El artículo 68. Por Carlos Luque Zayas Bazán


Allá por los años finales de la década del 60, José Lezama Lima publicó Paradiso. La trascendental novela del autor de  Tratados en la Habana, tuvo entonces sus lectores de tan sólo el capítulo octavo. Alguien cuenta que se corría de la Universidad a las librerías atraídos por las noticias de los corrillos sobre aquel capítulo. Una edición de esa fundamental novela puede llegar hasta más 600 páginas, pero aquellos 20 pliegos dedicados a las aventuras homoeróticas de Farraluque, alebrestaron el morbo, no sólo el psicológico, sino también el político de aquel momento. De entonces acá, desde aquella época en que no sólo en Cuba, sino en casi todas las culturas del orbe, la homosexualidad incluso era clasificada como una enfermedad y necesitada de curación como cualquier otra, han transcurrido muchas jornadas, con, metafóricamente hablando, sus días y sus noches, de evolución y rectificación. Sigue leyendo