El matrimonio diverso o por qué las iglesias deberían dar las gracias. Por Carlos Ávila Villamar


El debate ante una probable legalización del matrimonio diverso en Cuba ha encontrado, naturalmente, resistencia en algunas comunidades cristianas. Imposibilitadas de utilizar los textos bíblicos como argumentos definitivos en un estado laico, han intentado probar una incompatibilidad de los valores culturales cubanos con la aceptación de un nuevo modelo de familia. Ya he hablado recientemente sobre los problemas de proyectar un deber ser cubano en nuestro estado cultural (un valor cultural cubano es un deber ser). Creo que el apoyo irreflexivo en una supuesta tradición hubiera podido justificar la esclavitud durante la época colonial, ya que antes existían aborígenes en Cuba que practicaban la esclavitud (debemos decirlo, por mucho que hoy sobreviva la imagen del buen indio, no menos reduccionista que la del caníbal). Entonces, tenemos claro que es un disparate sostener que el matrimonio exclusivamente heterosexual constituye un valor cultural cubano, y supongo que mucho más decir que constituye un valor revolucionario, solo porque por inercia sobrevivieran tantos prejuicios al inicio de la etapa revolucionaria. Sigue leyendo