¿Nuevos ricos y nuevos pobres? Por Javier Gómez Sánchez


javiergosanchez09@gmail.com

Uno de los temas que llamó la atención en las más recientes sesiones de la Asamblea Nacional, dedicadas a la discusión del Proyecto de Reforma Constitucional, fue el de la limitación de la concentración de la riqueza. Ya con anterioridad los cónclaves del PCC y de la propia ANPP que dieron lugar a los Lineamientos primero, y la Conceptualización después, debatieron el asunto.

Lo cierto es que estamos ante un tema en el que no acabamos de definir una combinación efectiva entre el criterio subjetivo y la vida práctica. Igualmente persiste cierta confusión entre acumulación de riqueza y concentración de riqueza. La acumulación de riqueza es existente en cualquier sociedad, todos lo hacemos en un monto u otro. No es eso lo que se desea limitar, aunque con frecuencia se confunde, lo que me recuerda cuando una periodista española me preguntó si en Cuba se pretendía poner un tope a la cantidad de dinero que la gente podía tener en el banco.

La concentración es la posesión en pocas manos de una cantidad de medios de producción existentes y que al ser lógicamente de un número limitado, implica una minoría propietaria y mayoría desposeída. La concentración de riqueza, entiéndase de medios de producción, en unas pocas manos privadas, conlleva a la concentración de poder en esas manos. La típica situación en que un puñado de grupos empresariales privados tiene más poder en un país que el propio gobierno. El clásico drama del capitalismo entre la concentración de la riqueza y la socialización del trabajo que la produce.

El disfrute real de la riqueza, los mecanismos de socialización, el carácter verdaderamente colectivo, la calidad y el buen manejo de la forma de propiedad estatal, así como el tipo de producciones y servicios que deben permanecer en ella, ha sido de amplio debate a lo largo de los últimos 10 años en Cuba. Pero hasta ahora la única manera de socializar, además del trabajo, la apropiación de la riqueza- junto a las fórmulas de cooperativa también presentes en Cuba- es la redistribución por el estado. Ante la lamentable impresión de que lo que es del Estado ¨no es de nadie¨, se debe recordar que lo privado es solo de uno o de unos pocos.

Se debe recordar a quien lo necesite que en el capitalismo más desarrollado e incluso en el menos, los gobiernos no renuncian a la propiedad estatal sobre grandes empresas de servicios básicos y estratégicos o de explotación de recursos naturales. Cuando por la tendencia de algún partido temporalmente en el poder, estas han sido en totalidad o en parte privatizadas, muchos casos han traído consecuencias negativas con gran impacto social, y abundan los ejemplos en que la empresa es recuperada por el Estado.

La simple recaudación de impuestos, papel al que se pretende limitar el Estado, no es por sí sola suficiente ante las necesidades de un país con necesidades sociales de desarrollo, sino que deja en manos de los productores privados la imposición absoluta o mayoritaria de los términos de un tipo de servicio. No necesitamos ir muy lejos para esto, en Cuba lo hemos visto básicamente en el transporte público y su dependencia de los privados, con el intento de imposición de tarifas más elevadas y la respuesta del Estado de crear alternativas con los Taxi Rutero (forma cooperativa) y la estatal Transmetro (forma estatal).

Durante las recientes sesiones, según lo divulgado por Granma, uno de los diputados ¨expuso la duda de que el proyecto se refiere a la limitación de la concentración de la propiedad y no incluye, como sí lo hacen los Lineamientos, el tope a la concentración de la riqueza.¨ Por lo que otro diputado, miembro de la Comisión, ¨explicó que al elaborar este artículo se tuvo en consideración la propiedad y no la riqueza, porque cuando no existe la concentración de la primera, es muy difícil que aparezca la otra¨

Otro diputado, agregó: ¨Es el alcance de la propiedad la que podemos regular, no así el de la riqueza (…) Lo que tenemos que definir es que hay una propiedad privada, ya la ley se encargará de definir cuál será su alcance¨

Creo que una de las cosas que más domina la visión sobre este asunto, no es realmente el prejuicio hacia la riqueza y sus ¨nuevos ricos¨ cómo solo quieren presentar algunos, aunque no deja de estar presente, sino que en la mirada por el lado contrario, en Cuba todavía en este momento vemos la riqueza individual como una señal de prosperidad colectiva.

Venimos de una situación de tanta precariedad material que es entendible que pensemos así.

La necesidad actual y futura de que una parte significativa de la población pueda existir y proveerse de alimento, vivienda, empleo, transporte y esparcimiento de forma no dependiente del Estado y que lo haga a partir de una forma lícita, marcaron la naturaleza de las Reformas y de la apertura del trabajo por cuenta propia. Su existencia en un porcentaje cada vez mayor respecto al total de la población, aunque inevitablemente minoritario, permitiría concentrar más recursos colectivos del Estado en las garantías para todos, como seguridad ciudadana, educación, salud y la atención de los que tienen menos posibilidades o son más vulnerables.

La distorsión salarial domina el cristal con que se ve el funcionamiento del sector privado, a pesar de que desde las autoridades laborales, sindicales y la propia prensa han venido dando alarmas de las condiciones de explotación presentes en este -desconocimiento de derechos como la protección por maternidad, vacaciones y accidentes de trabajo, por ejemplo-, la actual y desproporcionada capacidad de pago de los privados hace que estos sean vistos no solo como meros empleadores sino como proveedores de una economía personal superior a la media para sus empleados. El que pone un paladar en Cuba y da empleo a 10 personas que se benefician también de esas distorsiones cambiarias y tarifarias, por despiadado que sea, no es considerado un explotador sino un benefactor.

Las condiciones actuales, bajo las que se expanden las dinámicas de mercado, hacen que aún no se manifieste una de las reglas más básicas del capitalismo, aquella mencionada más arriba en la que a través de la explotación del hombre por el hombre, la minoría rica se basa en la existencia de la mayoría pobre.

O sí, pero ocurrió en este país hace tanto tiempo que la mayor parte de la población no lo vivió.

Es para mantener eso dentro de unos límites socialmente sostenibles que debería preocuparnos el efecto futuro de la concentración. Las amargas experiencias en el transporte público y la venta de productos agrícolas, hacen pensar también en el carácter del medio de producción sobre el que se ejerce la propiedad y los servicios. Una lección de lo que ocurre cuando se deja a la libertad falsa del mercado un servicio de primera necesidad. El anunciado ¨experimento¨ en el que el Estado proveerá combustible a bajo precio a los propietarios de transportes públicos, los llamados ¨carrotenientes¨ a cambio de que bajen el precio del pasaje es un camino diferente y prometedor.

Tal vez deba analizarse, además de la acumulación de medios de producción en unas pocas manos, la acumulación de manos sobre unos pocos medios de producción. Con un número limitado de ¨almendrones¨ de dedicados al ¨boteo¨, hemos mantenido una larga cadena de choferes, titulares y arrendadores sobre los bolsillos de los pasajeros, incluyendo “inversionistas” desde el extranjero que gracias a nuestras distorsiones logran la rentabilidad sobre la fuerza de trabajo y otros costos que nunca obtendrían en el país donde residen. No definir desde un inicio en ese sector la relación entre la realización de la actividad y la propiedad sobre el medio de producción con que se realiza, permitió eslabones parasitarios e insostenibles en la cadena.

Pero tal vez sea en algunas zonas citadinas y en las ofertas comerciales que van surgiendo en ellas, dónde se pueda comenzar a apreciar más la capacidad de empobrecimiento que acompaña al enriquecimiento, ante la carencia y escasa proyección local de acciones que mitiguen su efecto.

En el texto Juntos y revueltos, en enero del 2017, comenté cómo la diferencia económica ¨ha ido introduciendo cambios en la composición social de algunas zonas geográficas en la capital cubana (…) para dar lugar a un nuevo tipo de propietarios con un mayor manejo económico.(…)Se van perfilando ciertos conflictos indirectos de convivencia entre la ¨nueva clase media¨ (No ¨nuevos ricos¨, es ridículo llamar rico a quien posee una casa y un auto chino de tercera categoría para la industria automotriz) y las capas más proletarias al vivir juntas en municipios en que el segundo grupo seguirá siendo mayoría.¨

Posteriormente La Pupila Insomne publicó lo textos Empobrecimiento HD y Continúa el empobrecimiento HD, en el cual alertaba de las consecuencias sociales de la conversión por parte TRD y CIMEX de varios de sus establecimientos en zonas del municipio Playa, de tiendas de productos a precio normal a tiendas de alimentos exclusivos de marcas a altos precios:

¨Nos vuelven más pobres en la medida en que no se construyen nuevas tiendas, sino que se eliminan o reducen a las que con dificultad el promedio de los ciudadanos puede acudir para sus necesidades básicas, y las sustituyen por otras solo al alcance de una ínfima minoría¨ Empobrecimiento HD. Julio, 2017.”

“Para los productos nacionales u otros a precio ¨normal¨ han quedado un par de estantes y neveras al fondo de la tienda. Como si los que viven en esa zona de Playa fueran todos ¨nuevos ricos¨ o diplomáticos extranjeros. Lo más triste en el flamante supermercado fue ver, en medio de ese esplendor de pacotilla, como las personas que buscaban inclinándose en la magra nevera donde quedaba alguna hamburguesa barata o alguna bolsa de yogurt nacional de menos de 1 cuc, las cosas que la población más compra, eran personas ancianas y evidentemente humildes.¨ Continúa el empobrecimiento HD. Enero, 2018.

En un encuentro al que nos invitaron algunos directivos de una de esas empresas estatales a raíz de la publicación de Empobrecimiento HD en Cubadebate, escuchamos que el criterio por el que se habían guiado para hacer los cambios es que en la zona había emergido una población con un alto poder adquisitivo y que los pobladores que no lo tenían podían ir a comprar a ¨otros lugares¨ (Entiéndase buscar otras tiendas).

Aunque reconozco que en cierta medida se ha ido rectificando la situación en algunas de las tiendas que se mencionaron como ejemplo, crea alarma constatar que es posible que como mismo el naciente sector privado reproduce algunos de los vicios de los servicios estatales, la mentalidad típica del rentismo privado puede ser reproducida por una empresa estatal en el socialismo, algo que sería inadmisible.

Lo que debe preocuparnos no es exactamente el enriquecimiento, sino el empobrecimiento que como efecto secundario, si no contamos con políticas sociales que lo eviten, este nos pueda llegar a producir.

13 pensamientos en “¿Nuevos ricos y nuevos pobres? Por Javier Gómez Sánchez

  1. Una vez que existe la empresa privada la concentración de riquezas es casi inevitable. Ya hablé sobre eso en un artículo. Si el dueño de un restaurante cubano gana mucho dinero pueden suceder tres cosas: 1) lo saca del país 2) lo invierte en otro negocio a nombre de otra persona 3) no hace nada con el dinero. Las opciones 1 y 3 terminan estancando la economía, al frenar la generación de nuevos empleos y nuevas riquezas. La opcion 2 es la variante de un proceso normal en el capitalismo, que impulsa la economía, pero al terrible costo de una progresiva diferenciación social. En treinta años pueden surgir capas sociales con una marcada diferencia en sus oportunidades de realización individual y en su modo de ver el mundo. Frenar la concentración de riquezas en una economía donde la empresa privada juegue un papel importante es tan perjudicial como permitirla. Me duele mucho decirlo, pero es una verdad elemental, y es la razón por la que casi todos los intentos de capitalismo moderado fracasan. Lo más sensato ahora mismo es no retroceder en cuanto a la empresa privada, y limitar su alcance mediante el uso competente de la empresa estatal (promoviendo las industrias y el consumo interno, unificando las tasas de cambio y sobre todo dando más autonomía a los centros).

  2. El dilema de cómo llegar a ser “Señorita de la mala vida”, persiste un mal de base en toda esta trama que básicamente es económico, nada nuevo su llamado a solución pero que por alguna razón a pasado a un segundo nivel de prioridad ante la rápida acción desde el poder de llegar a una nueva constitución, y esa las contradicciones que genera la doble moneda y las múltiples tasas de cambio que desfiguran el pecado original, el resultado de tu trabajo. En su escrito usted solo ve a los Trabajadores privados como el lado que “se benefician también de esas distorsiones cambiarias y tarifarias” pero le recuerdo que es el estado el que en mayor porciento logra de beneficios, al ser poseedor de la mayoría de las relaciones económicas de Cuba, además es demasiado evidente pues como vemos por años……se sigue posponiéndose el día 0, algo grande ha de beneficiarse para seguir de la misma manera. Reconozco que el reto que implica su corrección es grande y arriesgado cuando persiste un marco económico tan desfavorable para Cuba, pero el tiempo y las indecisiones pasan factura inexorablemente.
    Usted reconoce que el problema elemental del Capisol Cubano hoy es que desde el poder reconocen claramente preocupante que “La concentración de riqueza, entiéndase de medios de producción, en unas pocas manos privadas, conlleva a la concentración de poder en esas manos. La típica situación en que un puñado de grupos empresariales privados tiene más poder en un país que el propio gobierno.”. Honestamente no creo que teniendo paladares, almendrones y hostales para turistas se llegue a ese nivel de poder en ningún país del mundo en Cuba tampoco. En cambio esta nueva propuesta de constitución al aceptar la propiedad privada y además las relaciones económicas de mutuo beneficio entre propiedad privada y la propiedad social estatal si podría derogar en muy pocas manos con demasiado poder, usted lo menciona al decir “Tal vez deba analizarse, además de la acumulación de medios de producción en unas pocas manos, la acumulación de manos sobre unos pocos medios de producción.”. Eso se llama monopolio y la economía estatalizada Cubana ha dependido de ello para sobrevivir desde el desmerengamiento del bloque comunista, que nos hace pensar que no se seguirá el mismo modo de hacer las cosas pero ahora con propiedad privado de por medio, sabemos que tuvimos un viejo revolucionario general de división y vicepresidente del consejo de ministros con amplios negocios privados “familiares”, será este el momento de ampliar horizontes para esos que abolengo, información y conocidos de por medio ya han ido creando su propia propiedad “alegal” como los conozco .
    Muy honesto de su parte reconocer y exponer la contradicción ética y moral en la que una gran mayoría de Cubanos vive al exponer, “Venimos de una situación de tanta precariedad material que es entendible que pensemos así.”
    – “en Cuba todavía en este momento vemos la riqueza individual como una señal de prosperidad colectiva.”
    – “El que pone un paladar en Cuba y da empleo a 10 personas que se benefician también de esas distorsiones cambiarias y tarifarias, por despiadado que sea, no es considerado un explotador sino un benefactor.”
    Y es que nuevamente volvemos el problema original no resuelto de la Cuba actual, como poder vivir del salario, del resultado de tu trabajo cuando el estado es el que te paga. Tan simple como lograr entender y aceptar como un dependiente de un paladar le pagan 5 CUC por día de trabajo y lo explotan claro está, pero el estado paga 5 veces menos y quiere que creamos que no estamos siendo explotado en esa “redistribución por el estado..”. Nadie creo piense hemos de estar contentos de “no ser explotados” pero tampoco lograr poder vivir lícitamente con lo que te pagan.
    Gracias, muy interesantes y validas sus preocupaciones.

  3. La propiedad o comercio privado siempre ha sido controlado por los Estados,lo que si creo que no se puede permitir precios a gustos.y como soy el dueño.cobro lo que quiero.o sea a oferta y demanda.y eso es una falsedad de preámbulos grande.y tiene un nombre especulación
    Eso se estila mucho en los países desarrollados.donde se ponen de acuerdo para subir los precios.para al final tenerlos que bajar y un poco mas te lo regalan.y tener que los Estados regular los.para no caer en la inflación.Sabemos que la especie humana.se vuelve avariciosa.y mientras mas tenemos mas queremos.hasta que tocas techo y viene crisis económica.y como un dicho muy cubano.(a correr liberales).de hecho se sabe que una persona que tenga un negocio.sea familiar o no.dificilmente se haga millonario.como a veces se plantea.que vivas como es debido.y te des unos gustos.como irte de vacaciones.o lo que quieras.lo veo normal.como tambien el que le trabaja pueda hacer lo mismo.hay muchos que le llaman capitalismo.yo le llamo tercera posición.capitalismo para mi es explotar con bajos sueldos y grande rentabilidad.para sus empleadores que de eso pululan en este mundo.Siempre en cuba hubo negocio familiar en su mayoria.y las empresas grandes eran las trasnacionales.pero cuba si nutria del pequeño empresario.pues los grandes se lo llevaban.a sus respectivos países.y creo que la propiedad privada en cuba para con sus precios debe ir conjuntamente.con el avance del país.no con lo que este un producto en el extranjero que siempre se cogen criterios de países desarrollados.Si por los problemas que tenemos de abastecimientos.vamos a estar poniendo precios que no están al alcance de la mayoría mal vamos.y si tenemos que de una vez por toda crear criterios económicos con nuestra economía.y nuestros problemas.real.abrazo a todos.y compa de esta pag.ya que lo sigo mucho desde su inicio.

  4. Hubiera preferido que la cooperativización se hubiese extendido a los sectores que hoy ocupan los pequeños negocios y empresas privadas. Las diferenciaciones, las mentalidades pequeñoburguesas, los intereses individuales por encima de los bienes colectivos, los actitudes individualistas fomentadas por los mecanismos de estos emprendimientos, atentan contra los fundamentos políticos y sociales de nuestra sociedad.
    Debemos evitar a toda costa que la propiedad sobre estos medios privados la controlen inversionistas foráneos basados en el exterior o elementos parasitarios al interior del país. Tal y como nos dice Javier, el “no definir desde un inicio en ese sector la relación entre la realización de la actividad y la propiedad sobre el medio de producción con que se realiza, permitió eslabones parasitarios e insostenibles en la cadena.”

  5. Lo fundamental es aumentar la productividad y el peso económico de las actividades económicas de la empresa estatal socialista a través de la aplicación de nuevas tecnologías productivas y encadenamientos con el resto de la economía, y crear opciones salariales y de capacitación laboral que atraigan trabajadores a ese sector. A través de la planificación nuestro estado guía y organiza el proceso de desarrollo y las inversiones.

  6. El problema no solo es económico, sino fundamentalmente político. Y es que se han cometido graves errores:
    1)Fomentar negocios particulares antes que cooperativas.
    2)Permitir precios “de oferta y demanda” en un país que dada su débil economía, principalmente en la rama productiva, tiene escasa oferta y mucha demanda y donde unos pocos tienen mucho dinero y la mayoría, trabajadora asalariada del estado, no lo tiene.
    3)Realizar lo anteriormente expuesto en medio de una grave distorsión monetaria y cambiaria
    4)permitir que el “sector privado” prácticamente monopolice la venta de alimentos (algo FUNDAMENTAL para sobrevivir)y una parte del transporte de pasajeros y carga. Lo mismo pudiese decirse de servicios de albañilería y otros, de los que el estado se ha desentendido por completo y solo recientemente, han fomentado algunas coopertivas, mayormente de transporte (una decisión acertada y que en la práctica ha mostrado el camino correcto de rectificar).
    5)La economía estatal actual NO PUEDE COMPETIR con la privada en los sectores (principalmente de servicios) en que actúan los privados. Y pasará bastante tiempo antes de que logre hacerlo. Por tanto, el estado dificilmente pueda por mecanismos de competencia, regular el mercado en estas actividades.
    6)Si el estado ha sido incompetente en la regulación de precios en las actividades donde mayorean los privados y tampoco puede competir con ellos, el resultado es el enriquecimiento (relativo) de una minoría a costa de empobrecer a una minoría pobre. Esto es FATAL y políticamente trágico.
    7)Hacer todo esto “en las narices del Imperialismo”, donde millones de emigrados con familia en Cuba y un poco de dinero, PARA NADA son partidarios del Socialismo (salvo raras excepciones)
    Se ha generado y progresa una nueva clase burguesa que jamás será partidaria del Socialismo y peor aún: para muchas personas, incluso trabajadores estatales, el nuevo paradigma económico social es el de la “empresa privada”, el del enriquecimiento y la explotación de fuerza de trabajo.
    Hará falta mucha sabiduría colectiva para enmendar errores, conciliar intereses sociales e individuales y mantener el consenso a favor del Socialismo. Nos va la Patria y la Independencia en ello y junto con esto, la propia vida de los cubanos.

  7. Estoy a favor de la aparicion de la propiedad privada y no sólo en los servicios sino en la generación de microempresas tecnológicas, no es de ahora esto último es mi convencimiento más profundo, inclusive que aparezcan primero dentro de los centros de investigaciones estatales y luego de una cierta maduración se le de rienda suelta a la creatividad y el emprendimiento que no es coser y cantar como algunos piensan…estoy de acuerdo con lo plantea Carlos Ávila “Una vez que existe la empresa privada la concentración de riquezas es casi inevitable…” ahora bien estamos construyendo el Socialismo no el Comunismo y en ambos casos tenemos una gran ventaja los trabajadores están en el poder. ..así que hacerse cargo del control necesario sin ahogar la iniciativa.
    Propiedad privada que entiendo no sólo como individual sino como colectiva que sería la “propiedad cooperada”…donde no hay un solo dueño sino varios en condiciones de igualdad.
    Para los que hoy ven el peligro en “un paladar”…me pregunto que ha hecho el estado con esos trabajadores que prestan su fuerza de trabajo en las empresas mixtas como el turismo, o empresas mixtas en la industria de alimento o como he leído hoy en los ferrocarriles, etc …¿se le ha dado lo que los privados en paladares dan? …una responsabilidad importante tiene el estado en que aquellos trabajadores que participan en esa “propiedad mixta” se sientan que ganan buenos salarios y además tienen los derechos laborales que les corresponden y que les exigimos a los privados con sus trabajadores. ..dando el ejemplo es una de las formas en que unas relaciones de producción se imponen en el “sentido común” del pensar de la gente…no sólo es importante teóricamente decir que las relaciones en la empresa socialista, inclusive en las empresas mixtas son las que nos darán mayor prosperidad sino hay que demostrarlo en la realidad cotidiana de lo contrario lo privado y sus relaciones para producir se impondrán en las mentes, que en definitiva a largo plazo es lo fundamental. ..
    Un tema importante es que ese control proletario hacia todos los tipos de propiedad no sea exclusivo de un determinado ministerio o de un grupo élite bien informado sino que a través de la transparencia con la población ella este enterada de todo lo que se hace. ..es un tema largo para pensar…y a eso se nos convoca en esta nueva etapa.
    Saludos

  8. Una mala noticia reciente:
    La OCDE coincide con Piketty: la riqueza heredada siempre crecerá mas que el rendimiento del trabajo. De cuanto trabajo ajeno se apropian?
    Con el incremento de las grandes fortunas con crédito como nueva forma de vida en un mundo de dinero sin respaldo, cada día queda menos para el trabajo.
    Un reciente informe indicaba rendimientos del capital entre el diez y el quince por ciento anuales y esa seria la medida de la apropiación del trabajo ajeno.
    Se suman mas ricos en la parte del mundo privilegiado y se multiplican los pobres en el otro mundo.
    Cuba trata de controlar eso, debe haber vida para todos.

  9. Excelente comentario de Rey. Has tocado los puntos medulares en torno al emergente sector privado.
    Creo que es oportuno reiterar aquí el concepto de comunismo que nos aporta Marx en “La Ideología Alemana”:
    “Para nosotros, el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual. Las condiciones de este movimiento se desprenden de la premisa actualmente existente. Por lo demás, la masa de los simples obreros —de la fuerza de trabajo excluida en masa del capital o de cualquier satisfacción, por limitada que ella sea— y, por tanto, la pérdida no puramente temporal de este mismo trabajo como fuente segura de vida, presupone, a través de la competencia, el mercado mundial. Por tanto, el proletariado sólo puede existir en un plano histórico-mundial, lo mismo que el comunismo, su acción, sólo puede llegar a cobrar realidad como existencia histórico-universal. Existencia histórico-universal de los individuos, es decir, existencia de los individuos directamente vinculada a la historia universal.”

  10. Desconozco por qué La pupila Insomne censuró mi comentario. Imagino que el administrador tendrá sus “argumentos”, pero no escribí nada ofensivo ni emplee términos que generaran dudas o contravinieran las reglas de los comentarios, pues no es la primera vez que lo hago y siempre he creído en la libertad de pensamiento y expresión para el debate. Lástima, pero seguiré opinando libremente, aunque eliminen mis comentarios. Saludos.

  11. Pingback: Protecting the Revolution: A new constitution for Cuba – Journal of People

  12. No es posible olvidar – simplemente porque es un hecho comprobado y una de las contribuciones imperecederas del saber económico – que el asalariado no recibe el valor correspondiente y equivalente a su trabajo. El dueño de un capital “tiene” que apropiarse de una parte del valor creado – (del plusvalor, de la plusvalía) – como exigencia inevitable de su finalidad económica. Y si es posible, acrecentarlo cada vez más. Desde el más modesto negocio hasta la transnacional más poderosa, esa es la razón de ser de la propiedad privada.

    Por otra parte, la concentración de la propiedad se traduce, tarde o temprano, en la aspiración del propietario a influir en las decisiones políticas y económicas.

    Aceptando la premisa de que el propietario privado no retribuye al asalariado todo el valor creado (en eso consiste precisamente la explotación forzosa a que es sometido el que no tiene otra cosa que vender que su fuerza de trabajo), además de la concentración de la propiedad, es imprescindible regular la intensidad o el grado de la explotación. Eso le compete a las leyes, al estado y a los sindicatos.

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