en la Revolución, en el levantisco espacio tiempo del Período Especial. (18)

De igual forma, debían extraerse críticamente las lecciones y experiencias que podían retomarse, aquellas que debían abandonarse y las nuevas vías para solucionar las contradicciones socioeconómicas, políticas y culturales que se fueron acumulando: envejecimiento de la población, bajas tasas de fecundidad y natalidad, la movilidad social, por ende, la laboral, el crecimiento del movimiento migratorio, el aumento de las desigualdades e inequidades sociales (de género, raciales, etáreas, sectoriales, ramales, territoriales, etc.), entre otras, que crearon un escenario nacional, que se conformó de manera completamente diferente al de las décadas precedentes; asimismo debe diseñarse el cronograma, la gráfica, con cierta exactitud, de los componentes, con los rótulos y la función de cada uno de ellos en un orden establecido, pero con una dialéctica de síntesis integral y totalidad. (19)

La fragmentación y las deficiencias en la integralidad no son buenas consejeras para llevar a cabo el cambio propuesto, con el fin de que no se creen shoks innecesarios y predecibles que vayan en contra de la necesaria unidad nacional y social, por lo que debe diseñarse un cronograma, la gráfica, con cierta exactitud, de los componentes, ramales y sectoriales, territoriales, con los rótulos y la función de cada uno de ellos en un orden establecido, pero con una dialéctica de síntesis, coherencia, información, comunicación transparente y oportuna.

El camino engorroso y de difícil elaboración de diversas políticas económicas, las cuales se basan en concepciones de una economía política del socialismo, en ciernes, pero mal utilizada de acuerdo a las experiencias socialistas, y no solo cubana; al igual que los procesos de planificación y su relación con el mercado, tienen un acumulado teórico, político y socioeconómico importante que debe valorarse en los estudios e investigaciones de las ciencias sociales actuales, como por los decisores políticos, para la reelaboración de una economía política del socialismo que, aunque incompleta y cuestionada en los diferentes períodos históricos desde 1959 hasta la fecha, por haber sufrido de yuxtaposiciones e incapacidades de realizar un despegue estable, muestran ensayos de disímiles tipos, además de tanteos heterogéneos a veces hasta eclécticos, que conllevaron a ciertas elaboraciones conceptuales e implementaciones prácticas que pueden ofrecer algunos juicios, no necesariamente conclusorios, sino balanceadamente positivos y negativos, que redundarían en el obligatorio desaprendizaje y el reaprendizaje contemporáneo.

Ninguna lección histórica, socioeconómica y política, de la índole que sea, puede ser menospreciada de antemano, sin someterla a un análisis profundo y concienzudo. (20)

Algunos puntos abordados por el V Pleno coinciden con las numerosas ideas que se debaten hoy en el cuerpo societario a nivel general, específicamente, en los sectores de los obreros, campesinos, cooperativos y los intelectuales orgánicos, (24) intelectuales revolucionarios que no pueden ser, al decir del Ernesto Che Guevara, indiferentes a la realidad social, y otras opiniones ampliamente expresadas en debates públicos que, inesperadamente, no están en el resumen publicado, y que apostamos que de seguro fueron objeto de suma atención por el Buró Político y el propio Pleno partidista, pues son realidades visibles que no pueden obviarse en un análisis profundo y riguroso del proceso de actualización del Modelo Económico y Social.

Nos referimos, enfáticamente, a los efectos dañinos de la burocratización que tiende a la hipertrofia de los sistemas de dirección democráticos socialistas, (25) la presencia (inevitable) de los tecnócratas con una visión dogmática, pragmática – economicista, así como de la corrupción, delitos e ilegalidades que ponen en peligro al socialismo; los privilegios, prebendas y el enriquecimiento (legal e ilegal) desmedido de algunas personas en el país -entiéndase en la acrecentada lucha socioclasista e ideológica que se despliega, no sólo por la aparición de los nuevos agentes sociales como consecuencia de las formas no estatales de propiedad y gestión-, y que urge al imprescindible involucramiento popular, el acrecentamiento del rol de la democracia directa y protagónica, en la regulación-control, decisión de políticas micros/macros sociales y de su posible participación en la solución de las problemáticas abordadas, (26) lo que no menosprecia el papel del Estado, el Poder Popular y el Partido de vanguardia.

La combinación del despotismo burocrático (el burócrata no puede ser sino déspota) y la anarquía de mercado -que no es el caso de la actualización socialista cubana- no puede, bajo ningún concepto, ser considerada como una alternativa válida para transitar el socialismo, tal como sucedió en los “socialismos reales” y en el modelo yugoslavo de autogestión en sus años finales, (27) que abrazaron junto a los dogmas marxistas vulgares, al liberalismo burgués, el reformismo pasivo y el socialdemócrata. (28)

En fechas tempranas del proceso revolucionario socialista cubano, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, aseveró que, “…El método burocrático implica el riesgo, incluso, de sacrificar una serie de principios que son fundamentales para la revolución. Y, sobre todo, hacerle perder -renunciar- a lo que es tan fundamental en la revolución: la iniciativa, el espíritu creador y el entusiasmo de las masas. Porque una revolución es, sencillamente, una tarea de pueblo, no es una tarea de funcionarios administrativos, no es una tarea de dirigentes revolucionarios. Una revolución es una tarea de pueblo. Y el método burocrático está en contradicción absoluta con el principio de la revolución socialista.” (29)

Por su parte, el sociólogo y filósofo, Darío L. Machado, en un interesante artículo de finales de 2017, exponía: “…Para afirmar que Cuba tiene que desechar la planificación y aspirar a ser atendido con la seriedad necesaria, es preciso, primero, referirse al contenido de esa categoría y no simplemente presentarla como una categoría dogmática, rígida, que no admite flexibilidad, sin aportar argumento alguno. A tal interpretación ciertamente ayuda la palabra “centralizada” que se ha instalado con un significado de “verticalismo”, “imposición”. La centralización no necesariamente tiene que convertirse en verticalismo, rigidez o imposición. Una de las funciones principales del partido y del Estado revolucionarios es impedirlo, a través del combate permanente contra las tendencias al burocratismo, el acomodamiento y la corrupción (…) La planificación no es solo economía, es también política y es ideología. Cuba no tendría oportunidad alguna en el mundo de hoy si no es capaz de organizar, articular y orientar el aprovechamiento de sus recursos naturales, materiales y humanos de modo eficiente, protegiéndolos de la avidez del capital foráneo. Y tal cosa es posible solamente si predomina la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción de bienes y servicios, si hay planificación socialista y si se mantiene el poder político del pueblo trabajador.” (30)

Para culminar con el análisis del Pleno, en una de sus partes del resumen publicado plantea que: “…Finalmente, el V Pleno del Comité Central aprobó el informe evaluativo y las acciones futuras que aseguran la continuidad de la actualización del modelo económico y social mediante una mayor participación y responsabilidad de los Organismos de la Administración Central del Estado, las entidades nacionales y demás órganos.”

Tales conclusiones, aparentan distar del replanteamiento sobre el rol esencial democrático de los colectivos laborales, sindicales, los barriales – comunitarios, de la inmensa red de organizaciones de masas y sociales, más la heterogénea sociedad civil cubana en esta batalla -que, si está presente en varios de los discursos del Primer Secretario del PCC, Presidente del Consejo de Estado y Ministros, el General de Ejército Raúl Castro Ruz-, (31) que no sólo se ganará con los atributos, ya establecidos, y los que se establecerán, por los aparatos de la dirección / administración del Estado, el gobierno y el Partido, menos únicamente con normas y decretos, aunque estos sean necesarios.

Entonces, los caminos están llenos de emboscadas, acechanzas que hay que desalambrar la ruta con el papel conductor del Partido y las masas populares.

Otro factor a tener en cuenta, es que el socialismo evoluciona, crece y vive en medio de imprevistos, objetivos / subjetivos, endógenos y exógenos, dadas por las invariantes constantes del acoso capitalista, las catástrofes naturales y la alta profesión de fe internacionalista praxiológica que realiza, es decir, la de ofrecer desinteresadamente no lo que le sobra sino lo que tiene en su ya perenne escasez.

En todos los casos, muchos planes internos de desarrollo de la Cuba revolucionaria tuvieron, tienen y tendrán que ser reacomodados y readaptados por las circunstancias de las múltiples agresiones de los EE.UU., los fenómenos naturales que conllevaron catástrofes nacionales y la invariable ayuda solidaria hacia los cinco continentes, que desde los inicios del proceso revolucionario tuvieron costos económicos que nunca se han valorado cuantitativamente, o por lo menos no han sido publicados, y que tienen que haber afectado de una manera u otra el desarrollo interno del país.

La resilencia en el proceso de crecimiento y desarrollo cubano debió, y debe ser, natural ante esa ayuda que no se proclama, ni se agita como una bandera, pero se ejecuta sin titubeos.

Y que, en los años 1975-1991, alcanzaron una envergadura mayor con las misiones internacionalistas militares en Angola y Etiopia, que venían antecedidas y compartidas con el apoyo incondicional a las fuerzas revolucionarias y antimperialistas nuestramericanas, los movimientos de liberación nacional africanos, asesoramiento militar y la logística desplegada en Vietnam -la colaboración militar y civil en la construcción del ‘Camino de la Victoria’ que enlazó al Norte con el Sur permitiendo la ofensiva final del ejército socialista norteño hacia el sur y con ello la victoria-, entre otros apoyo y misiones civiles que fueron desplegadas en otras latitudes geográficas sin que los países apoyados tuvieran que pagar por ello.

No se puede ignorar en cualquier análisis que, la proyección internacional de la Revolución Cubana se convirtió, desde los inicios de su victoria, en un potente agente dinámico y original que reprodujo constantemente su proceso revolucionario interno y el espacio autónomo de Cuba en la palestra mundial, en especial, en Latinoamérica y el Caribe con el fin de lograr la supervivencia del país, consolidar las conquistas revolucionarias y socialistas, salvaguardar la independencia, la soberanía y preservar su seguridad nacional.

Esa ha sido una de las grandes virtudes de la Revolución Cubana, ser internacionalista y solidaria con todas las causas justas del mundo.

II

En el empeño transicional procede imperioso el recurrir en la recuperación, reconstrucción y recreación de novedosos epistemes (teorías, metodologías y prácticas) transdisciplinarios, síntesis críticas del acumulado histórico de pueblos originarios y los saberes – conocimientos contemporáneos, (32) capaces de captar e interpretar científica y multidimensionalmente, con apta sabiduría política, los momentos trascendentales, los coyunturales y las contingencias para ponerlas a tono con la realidad presente, y renunciar a los “ajustes” que, accionando como camisas de fuerzas, remiten a modelos preconfigurados por presupuestos de un pasado que muestra indiscutidas obsolescencias. (33)

Pero las herencias y los legados, ya sean históricos, políticos, teóricos y prácticos, no se reciben con una mirada de vigencia a priori, sino que necesitan de la mediación crítica por los contemporáneos para apropiarse, por propia convicción y decisión, lo que consideran meritorio y qué no, de acuerdo a los nuevos contextos históricos. Porque, “…la especial confianza que otorga el pueblo al líder fundador de una Revolución, no se transmite, como si se tratara de una herencia, a quienes ocupen en el futuro los principales cargos de dirección del país.” (34)

Si los marxistas y comunistas manifiestan en sus programas políticos, tanto mínimos como máximos (que no están segmentados), la pretensión de poder brindar más de lo que pueden cumplir, además de ser constantemente inexactos y poco discretos, surgirá la sospecha de que tales elaboraciones pecan de fantasía, de estar rezagadas del movimiento real y las necesidades prácticas de la gente, perdiéndose la terrenalidad seductiva de las propuestas y se corre el riesgo de provocar desencantos, muchas veces por falta de previsión, entre el ideal y la realidad socialista que se edifica. (35)

Ello no significa que renuncien a la utopía, aquella que ilumina e impulsa la acción, porque las revoluciones socialistas llevan consigo la obsesión de la mística revolucionaria que cursa impaciente frente a todo contratiempo, la fe en el ser humano mejorado, el cultivo de la individualidad en la entrega colectivista solidaria del proyecto que nace, por lo que constituye un estado de consciencia y de espíritu, ‘cuando lo que parece insólito’, al decir de Ernesto Che Guevara, ‘se convierte en cotidiano’, en algo común. Ese territorio político cultural, en donde las victorias y derrotas no son definitivas, sino puntos de recomienzos.

Esa percepción es correcta y no menoscaba los enormes esfuerzos en los intentos de construir y estabilizar el socialismo en un país o grupo de ellos, teniendo que lograr una corta y mediana perdurabilidad a costa de grandes sacrificios materiales y espirituales de quienes lo emprenden, lo que es aún insuficiente para su éxito como proceso emancipatorio humano y de justicia social. Para ello, le es imprescindible el apoyo solidario e internacionalista de otros procesos revolucionarios y socialistas o de países-pueblos que comiencen a enrumbarse hacia ese fin, partiendo de otras premisas y desarrollos. La «construcción del socialismo» en un solo país es, por tanto, un imposible (esperanza utópica posible y realizable), y sólo se hará factible cuando el proceso histórico hacia el comunismo tienda a ser un proceso universal.

Se trata, ante todo, que la clase proletaria -no como hecho físico sociológico, sino como proceso político-, trabajadora (asalariada) y el pueblo activado, tome el poder social y político, liberando de la explotación y la opresión al resto de la sociedad, y trate de imponer su modo de apropiación de la realidad, aboliendo todo modo de apropiación existente hasta nuestros días y construir otro esencialmente nuevo.

Lenin expresaría, al hallarse inmerso en la experiencia ruso-soviética que, “…quien espera la revolución social “pura” no la verá jamás. Será un revolucionario de palabra, que no comprende la verdadera revolución”. (36) Por su parte, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en su alegato de defensa “La historia me absolverá”, proclamaría, “…nosotros llamamos pueblo si de lucha se trata”, como concepto y artífice práctico de la Revolución Cubana. (37)

Lo que se perseveraba, en síntesis, era la consumación del ‘no-Estado’, que Engels (38) y luego Lenin, (39) percibieran en la Comuna de París de 1871, la primera experiencia de destrucción de la vieja maquinaria estatal burguesa, y que gracias a la capacidad, autonomía e iniciativa democrática sustitutiva de un poder ejercido directa y orgánicamente por el pueblo – ‘la dictadura del proletariado’ -, ya no constituía propiamente un Estado, sino que establecía las bases de la transición hacia su ocaso. (40)

En la mayoría de las ocasiones, el tránsito socialista recurre al test experimental del éxito y el error, por lo que debe estar dispuesto a rectificar y corregir de inmediato la marcha, incluyendo dar pasos hacia atrás para luego, relanzar el proyecto hacia adelante, con mucha invención y audacia. (41) Para que ello ocurra, sin teoricismos divorciados de la práctica y sin practicismos ausentes de teorizaciones, el dirigente de la gran revolución socialista triunfante, en la Rusia de los Zares, en 1917, advirtió que, “…quien aborde los problemas particulares sin antes resolver lo generales, fatalmente “tropezará” a cada paso con estos problemas, sin tener conciencia de ello. Y tropezar ciegamente en cada caso particular equivale a condenar la política propia a las peores vacilaciones y falta de principio”. (42)

Lo que significa que la teoría transformadora no puede quedar detrás, tampoco ir tan hacia delante de la misma práctica, aunque puede y debe anticiparla, antecederla (prever evita errores eludibles), sino que debe ajustarse a través de una dialéctica bien concebida hacia la realidad y las subjetividades existentes, pero sin subordinarse a esa realidad de forma pasiva o reactiva, sino proactivamente.

El máximo líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, expresaría al respecto: “…Hay que procurar que la ideología no sufra derrotas, porque las derrotas en la ideología se pagan con retrocesos en el camino de las revoluciones. Marchemos tan lejos como podamos, tan rápido como podamos, pero no más allá de donde podamos, para preservar la ideología de derrotas.” (43)

En síntesis, el tránsito socialista constituye un camino inexplorado, ignoto, colmado de dificultades, acertijos, enigmas y dudas, en el plano objetivo y subjetivo, por lo cual cada país debe construirlo de acuerdo a sus peculiaridades (particularidades y singularidades) siempre específicas, aunque utilice algunas leyes y regularidades trazadas de forma general.

Dr. en Ciencias Históricas Orlando Cruz Capote. Investigador Auxiliar. Instituto de Filosofía. Citma-Cuba. La Habana, 26 de junio de 2018.

Notas y Referencias:

(1) Carlos Marx asentía que la práctica revolucionaria era un elemento consustancial para el despliegue de una nueva sociedad comunista, en su transición socialista, porque consistía en que el ser humano podía cambiar, material y espiritualmente (mentalidad y cultura), al mismo tiempo que se transformaban sus circunstancias, interaccionando sobre estas en medio de un difícil proceso de concientización de auto-cambio, como fruto de sus experiencias, actividades y habilidades, más las propias luchas (o la carencia de ellas), por lo que el desarrollo de las capacidades humanas no sólo se basan en el trabajo, sino a través de las causas-consecuencias de todas las relaciones sociales en las cuales realiza su experiencia praxiológica, en las que se reproduce e interactúa de forma (in)-directa y protagónica (o no), en los procesos de producción, distribución y consumo, inmerso en un sistema socialista que debe constituirse orgánicamente, que en el caso del sujeto múltiple del cambio hereda, sin embargo, las deformaciones del capitalismo. Lebowitz, Michael A. (2015): Las contradicciones del “socialismo real”. El dirigente y los dirigidos, Ruth Editorial e Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, La Habana.

(2) Ahora las crisis estructurales del sistema-mundo capitalista son múltiples: de sobreproducción, socioeconómicas, comerciales, financieras, energéticas, ecológicas, crediticias e inmobiliarias. Crisis endémica, acumulativa, crónica y permanente, le llama Ricardo Antunes e, interconexión de las crisis, le denomina Eric Toussaint. Toussaint, Eric (2008): Interconexión de las crisis capitalistas, Rebelión, 13 de octubre, http://www.cadtm.org/spip.php?article3780; Antunes, Ricardo (2009): La sustancia de la crisis, Revista Herramienta, Nº 41, Julio, Buenos Aires.

(3) Morin, Edgar (1999): Los siete saberes necesarios para la educación del futuro, UNESCO, París.

(4) “Lineamientos de la Política del Partido y la Revolución para el período 2016-2020”, “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista” y la “Acepción de algunos términos utilizados en la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista y en las Bases del Pan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, El “Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta 2030: propuesta de visión de la nación, ejes y sectores estratégicos, Granma digital, 2017; Tabloide, 2017.

(5) Castro Ruz, Raúl (2009): Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el Tercer Período Ordinario de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, 1ro de agosto, La Habana.

(6) Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba (1978): Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; Programa del Partido Comunista de Cuba (1986): Editora Política, La Habana.

(7) Monreal González, Pedro (2008): El problema económico de Cuba, Espacio Laical, 2/2008; 14 de junio de 2009; http://miscelaneasdecuba.net/media/Pdf1/ElProblemaEconomico.pdf.

(8) El General de Ejército Raúl Castro planteó en el 2008: “…En los primeros 15 años de la Revolución, se fueron ajustando desde la marcha las estructuras estatales heredadas del capitalismo para asumir las tareas que imponían los radicales cambios económicos, políticos y sociales (…) El proceso de institucionalización de los años setenta, con sus imperfecciones, permitió estructurar un sistema coherente y ajustado a aquellas circunstancias, alcanzándose cierta equiparación con el de los países socialistas, incluidas las buenas y también las malas experiencias (…) Por último, en 1994, en el momento más agudo del período especial, se hicieron considerables ajustes que conllevaron reducciones y fusiones de organismos, así como redistribución de las tareas de algunos de ellos. No obstante, fueron realizados con la premura impuesta por la necesidad de adecuarnos de manera rápida a un escenario radicalmente distinto, muy hostil y sumamente peligroso (…) En resumen, tenemos que hacer más eficiente la gestión de nuestro Gobierno.” Castro Ruz, Raúl (2008): Discurso pronunciado el 24 de febrero de 2008, por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en las conclusiones de la sesión constitutiva de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, La Habana.

(9) Dacal Díaz, Ariel (2017): Contrapunteo de la economía y la democracia: otra pelea cubana contra los demonios, Cuba Posible, 2 de enero.

(10) Cruz Coutiño, Antonio (2014): Ciencia, experiencia y oralidad, Archipiélago, No. 86, octubre-diciembre, México.

(11) Williams, Raymond (1980): Marxismo y Literatura, Editorial Península, Barcelona; (1980): Problems in Materialism and Culture, London; (1984): Keywords, Oxford University Press, New York; (1989): The Politics of Modernism, Pinkney, T. ed., London; (1989): “The Idea of Common Culture”, en Resources of Hope, London; (1994): Sociología de la Cultura, Editorial Paidós, Barcelona.

(12) “…Nos percatamos de que una parte de los problemas que teníamos era como consecuencia de la copia de experiencias de los países socialistas, puesto que fueron los primeros y los que alcanzaron un enorme prestigio, no todo malo ni mucho menos, sería injusto decir eso. Siempre hay experiencias útiles en muchos campos que pueden utilizarse, pero desgraciadamente en nuestro país se cayó en una tendencia a la copia mecánica; todo lo que de allí venía era sagrado (…) era incuestionable (…) lo que estaba en un librito era indiscutible. Esa tendencia se desarrolló con notable fuerza y lo digo sinceramente no con poco desagrado por parte de algunos de nuestros compatriotas”. Castro Ruz, Fidel (1991): Discurso pronunciado en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, en IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, Santiago de Cuba, 10-14 de octubre de 1991, Discursos y documentos, Editora Política, La Habana, p. 43.

(13) Espina, Mayra Paula (2015): Reforma económica y política social de equidad en Cuba, en Cuba: los correlatos socioculturales del cambio socioeconómico, Coordinado por Mayra Paula Espina y Dayma Echevarría, Editorial Ciencias Sociales y Ruth Casa Editorial, La Habana, p. 219.

(14) Valdes Paz, Juan (2016): El socialismo no puede posponer la democracia que ha prometido, entrevista concedida a Carolina García Salas y Fernando Luis Rojas, Catalejo, digital, La Habana, 15 de abril.

(15) Ídem.

(16) Cruz Capote, Orlando (2015): “Pensar es prever: Posibles escenarios de la guerra de pensamiento en Cuba, Revista Cubana de Ciencias Sociales, filosofi@.cu editorial, Instituto de Filosofía, La Habana, 146-147.

(17) El marxismo se desarrolla en contradictorios diálogos críticos con otras escuelas y corrientes de pensamiento, incluso burguesas, por lo que debemos apropiarnos críticamente de algunas pistas teórica-prácticas de la Teología de la Liberación, la Pedagogía Popular, la Filosofía de la Liberación, al Pensamiento Crítico, los saberes de los pueblos originales (indígenas) y de los movimientos populares, sociales, políticos, partidos políticos tradicionales y nuevos, que están presentes en Nuestra América, en el Sur geopolítico y en los movimientos antisistémicos, o no, del Norte capitalista desarrollado.

(18) El denominado ‘Periodo Especial en Tiempos de Paz’ -comenzado en septiembre de 1990, cuando Fidel conmemoraba un aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR)- fue el intento, logrado, de mantener las conquistas de independencia y soberanía nacional, equidad, justicia y dignificación alcanzadas en esos años de transformaciones socialistas en Cuba. Se llevó a cabo en medio de situaciones adversas de sobrevivencia con la afectación inevitable en el sistema de valores y conductas morales de la población, y con una oportunista agresividad del establishment estadounidense (‘Ley Torricelli’, ‘Ley Helms-Burton’, el ‘Plan Bush contra Cuba’, entre otros planes de subversión, a la que se sumó la Unión Europea con la “Posición Común”), lo que conllevó un alto gasto para el fortalecer el sistema defensivo del país: construcción de túneles populares, hospitales bajo tierra, unidades militares en cuevas y en excavaciones realizadas para esconderlas ante un golpe sorpresivo, modernización propia del armamento soviético, la preparación del pueblo en las Milicias de Tropas Territoriales para llevar a cabo, en caso de agresión militar directa, la concepción de la Guerra de Todo el Pueblo, grandes movilizaciones militares, estudios de las evacuaciones de la población civil en caso de ataque aéreo e invasión directa, entre otros. El costo social y político, no solo el económico, de las difíciles condiciones del Período Especial se arrastran, sin lugar a dudas hasta el presente. Sin embargo, es justo reconocer que el mérito de la resistencia proactiva en nuestra sociedad hizo posible la propia existencia de la Revolución Cubana en medio de aquellas crisis, lo cual implicó un estímulo y su inserción en el acumulado de las luchas y resistencias populares, indígenas y afrodescendientes que emergieron a lo largo de toda América Latina y el Caribe para enfrentar la embestida de recolonización neoliberal imperialista, a partir de 1992. Cruz Capote, Orlando (2000): El Proceso de Institucionalización, rectificación y perfeccionamiento de la Revolución Cubana. 1975-1990, Resultado de Investigación, Archivo del Instituto de Historia de Cuba, Inédito.

(19) García Oliveras, Julio A. (2016): Algunas reflexiones sobre la implementación de los Lineamientos, Cubadebate, 18 diciembre, La Habana.

(20) Álvarez Rom, Luis (1963): El contenido político y económico del presupuesto estatal, en revista Trimestre, No. 6., La Habana; Baran, Paul (1963): Reflections on the Cuban Revolution, Nueva York, USA; Mandel, Ernest (1964): Las categorías mercantiles en el período de transición, revista Nuestra Industria Económica, No. 7., La Habana; (1969): Tratado de economía marxista, T. II., Instituto Cubano del Libro, La Habana; Figueras, Miguel (1964-1965): Aspectos y problemas del desarrollo económico cubano, en Nuestra Industria Económica, Nos. 9 y 11, La Habana; Lataste, Alban (1963): El próximo quinquenio económico 1966-1970, revista Comercio Exterior, La Habana; Lange, Oskar y otros (1966): Problemas de la economía política del socialismo, Edit. Publicaciones Económicas, La Habana; Pollitt, Brian (1967): Estudios acerca del nivel de vida rural en la Cuba revolucionaria, en revista Teoría y Práctica, Nos. 42-43, La Habana; (1971): Problemas de empleo y desarrollo económico de Cuba, revista Comercio Exterior, No. 5, México; Aranda, Sergio (1968): La revolución agraria en Cuba, Editorial siglo XXI, México; Kycsynsky, J. (1968): El camino cubano de la construcción del socialismo, en Ensayos Económicos, Instituto Cubano del Libro, La Habana; Preobrajensky, E. (1969): La nueva economía, Instituto Cubano del Libro, La Habana; Huberman, Leo y Sweezy, Paul M. (1969): El socialismo en Cuba, Instituto Cubano del Libro, La Habana; Dorticos Torrado, Osvaldo (1972): La teoría, instrumento indispensable de la práctica revolucionaria, Discurso en el Activo de Educación Interna (noviembre 1971), en Economía y Desarrollo, No. 11., La Habana; Sánchez Linares, Felipe (1989): Algunas reflexiones sobre el período de tránsito del capitalismo al comunismo, Cuba Socialista, No. 40., La Habana; Figueras Albelo, Víctor (1995): El sector mixto en la reforma económica cubana, Editorial Félix Varela, La Habana; González, Alfredo (1997): La economía política de una economía mixta es un capítulo inédito de la teoría marxista, revista Temas, No. 11, La Habana, 1998.

(21) Martínez Hernández, Leticia y Puig Meneses, Yaima (2018): Analizó V Pleno del Comité Central del Partido importantes temas de la actualización del modelo económico y social cubano, internet@granma.cu, 26 de marzo, La Habana.

(22) “…Entre las causas y condiciones generales que influyeron en los resultados desfavorables se señaló que no siempre la Comisión de Implementación logró involucrar a los órganos, organismos, organizaciones y entidades para que desde la base fueran capaces de orientar, capacitar, apoyar, controlar y rendir cuentas de su gestión (…) Al mismo tiempo se ha manifestado una insuficiente integralidad, visión limitada sobre los niveles de riesgos e incompleta apreciación de los costos y beneficios (…) En algunos casos ha sido deficiente el seguimiento y control de las políticas, varias de las cuales se fueron desviando de sus objetivos, sin una oportuna corrección (…) En el Pleno se valoró que la actualización del modelo económico y social ha evidenciado ser un asunto de gran complejidad. A ello se une el firme propósito de no dejar a ningún cubano desamparado, lo que ha incidido en el ritmo de las transformaciones (…)  En la actualidad se revisan todos los procesos y entre las prioridades están el ordenamiento monetario, en particular los estudios sobre la unificación monetaria y cambiaria; la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030; así como el examen integral y el perfeccionamiento de las medidas que lo requieran, con las correspondientes propuestas (…) Sobre este último asunto se ejemplificó con la política para el trabajo por cuenta propia, de la cual ya han sido firmadas las normas jurídicas de mayor rango y debe desplegarse a continuación un proceso de capacitación que incluirá a los 580 000 trabajadores por cuenta propia y a más de 30 000 funcionarios públicos (…) Los miembros del Comité Central se refirieron también a la carencia de una cultura tributaria en el país; al aún deficiente empleo de la contabilidad como herramienta fundamental para cualquier análisis económico; y a las dificultades en la comunicación de las políticas, que en ocasiones no permitieron una comprensión a fondo por la población de estos difíciles temas y generaron malas interpretaciones debido a vacíos informativos (…).” Ídem.

(23) Ante la “inminente” unificación monetaria, que fue magnificada por las radios de Miami, y otros rumores que se propalaron entre la población, trajo como consecuencia que muchos ciudadanos comenzaran a cambiar los CUC (convertibles) por los CUC, (no convertibles), en las Casas de Cambio (CADECA).

(24) La misión del intelectual orgánico, que no es la única conciencia crítica de la sociedad, aunque simboliza una parte no despreciable de la misma, presupone ser un humilde constructor de la hegemonía política, ética, cultural-socialista. Por lo que ejerce una actividad revolucionaria orgánica crítica, profunda y activa más allá de lo acaecido en los caducos esquemas teóricos, persistentemente abstractos, positivistas y escépticos, derivados de una forma de no ponderar el rol de las teorizaciones, las filosóficas y de las diversas ciencias sociales en toda su dimensión, hoy inmersas en un proceso de transdisciplinaridad, extinguiendo parcelas y segmentaciones. De tal modo, la intelligentsia revolucionaria apoya, complementa, pero no puede ser escudera de todo lo que se dice y se hace, porque no comparte completamente la política ‘oficialista’ apologética, tampoco la oficial. Sus contradicciones con el poder brotan de la carencia de un análisis serio, complejo y profundo acerca del papel del intelectual en el socialismo. Es cierto que su conformación no es homogénea: algunos están incorporados con plenitud al proceso revolucionario y socialista con el pensamiento y la acción, otros deciden medrar en el mercado ahora con las oportunidades del trabajo privado y ciertos nichos comerciales; los hay quienes optan por permanecer inactivos, hasta apolíticos, como si no tuvieran una ‘deuda’ ética y de compromiso militante con el país, mientras, los menos, deciden desempeñar un rol ambiguo, dubitativo y contra la obra revolucionaria. Sin embargo, la inculpación generalizadora acerca de esa actitud es contraproducente cuando se dirige contra el intelectual, generalizadoramente, porque deviene en cuestionamiento y ‘preocupación’, como si la visión que subyace en algunos compañer@s, sea una simple y ramplona percepción caricaturesca acerca de los llamados, peyorativamente, “culturosos” e “intelectualoides”, etc. La política y los intelectuales orgánicos, necesitan reencontrarse y hallar códigos de lenguajes y comunicacionales comunes, reconociendo los diferentes ritmos y las formas de asimilar las realidades por los ejecutores y decisores políticos y la intelectualidad de vanguardia, que ninguna de las dos conforma una élite alejada o divorciada de las masas populares y de su buen sentido. Acanda, Jorge Luis (2002): El malestar de los intelectuales, revista Temas, La Habana, biblioteca.filosofia.cu/php/export.php2…=http…30; Prieto, Abel (2014): La Cigarra y la hormiga: un remake al final del milenio, Cubadebate, 27 de agosto, Calviño, Manuel (2014): Cambiando la mentalidad… empezando por los jefes, Editorial Academia, La Habana; Concepción, José Raúl y Doimeadiós Guerrero, Dianet (2017): Diálogo sobre sistema político cubano: ¿La democracia es el poder de los partidos o del pueblo?, Podcast con los doctores en ciencias Daniel Rafuls Pineda y José Luis Toledo Santander, Cubadebate, 31 de marzo.

(25) A decir de Ernest Mandel hay dos fuentes objetivas de la burocratización, por una parte, la supervivencia de un proceso económico de reproducción del capital que se reproduce espontáneamente, es decir, la persistencia de las normas de distribución mercantil y de elementos de la economía mercantil, supervivencia de la división del trabajo, los privilegios del acceso a la Cultura -con mayúsculas, por lo que incluye a la cultura política- y de las preeminencias de las delegaciones del poder, que llevan a los aparatos a volverse autónomos, transformándose de servidores en la sociedad y, al unísono, de disponer libremente de éste, dada la centralización del sobreproducto social y el derecho burgués, al propio aparato de dirección y gestión. Por lo tanto, el proceso de desalienación tiene una doble solución: la desaparición progresiva de la economía mercantil y de la desigualdad social y la sustitución del sistema de gestión estatalizante de la economía por un sistema de autogestión obrera, aunque democráticamente centralizado, pero con visos de autonomía y auto-administración. Entonces, sólo en estas condiciones la acción subjetiva del partido, único pero plural, y la ampliación de la democracia socialista en el plano político, puede emanciparse de las cadenas burocráticas que lo subyugan. Mandel, Ernest (1969): La burocracia, Marxists Internet Archive, sección en español, octobre; La economía en el período de transición (1975): Problemas básicos de la transición del capitalismo al socialismo, Editorial Anagrama, Barcelona, Revolta Global. Digital.

(26) La participación popular no es sinónimo de democracia directa, ni la presencia obligada de cualquier ciudadano en cada una de las múltiples polémicas acerca de la dirección y gestión de gobierno y demás órganos directivos de la nación. Asimismo, tampoco puede considerarse como la panacea de la solución de los conflictos socioeconómicos y políticos, porque resultaría caricaturesco suponer que la democracia en la transición socialista significa que ‘todos discuten de todo, en todo momento’, en un sinfín de ‘clubes de discusiones’ sin límites, responsabilidades, ni compromisos críticos. Por ello, hay que encontrar las formas de deliberaciones patrióticas, revolucionarias y socialistas, que otorguen mayor igualdad efectiva y mayor posibilidad de expresión al conjunto de la ciudadanía, siempre pensando en el sentido colectivista, que no excluye lo individual, y ajustado con lo aprobado popularmente en forma mayoritaria, pero estando preparados para cambiar si los resultados están siendo adversos al proceso en curso. Katz, Claudio (2004): Comunismo, socialismo y transición. Metas y fundamentos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.

(27) Alhama Belamaric, Rafael (2015): Prefacio para una visión retrospectiva crítica del proceso yugoslavo de trasformación socialista. Enseñanzas necesarias, noviembre, La Habana, http://www.nodo50.org.cubasigloxxi/…/alhama.301015.pdf.

(28) Weber, Max (1958): Essays in Sociology, Oxford University Press, Nueva York, 1958; Machado, Darío L. (1990): Burocracia y Burocratismo, Editora Política, La Habana, 1990; Deutscher, Isaac (2011): Las raíces de la burocracia (1960), Marxists Internet Archive, noviembre; Cruz Capote, Orlando (2016): Sobre el burocratismo en el socialismo. Unas breves notas, 16 de junio, http://www.nodo50.org/cubasigloxxi; Dávila, Agustín Lage (2017): Burocracia: paradigmas y realidades, Granma, 13-05, La Habana; http://www.granma.cu/cuba/2017-05-09/burocracia-paradigmas-y-realidades-09-05-2017-17-05-01.

(29) Castro Ruz, Fidel (1961): Palabras pronunciadas en la reunión con los trabajadores bancarios, 16 de octubre, Ediciones Obra Revolucionaria, No. 39, La Habana, p. 8.

(30) Machado Rodríguez, Darío (2017): La planificación no es solo economía…, Cubadebate, La Habana, 29 septiembre; Rodríguez, José Luis (2016): La planificación en el socialismo: su importancia y actualidad para nuestra economía (I, II y III), Cubadebate, La Habana, 29 septiembre, 17 octubre y 12 diciembre.

(31) “…Si hemos escogido soberanamente, con la participación y respaldo del pueblo, la opción martiana del partido único, lo que nos corresponde es promover la mayor democracia en nuestra sociedad, empezando por dar el ejemplo dentro de las filas del Partido, lo que presupone fomentar un clima de máxima confianza y la creación de las condiciones requeridas en todos los niveles para el más amplio y sincero intercambio de opiniones, tanto en el seno de la organización, como en sus vínculos con los trabajadores y la población, favoreciendo que las discrepancias sean asumidas con naturalidad y respeto, incluyendo a los medios de comunicación masiva, mencionados varias veces en los Objetivos aprobados en esta Conferencia, los que deberán involucrarse con responsabilidad y la más estricta veracidad en este empeño, no al estilo burgués, lleno de sensacionalismo y mentiras, sino con comprobada objetividad y sin el secretismo inútil.” Castro Ruz, Raúl (2012): Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido, 29 de enero”. (Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado).

(32) Debemos y podemos apropiarnos críticamente de algunas aportes de la Teología de la Liberación, la Pedagogía Popular, la Filosofía de la Liberación, al Pensamiento Crítico, los saberes de los pueblos originales (indígenas) y de los movimientos populares, sociales, políticos, partidos políticos tradicionales y nuevos, las experiencias y acumulados, positivos y negativos, de los procesos progresistas, populares y de izquierda que están presentes en Nuestra América –a pesar de la ola restauradora capitalista conservadora y neoliberal. Al igual que en el resto del Sur geopolítico y los movimientos antisistémicos, o no, del Norte desarrollado. En este sentido, el legado histórico y político del Comandante Ernesto Che Guevara y del líder máximo de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, resultan imprescindibles, siempre que no se reciban como una letra muerta, o sea, tal cuales, sino que admiten una reflexión crítica repensada, reactualizada y la firme decisión sobre qué considerar ventajoso y qué no.

(33) Valdés Gutiérrez, Gilberto (2017): Soñar y pensar en Cuba, filosofi@.cu Editorial, Instituto de Filosofía, La Habana.

(34) Castro Ruz, Raúl (2006): Discurso en el acto por el aniversario 45 de la fundación del Ejército Occidental, San José de las Lajas, Mayabeque, 14 de junio. (Versiones taquígrafas del Consejo de Estado).

(35) Tonet, Ivo (2013): Sobre el socialismo, Instituto Lukács, São Paolo, Brasil; Nove, Alex (1987): La economía del socialismo flexible, tercera parte, Editorial Siglo XXI, Madrid.

(36) Lenin, V. I. (1985): Balance de la discusión sobre la autodeterminación, O. C., Ob. Cit., T. 30, p. 56.

(37) Castro Ruz, Fidel (1993): La historia me absolverá. Edición anotada, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, pp. 53-55.

(38) Engels, Federico “Introducción” de 1891, en Marx, Carlos (1965): La Guerra Civil en Francia (1871), Marx y Engels (1965): Obras Escogidas, en dos tomos, T. I., Editorial Progreso, Moscú, pp. 453-465.

(39) Lenin apuntó: “La Comuna no era ya un Estado en el verdadero sentido de la palabra” (y ¿qué era, pues? por lo visto, ¡una forma de transición del Estado al no-Estado!)”. Lenin, V. I. (1986): Materiales preparatorios para el libro “El Estado y la Revolución”, O. C., Ob. Cit., T. 33, p. 171.

(40) “…Lo que yo he aportado de nuevo ha sido demostrar. 1) que la existencia de las clases sólo va unida a determinadas fases históricas de producción; 2) que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado; 3) que esa misma dictadura no es de por sí más que el tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases…” Marx. Carlos (1965): Carta de Marx a Joseph Weydemeyer (1852), O. E., en dos tomos, Tomo II, Ob. Cit., p. 453.

(41) Cruz Capote, Orlando (2017): Las complejas problemáticas en la transición socialista, La pupila insomne, 18 diciembre, https://lapupilainsomne.wordpress.com/.

(42) Lenin, V. I. (1985): Actitud hacia los partidos burgueses, Obras completas (O. C.), tomo 15, Editorial Progreso, Moscú, p. 387.

(43) Castro Ruz, Fidel (1973): Discurso por el Día Internacional de los Trabajadores, La Habana, 1ro de mayo. Ediciones COR [3]. La Habana, p. 40.

21 pensamientos en “Conceptualización y praxis socialistas. Por Orlando Cruz Capote

  1. En mi modesta opinión me parece un artículo demasiado largo y denso, para arribar a una conclusión que no aporta ninguna novedad en su último párrafo, está bastante interiorizada desde hace tiempo, es más bien un recordatorio.
    Con respecto a las palabras de Fidel en el penúltimo párrafo, me llama la atención que ponga como sujeto primordial a ser preservado a la ideología, y no a la gente a la cual la ideología sirve. En definitiva es un medio en sí mismo, cómo son los partidos políticos, y me parece poco dialéctico incluso desde una perspectiva marxista de la historia, no reconocer que las revoluciones e ideologías surgen de unas contradicciones concretas en un tiempo concreto, y que cuando estas cambian también lo hace todo lo demás, siempre utilizando el pasado como base claro está.

  2. Los aportes -que no es mi intención ser un gran constructor de epistemas, por eso las citas- no están sólo en ideas originales y creativas. Estoy realizando un ejercicio teórico y práctico de recuperación del marxismo -o los marxismos y los marxistas revolucionarios- que es tan necesario en nuestros días. La lucha en el campo académico, que corta perpendicularmente el enfrentamiento clasista, también de otras batallas, y el ideológico, político y cultural, está olvidando al ideario marxiano (que incluye al leninista, sus coterráneos, contemporáneos y continuadores) en el debate sobre el tránsito socialista cubano.

    Entonces, este artículo parte de una idea central: a veces se manejan fundamentos, concepciones -que no tienen que ser definiciones cerradas- sin poseer conocimientos concienzudos y profundos de la teoría social, y parece ser que menos de la teoría marxista y leninista de la Revolución Social y Política, acerca del poder, las relaciones de poder, las clases y sus luchas en el socialismo como etapa de tránsito prolongada hacia el comunismo. Mucho tiene que ver con la utilización de los aportes que estamos haciendo con modestia y humildad los cientistas sociales cubanos. Con vistas, sobre todo,,a no perder la hegemonía politica, ética y cutltural, que tiene mucho de ideología, en nuestro país. Y la hegemonía se reconstruye en el dia a día, porque se va deconstruyendo y desaprendiendo, con el riesgo que eso tiene en la actualidad, con este proceso de inserción en el sistema-mundo capitalista.

    Con ese fín he publicado en ‘La pupila insomne y otros sitios varios trabajos -puede que sean densos y quizás no coherentes- pero que su encriptamiento viene dado porque ninguna teoría, tampoco la marxista, es simplista y ramplona como la que se hizo desde los manuales, que, aunque bloques, la dialéctica es una vulgata. Ver: Cruz Capote, Orlando “El “olvido” de Lenin y la Revolución Socialista Rusa de octubre de 1917. Una mirada crítica a cien años de la victoria”. ‘La Pupila insomne’, 7 de noviembre 2017, https://lapupilainsomne.wordpress.com; “El Fidel de siempre. A un año sin ti, pero contigo”, ‘La pupila insomne’, 17 noviembre 2017, https://lapupilainsomne.wordpress.com; “Las complejas problemáticas de la transición socialista”, La pupila insomne, https://lapupilainsomne.wordpress.com/, blog del Instituto de Filosofía (Facebook), Orlando Cruz 18 diciembre, 2017; “Esbozo sobre las problemáticas de la transición socialista”, 20 de diciembre de 2017, versión ampliada; “El replanteamiento del rol de los sindicatos en el proceso de actualización del modelo económico y social socialista cubano”, La pupila insomne, https://lapupilainsomne.wordpress.com/, 27 diciembre, 2017; “El replanteamiento del rol de los sindicatos en el proceso de actualización del modelo económico y social socialista cubano”, http://www.nodo50.org/cubasigloxxi/…/capote_310116.pdf, Versión ampliada; Otras polémicas acerca del marxismo que actualizamos, http://www.Nodo50.org/CubasigloXXI, La habana, 20 de junio de 2018; las peores armas melladas del capitalismo son las cutlurales, La pupila insomne, https://la pupilainsomne.wordpress.com, La Habana, 22 de junio de 2018, entre otras, donde estamos tratando de sistematizar un pensamiento marxiano, que nos es vigente para nuestro tiempo, es decir para este proceso de actualización del modelo económico y social.

    Sebastían, hay muchas ideologías, como sucede con todo en la vida, incluso Mars escribe sobre la falsa y la real o verdadera ideología. La frase de Fidel Castro no está descontextualizada de la ideología de la Revolución Cubana, que proviene de la ideología mambisa, lo mejor del pensamiento, las tradiciones históricas, políticas y culturales de la historia de la nación cubana, de la identidad y la cultura nacional, del ideario y accionar martiano que se enlaza, articula e hibrida con lo más creativo y fundacional del marxismo, con las grandes tradiciones por la lucha por la plena independencia y soberanía nacional, sumándose la justicia social. No es una teología ni tampoco teleología, algo estático y no mutable. El mismo uitlizó esa ideología -que no necesito explicarte- para que, sin hacer una suma mecánica de las ideologías de los diversos sujetos históricos y políticos del cambio -no sólo la clase obrera o el proletariado- sino todas aquellas ecplotadas, oprimidas, marginadas, excluídas, enajenadas por el capitalismo dependiente pudieran participar en el la liberación nacional, muy vinculadas con el antimperialismo real, el marxismo y el socialismo, del cual el Comandante en Jefe fue el mejor traductor para Cuba, no sólo como teórico, sino político, ideológo y practico de la Revolución, del cual el fue un artifice, una singularidad de la excepcionalidad herética del socialismo cubano en 1959.

    Estoy conciente que las ideologías cambian, los partidos políticos también, pero en el caso de Cuba se trata de cambios que no pueden alteren el núcleo duro del marxismo y el pensamiento martiano, de que ese partido sea cada día más el partido de la nación cuabana, sin ser tan ingenuo de introducir un pluripartidismo burgués que elimine la unidad, que no es monolítica nunca, pero si lo suficientemente fuerte en consensos y alianzas, que pueda irse actualizando a la altura de los tiempos que vivimos.

    Podrás estar de acuerdo conmigo, o a lo mejor no, que hay una porfía de espacios de poder ideológico y político, también cultural y ético a lo interno de nuestro país, donde parte del imaginario social ha extraviado la necesidad de la filosofía, el pensamiento crítico y otras escuelas más (que cito en los trabajos), y que hay personas que han estado contaminando el ambiente societario con ideas social liberales, republicanas y socialdemocrátas que estan confundiendo los pasos que estamos dando con los intentos de una restauración capitalista.

    Cada día se usan más conceptos y términos que son burgueses en esencia, que no ayudan a reconfigurar y recomponer las alianzas socioclasistas, las luchas por la igualdad de género, raciales, orientación sexual, etc., con vistas a fortalecer el socialismo desde la óptica de una totalidad e integralidad que sólo el marxismo revolucionario puede darle, sin omitir contradicciones, paradojas, incertidumbres y dudas. Pero las certezas de las fundamentaciones esenciales del marxismo están ahí, sin grandes variaciones.

    No se puede hacer una economía política y una economía capitalista -que es un craso error- sin una política, cultura, ideología y ética socialista, es más hay elementos suficientes para ir construyendo una economía política del socialismo a partir del acumulado teórico, político y praxiológico logrado.

    No es sólo un problema del pasado y del presente -eso que llaman algunos presentismo fugaz- sino del futuro. Hay que diagnosticar, pero hay que realizar proposiciones para este presente y el futuro. Si hay cambios, si hay nuevos actores sociales y nuevas formas de propiedad y gestión, tenemos que encarrilarlas concientemente hacia el socialismo.

  3. Yo destacaría de las revoluciones socialistas que surgieron como un proceso de emancipación no solo de la ideología capitalista sino también de su peor versión: el imperialismo económico, que, desde los inicios del siglo XX, ya tenía configurado un orden planetario, de forma que, cualquier proceso de cambio tendría que ser al mismo tiempo un proceso de autodeterminación, profundamente vetado y castigado. La revolución rusa de 1917 no fue sólamente un conflicto interno, que abrió una clara vía de transición hacia el socialismo, como tampoco lo fue en los años 70 del siglo XIX la Comuna de París, hasta el punto de que las autoridades francesas buscaron el apoyo militar de la nación que acababa de derrotar a Francia para acabar con el proceso revolucionario. También en Rusia, naciones que se enfrentaron en el conflicto de la I Guerra Mundial (Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania y Japón) hicieron causa común para aniquilar el intento de emancipación del sistema mundo creado por la burguesía a nivel planetario.

    Cuba no iba a ser diferente. El triunfo de la revolución parecía que abría un escenario de cambios y transformaciones ilimitado o sólo limitado por el potencial de recursos de la isla pero ello implica ignorar que lo que sucedió a la II Guerra Mundial no fue un proceso de descolonización y autodeterminación de los pueblos, gestionado democráticamente por la ONU y el derecho internacional y vigilado por la buena voluntad de las potencias victoriosas sino una nueva forma de neocolonialismo. El Reino Unido y Francia aceptaron los principios de la Carta del Atlántico porque era la condición que Estados Unidos puso para entrar en la II Guerra Mundial, pero estaba claro, conociendo la doctrina Monroe aplicada por esta nación en el continente americano, que la descolonización de los imperios británico y francés (además del alemán, italiano y japonés) iba a permitir a la superpotencia ensayar en todo el mundo la misma forma de imperialismo que la enmienda Platt, la base de Guantánamo y la embajada en la Habana posibilitaron en Cuba desde la falsa independencia.

    Hay una cita en el artículo de Fidel que me gustaría destacar aquí: “…Hay que procurar que la ideología no sufra derrotas, porque las derrotas en la ideología se pagan con retrocesos en el camino de las revoluciones. Marchemos tan lejos como podamos, tan rápido como podamos, pero no más allá de donde podamos, para preservar la ideología de derrotas.” El manifiesto fracaso de la revolución socialista cubana como proceso de emancipación del modelo imperialista liderado por Estados Unidos y que se sigue valorando por la opinión pública mundial como un proceso de autodeterminación, democrático y de coexistencia pacífica ha dejado bastante tocado a nivel ideológico y práctico el proceso de cambio interno que ha tenido lugar en Cuba. Por muy grandes que hayan sido los avances en todos los aspectos, disuelto el campo socialista y empoderado el imperialismo económico capitalista con su fórmula más demoledora (el neoliberalismo sin fronteras), la revolución socialista vive horas bajas en lo ideológico por ser incapaz de afrontar los desafíos que implicaría el gran salto hacia delante: la emancipación plena del imperialismo y por no existir alianzas internacionales en el corto plazo (con Rusia y China como socios principales) capaces de derrotar al adversario, ya que la coexistencia pacífica no es posible entre un sistema esclavista, que tendría los días contados, y otro liberador, que tendría que reconocer plenos derechos a todos los sujetos desde la condición de nasciturus y dedicar la riqueza, en sus diferentes manifestaciones, a atender las necesidades de todos en un modelo ambientalmente sostenible en lugar de sacrificarlo todo a una irracional y criminal proceso de acumulación por parte de una minoría privilegiada.

    Hasta qué punto la ideología socialista hoy goza de buena salud en Cuba? Parece claro que hay una preocupante penetración de las ideas, valores y manifestaciones culturales del mundo capitalista. No cabe duda de que la escasez inducida por el bloqueo ha promocionado valores típicos del capitalismo, como el individualismo y la competitividad, así como prácticas insolidarias y delictivas, como la corrupción y la economía sumergida. Esta es una malisima escuela para la promoción del socialismo. A ello hay que sumar la penetración cultural del capitalismo, cuya oferta supera ampliamente a la de una pequeña isla del Caribe y algunas naciones (como Venezuela y Bolivia), que, aunque inmersas en procesos emancipatorios, no disponen de abundancia de recursos para obtener resultados satisfactorios en este terreno (por muy meritorio que sea el trabajo que hacen herramientas culturales de la importancia de Telesur).

    Yo creo que es opinión mayoritaria hoy en Cuba el deterioro de los valores, ideas y manifestaciones culturales asociadas al socialismo, lo que debemos valorar muy negativamente, no solo por lo que representa para el avance de este sistema sino también por la barbarie y decadencia implícitas en los paquetes culturales del capitalismo, que hoy resulta fácil adquirir en Cuba. Las películas, series y programas de entretenimiento que llegan a la isla encriptados en pen drives o en dvds, como si se tratara de las vainas de los “ladrones de cuerpos”, están realizando el mismo trabajo pernicioso que en el mundo capitalista y sin el que sería muy difícil entender la atroz decadencia, insolidaridad e indefensión que las mayorías sufren ante los abusos y corruptelas de la minoría privilegiada. Desde mi adolescencia, procuro mantener a salvo mi mente de la brutal influencia de la programación basura capitalista, por la que sigo sintiendo el mayor de los desprecios, así como una tremenda preocupación por los efectos que provoca en las personas de mi entorno y en las sociedades capitalistas en general. Hay que tener mente criminal y espíritu mercenario para realizar un trabajo tan deplorable. Recuerdo la expresiones de desesperación de un viajero de tren mientras visionaba la película ofertada por la compañía a todos los viajeros con frases como: “¡vaya rollo macabeo¡”.

    Una de las experiencias más tristes para quienes reivindicamos la salud mental y de las ideologías transformadoras es comprobar con qué naturalidad las personas que nos rodean se entretienen e incluso disfrutan con la violencia, la estupidez, la irracionalidad y la inmoralidad de la programación cultural capitalista. Confieso que durante mis visitas a Cuba, en que he tenido la oportunidad de analizar la programación de los medios oficiales, he sido testigo del valioso patrimonio inmaterial que atesora todavía la sociedad cubana, producto del humanismo y conciencia de los medios, que ahora corre el grave riesgo de sufrir un daño irreparable como consecuencia de esos paquetes que se comercializan y que los cubanos adquieren con enorme ingenuidad sobre las intenciones ocultas. Una cosa es adquirir un documental, programa deportivo o película de calidad y otra muy distinta y otra muy distinta hacerse el arakiri fumando la peor de las drogas culturales, como si se tratara de un rito iniciático parecido al del trabajo en que intentas labrarte una identidad de grupo y ganarte el reconocimiento de los demás haciendo las mayores estupideces. Así no vamos en la dirección de la emancipación total sino derechitos al cadalso que los enemigos de Cuba llevan construyendo en diferentes frentes desde el triunfo de la revolución.

  4. Primeramente quisiera agradecerle al autor del articulo el tiempo dedicado a leer mi comentario y expresar sus ideas al respecto, con lo cual creo que debería corresponderle.

    Cuando me refiero a que el artículo era demasiado denso para mi gusto como lector, no me refería a que un texto con contenidos filosóficos y de ciencias sociales, escrito además por un experto en el tema con el grado de doctor, deba prescindir del vocabulario especializado, las categorías y conceptos, con los cuales los especialistas en la materia están familiarizados. Lo que hago es pensar en un lector que no tiene dichos conocimientos, como es mi caso, y que el esfuerzo adicional que supone tratar de entender todo lo que se dice no se ve recompensado, en mi opinión, con una conclusión o síntesis por la cual haya valido la pena dicho esfuerzo, no por no tener mérito en sí misma, si no porque ya es conocida. Posiblemente se deba a esto el hecho de que el único comentario antes del suyo, haya sido el mío, cuando habitualmente en 24 h hay varios. Teniendo en cuenta que dice haber publicado el mismo texto en otros lugares, quizás más especializados, puede que esos lectores no compartan mi impresión. Imagino que en los otros trabajos que lista, sí pueda haber arribado a conclusiones más novedosas, o hecho aportes que no están del todo bien establecidos y conocidos.

    Yo mas bien diría que son las ideologías las que se disputan la hegemonía, y en el caso de la Cuba actual la tiene formalmente la ideología marxista-leninista-martiana como viene a decir La Constitución. Desde una interpretación marxista de la filosofía, no solo como interpretación y sistematización de la que ha pasado hasta entonces, sino como una herramienta de transformación social, yo diría que la hegemonía depende en mayor medida de cuán exitosas sean esas transformaciones para las personas, y no tanto en cuánto espacio se ocupe recordando sus postulados. Con esto no quiero decir que debamos autoflagelarnos cuando algo no funciona, pero rectificar a tiempo, tomar decisiones de forma dinámicas en función de los resultados que se van obteniendo, sin dogmas ni voluntarismos, no es ya que sea marxista, si no de sentido común.

    Cuando José Martí funda el PRC como órgano superior para aglutinar a todos los cubanos en su esfuerzo por la independencia y conducir la guerra contra España de manera más eficiente, esta era una empresa con unos objetivos bien definidos que se agotarían en el tiempo al conseguir la independencia de Cuba y Puerto Rico. Haciendo un poco de historia ficción, si Martí no hubiera caído en combate, EEUU no hubiera intervenido y los cubanos hubieran ganado la guerra tal y como se preveía, realmente en esa República que se imaginaba Martí no hubiera habido espacio para la pluralidad de partido? No conozco, aunque es posible que exista, si Martí escribió cómo se imaginaba esa futura República en términos más concretos, al margen de que se respetara la dignidad plena del hombre, etc. Lo que sí ocurrió en esos primeros años de la República, fue que los mambises, incluyendo destacados generales e intelectuales independentistas, militaron con total normalidad en diversos partidos políticos, con lo cual no se ponía en cuestión si el PRC u otro nuevo partido debía aglutinar a todos esos cubanos que habían luchado por la independencia. Si el mismo Fidel y Raúl expresaron, que unos de los errores que habían cometido es pensar que alguien sabía como se construía el socialismo, en qué se sustenta la idea de que debe haber un solo partido político en el socialismo o en el tránsito a este? En una sociedad donde no hay burguesía, como va a ser el pluripartidismo “burgués”? Incluso en la emancipación que culminó con el triunfo de la Revolución Cubana, habían varios movimientos y partidos que se coordinaron por un fin mayor, derrocar a Batista, y sobrevivieron incluso los primeros años de la Revolución antes de fundirse en la ORI: M-26-7, Directorio Revolucionario, y el PSP fundamentalmente. Son unos ideales comunes como la independencia, soberanía, solidaridad y respeto a la dignidad plena de las personas, los que deberían aglutinar en mi opinión a los cubanos, pero hay un conjunto de matices que bien podrían ser representados por diversos partidos políticos. La vieja excusa de que un nuevo partido político se convertiría en el partido de los EEUU en Cuba es un poco infantil además de que se puede evitar por ley. Por ejemplo en Alemania los partidos que promuevan el nacismo o la secesión de parte del territorio son declarados como ilegales. Pretender abarcar toda la diversidad existente en un solo partido, facilita preservar la hegemonía, pero conduce a la simulación, la falsa unanimidad y la apatía política.

    Soy consciente de que la filosofía y las ciencias sociales son muy importantes en nuestro devenir, pero a veces leo razonamientos muy infantiles y que no se sostienen, cuyo único fin es satanizar al capitalismo en su conjunto. Por ejemplo muchos países capitalistas nos aventajan en políticas de igualdad de género y orientación sexual.

    Un saludo.

  5. El sistema generado en Cuba respondió a circunstancias concretas que llevaron a buscar una total unidad como forma de subrevivir, en aquellos tiempos de los sesentas no se podían vivir perdiendo el tiempo con las tonterías democráticas que destruyen pueblos y que siempre curiosamente son manejadas y mantenidas desde el exterior a base de mucho dinero. Es parte de un viejo método y para ver que los tiempos no cambian, solo hay que dar un vistazo a Venezuela y vemos las consecuencias de no cortar de raíz el ímpetu politiquero democrático en el pais que llego a quemar vivas a varias decenas de venezolanos ante todo un mundo complice que no se atrevió a decir absolutamente nada.
    En ese caso especifico, muy actual el pluripartidismo actuo como un ente criminal, pero en Cuba se acababa de ganar una guerra de guerrillas y era muy logico que no se confiara en los complices de los que asesinaron a veinte mil cubanos para mantener sus privilegios.

  6. ‘ Quizas yo este loco , como muchos me han llamado por aqui en las calles y avenidas de la internet, llevo tiempo escribiendo , pero si es de estar loco ; prefiero ser un loco que de vivir como un cuerdo y siendo traidor a mi pueblo , ” porque no se trata de ser comunista ni revolucionario si no de ser cubano y agradecido, ser un hombre civico , un hombre que sabe respetarse como hasta hoy y de mantener mi dignidad humana por encima de cualquier dificulta ” pero para cerrar esta quiero decir con todo mi respeto aquellos que no les gusta entender lo facil que es leer” Nada es denso por muy largo que sean los escritos, me gusta leer y devorar cada letra” si algo no me gusta ; pues no pierdo mi tiempo en leerlo y mucho menos en criticar lo que ami solo como persona no me perjudica en nada ” porque no soy quien ni somos quienes para mantener un criterio por un Pueblo ni 12 millones de habitants, Sobre las reunions y quizas nuevos INCISOS de una Constitucion en Cuba ” para sera siempre lo mismo ! Revolucion Cubana del 1959 , LiBERTAD , Justicia y Derechos Humanos y si hablamos de un Socialismo en Cuba sera Siempre y Para despues de siempre ! HUMANIDAD ! asi se realizen en Cuba cuantas nuevas constituciones queramos y quieran Pero por un egoism de uno mismo NO debemos de Opinar en el nombre del Pueblo de Cuba .
    ” asi que aquellos que no esten conformes que se sepan al menos Guardar sus lenguas en sus bolsillos de la Camisa “

  7. “El camino del deber se encuentra enfrente del sendero del egoísmo.”
    Niceto Alcalá Zamora (1877-1949), jurista y político español

  8. De no ser por el pluripartidismo Chávez jamás hubiera sido presidente. Ni ninguno de los que han sido presidentes progresistas en Latinoamérica. Si en esos países hubiera habido un solo partido político dueño de las instituciones, entonces cómo se hubiera producido un cambio pacífico?

  9. Todos los gobiernos de izquierda que llegaron al poder en América Latina fueronaccidentes del sistema que en seguida trató de sacarlos del poder con golpes de estado. Los que han resistido entre grandes dificultades (Ecuador y Bolivia) precisamente lo han hecho porque avanzaron limitadamente hacia nuevos modelos de democracia.

  10. Porque yo siempre e dicho y escribire para siempre , mantendre para siempre esta idea como pensamiento mio ? PARA QUE Sirve mas de un partido en un pais ? ? para que ? ” Si es mentira , es prestarse para MATAR al partido Unico del Pueblo , de los Pueblos , ” si cuando hay un Pluradismo ( como dice alguien ..pluripartidismo ) cuando existe mas de un partido se prestara para la corrupcion politica , para atentados, para mentir en el nombre de la Libertad , Trabajo y estudios ) que dicen cuando hay elecciones todos esos candidatos ” dicen lo mismo , despues llegan al poder y se olvidaron de sus promesas” . aprovecho Hoy y ahora mismo para comentar : Miremos a mexico.. Lopez Obrador , un CANDIDATO que siempre a perdido sus elecciones cuando Podia y pudo ser que fuera GANADOR , lleva tantos años Tratando de ser presidente , un Presidente verdadero para su pueblo y que mexico Necesita , mas de 128 millones de habitantes, que padecen de Hambre , Muerte, drogas ,Sangre,corrupcion Politica, pobrezas humanas y economicas ” que es distinto decir pobreza Humanas y aquellas economicas , UN presidente , un politico que es Honrado y valiente , ” Hoy que esta seguro su Triunfo despues de tantos años , un pueblo que votara Por el, Porque perdia siempre en anteriores elecciones ” por lo mismo de varios partidos en mexico, por la misma corrupcion de Partidos Politicos y es lo mismo que ” cuando en Cuba yo vivia y hoy afuera de Cuba puedo afirmar que yo tenia Razon ” Para que en Cuba mas de un partido si ese partido Comunista es el mismo poder del Pueblo cubano y es un unico partido comunista que basta para ese pueblo de Pie y que no hace falta ni es necesario mas de un Partido en Cuba , quizas para otros paises , debido a sus culturas y debido a sus Historias , Pero demostrado en Cuba esta que durante 62 años un Unico Partido que es ese pueblo cubano de Pie a bastado Para guiar a un pueblo hacia la seguridad , hacia gozar valer todos sus derechos a la vida y hacia su Trabajo sus estudios , su salud, hacia la seguridad y prosperidad a las generaciones presentes y aquellas que estan por nacer ,lo demas es mentira ” utds y aquellos continuen con cientos de partidos que en Cuba bastara siempre con el unico partido de un Pueblo , el partido comunista de cuba.
    Podre estar equivocado , diran muchos , mas no me importad , dejame ami con mi locura ? que ? que dices ? que afirmo esta porque no vivo en Cuba ? si ‘ es verdad , ” si volviera a nacer algun dia , jamas hubiera dejado de nuevo a mi familia , mi Pueblo y al partido comunista de Cuba la verdadera razon de la existencia Humana y de un socialismo en Cuba.

  11. Yo celebro satisfactoriamente la participación en este blog de comentaristas como Sebastian, que enriquecen el debate y el contraste de pareceres, pero le agradecería que se abstuviera de hacer juicios de valor gratuitos y descontextualizados, que se convierten en claras descalificaciones de otros comentaristas, como cuando afirma: “a veces leo razonamientos muy infantiles y que no se sostienen, cuyo único fin es satanizar al capitalismo en su conjunto”. No le vamos a reprochar a Sebastían su infantilismo si, como sospecho, es ciudadano cubano que se ha dejado seducir por los cantos de sirenas. Infantil, Sebastían, es creer que, en las sociedades liberales, donde las diferencias de renta y clase son abismales (contrariamente a lo que afirmas en tu comentario), los partidos compromisarios de las mayorías humildes compiten en igualdad de oportunidades y que, una vez en el poder, por alguna mutación deleterea (como la que llevó a Chávez o a Salvador Allende al poder), los partidos de la oligarquía, que no tienen nada que hacer en modelos de sufragio universal, van a respetar las reglas de juego políticas que se implementaron con la única intención de construir un paradigma político en que la alternancia de partidos burgueses fuese aceptada como sinónimo de democracia y la irrupción ganadora de un partido compromisario de las mayorías sociales (que es lo que verdaderamente legitimaria al sistema como democrático) como una deriva populista y antidemocrática.

    Por favor, Sebastian, llamemos a las cosas por su nombre: la alternancia de partidos burgueses en el poder es un sistema oligárquico o, tratándose de la burguesía, plutocrático, jamás democrático. Es así desde el triunfo de las revoluciones del siglo XVIII, en que la burguesía construyó la teoría del mandato representativo (que liberal a los representantes de cualquier vinculación programática y responsabilidad penal o civil ante los electores) para que sus peones pudieran prometer una cosa y hacer la contraria (en clara sintonía con los intereses de la minoría privilegiada) o convertirse en los abanderados del cambio para que ningún partido compromisario de las mayorías humildes (combatidos o ignorados de los aparatos ideológicos de la burguesía), con la clara voluntad de cumplir sus promesas, tenga la oportunidad de alcanzar el poder. Quienes vivimos en el capitalismo desde el nacimiento y conocemos en profundidad el funcionamiento de este sistema, tenemos que reirnos de los infantilismos que convierten a la burguesía en una clase filantrópica y democrática. Si tales virtudes fuesen ciertas, ¿por qué razón el mandato en derecho político no es vinculante ni implica responsabilidades para los representantes políticos, con privilegiada capacidad de obrar, cuando existe en derecho civil la vinculación y responsabilidad en los contratos de mandato?

    Le agradecería a comentaristas como Sebastian que entraran a debatir cuestiones concretas y se abstuvieran de hacer juicios de valor descalificatorios, sobre todo los que tienen un carácter genérico.

  12. Veo que se me atribuyen varias cosas que no he dicho. Cuando dije: “a veces leo razonamientos muy infantiles y que no se sostienen, cuyo único fin es satanizar al capitalismo en su conjunto”, nunca dije que fuera en este blog ni mencioné a ningún forista en específico. Tampoco he dicho que El Capitalismo sea mejor o peor que El Socialismo, simplemente que no estoy de acuerdo con las caricaturas y las reducciones a mi entender simplistas que se hacen al respecto, y que llevan aparejado a innumerables contradicciones.

    Una de estas cosas concretas es el hecho de que la presencia de más de un partido político sea mala en sí misma. Si consideramos accidentes cada vez que el pluripartidismo ha permitido gobernar a las fuerzas progresistas, pues los últimos 20 años han estado llenos de accidentes en América Latina. El hecho de que la reacción a esas victorias en algunos países se haya traducido en golpes de estado y demás, son violaciones constitucionales que se sancionan con la ley, ya venga de un partido político rival o de cualquier otro grupo. Atribuirle estas actuaciones a la mera presencia de otros partidos, significaría ignorar las experiencias de todos los países en los cuales eso no se produce. Ahora si nos situamos en Cuba, una sociedad donde no hay oligarquías, plutocracia ni burguesía siquiera, cómo la presencia de varios partidos políticos obedecería a esas dinámicas que se les atribuye en las sociedades capitalistas?

    Otra cuestión concreta a la que se ha hecho referencia es a la mayor idoneidad del Socialismo para tratar los temas de colectivos históricamente en desventaja, cómo es la cuestión de género o de orientación sexual. Ya se verá en el futuro qué dice la historia, pero de momento, en media Europa Occidental, Canadá y varios estados de EEUU, existe el matrimonio igualitario y su derecho a formar una familia. Quizás en la nueva constitución cubana salga algo al respecto, pero de momento, ningún país de partido único ha avanzado en ese sentido.

    Hay muchas cosas que se dan por sentadas o no se ponen en cuestión, casi poniéndolas a nivel de leyes de la naturaleza cuando no son así. Existen muchas cuestiones ideológicas tan encorcetadas que permanecen inmutables aún cuando acumulan contradicciones.

  13. A tus Palabras, usted que nacio ayer , que ni conociste el Pasado de cuba , el presente y Triunfo de la revolucion Cubana , que ni conociste la misma Libreta de Ropa cuando se usaba un cupon para un solo articulo y en todo el año, usted que no conociste ni la epoca de las escuela al campo por 45 dias,usted que ni tenia edad para descifrar los grandes discursos de fidel castro Ruz cuando todo un pueblo de cuba se amotinaban en la Plaza de la revolucion Cubana, que ni conociste los echos ni estaba nacido cuando no se alcanzaban los 10 millones de toneladas de azucar que Fidel castro Ruz habia asegurado que seria possible mas la naturaleza nos impedian aquellos logros, zafra de azucar que se destinaria a la misma education , salud y economia de nuestro pueblo Cubano bajo este mismo criminal bloqueo economico que hoy azota con mucho mas peligro que ayer y su comienzo.
    ” Permitame decirte algo y a todos aquellos ilusos , ignorantes y a los que trabajan por unos dollars para los mismos enemigos de tus padres y Hijos , porque el bloqueo no tiene nombre ni dirrecion, afecta a cada Cubano , a cada niño, a cada anciano, a cada adulto y joven, Yo les pregunto a ti y a todos utds ? donde estan sus Verguenzas y principios ? NO como ni que fueran (o) Tubieran que ser del partido o Revolucionarios ” porque esa es para los voluntaries y decididos hombres y mujeres que si abrazan esas causas y esos principios politicos y Revolucionarios , ” me refiero a tu verguenza como ciudadanos , como Cubanos , como seres Humanos ? donde esta esa Verguenza ?
    aquellos que se creen que la Felicidad esta alla a lo lejos,podrian tener una mansion ” pero siempre su techo seria de cristal” porque nadie es capaz de decir , son los pocos, que emigrar como las golondrinas es morir dos veces en el intent, morir en tu dia y vivir muerto por dentro cuando dejas atras todo ,todo ,… de todas maneras, te comprendo, al menos te apoyo en tu dolor interno en que estas defendiendo lo indefendible y si se mantienen en el mundo es por el mismo poder del dinero y de los bank,Pero esos bank y ese dinero no podran PARA NUNCA el cambio climatico y alli iran todos , ese dia Habra una igualdad en el mundo gral.. de todos los seres humanos ” porque dudo que ningun politico ni menos un bank paren su esclavitud y la produccion de hacer mas dinero.

  14. En derechos sexuales, que no es solo el matrimonio igualitario y que incluye cosas tan trascendentales como el derecho de la mujer a decidir sobre su maternidad, Cuba es superior a varios países desarrollados. El matrimonio igualitario llegará a Cuba pero hay que comparar con su contexto, y sin olvidar el bloqueo para dare cuenta de lo mucho que está por delante. La burguesía y la plutocracia de Cuba existen, están en Miami tratando de reconquistarla, porque la lucha de clases no termina en las fronteras de la Isla.

  15. La promocion del avance de los homosexuales, aunque sea parte del problema no es el asunto mas importante ahora, en primer lugar son una minoría y la situacion del 99% merecen una atención priorizada por su numero, no se puede caer en la trampa de creer que todo se resolvería como algunos pretenden promoviendo los matrimonios del mismo sexo, algo que no pasa de ser mas que una manipulación del asunto utilizándolo como un falso símbolo de la verdadera libertad social.
    Mucho se ha avanzado en el tema desde los tiempos bíblicos cuando se mataban a pedradas a los homosexuales y debe seguir su avance al mismo paso del resto de la sociedad.

  16. Alguien me puede explicar que tiene que ver el matrimonio entre personas del mismo sexo con el bloqueo? Es una cuestión de cambio de mentalidad y voluntad política pura y dura. Ni afecta el presupuesto, ni depende de transacciones internacionales en dólares, ni afecta los derechos del “otro 99%”. Un poquito de por favor.

  17. Dije y repito: “En derechos sexuales, que no es solo el matrimonio igualitario y que incluye cosas tan trascendentales como el derecho de la mujer a decidir sobre su maternidad, Cuba es superior a varios países desarrollados. El matrimonio igualitario llegará a Cuba pero hay que comparar con su contexto, y sin olvidar el bloqueo para dare cuenta de lo mucho que está por delante. La burguesía y la plutocracia de Cuba existen, están en Miami tratando de reconquistarla, porque la lucha de clases no termina en las fronteras de la Isla.” No saquemos las cosas de contexto, por favor.

  18. Le quiero contestar a Sebatian que el problema en el mundo capitalista no reside obviamente en la apropiación de las instituciones por un sólo partido sino por una clase social privilegiada (la burguesía) que primero arrebató el poder a la clase privilegiada del Antiguo Régimen (la aristocracia), con el apoyo de las clases humildes, para, a continuación, ensayar fórmulas cada vez más incluyentes de participación popular, hasta la aprobación del sufragio universal, pero con partidos políticos a su servicio (desde los conservadores a los socialdemócratas) y aparatos ideológicos bajo su control (los más modernos y sofisticados, los grandes medios audiovisuales, conducen y seducen al rebaño las 24 horas del día sin necesidad de llamar a la puerta de tu casa). En este imaginario colectivo, los partidos compromisarios de las mayorías humildes son calificados de populistas y/o antisistema, adoptando toda clase de medidas para impedir que lleguen al poder (como la creación de un pentapartido en Italia para que el partido comunista italiano no pudiera ganar unas elecciones cuando todos los sondeos anunciaban este resultado).

    ¿Qué habría ocurrido en Italia de haber ganado el PCI? La respuesta pertenece al ámbito de la política ficción, pero no le quepa la menor duda a Sebastian que habría ocurrido lo mismo que viene aconteciendo en América Latina allí donde partidos compromisarios de las mayorías humildes han ganado procesos electorales, creyendo la oligarquía que iban a ser flor de mayo, de ahí que ahora se estén adoptando todo tipo de medidas para impedir que pueda repetirse, como los procesos judiciales abiertos contra Lula y Rafael Correa (que, residiendo en Bélgica, tendrá que hacer acto de presencia en un juzgado ecuatoriano cada 15 días, por su infundada participación en un secuestro siendo presidente) o la posible imputación de Cristina Fernandez en relación con el asesinato de un juez. Hace décadas eran los ejércitos los encargados de impedir que los partidos del pueblo pudieran derrotar en las urnas a los partidos turnistas de la burguesía y ahora, por lo que parece, el protagonismo lo va a tener otra institución del viejo, farsante y antidemocrático estado burgués: el poder judicial.

    La burguesía no derrotó a la aristocracia y a los monarcas para entregar el poder al pueblo sino para convertirse en nueva clase privilegiada, pero, además, las revoluciones del siglo XVIII también tenían una clara vocación imperialista, ya se trate de Francia, Reino Unido o Estados Unidos. Aquí reside precisamente el problema de que el pluripartidismo en Cuba, siendo una sociedad de clase única, no sea una fórmula acertada. Sebastian incurre en el error de ver la comunidad internacional como un conjunto de naciones soberanas e independientes que recurren al derecho internancional y a instituciones supranacionales como la ONU para regular las relaciones internacionales, por lo que descarta toda posibilidad de injerencismo extranjero en un hipotético modelo pluripartidista cubano, lo que resultaría una manifestación de ingenuidad supina tras cerca de 60 años de bloqueo extraterritorial contra la isla. Ante esa posibilidad, está claro que sería la oligarquía imperialista la que (como ha ocurrido en todos los países de Europa del Este excomunistas) acabaría controlando el proceso financiando partidos turnistas y medios de comunicación a su servicio, con lo que Cuba volvería a su condición histórica de colonia, ya sea sin o con instituciones propias y la jurisdicción de estado falsamente independiente. ¿Qué naciones son las cuestionadas como merecedoras de formar parte de esa comunidad internacional? Precisamente las que no aceptan la hegemonía de la oligarquía imperialista, ya se trate de modelos de partido único o modelos pluripartidistas con semejantes reglas a las de cualquier otro país pero que han elegido la vía de la emancipación de las mayorías del yugo tradicional de la oligarquía en alianza con las oligarquías de las grandes potencias, que sería el caso de Venezuela y Bolivia

    En cuanto al matrimonio igualitario, no cabe duda de que su aprobación en algunas naciones (la mayoría de las naciones pluripartidistas no lo contemplan) ha supuesto un claro avance en derechos y libertades. La homosexualidad es una realidad y no cabe duda que el disenso sobre la identidad de género y orientación sexual tradicional cada día es mayor, en parte como resultado de la autoaceptación contra la influencia de los convencionalismos tradicionales y también por la creciente influencia de los disruptores hormonales en el periodo perinatal que, si son estrógenos y se está gestando un varón (XY) provocará el desarrollo de caracteres femeninos en el tejido neural, mientras que cuando lo que abunda son los andrógenos y se está gestando una hembra (XX) lo que ocurre es el desarrollo de caracteres masculinos (en ambos casos, el sujeto lo vive como un descubrimiento incómodo y no buscado, por ser contrario a la educación recibida, que implica el replanteamiento de muchas cosas y el enfrentamiento a una sociedad, que no solo es culpable de intolerancia sino además de permitir la comercialización de productos de síntesis que hacen la misma función en el organismo que los mensajeros hormonales naturales y que están presentes en la leche, en los piensos, en el agua de los ríos y lagos, en los plásticos y multitud de sustancias y objetos cotidianos). No es a las personas que no aceptan la identidad u orientación sexual que culturalmente se les asigna a quienes hay que culpar de su criterio discrepante, como si fuera el resultado de un capricho o depravación, sino fundamentalmente a los responsables de la moderna sociedad de consumo (principalmente del mundo capitalista) y al injusto trato que recibe el colectivo homosexual, que, en el caso de Cuba, hay que reprochar en mayor medida al rezago cultural que a la implementación de políticas hostiles por la revolución socialista.

    El matrimonio homosexual debería ser también legal en Cuba y no cabe duda de que se han producido avances importantes en la lucha contra este flagelo con la ayuda del estado, como todo lo que tiene que ver con el CENESEX y la celebración del orgullo gay. Este es un tema muy delicado en el que es fácil herir susceptibilidades. Hay dos periodos críticos en el desarrollo neural: el de formación fetal y el de activación (en la adolescencia), en el que influyen tanto el genotipo como las hormonas (con elevado protagonismo de los disruptores hormonales artificiales). Puesto que no podemos ofrecer a las personas el derecho a elegir la identidad u orientación sexual, deberían ser los padres y la sociedad en general quienes asumieran esta responsabilidad con la clara intención de evitar traumas a los descendientes y considerar cualquier desviación de la norma como algo natural y predeterminado, sobre todo en la fase perinatal (donde hay factores en juego, producto de la moderna sociedad de consumo capitalista, que habría que revisar y controlar del mejor modo posible), sin que se pueda culpabilizar al colectivo gay de sentirse diferente a los demás en materia sexual. Por otra parte, supongo que Sebastian reconocerá todos los avances que supuso la revolución en temas tan importantes como la igualdad de clase, la igualdad de sexos o la igualdad racial, temas en los que el capitalismo no ha hecho avances tan relevantes y, en algún caso (como la igualdad de clase) no los hará nunca ya que está en su ADN mantener y acrecentar la desigualdad.

  19. Se han escrito cosas muy interesantes e importantes. No se puede omitir ni subestimar a ninguna. Son criterios, opiniones diversos, pero abiertos, todo un mosaico multicolor de lo que es una realidad social. No todo es catastrofico, apocalíptico y de un sentido derrotista. Esa visión hay que eliminarla, o nos aniquilan por no tener voluntad, ideas y argumentos para llevar adelante los planes de desarrollo a contracorriente del vecino del Norte, y de la realidad del sistema-mundo capitalista.

    No hay derrotas para el socialismo en Cuba. Hay reflujos, desvíos, bifurcaciones, estancamientos y aspectos de contenido y formales que toman el rumbo de la discontinuidad y posiblemente del retroceso o la retroacción. Ese es el tránsito del socialismo, que no es unilineal, progresivo, sucesivo, en ascenso constante. Esos paradigmas ya cambiaron. No podemos seguir usándolos, no existen ni existieron, era una fórmula positivista de interpretar la historia a pesar de la realidad fuera diferente. Era la crisis de la modernidad y la ilustración, en uno de sus tantos aspectos.

    Son regularidades que he tratado de aportar en el debate. Si no se aprecian esos zizagueos en el duro y largo camino hacia el comunismo, pues nos daría la impresión de que estamos derrotados, fracasados. Mis críticas y autocríticas son para mejorar, no para echarnos a llorar y esperar que el maná nos caiga del cielo.

    Recuerdo que no hay derrotas ni victorias definitorias, sino recomienzos desde un acumulado y una experiencia.

    Hay que explicar mejor lo del Partido Único de la Revolución Socialista en Cuba, que es el comunista.

    No se trata de una copia mimética del Partido Revolucionario Cubano de José Martí, aquel era un frente amplio para llevar a cabo la independencia y soberanía nacionales -junto con la independencia de Puerto Riico- y un proyecto de nación que Martí -que no era un profeta-, no delineó.

    ¡República es la que haremos después de la manigua!, más o menos le dijo Martí a Carlos Baliño, y este se lo diría a Julio Antonio Mella.

    Ese es el proyecto de Fidel Castro con el Moviminiento Revolucionario 26 de Julio, otro frente amplio donde cabían todas las fuerzas que lucharan contra la tiranía batistiana. El núcleo duro político-militar estuvo en el Ejército Rebelde y, entre otros, algunos compañeros del llano.

    Pero, existieron otras fuerzas, fundamentales o no, que se lanzaron en esa lucha: El Directorio Revolucionario 13 de Marzo y el Partido Socialista Popular, pero hubo muchos ortodoxos (que se habían dividido), auténticos (también segmentados), independientes, etc., que tomaron el rumbo de la insurrección armada y que traían consigo un sentido patriótico, cívico y martiano que les permitió avanzar y evolucionar. Otros no, pero eso no fue óbice para que se incorporaran a la guerrilla o las acciones clandestinas, incluso a organizaciones cívicas que apoyaron el triunfo revolucionario.

    Y Fidel estableció un criterio de unidad -todos entraban en el MR 26 de Julio, sin ncesidad de abandonar sus organizaciones de orígen-, pero no realizó compromisos y alianzas que comprometieran los principios que él enarbolaba. Hubo acuerdos es cierto, pero no comprometedores.

    Ya en 1973, explicaría que, primero, fue lalucha contra la dictadura, luego la batalla contra el imperialismo, y eso conllevó a la guerra civil interna contra la contrarrevolución.

    En realidad, la política exterior norteamericana se ha movido siempre como un asunto interno para Cuba. Lo han determinado de esa forma, lo que obliga a Cuba, si quiere ser libre, soberana y tener derecho a la autodeterminación saber que ese externalidad es una problemática endógena.

    Ellos, el establischment se entrometió en los asuntos cubanos desde antes del primero de enero, mucho más después. En esa batalla desigual, la unidad nacional y social era y sigue siendo esencial, básica y principal, fundamental para defendernos.

    Esas intenciones injerencistas e intervencionistas yanquis propició la catalización del proceso revolucionario. Nos agredieron militarmente, y con otros tipos de acciones.

    O se era socialista e independiente o se rendían las armas y las ideas ante las agresiones y el avasallante poderío estadounidense.

    En ese camino se decidió disolver las tres organizaciones. Eso se olvida. Y crear una nueva. Ahí surgieron las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, y el 3 de octubre de 1965, el Partido Comunista de Cuba. Se sumaron la mayoría en ese empeño, otros no lo hicieron pero se quedaron en Cuba, un grupo se fue, algunos hicieron contrarrevolución. Entonces, en ese partido hubo continuidad, discontinuidad y ruptura, una negación de la negación.

    En una histórica y vigente intervención del Presidente del Consejo de Estado y Ministros, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CC del PCC) y General de Ejército Raúl Castro Ruz, ocurrida el 4 de mayo de 1973, este expuso que el Partido, aunque ejerce el papel rector, dirigente y conductor de la sociedad, no puede “…dar por sentado (…) que (…) representa la voluntad de todo el pueblo y considerarlo como el órgano supremo del poder, porque estaríamos desconociendo los principios de la democracia proletaria que, como vimos antes, implican la participación de todos los miembros de la clase obrera (y no sólo de su vanguardia) y de las demás clases trabajadoras en el ejercicio de la dictadura del proletariado, es decir, en el dominio y gobierno de la sociedad para la cual se requieren las instituciones de poder correspondientes, a través de las cuales las masas trabajadoras hagan válido ese derecho y puedan expresar y hacer valer su voluntad.” Claro que se está refiriendo a los sindicatos, las demás organizaciones políticas, de masas y sociales. En aquellos tiempos no se mencionaba a la sociedad civil, esa explosión y su reconocimiento sobrevino en los años 90.

    Y prosiguió Raúl Castro, con gran tino y enfoque principista: “…Estas instituciones representativas son indispensables, según nuestra comprensión, para que todo el pueblo revolucionario, considerado como un todo, como el conjunto de todas las masas trabajadoras del país, manifiesten su voluntad y pueda participar realmente en el gobierno.” (Castro Ruz, Raúl (1973): La nueva estructura del aparato del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Intervención, 4 de mayo, La Habana, en Castro Raúl (1988): Selección de discursos y artículos 1959-1974, en dos tomos, T. I., Editora Política, La Habana, pp. 213-243).

    O sea, el Partido como organización política de vanguardia de todo el pueblo, en el caso cubano un partido único, por razones históricas y políticas, debe y tiene que convertirse, ineludiblemente, en el ‘Partido de la Nación Cubana’, por tanto, ser más plural y tener en sus filas a una representación selectiva y ejemplar de la heterogeneidad social existente, tal como lo reconoció el V Congreso del PCC, en 1997.

    Manteniendo su selectividad y ejemplaridad, autoridad moral, y, además, de encargarse de conducir, coordinar, controlar y encauzar las tareas del aparato estatal y las organizaciones de masas hacia un mismo objetivo, y su posición de vanguardia es conquistada y mantenida mediante la lucha cotidiana, la confianza y el apoyo popular que se gana mediante una política acertada y racional, mediante la ligazón con las masas y usando como métodos la persuasión y el convencimiento sustentados en la fuerza de su ejemplo y en la justeza de su política. (“El Partido de la Unidad, la democracia y los derechos humanos que defendemos”, Documento aprobado en el V Congreso del Partido Comunista de Cuba, 8 al 10 de octubre de 1997. http:/congresopcc.cip.cu/wp-content/uploads/2011/03/Partido-Unidad-Democracia-V-Congreso.pdf.) –

    ¿Qué nos proponen algunos de ustedes? Nada es accidental, bueno tan accidental, en la historia, menos las convulsiones y explosiones sociales, tampoco las revoluciones aunque sean de carácter reformistas.

    Los gobiernos progresistas llegaron a los gobiernos -no al poder- porque los pueblos se cansaron de las políticas neoliberales, e impulsaron a nuevas organizaciones políticias, movimientos sociales y políticos, lo catapultearon hacia la formaión de gobiernos.

    Pero, ninguna fue una Revolución. De eso hay que estar claro. Podían haberla realizado si se hubieran radicalizados sus caminos y posiciones, sus intereses, fortalecidos esos nuevos partidos políticos (no a la usanza de las alternancias de los partidos burgueses, como describe un comentarista acertadamente). No han salido del estatus quo capitalista, las burguesias internas y transancionales que se han quedado dentro para torpedear los rumbos, se han enriquecido, tienen o mantienen sus poderes fácticos, mediáticos, judiciales, en las fuerzas armadas y los aparatos represivos del Estado.

    ¿Qué ha sucedido?

    En una discusión esteril se han sumado a la vieja pugna de hacer partidos de masas o de cuadros. Lo que se ha demostrado que no son excluyentes. Que se lo pregunten a los que enarbolaron el eurocomunismo y su estrepitosa caída por el barranco después de haber sido la segunda fuerza polìtica en Europa occidental.

    No han hecho una vanguardia -que no puede ser autoproclamada- política real, libre de corrupción, viejas ideas liberales, con cuadros que piensan en enriquecerse no en servir al pueblo.

    Una vanguardia nutrida de lo mejor de las actitudes y aptitudes del pueblo. Las ansias de posesión del poder, los peligros que eso encierra, les ha abierto a las bases sociales un posicionamiento pequeño burgués, dogmático, burocrático, que no les ha permitido la repolitización, reiideologización y re-etización de la sociedad. Tales partidos o movimientos han dejado de ser lo que eran al inicio de los procesos. Están escindidos, dramaticamente divididos. En algunos países queda un grupo o núcleo duro, pero no es suficiente para mantener a sus dirigentes en el gobierno.

    Se ha dejado la preparación del trabajo político e ideológico, más el cultural, a la espontaneidad. Y han caído, han sido desmontados con golpes suaves, duros, guerras culturales, de amplio espectro, etc., por los centros de poder imperialistas y las derechas que se han avalanzado a la restauración capitalista neoliberal.

    Nosotros, los cubanos no estamos ajenos a esos fenómenos. Por eso el llamado a la recomposición de las alianzas clasistas -¿quién dijo que no hay burgueses?, porque si hay lucha de clases es porque hay clases-, de reconfigurar la hegemonía popular socialista, de volver a consensuar las fuerzas en el pueblo trabajador. Hay que darle su lugar a los colectivos laborales y los sindicatos. El Partido sólo, menos los comunistas que militan en sus filas, lo podrán hacer todo sólos. El partido tiene que estar en intercacción permanente con las masas populares, sus organizaciones formales e informales.

    Termino por ahora, he tomado mucho tiempo y espacio.

    Saludos.

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