El derecho a las playas y la Constitución. Por Javier Gómez Sánchez


javiergosanchez09@gmail.com

El otro día conversaba con un amigo preocupado por la omisión en el Proyecto de Constitución de la mención al derecho de los ciudadanos a disfrutar de las mismas playas.

Se refería al Artículo 43 de la Constitución de 1976, aún vigente, que dice:

¨El Estado consagra el derecho conquistado por la Revolución de que los ciudadanos, sin distinción de raza, color de la piel, sexo, creencias religiosas, origen nacional y cualquier otra lesiva a la dignidad humana:

(…) –disfrutan de los mismos balnearios, playas, parques, círculos sociales y demás centros de cultura, deportes, recreación y descanso.¨

Igualmente, la de 1976 incluye en ese artículo la mención al derecho a hospedarse en cualquier hotel, que tampoco aparece en el Proyecto de la nueva, el que en su punto número 140 se refiere de manera general sin mencionar situaciones específicas:

¨Todas las personas son iguales ante la ley, están sujetas a iguales deberes, reciben la misma protección y trato de las autoridades y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de sexo, género, orientación sexual, identidad de género, origen étnico, color de la piel, creencia religiosa, discapacidad, origen nacional o cualquier otra distinción lesiva a la dignidad humana.¨

De ahí la alarma ante la eliminación de referencias a situaciones concretas con posibilidades o referentes históricos de discriminación. Al parecer, al redactarse el Proyecto diciendo ¨sin ninguna discriminación¨, se consideró que no era necesario añadir nada más.

Pero creo que el tema merecería un análisis y preguntarnos: ¿Son realmente innecesarias esas especificaciones? ¿Acaso sobran? ¿Los que las redactaron en 1976 las pusieron como un mero adorno? En ese momento en el que hacía apenas 17 años de Revolución y la mayoría de la población había vivido el sistema social anterior, existieron poderosas razones para mencionarlas. La mención al hotel y a las playas se debía primordialmente a la discriminación por color de la piel en el acceso a esos lugares, que la Revolución barrió.

Playa en Cuba en los años cincuenta del siglo XX, exclusiva para blancos.

Pero décadas después de aquel 1976 el país se vio en una pesadilla que los que redactaron, discutieron y votaron la Constitución, jamás imaginaron. Ante la crisis del Período Especial vivido en los 90, el Gobierno se volvió desesperadamente hacia el turismo extranjero como la principal manera de ingresar al Estado lo que se había esfumado con la desaparición de la Unión Soviética, pero con una población nacional para la que la tenencia de dólares era ilegal -como una garantía de seguridad monetaria que después hubo que cambiar-, los salarios estatales sin apenas valor ,sin formas legales de obtener ingresos más allá de estos, una prostitución como fenómeno ascendente, y la intención de evitar fomentar aún más la desigualdad que comenzaba a aparecer, se terminó por cambiar radicalmente la función primordial del turismo en Cuba: Los hoteles -entregados muchos a compañías extranjeras en empresas mixtas con el Estado- cerraron sus puertas a huéspedes nacionales y usaron sus capacidades habitacionales solo para turistas extranjeros.

Pero algo muy importante es tener claro que en 1992, cuando el Gobierno tomó esa y otras difíciles decisiones, y se llamó a hacer un grupo de cambios a la Constitución ante las durísimas condiciones que en ese año ya habían caído sobre el país, ni siquiera en esas circunstancias la mención directa a esos derechos fue eliminada.

Durante los 90, y parte de los 2000, la posibilidad de hospedarse se mantuvo para parejas recién casadas legalmente. Más tarde -en instalaciones determinadas- para reservas otorgadas a algunos organismos estatales para vacaciones de médicos que regresaban de trabajar en convenios de servicios de salud a otros países, deportistas, científicos destacados, entre otros casos. Con el tiempo los cubanos en general terminaron utilizando todos los servicios de los hoteles según pudieran pagarlos (restaurantes, discotecas, shows, pasadías de piscina)- pero sin hospedaje.

Entrada la década del 2000, el tema se había convertido en un reclamo de sectores de la sociedad, que contaban con capacidad de costear su hospedaje al recibir remesas, ser visitados por sus familiares residentes fuera del país o con su pareja, por su trabajo en el extranjero, en el propio turismo o en las formas de trabajo no estatales existentes entonces y también en zonas más amplias de la sociedad. Cuando en el 2007 se fomentó un amplio debate nacional que tuvo como punto de partida el discurso de Raúl en Camagüey el 26 de julio de ese año, el asunto estuvo entre los abordados junto con otras prohibiciones eliminadas a partir del 2008.

Durante este tiempo -en una situación derivada pero persistente hasta hoy- el choque entre la industria turística y el derecho de los ciudadanos al disfrute público de las playas se ha mantenido, a pesar de que según lo implícito en la Constitución vigente, un hotel puede usar la playa pero su gerencia no puede considerarla como parte del mismo.

Aunque la cultura jurídica ha ido aumentando con los años, parecen ser pocos los ciudadanos que ante una experiencia como esta utilizan los recursos judiciales a su alcance para defender ese derecho. Más allá de las anécdotas individuales, pueden encontrarse en Internet algunos pocos referentes en los que han sido publicadas en la prensa cartas de denuncia de la ciudadanía sobre este tema.

El 4 de mayo del 2012, Juventud Rebelde en su sección Acuse de Recibo, publicó la carta de un estudiante universitario que junto a condiscípulos de su aula fue obligado por el personal de seguridad a abandonar las cercanías del Hotel Playa Girón, en la histórica playa del mismo nombre. El 26 de junio del mismo año se publicó la respuesta del gerente del hotel en la que este reconocía el derecho a acampar en la playa, pero que se habían violado los límites de los predios del hotel más allá de esta. Fuera de los detalles de lo ocurrido, el caso es un ejemplo de la importancia de las definiciones –comenzando por la Constitución- cuando se trata de la convivencia entre una instalación hotelera y la población en una zona de playa. Es probable que los estudiantes, subjetivamente -pues no se menciona-, hicieran una reclamación a través de la prensa por existir el derecho en el texto constitucional. ¿De no aparecer este, qué los respaldaba? En este caso la gerencia reconocía en su respuesta, como corresponde, el derecho al acceso libre de la playa y no pretendía hacer un uso exclusivo de esta.

Es mucho más inquietante leer la investigación de la periodista Katia Siberia, aparecida originalmente en el periódico Invasor de Ciego de Ávila, y publicada luego por Cubadebate el 30 de noviembre del 2015 con el título ¨Sobre cómo bañarse en playas de Cayería Norte es asunto burocrático o monetario¨. El trabajo reseñaba las restricciones de acceso a los cayos de la provincia, para el que se cobraba una tarifa a los cubanos -a no ser que portaran una carta de autorizo que solo se expedía en oficinas ubicadas en dos poblaciones de la provincia y exclusivamente en los meses de verano-, mientras que a los extranjeros y a los cubanos con ciudadanía extranjera no. (Cobro y documentación que nada aportaban a la seguridad de los cayos al haber un Punto de Control para esa función en su entrada). Sustentándose en un reglamento que en su texto discriminaba de la siguiente forma: “No se aplicarán las disposiciones contenidas en el reglamento para el acceso a la Cayería Norte, a los turistas y otros extranjeros relacionados con la actividad del turismo”.

Luego de una infructuosa investigación a través de las estructuras del Mintur, CITMA, PCC, Gobierno Provincial y Consejo de Estado, para esclarecer el origen del carácter discriminatorio y anticonstitucional de la redacción del reglamento, -durante la que encontró a varios funcionarios igualmente en desacuerdo-, la periodista recordaba que en un programa de ¨la Televisión Avileña, que abordó ligeramente el tema, Neisa García Castro, fiscal jefa del Departamento de Protección de los Derechos Ciudadanos, de la Fiscalía Provincial, (…) refería que la Constitución de la República de Cuba era clara en cuanto al carácter público de nuestras playas, a las que todos tienen derecho sin distinciones.¨

Quedaría por ver el efecto que ha tenido el paso del tiempo y trabajos periodísticos como este en el acceso de los cubanos al disfrute de los cayos cuando no se hospedan en ninguno de sus hoteles. Pero llama la atención que, al menos hasta el 2015, la propia Fiscal agregó que ¨hasta ese momento nadie había acudido a la Fiscalía a formular una queja por dicha violación¨.

Entre los 127 comentarios que generó la publicación en Cubadebate, uno de los lectores escribió: ¨Soy villaclareño y con nuestros cayos la situación es similar o peor. Además es algo completamente infundado desde el punto de vista legal, ninguna resolución de un gobierno territorial puede mutilar un derecho plasmado en la Constitución¨, y a continuación citaba el Artículo 43 de 1976. Otro comentarista señalaba, citando la “Ley de la Fiscalía General de la República”, que esta o sus instancias provinciales pueden actuar ¨de oficio¨ por lo que no es necesario que se reciba una denuncia formal.

Si existiendo el derecho explícito en la Constitución, ocurre su violación… ¿Cómo sería si no apareciera? Lo más probable es que simplemente desaparecería como tal en la práctica.

En Cuba el cuidado del medio ambiente impide hacer playas artificiales o modificar la costa, algo que se realiza sin muchos escrúpulos en otros destinos del Caribe. El número de playas accesibles por la población es lógicamente limitado por la cercanía geográfica. Si se eliminara la mención específica al disfrute de las playas se estaría levantando el banderín de arrancada para que en el futuro ocurran muchas más situaciones de las que ya hoy no deberían ocurrir.

A algunos pudiera no preocuparle, tal vez con su atención más puesta en paradigmas de desarrollo, de inversión, oportunidades de negocios, de libertad de mercado, en un país donde ya se vislumbran contradicciones en las complejas relaciones entre los intereses de las empresas y las necesidades de la ciudadanía, y no es imposible encontrar gerentes que no solo desconocen la Constitución, sino que emiten órdenes al personal hotelero –especialmente al de seguridad- para que la instalación funcione y se proyecte de esa manera. 

Resulta chocante encontrar en Internet agencias de turismo que en sus páginas  promocionan hoteles en Cuba con ¨playas exclusivas¨. Uno de ellos se describe así: ¨Situado en una bolsa con deslumbrante vegetación, está rodeado por tres playas independientes. Una es una playa privada para el uso exclusivo de los huéspedes, con un kilómetro de largo,…¨.En otra página el mismo hotel se promocionaba con ¨playa exclusiva del resort¨. Otro hotel aseguraba ofrecer ¨el encanto de la cultura Cubana con las ventajas de lujo¨, incluyendo en la descripción ¨zona de playa exclusiva¨, que se mencionaba como un concepto de servicio superior.

¿Acaso ciertos estándares del mercado turístico internacional exigen el uso exclusivo de la playa? Posiblemente….Pero, ¿Deberíamos echar abajo los derechos plasmados en la Constitución actual para que algunos hoteles en Cuba puedan exhibir etiquetas de ¨exclusive ¨?

Quien promociona un hotel en Cuba de esa manera, no solo está engañando a huéspedes y compañías ofreciendo algo prohibido por la Ley suprema del país donde se encuentra el hotel, sino que además, hace más daño cuando pretende ejecutarlo.

Más lamentable aun es encontrar una web -no ya de una empresa hotelera o agencia de viajes extranjera- sino de un organismo nacional, en la que en una publicación de este año 2018 con ¨información del Ministerio de Turismo¨, hace una descripción de los servicios de un hotel en la que se reproduce tranquilamente lo de ¨zona de playa exclusiva¨.

Aun cuando las características geográficas de un cayo o una playa aislada por formaciones de la naturaleza, otorguen cierta intimidad a una zona de la costa, seguiría estando prohibido por la Constitución el manejo y ofrecimiento por un hotel de un concepto de exclusividad, pues lo natural no quita lo legal; así como su introducción y divulgación en el vocabulario (y las mentes) del personal hotelero cubano.

¿Cómo pretenderían otros hoteles en medio de Varadero lograr ese exclusivo acceso a sus huéspedes? ¿Impidiendo el tránsito de otros bañistas por la península? El anecdotario se ha visto engrosado por esas intenciones.

Tal vez la pretensión de algunas gerencias sea la de atender opiniones como la de un turista español que escribió en su página personal comparando Varadero con Cancún: ¨Otro punto en contra que tienen las playas de Varadero es que por la orilla pasean multitud de cubanos vendiendo sombreros, pañuelos, vestidos…etc, pero otros no venden nada y solo se dedican a intentar timar al turista a pesar de los esfuerzos del personal de seguridad del hotel por ahuyentarlos.¨

Contradictoriamente en otro lugar de su publicación el exigente turista extranjero decía: ¨Es curioso comprobar la campaña propagandística del gobierno para intentar controlar a la población, algo que resulta casi imposible en un país que recibe millones de turistas al año.¨ Aunque reconocía que ¨esperaba un mayor control policial y un mayor aislamiento de la población¨…Definitivamente, es difícil complacer las expectativas de todo el mundo, especialmente las bipolares. 

Teniendo en cuenta proyectos que se han difundido en Internet me hago una pregunta: ¿Acaso la mención de ese derecho en la Constitución actual es un obstáculo para la construcción de campos de golf en algunas playas? No lo ha sido hasta hoy. Pero si así fuera… ¿Necesitamos esa inversión? Indudablemente… Pero cambiar la Constitución para complacer exigencias foráneas, o facilitársela a los nacionales dispuestos a esa complacencia, sería dar a cambio un costo demasiado alto que no creo que esté en las mentes de ninguno de nuestros diputados. Hay que buscar otro modo de conciliar una particular y vital necesidad de la economía con la preservación de un derecho que la Revolución consagró.

Si en 1976 los cubanos más justos y lúcidos de entonces, impidieron la discriminación de acceso a las playas motivados contra la segregación racial por la influencia de los Estados Unidos sobre la oligarquía capitalista cubana, estaríamos nosotros en el 2018 sembrando esa discriminación en lo económico, pues a los que no poseen el dinero para disfrutar de un hotel ni siquiera les quedaría la posibilidad de bañarse en la playa ni cuando vivan en sus cercanías.

Creo que una reflexión de todos los interesados en tener la mejor Constitución que seamos capaces de elaborar, nos llevaría a mantener el lugar y la importancia que la mención a esos derechos tiene dentro de ella. Es por eso que lo tengo incluido entre los planteamientos que expresaré en las asambleas en que participe, para que se mantengan como están descritos en la Constitución de 1976.

La nueva Constitución debe ser fruto de la reflexión sobre las circunstancias que hemos vivido, pues solo así puede ser en materia de derecho, un avance y no un retroceso. La peor manera de defender un derecho es borrándolo. Yo prefiero la mejor.

41 pensamientos en “El derecho a las playas y la Constitución. Por Javier Gómez Sánchez

  1. Me parece muy oportuna la observación. Y aunque no forma parte de mis principales objeciones al actual proyecto, comparto la preocupación del autor. Hay que poner los parches desde ahora, de lo contrario será muy tarde y nos veríamos ante hechos consumados ante los que, muy probablemente, de poco serviría protestar.

  2. A la locomotora a veces hay que ponerle frenos éticos, culturales ,ideológicos y políticos, que el sentido de pertenecía no les nuble la conciencia, esas prácticas , con mentalidades de emporio, son como virus que pueden contagiar al resto de las instituciones, el sector turístico es una institución de la Cuba socialista y como tal se debe comportar.

  3. De acuerdo con el autor. Resulta oportuno aclarar este y otros aspectos referidos a los derechos de los cubanos respecto al turismo y sus instalaciones. La historia nos demuestra que hay en Cuba muchas “cabezas calientes” que no paran mientes a la hora de imponer ciertos criterios. El acceso libre a las playas es un derecho que debe disfrutar el cubano y debe constar en la Constitución, de lo contrario algún que otro tecnócrata o leguleyo de los que tanto abundan podría imponer reglamentos y leyes que impedirían al trabajador que no puede costear un Hotel, acceder con su familia al disfrute de un recurso natural que es propiedad del Estado Cubano, no de la gerencia de determinado hotel. Otra prohibición que discrimina es la que impide a los cubanos disfrutar de cualquier actividad náutica: paseos en yates o cruceros. ¿Hasta cuando se permitirá tal práctica? AL delfinario ubicado en Bahía Naranjo de Holguín, gerentado por Gaviota, los cubanos no podemos acceder porque para llegar hay que abordar lanchas y “el reglamento de marinas y bases náuticas lo prohíben”.

  4. Yo pacientemente he esperado respuestas a mi reclamo en contra de mi agrupación al absceso al trabajo en el área del turismo y ya va para dos años y todavía estoy fuera del circuito de trabajo que proporciona ese sector a los artista Cubanos. El sentido de pertenencia es bueno cuando tenemos bien claro que tenemos una misión social desde lo institucional socialista, cuando eso se desvirtúa, le hace mucho daño al socialismo que pretendemos construir. Por algo Fidel fue muy celoso con el desarrollo de la industria turística en Cuba. Hay quienes se hacen los locos o los bobos producto de su ceguera prepotente, y yo lo que inicio lo termino, como buen Fidelista no me gusta perder ni a las postalitas y si me asiste la razón, es mejor que se preparen para lo que pudiera venir.

  5. La locomotora o el buque insigne de la economía Cubana, tiene que tener mas que nadie un escudo ético y moral, la locomotora es la cara del país, y por ningún motivo debe desvirtuar lo que somos y sobre todo lo que pretendemos ser, Cuba es una sola, en las calles, en las escuelas, en cualquier centro de trabajo, en una playa o en un hotel, esta bueno ya de tecnócratas con aspiraciones y comportamientos capitalistas, ojala que alguien tuviera el tiempo y la paciencia de recopilar todas o parte de las noticias escandalosas sobre este sector que se publican aquí o en otros medios .Por algo Fidel fue muy celoso con el desarrollo de esta industria.

  6. Nuestros sabios ancestro siempre decían, pobres pero con dignidad, prefiero la tracción animal digna a la de una locomotora oprobiosa. ?socialismo o que?

  7. Dos años de paciente silencio en post del equilibrio, o la discreción, ha pesado mucho en el desarrollo del trabajo de mis compañeros y del mío, esta bueno ya ,basta. Los hoteles no son de los jefes de animación ni de los gerentes confabulados, ni si quiera de alguien mas pa arriba que se hace el chivo con tontera porque alguna tajada le saca al asunto, la industria del turismo es de todos los CUBANOS

  8. Esas resoluciones admnistrativas acerca del acceso a las playas, etc me trae a la memoria el cuento del banquito, del escritor Eduardo Galeano. Desgraciadamente, a veces resoluciones a niveles administrativos inferiores ignoran estas cuestiones y segun el dicho popular ” se van con la de trapo”. Lo peor es que tal y como se menciona en el articulo, a veces requiere Dios y ayuda para enderezar estos entuertos y en no pocas ocasiones el asunto llega a las altas instancias de direccion del pais que toman las riendas en el asunto y unicamente asi se corrigen. Aunque ese es tema para otro post, el ejemplo que me viene a la mente es las resoluciones que rigen la venta de automoviles a las personas naturales.

  9. Es por esto que la constitucion tiene que blindar los derechos de los ciudadanos y no los del estado ejemplo, sistema socialista. Pero tus miedos son una realidad en el proyecto de constitucion, remitete al ARTÍCULO 23. Son de propiedad
    socialista de todo el pueblo: las tierras
    que no pertenecen a particulares o
    cooperativas integradas por estos,
    el subsuelo, las minas, los recursos
    naturales tanto vivos como no vivos
    dentro de la zona económica exclu-
    siva de la República, los bosques, las
    aguas y las vías de comunicación.
    99. Estos bienes son inalienables, im-
    prescriptibles e inembargables, por
    lo que no pueden trasmitirse en
    propiedad a personas naturales o
    jurídicas.
    100. La trasmisión de otros derechos so-
    bre estos bienes se hará previa au-
    torización del órgano u autoridad
    facultada, conforme a lo previsto en
    la ley, y siempre que se destinen a
    los fines del desarrollo del país y no
    afecten los fundamentos políticos,
    económicos y sociales del Estado.
    101. La propiedad socialista de todo el
    pueblo incluye otros bienes, cuyo
    régimen legal se define en la ley. En el parrafo 100 tienes la respuesta a tus miedos, ya eso esta cocinado.

  10. Asunto sensible y de fondo, del cual tengo mi propia experiencia. Lo incorporaré a mis propuestas.

  11. Aunque no queda claro aquí que nunca estuvo prohibido el acceso a los hoteles… Que era una práctica de las administraciones de esas instalaciones… Es necesario que la gente sepa sus derechos y la prensa tiene el deber de ayudar a que no pase de nuevo eso de confundir lo que hacen los gerentes con leyes… En su momento Bohemia lo hizo, pero tan aisladamente que todavía se escucha y se lee ese mito, y muchos aún lo creen…

  12. Honestamente muy de acuerdo con las detalles y advertencias planteadas en esta entrada, nada de lo que se dejó de poner o se puso extra en este proyecto de constitución es producto de olvido o simplificación natural de la llamada ley de leyes.
    Normalmente muy poco sale a la luz de las normas jurídicas con las que se llegan a los acuerdos de inversiones millonarias como los dos grandes proyectos de Punta Colorada en Pinar del Rio y el más realista e inmediato El Salado Resort que por estar a pocos Kms de la zona de desarrollo del Mariel y al mismo tiempo de La Habana creo es la joya de la corona en esta nueva fase de explotación turística e inmobiliaria de la revolución de “los humildes y para los humildes”. Recordemos que no hace mucho fue el propio ministro de Turismo cubano, Manuel Marrero en el marco de Fitur, quien explicó a los periodistas que “el proyecto (El Salado Resort) forma parte de una política que se ha aprobado en el país a fin de potenciar este tipo de desarrollos para que ciudadanos “de cualquier parte del mundo” puedan comprar una casa en Cuba.” y ya alguien había resaltado que por primera vez se había aceptado la cláusula de propiedad a perpetuidad en dicho proyecto.
    Le aclaro algo ya que nos muestra la posible intención de estos cambios al decirnos “Pero cambiar la Constitución para complacer exigencias foráneas, o facilitársela a los nacionales dispuestos a esa complacencia, sería dar a cambio un costo demasiado alto”. Indiscutiblemente para usted y la inmensa mayoría del pueblo Cubano el costo de “complacer exigencias foráneas” quizás le parezca demasiado e inaceptable, pero fíjese un detalle el proyecto de Punta Colorada esta apadrinado por el Director de la Oficina para el Desarrollo Integral de la Península de Guanahacabibes Julio Camacho Aguilera, y claro está que todas las decisiones legales son manejadas e influenciadas par las decisiones del buró político del PCC, así que les deseo buena suerte en su planteamiento pero no creo tenga éxito ante la realidad de donde se ha cocinado estas “modificaciones”.

  13. Me parece que el amigo Renato plantea exactamente lo contrario de lo que dice Javier. Los artículos mencionados por Renato lo que hacen es defender lo colectivo ferente a lo privado hacia el futuro.
    ¿Qué decir del Sr Livio? Los proyecos que menciona son justamente para obtener recursos económicos en funciíon de todo el pueblo. A su alusión a Guanhacabibes solo basta responder con la miseria que encontró allí la Revolución y con lo que ha beneficiado a sus habitantes el royecto que encabeza Camacho Aguilera.

  14. El comentario de D. Livio es una muestra fehaciente de lo que se plantea en el siguiente post: “el conocimiento controlado por la información descontrolada alcanza con Internet su mayor grado de expresión ya que esta se convierte en el instrumento para llevar a los lugares más intrincados construcciones de la realidad que constituyen el mecanismo de control y sometimiento más sutil y a la vez eficiente en la historia de la civilización.” Desinformación y tergiversación con el objetivo de crear una realidad falseada sobre nuestro país.
    Algunos ejemplos, seguidos de mis observaciones:
    1. “muy poco sale a la luz de las normas jurídicas con las que se llegan a los acuerdos de inversiones millonarias”= la implicancia es que en Cuba las leyes se hacen a espaldas del pueblo y que las inversiones en el sector turístico son el coto privado de Julio Camacho Aguilera, Guillermo García Frias, Manuel Marrero, todos asociados, según esta matriz de guerra mediática, con el sector militar.
    2. “nada de lo que se dejó de poner o se puso extra en este proyecto de constitución es producto de olvido o simplificación natural de la llamada ley de leyes” = plan o cábala maquinado por esos sectores para lograr sus ocultos objetivos de enriquecimiento.
    3. “de cualquier parte del mundo puedan comprar una casa en Cuba…y ya alguien había resaltado que por primera vez se había aceptado la cláusula de propiedad a perpetuidad en dicho proyecto.” = otra reverenda mentira que se ha propagado a través de la internet.
    Aclaro: estas casas a las que se refieren D. Livio y otros medios, no son otra cosa que un sistema de tiempo compartido turístico. Independientemente de la denominación que se le dé al contrato con el turista extranjero, el tiempo compartido turístico es un sistema mediante el cual una persona natural o jurídica adquiere, a través de diversas modalidades, el derecho de utilizar, disfrutar y disponer, a perpetuidad o temporalmente, de una unidad inmobiliaria turística o recreacional por un período de tiempo en cada año. Este sistema de tiempo compartido tiene otras modalidades que comprenden cualquiera otra clase de oferta para fines turísticos que tenga esa misma naturaleza.
    El turista extranjero o cualquier persona que realice este tipo de contratación no adquiere ningún derecho sobre la propiedad que no sea el uso y disfrute del inmueble por un periodo de tiempo limitado y a perpetuidad. Nuestro estado socialista retiene la nuda propiedad sobre los inmuebles.
    ¡D. Livio, get a grip on reality!

  15. Aquí les dejo el siguiente material para despejar las nubes que suelen sembrar algunos comentaristas:

  16. Caminaba D. Livio Delgado en sus bien ganadas vacaciones estivales, mañanitas de San Juan, a dar agua a su caballo a las orillas del mar de Punta colorá. A dar agua a su caballo a las orillas del mar.

    Mientras su caballo bebe, canta un hermoso cantar; Tocororo que iba volando se paró a escuchar.
    – Bebe mi caballo bebe, Dios te me libre del mal, de los vientos de la tierra, del ministro de Turismo cubano, Manuel Marrero, y sobre todo de las furias del PCC.

    Desde el marco de Fitur, los , cubanos de a pie le oyeron cantar..
    – Mirad, escuchad, como canta la sirenita de la mar!!
    – Mirad, escuchad, como canta la sirenita de la mar!!
    – No, no es la sirenita, que ésa tiene otro cantar; es la voz de D. Livio Delgado, que por nosotros penando está.

    Si es la voz de D. Livio Delgado le mandaremos a un campismo popular;
    que para pasear por la orilla del mar y encima dar de beber a su caballo, le falta autorización oficial.

    No le manden al campismo popular que D. Livio Delgado ya es ciudadano de Canada y ya en Cuba una casa puede comprar a perpetuidad o de lo contrario una sirimba le puede dar.

    Nuestros CDRs van a D. Livio Delgado a buscar para pedirle que por favor, deje de cantar, que el turismo nos va a espantar y que todos los demás con los oídos a punto de reventar.

    D. Livio con gran pena, no cesaba de protestar,
    -Soy ciudadano canadiense, antes cubano creyente!!

    Iba cayendo la media noche y todavía D. Livio que si el padrino Director de la Oficina para el Desarrollo Integral de la Península de Guanahacabibes Julio Camacho Aguilera,.. que si las únicas decisiones son como siempre del PCC.. y así hasta los gallos cantar.

    Tocororo ya se fue volando por el cielo hasta su rama preferida a posar. D. Livio dale que dale con la misma nota..
    – Les deseo buena suerte en su planteamiento pero no creo tenga éxito ante la realidad de donde se ha cocinado estas “modificaciones” en ese proyecto de ley de leyes.. se despedía D. Livio Delgado.
    – Que de esas leyes nacerá una garza; y de la constitución un gavilán.. terminaba D. Livio.

    Los cubanos de a pie, ya no entendían nada. Qué hemos hecho para merecer esto!!

    En La Pupila encogen los hombros… Otra vez no somos nada.

  17. Sr. Alejandro estas fueron las palabras del Ministro Manuel Marrero Cruz sobre la nueva política aprobada “potenciar el desarrollo turístico dirigido a la construcción de unidades inmobiliarias para que ciudadanos de todas partes del mundo puedan comprar una casa en Cuba y potenciar la actividad del golf”. Quizás usted tenga otra información que habla de ese “timeshare turístico” pero cuando se habla frente a inversionistas foráneos la palabra COMPRAR significa lo que en todas partes de mundo menos en Cuba, en donde todos sabemos de cuantas acepciones tiene comprar algo, es tuyo pero no puedes venderlo ni hacer nada con él , o es tuyo me pertenece a mí porque te vas del país. Usted en su comentario dice más de lo que yo digo, implica más personas que yo y evade el comentar cuando el autor de esta entrada nos dice que “cambiar la Constitución para complacer exigencias foráneas, o facilitársela a los nacionales dispuestos a esa complacencia”
    Pájaro de los mil colores este hoy muy creativo y poético así que no quiero interrumpirle la musa. Disfrute y pásela bien, buen fin de semana para todos.

  18. Sr. Carlos Luis no es mi intencion polemizar, pero voy a aclararle que el parrafo 100 que dice: La trasmisión de otros derechos so-
    bre estos bienes se hará previa au-
    torización del órgano u autoridad
    facultada, conforme a lo previsto en
    la ley, y siempre que se destinen a
    los fines del desarrollo del país y no
    afecten los fundamentos políticos,
    económicos y sociales del Estado.
    Este numeral es el que va a garantizar el uso de playas de forma exclusiva a instalaciones hoteleras.

  19. TOCO,a Livio con poesía, pero también suénale su pan duro con perejil , por cierto, habrá podido Livio participar en alguna consulta popular en su Idílico Canadá?

  20. D. Livio, usted al igual que el resto de los medios que circulan bulos y falacias en torno a Cuba, pretende sacarle lascas y distorsionar maliciosamente una frase que tiene un solo significado. ‘Comprar casa’ en el contexto turístico, pues el Ministro Marrero Cruz hizo esas declaraciones en el FITUR 2018, significa únicamente la obtención por parte del viajero-turista de una propiedad para sus vacaciones en modalidad de tiempo compartido dentro de los complejos de unidades habitacionales para el turismo. Analice: ¿cabe pensar que ahora vamos a permitir que ‘los ciudadanos del mundo’ dispongan a sus anchas de nuestro fondo habitacional que aún muestra un elevado déficit con el fin de estimularlos a que vengan a Cuba a jugar golf? Unicamente un demente o desquiciado podría pensar tal cosa.
    El verbo comprar goza de múltiples acepciones, dependiendo del contexto:
    “Tiempo Compartido es un término que describe la forma de uso exclusivo de hospedaje para un número particular de días cada año. Generalmente vendido por semanas, también conocido como Intervalo o Propiedad Vacacional.”
    “El comprador recibe un contrato permitiendo el uso de un condominio específico, en una semana determinada, cada año, igual que comprar una casa. Los beneficios pueden incluir el beneficio fiscal de propiedad, más el derecho a participar en la administración del desarrollo. Bajo este acuerdo, el propietario puede rentar, revender, intercambiar, o donar el intervalo vacacional.”
    Véase, Modalidades de Tiempo Compartido y Cómo Funciona, Asociación Méxicana de Desarrolladores Turísticos, http://amdetur.org.mx/modalidades-y-como-funciona/
    Para una explicación de los tipos de tiempo compartidos, véase, Tipos de Tiempo Compartido, http://noticiastiempocompartido.com.mx/about-us/tipos-de-tiempo-compartido/

  21. Corcho, digamos que ha sido poesía con perejil al pil pil, algo indigesta, es como si le dijéramos: como sabemos que te gusta el arroz con leche, por debajo de la puerta te meto un ladrillo…. De todos modos Alejandro le ha dado sonado con lo de: “Comprar casa”.

    Si, Corcho, ahora que lo dices, me imagino que D. Livio Delgado debatir lo que se dice debatir la constitución canadiense, para nada, lo dan todo servido y sin derecho a reclamar, es una monarquía constitucional con una soberana jefa, la Reina Isabel II de Inglaterra, como Jefa de Estado, así que la Reina de Inglaterra, gobierna de acuerdo con la Constitución, la máxima ley de la nación, de ahí es que D. Livio, cuando se pone letrado dice y repite ley de leyes cuando habla de la constitución.
    Yo lo que no sé si D. Livio se ha adaptado a la monarquía esta, con todo una reina de los mares. “I swear that I will be faithful and bear true allegiance to Her Majesty Queen Elizabeth the Second, Queen of Canada, Her Heirs and Successors,…” Esto es lo máximo que permiten en el debate para la constitución en Canada, la pronunciación afortunadamente para muchos no cuenta, bueno en realidad es recitar como una cotorra esa cantaleta para ser ciudadano de Canada. Luego cuando vienen pa’Cuba de vacaciones pues quieren debatir tooodo….

  22. Mira tú eso, Canadá, una monarquía con un monarca europeo como su jefe de Estado, y hasta con un gobernador general como los que tuvimos aquí durante la ocupación yanqui. D. Livio sería entonces súbdito y no ciudadano. Yo sigo insistiendo en: Vive la république du Québec! Me pregunto cómo será eso de “comprar casa” en Canadá, pero de lo que sí estoy seguro es que habrá que pagarla a perpetuidad.

  23. Toco, y como el Lord Livio, el súbdito debatiente, se habrá adaptado, con lo que cotorrea por aquí por la pupila?, por fin es Lord o es consorte, cual de los dos títulos tiene, o los tendrá los dos?

  24. Intentare sintetizar varias respuestas a los “dedicados combatientes” ya que al parecer recibieron doble ración del acostumbrado pan y no creo que ni perejil tenga como para hacer la tarde conmigo.
    Sr. Alejandro a su aducida idea de que la intención del desarrollo inmobiliario es basada en el “timeshare turístico” y esa información adjunta de web de turismo de Mexico le respondere con información de Cuba basada en la Gaseta oficial Decreto No. 305. Modificativo del Decreto No. 26 “Reglamento de la Ley de Migración”
    http://juriscuba.com/wp-content/uploads/2015/12/Ley-migracion.reglamento-actualizada-2012.pdf
    Con fecha de entrada en vigor 14 de enero de 2013, se introdujo en el artículo 94.1 una nueva categoría de visado “Residente de inmobiliaria” con las disposiciones finales para esa nueva categoría de residente en Cuba, por tanto, si se modificó la ley hace 5 años es porque era necesario para legalmente ofrecer a los ciudadanos foráneos un estatus legal dentro de Cuba, no soy leguleyo pero si le voy a dar mi opinión personal del tema. No veo mal que Cuba les ofrezca a los ciudadanos extranjeros el poder ser propietario de una casa en Cuba, al final como ocurre en todas partes del mundo la propiedad que recibes es de la tierra hacia arriba, tienes que pagar impuestos muchísimo más altos por ser extranjero, incurres en muchos otros gastos que es dinero que entra al país. Creo que en Cuba toda esta historia de las inmobiliarias que desde los 90 está gravitando no ha funcionado precisamente porque se pretende aplicar el concepto de compra en sus “múltiples acepciones, dependiendo del contexto” con que los CUBANOS hemos estado obligados a comprar, y que equivocadamente pensamos es la que funciona en el mundo real, pero la experiencia y el tiempo transcurrido en lograr resultados en este posible buen negocio ha demostrado que claramente no es así.

    Sr. Alejandro, Sr. Pájaro de mil colores, Sr. Juan Carlos. Canadá no es mi idílico país, fue el país que me acepto como inmigrante y en el que he vivido desde el 2002 que salí de Cuba con mi familia, es un excelente país para emigrar porque la inmensa mayoría somo inmigrantes, y sobre todo porque su frio intenso sirve de selección natural para los que gustan de ser perezosos, indisciplinados e irrespetuosos con las leyes de la naturaleza salgan echando. Políticamente hablando su socialdemocracia tiene cosas que no me cuadran, por ejemplo, como saben a partir de octubre la Mariguana será legal, gobiernos anteriores han participado en operaciones militares extraterritoriales junto a fuerzas americanas, etc. Pero yo llegue y el país estaba ahí, ofreciéndome a mi y a mi familia poder volver a comenzar desde el respeto, el trabajo y las oportunidades que aquí se te ofrecen. Tiene un pasado muy ligado a la antigua colonia inglesa y su reina que todavía no logro entender y aceptar completamente, pero así funciona y yo me tengo que acomodarme, la política de aquí todavía de vez en cuando me sorprende porque “vivo aquí pero no soy de aquí”. En cuanto a comprar una casa y el pagar a perpetuidad, es la inversión mas grande que por lo regular se hace en una sola decisión, la otra es la inversión personal en educación para asegurarte un buen futuro, pero casi siempre esta se hace a poquitos. Se compra de la misma forma que se compra un pan en el mercado, si tienes la plata lo pagas y es tuyo, si un banco te presta la plata ellos la pagan, es de ellos, y después tú le pagas 3 o 4 veces el precio al banco en intereses, pero es tu decisión, pudieses vivir toda tu vida rentando, pagando a mensualidades el vivir en una propiedad que es de alguien y no te ocupas ni preocupas de nada. Y aquí le doy nuevamente mi opinión personal y en esto recuerdo una placa que tenía la casa de mi abuelo y creo que todavía es muy común en algunas casa que decía ”Fidel esta es tu casa”, la ley de reforma urbana convirtió a muchos en propietarios eso nadie puede negarlo, pero leyes posteriores transformaron a propietarios en alquilados a perpetuidad que claramente no funciono, hoy la distribución de la Cuba inmobiliaria se reconfigura y conozco muchos que viven rentados en La Habana, otros que con la intensión de capitalizar plata han hecho inversiones en la Otra Habana de las 90 millas, pero que el gobierno Cubano terminara ofreciendo la posibilidad de COMPRAR UNA CASA EN CUBA no me cabe duda, es tremendo negocio y están hoy mas que nunca necesitados de plata.
    Ultima entrada de mi parte, me voy a disfrutar del buen día y disfruten todos del fin de semana, Gracias Iroel nuevamente por la paciencia y el buen humor.

  25. Mis muy estimados Alejandro y Corcho, yo también me quedo con , ¡ Vive la République du Québec Libre ! de entrada. Desde luego que D. Livio a lo máximo que llega es a súbdito “apegao” y a una condena de hipoteca a perpetuidad con la casa. Corcho el titulo de consorte es para cuando viene a Cuba con su gente y el de Lord cambiándole la segunda letra por una e y añadiéndole al final una o (“cariñosamente”) es el que se le queda en su idílica Canada.

  26. Toco ,yo me referí al consorte ingles , el esposo o esposa, que sin ser sangre azul, se casa con alguien de la nobleza, consorte cubano, me imagino que con esas ideas, en Cuba, Livio no es consorte de nadie o de casi nadie, pero consorte ingles si pude que sea, e incluso con sangre azul transfundida..

  27. Se que hay prioridades en la moderación de los comentarios de los que ya estamos registrados con el cartelito de “a moderación”, en la mañana le pase una respuesta algo larga por mi intención de unir varios de los cuestionamientos de sus “activos combatientes” en un solo comentarios, y ahora reviso y todavía me aparece,
    Livio Delgado Tu comentario está pendiente de moderación 25 agosto, 2018 en 10:01
    Ya anteriormente cuando pregunte, en otro blog revolucionario, por un lapso normal de tiempo de comentarios en moderación para continuar la lógica de un debate, me dijeron que era muy exigente y que recordara lo difícil que resultaba administrar un blog con limitados recursos, definitivamente inmediatez para debatir es otra de las acepciones de la palabra que en Cuba tiene otros significados pero sobre todo otro orden de intereses.
    Gracias de todos modos Iroel.

  28. Me ha dejado “ touché” D. Livio, por su sinceramiento comentando, pero yo también siendo sincero no me convence nada ese “bienestar hipotecado”. Nadie en este foro ha puesto en duda la laboriosidad de D. Livio, a mi me consta que es un buen trabajador, a diferencia de algún presuntuoso pobre diablo que se quedó con la Kiyumba del Nazario y quiere pedir este año en navidades al Sta. Claus, un uniforme entero de la policía montada del Canadá, a ver si cuela para el ID y poder ir a dar un paseo por el Malecón.

    D. Livio nos ha descubierto en su comentario porqué la revista Forbes pudo sacar en una de sus publicaciones, que nuestro comandante en jefe era uno de los hombres más ricos del mundo en propiedades y que tenia Ctas. en Suiza y todo eso, claro, algún avezado enviado especial de la revista que viajó a Cuba, veía en cantidad y cantidad de casas la placa que decía: ”Fidel esta es tu casa”, es que con tal de hablar bobería de Cuba…

    Que disfrute D. Livio, que disfrute de manera sana este fin de semana.

  29. Sobre la novedosa categoría migratoria de ‘residente de inmobiliaria” y los posibles usos de este estatus en el mercado turístico para captar e incrementar nuevas modalidades de turismo y segmentos de mercados de altos ingresos, véase, Norys Ochoa Montero, Lliliam Rosa Trespalacios Rodríguez,
    Residente de inmobiliaria: categoría migratoria en Cuba, en Retos Turísticos, Revista Cubana de Investigaciones Turísticas, Vol.11, núm. 3 (2012)
    http://retos.mes.edu.cu/index.php/retojs/article/view/142/0

  30. El buen nivel de información y cultural del artículo y los comentarios me animaron a hacer una necesaria acotación.
    A menudo el desarrollo de la vida se muestra más gusto en el ámbito de las paradojas, yo viví en el Total Habana Libre desde el año 1973 hasta diciembre de 1976, cuando supuestamente se garantizaba esa igualdad a todo cubano.
    Pues acaso haya sido precisamente en ese año cuando comenzó el mayor apartheid contra lso cubanos de mi generación. La primera tienda easy shopping, todavía sin el caracol del INTUR se puso de manera experimental en el Hotel, en el Lobby, no se podía pagar con los dólares sino que había que cambiarlos en el Cajero del Lobby por un cheque que tenía espacios para apuntar lso gastos por la cantidad, ese sólo servía para esa tienda. El dólar era más barato que espeso cubano.
    Hasta ese año los cubanos podían alojar en el HHL por luna de miel, pro méritos en el trabajo, e incluso pagando 21 pesos cubanos, a veces si quedaban habitaciones, aunque se los vigilaba de cerca, y no a todo cubano se le permitía, generalmente no afrocubanos.
    Nos mudamos del HHL porque lo refaccionaron entero, a la reapertura en 1977, ya las restricciones para cubanos comenzaban a ser más fuertes ¿por qué? porque comenzó la era de preparar el país para el turismo, para eso lo reformaron, no más familias revolucionarias, exiliados, cubanos excepto luna de miel y muy contados, y paulatinamente fueron echando a lso cubanos, ya elegido que podían hospedarse en lso cinco estrellas de La Habana, Riviera, Nacional, HHL, lo cuatro como el Capri, el Deauville, el Sevilla reformado, y oconstruyeron el Tritón y su gemelo en Miramar al lado de las rocas para cubanos, no sin inspección. Se plago laHabana de tiendas para extranjeros en dólares, con diferentes clases y castas de extranjeros, estudiantes, residentes, turistas, diplomáticos, marineros al Seaman’s club, y las únicas tiendas discriminatorias que exigían hasta aquel momento que eran las de Técnicos Extranjeros generalmente para soviéticos y destinados descampas socialista, además de algunos parientes de dirigentes revolucionarios del mundo exiliados en Cuba, empezaron a quedar como tugurios indeseados, excepto pro sus sólidas raciones de jamón, queso, ron , cigarros Populares y Arroma a veinte centavos pero superados por el Partagás y Montecristo, los jamones españoles de la diplo tienda, los dulces de la diplo dulcería, etc etc etc.
    Gradualmente y en paralelo el cubano que iba a Varadero cogiendo la Colmillo Blanco en la Terminal de ómnibus en pesos cubanos, empezó a no poder ir porque hoteles, restaurantes y ciertas playas se cerraron para extranjeros, los mismos residentes en Varadero se los empezó a mudar, sólo dejaron unas micro brigadas la fondo entre el pueblo y los hoteles Siboney y Atabey, todavía de construcción tipo “Girón” característica por prefabricado, donde yo tenía amistades. En un momento se borró la guagua y había que ir en el tren de Casablanca hasta Matanzas, de ahí a Cárdenas y de ahí a Varadero en guaguas Leyland de línea, y si se tenía amigos hospedarse en hoteles como Los Delfines , ar, pocos con aire acondicionado y piscina excepto el Bellamar. Los demás incluidos el Internacional eran exclusivamente para extranjeros o pincho cubanos, incidía Villa Tortuga y Villa Cuba que siempre fue del MININT.
    Sólo se podía comer en dinero cubano en el centro despueblo, en las pizzerías, el Coopelita, y los timbirichis de esa zona, hasta que vivir allí para los más resistentes se volvió un calvario y cedieron a al presión estatal y cambiaron sus apartamentos por otros en Cárdenas o Matanzas.

    No llevó mucho tiempo a que en Cuba se hizo una conciencia de que todo lo bello, lo de buen sabor, lo limpio, lo de calidad era para extranjeros, y algo cubano del aparato dirigente, nunca para afrocubanos. Y prisión para cualquier cubano, no elegido, con posesión de divisas. Cuando se despenbalizó caprichosamente como se había penalizado la posesión, no se hizo con carácter retroactivo y mucho que habían caído pro ese absurdo siguieron entre violadores, ladrones, asesinos, fueron varios los que al entrar por semejante minucia fueron abusados y algunos defendieron sus postrimerías con severidad lo cual les conllevó más años de prisión y salieron hechos verdaderos delincuentes repletos del más justificable rencor que se pueda tener idea.

    Los años 80, mal recordados como de la abundancia fueron sin embargo los del Apartheid.

  31. Totalmente en el centro de la diana este artículo. Es solo una pequeña imagen del temporal que se avecina, crealo o no lo crea y habrá mas, digamos: los nuevos ricos “anótenlo por ahí” resurgirán oportunistas de cuello blanco, ya los hay en las diferentes esferas de la sociedad, pero ahora podrán ser amparados por una constitución, que le parece. Estamos caminando sobre el filo de un cuchillo, cuidado con un resbalón si no la historia nos lo cobrara caro. La propiedad privada sea como sea, trae aparejado la concentración de capital, de riqueza y después de esto cualquier cosa puede suceder. Me pregunto ¿A caso es una concesión? Si, puede existir una propiedad privada, pero no lucrativa. Mucho se pudiera reflexionar

  32. Perdón por todas las erratas del comentario anterior, en teclado era minúsculo, lo repito editado.

    El buen nivel de información y cultural del artículo y los comentarios me animaron a hacer una necesaria acotación.
    A menudo el desarrollo de la vida se muestra más gusto en el ámbito de las paradojas, yo viví en el Hotel Habana Libre desde el año 1973 hasta diciembre de 1976, cuando supuestamente se garantizaba esa igualdad a todo cubano.
    Pues acaso haya sido precisamente en ese año cuando comenzó el mayor Apartheid contra los cubanos humildes de mi generación. La primera tienda del tipo “Easy shopping”, todavía sin el caracol característico del INTUR se puso de manera experimental en el Hotel, en el Lobby, no se podía pagar con los dólares en efectivo sino que había que cambiarlos en el Cajero del Lobby por un cheque que tenía espacios para apuntar los gastos por la cantidad, ese sólo servía para esa tienda. El dólar era más barato que el peso cubano.
    Hasta ese año los cubanos podían alojarse en el HHL por luna de miel, por méritos en el trabajo, incluso pagando 21 pesos cubanos, a veces si quedaban habitaciones, aunque se los vigilaba de cerca, y no a todo cubano se le permitía, generalmente no afrocubanos.
    Nos mudamos del HHL porque lo refaccionaron entero, a la reapertura en 1977, ya las restricciones para cubanos comenzaban a ser más fuertes ¿por qué? porque comenzó la era de preparar el país para el turismo, para eso lo reformaron, no más familias revolucionarias, exiliados, cubanos excepto luna de miel y muy contados, y paulatinamente fueron echando a los cubanos humildes, que podían hospedarse en los cinco estrellas de La Habana, a saber: el Riviera, Nacional, HHL, podían todavía en el Capri, el Deauville, el Sevilla reformado pero con mucha vigilancia, y reconstruyeron el Tritón y su gemelo en Miramar al lado de las rocas para cubanos, no sin inspección. Se plago La Habana de tiendas para extranjeros en dólares, con diferentes clases y castas de extranjeros, estudiantes, residentes, turistas, diplomáticos, marineros al Seaman’s club, empresarios, y las únicas tiendas discriminatorias que habían existido desde lso años sesentas hasta aquel momento que eran las de Técnicos Extranjeros generalmente para soviéticos y destinados del campo socialista europeo, además de algunos parientes de dirigentes revolucionarios del mundo exiliados en Cuba, empezaron a quedar como tugurios degradados, excepto por sus sólidas raciones de jamón, queso, ron , cigarros Populares y Aroma a veinte centavos pero superados por el Partagás y Montecristo, los jamones españolestoda la ropa equipos de sonido, cerveza, ron y whisky, refrescos de la diplo tienda, los dulces de la diplo dulcería, etc etc etc.
    Gradualmente y en paralelo el cubano que iba a Varadero cogiendo la Colmillo Blanco en la Terminal de ómnibus en pesos cubanos, empezó a no poder ir porque hoteles, restaurantes y ciertas playas se cerraron para extranjeros, los mismos residentes en Varadero se los empezó a mudar, sólo dejaron unas micro brigadas la fondo entre el pueblo y los hoteles Siboney y Atabey, todavía de construcción tipo “Girón” característica por prefabricado, donde yo tenía amistades. En un momento se borró la guagua y había que ir en el tren de Casablanca hasta Matanzas, de ahí a Cárdenas y de ahí a Varadero en guaguas Leyland de línea, y si se tenía amigos hospedarse en hoteles como Villa Los Delfines , pocos con aire acondicionado y piscina excepto el Hotel Bellamar de construcción nueva en 1982 en medio del pueblo. Los demás, incluidos el Internacional eran exclusivamente para extranjeros o pinchos cubanos, incluida Villa Tortuga y Villa Cuba que siempre fue del MININT.
    Sólo se podía comer en dinero cubano en el centro del pueblo, en las pizzerías, el Coopelita, y los timbirichis de esa zona, hasta que vivir allí, incluso para los más resistentes se volvió un calvario y cedieron a al presión estatal y cambiaron sus apartamentos por otros en Cárdenas o Matanzas.

    No llevó mucho tiempo a que en Cuba se hizo una conciencia de que todo lo bello, lo de buen sabor, lo limpio, lo de calidad era para extranjeros, y algunos cubanos del aparato dirigente, nunca para afrocubanos, y lo feo para los demás. Sumado eso, al no banal detalle de que era decretada prisión para cualquier cubano, no elegido, con posesión de divisas. Cuando se despenalizó caprichosamente como se había penalizado la posesión, no se hizo con carácter retroactivo y muchos que habían caído por tal absurdo siguieron entre violadores, ladrones, asesinos, fueron varios los que al entrar por semejante minucia fueron abusados y algunos defendieron sus postrimerías con severidad lo cual les conllevó más años de prisión y salieron hechos verdaderos delincuentes repletos del más justificable rencor que se pueda tener idea.

    Los años 80, mal recordados como de la abundancia fueron sin embargo los del Apartheid.

  33. Este artículo ha hecho visible un tema crucial que hasta ahora pasaba inadvertido. De mantera intencional o no, la atención alrededor del debate del proyecto de Constitución se ha centrado en uno o dos temas y los medios han constribuido a ello. Gracias articulista por apartar la cortina de humo; yo tambien sumaré este tema a mis propuestas. Y sugiero a todo cubano que busque la constitución vigente y la compare con la que se propone para que pueda ver con más claridad los cambios a proponer.
    A los medios de comunicación que tomen ejemplo de este artículo secillamente genial, y al periodista que para ayudar a sus lectores continúe levantando las cortinas de humo del nuevo proyecto Constitucional.

  34. Pingback: El derecho a las playas y la Constitución « Guerrero Boliviano

  35. Y el Sr Guevara Duarte, amiguito de Cibercuba y Radio Martí, viene a mentir como hace en esos espacios imperiales. Por cierto no asocia la necesidad del turismo para ingresar divias con lo que impide el bloqueo.

  36. ¿Qué sabrá de ‘apartheid’ este sujeto que jamás ha pisado tierra africana y se codea con los asesinos de su tío? No se le conoce oficio que no sea el de escribir bodrios y panfletos repletos de mentiras, embustes y tergiversaciones en torno a nuestra Revolución.

  37. Pingback: El derecho a las playas y la Constitución. | ONG AFRICANDO SOLIDARIDAD CON AFRICA

  38. Buscando este articulo, casualmente me ha salido como es este tema en muchos paises y como ellos luchan porque esto no desaparezca de la constitucion.
    Nos pasamos la vida soñando con ir a la playa y ahora esto de eliminarlo de la constitucion… deja mucho que desear

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