¿Comunismo en la Constitución o una Constitución con comunismo? Por Javier Gómez Sánchez


javiergosanchez09@gmail.com

Hablando sobre la Reforma Constitucional con un amigo comentábamos que la contrarrevolución parece no haber visto la tremenda oportunidad que le ha pasado por delante: Haberse lanzado una convocatoria popular completamente abierta a todo tipo de cuestionamientos, que ni siquiera deja fuera del debate el papel del Partido Comunista de Cuba en la sociedad.

Indudablemente, es el paso más arriesgado y revolucionario que ha dado el proceso de la Revolución Cubana en estos tiempos.

O sí la han visto, pero que no tienen la capacidad de subvertirlo y dominarlo. Ni organización, ni discurso coherente que utilizar y mucho menos apoyo popular. Los medios de comunicación de la contrarrevolución más tradicional por un lado y los nacidos al calor de la política de Obama por otro, se han limitado a hablar superficialmente sobre un proceso que los ha superado con creces, con el mismo sentimiento de la zorra que al ser incapaz de llegar a las uvas, dice que están verdes.

Pero pasados estos meses también he llegado a preguntarme si algunos revolucionarios no se han percatado de lo que se ha puesto en juego después de 10 años de debate político y social en Cuba. La Reforma Constitucional es la cúspide de un camino a través de la Consulta de opinión popular realizada en el 2007, los Lineamientos, y la Conceptualización.

Pero durante la última década el país no se ha mantenido inmóvil y ha tenido cambios objetivos y subjetivos. Si en el 2007 las mayores preocupaciones de los cubanos estaban asociadas a las prohibiciones existentes (de las que hoy apenas quedan vestigios), o la doble moneda (aún persistente), en este momento el pensamiento de los cubanos está en función de otras muy distintas.

Con facilidad son visibles hoy las mentalidades que, siendo el ¨sentido común¨ global impuesto por las industrias culturales y los medios comunicación, pugnan por convertirse en dominantes en un país que a diferencia de aquel de 10 años atrás, posee ahora más de medio millón de trabajadores por cuenta propia y propietarios de negocios, a los que se suman indirectamente una cifra mayor de familiares y amigos. Un sector privado que encuentra contradicciones con las posibilidades reales de una economía desabastecida, bloqueada y con escasa disponibilidad de dólares para la importación. Con decenas de miles de ciudadanos que han encontrado una forma de vida como importadores informales de electrodomésticos, piezas y productos. Que ha vivido las tensiones de los intentos de control estatal del transporte privado y la especulación en la venta de productos agrícolas a partir de la exigencia popular. Que ha chocado con la inexperiencia de pagar impuestos cada mes y cada año. Que ha visto una parte significativa de las zonas residenciales de la capital venderse y comprarse. Con una minoritaria clase emergente, que cree que no le debe nada al socialismo porque lo que la distingue lo ha obtenido del manejo del capital: Casa, auto, vacaciones, viajes… y que convive con una mayoría que se debate mensualmente para lograr consumir simplemente lo básico.

Esa minoría comienza a ver como ataduras los espacios sociales que décadas atrás el sistema diseñó basados en la igualdad -y que aún mantiene- mientras que entre la mayoría no enriquecida aparecen quienes con ingenua energía defienden el derecho de la nueva minoría rica a ejercer como tal, y llegan a hablar de ¨concentración honesta de la propiedad¨.

Un país que atravesó en ese tiempo un corto pero intenso período de relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, con un cambio de estrategia del gobierno de ese país en sus planes de dominio sobre la isla, apostando a que esa nueva minoría cubana económicamente emergente llegue a ser políticamente influyente. Que transitó tanto por la muerte de Fidel como por el sostén de la máxima dirigencia en otras manos.

Una nación cuyos ciudadanos pasaron en menos de una década de hablar de poder tener legalmente un celular, a hablar de un mercado mayorista para el sector privado. Lo cierto es que la Cuba del 2018 tiene escaso parecido con la del 2008.

Desde que fuera divulgado el texto del Proyecto de Constitución de la República, incluso antes, cuando en la Asamblea Nacional los diputados discutían el Anteproyecto, uno de los temas que causó preocupación fue la eliminación de la mención al comunismo como aparece en la Constitución de 1976.

Personalmente, no creo que la función del comunismo en la Constitución sea la de aparecer como una utopía, sino la de ser una esencia garante cada vez más imprescindible en la medida que se hacen más presentes las relaciones de mercado en la sociedad cubana actual y futura.

De ahí ha venido mi sugerencia, sin disminuir el valor de los que prefieren que aparezca también en su sentido de meta superior, que el punto 58 del documento, Capítulo I ¨Fundamentos de la Nación¨, artículo 13, inciso G dónde dice: ¨Afianzar la ideología y la ética inherentes a nuestra sociedad socialista¨, debe decir: ¨Afianzar la ideología comunista y la ética martiana y fidelista inherentes a nuestra sociedad socialista¨

Porque el socialismo no cae del cielo y en estas circunstancias el comunismo es mucho más necesario como ideología útil y concreta que como utopía.

Entonces la cuestión en juego no es tener una Constitución donde se mencione el comunismo sino una Constitución que sea comunista. Ese ligero extravío de lo medular nos puede poner en las manos un texto constitucional con la palabra ¨comunismo¨ impresa en letras doradas, pero con poco, muy poco o nada de las ideas comunistas en su contenido.

El mayor riesgo que corremos en la elaboración de esta Reforma Constitucional es que  en el afán de hacer avanzar al país hacia nuevos derechos y garantías, perdamos los que heredamos del país que éramos en 1976, que se sintió tan distinto al de 1959 que pudo y quiso plasmar la diferencia en una Constitución. Derechos y garantías que no cayeron del cielo, sino de la identificación mayoritaria del pueblo con la ética comunista que sostiene al socialismo cubano. Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Quítese el componente comunista y el socialismo cubano tendría sus días contados.

¿Y qué necesita una Constitución para ser comunista? O mejor dicho ¿Para no serlo?

No sería comunista una Constitución que no mencione el derecho de los ciudadanos al acceso a las playas. Que no impida el lucro de la libre oferta y demanda en la venta de productos y servicios de primera necesidad. Que no establezca límites en la concentración desmedida de la propiedad en manos privadas y se deje caer en trampas basadas en el origen ¨honesto¨ de esta. Que defina como ¨socialistas¨ a empresas que sin serlo se consideran como tal solo por ser ¨estatales¨ y no por su proyección social. Que permita la introducción del cobro en la salud y educación en cualquier tipo de servicio. Que no asuma explícitamente como deber del Estado proteger a sus ciudadanos de la mendicidad y la indigencia. Que plegándose a poderosas fuerzas, las asuma como dominantes, y abandone la dialéctica prefiriendo renunciar a la mención del matrimonio como ¨unión entre dos personas¨.

En este tiempo han llegado a aparecer en la televisión, sin ninguna contraposición al menos en el NTV, personas que abogan por comenzar a cobrar los estudios de postgrado. Con una lógica absurda que considera que a la vez que usted es universitario, ya un máster o un doctorado es un lujo que usted se está dando. De acuerdo con ese criterio, seremos un país subdesarrollado dónde los profesionales tendrán que escoger entre comprar un electrodoméstico o pagarse una maestría.

Otros, que se cobren las cirugías estéticas. Lo dicen con la ignorancia de que es imposible (bajo riesgo de daño grave o fallecimiento), separar la cirugía estética del resto de la atención de salud… Total, dicen, si hay gente que tiene el dinero por qué no recaudarlo vendiéndoles servicios de salud como si fueran un fin de semana en un hotel de playa o una oferta de manicura….Para un Sistema de Salud y Educación ya asediado por los retos humanos y  materiales de mantenerlo, la forma más rápida de destruirlo sería -con  la ambigüedad constitucional- crear la división entre los que puedan acceder a todos sus servicios por su dinero y los que accederían solo a los que el Estado les pueda garantizar.

En el mundo hay muchas versiones de socialismo. Pero en Cuba el socialismo fidelista es uno solo. Las épocas cambian, la ética de ese socialismo no.

 

 

15 pensamientos en “¿Comunismo en la Constitución o una Constitución con comunismo? Por Javier Gómez Sánchez

  1. Me pregunto si una constitucion comunista tal y como el autor la describe incluiria formas de propiedad no estatal, extranjera y privada. Si bien el objetivo final es llegar a esa formacion economica social, la realidad inmediata y a mediano plazo requiere enfoques diferentes. Como bien el autor menciona, la Cuba del 2018 no es ni siquiera la del 2008 y posiblemente sera tambien diferente a la del 2028. Problemas diferentes requieren estrategias y soluciones diferentes. Lo del cobro de estudios de posgrado y la cirugia estetica en ciertos casos fue mencionado por Homero cuando se expusieron estos puntos ante la ANPP. Aqui hay tela por donde cortar porque una cosa es humanismo y otra cosa es tomar ventaja de las bondades del sistema para beneficio personal sin que se revierta en un servicio o beneficio social (me refiero a los posgrados), sobre todo en cosas que no son esenciales o absolutamente necesarias.

  2. ¿Y los niños seguirían diciendo “Pioneros por el comunismo…” ahora q no es realista q aparezca comunismoen la Constitución??

  3. Estimado articulista, estoy plenamente de acuerdo con Ud. sobre la redacción de una constitución comunista y así lo hice saber durante la consulta popular que ya se realizó en mi CDR, sobre todo porque el ideario comunista debe seguir siendo la guía teórica de acción de nuestro Estado y sociedad.

    Sobre el cobro a determinados servicios sociales no esenciales que ofrece nuestro Estado, pues estoy de acuerdo y no creo que ello vaya en contraposición con los preceptos marxistas, leninistas y martianos de nuestra ejecutoria.

  4. Pues mire que estoy de acuerdo plenamente en la tesis y casi por completo en la argumentación, matices mas o menos. Vivo convencido que aquello que me molesta de Cuba, -m pais que me pertenece como al.que mas- y contra lo que he luchado y seguiré luchando, nos aleja del ideal social libertario e igualitario contenido en la aspiración comunista. Los brotes de corrupción que -heredados del capitalismo- pareciera que se multiplican, y que son expresión de la emersión de antivalores antes dormidos, y no superados; nos alejan de ese afan. El trafico de influencia, la conversión en prebendas personales y familiares de las lógicas facilidades que determimadas responsabilidades deberian tener -nunca obstentar-, y la tendencia a ver un enemigo en cualquiera que discrepe, incluso, desde la honradez, con o sin razones para el critico, nos lejan del afan comunista, y nos alejan de la ética martiana y marxista.

  5. Yo lo que creo es que nuestra, constitución para la construcción del socialismo con ética comunista y la utopía de la aspiración a una sociedad comunista, no debe promover diferencias sociales, incluso debemos trabajar rápidamente porque parte de ese ejercito de profesionales formados por instituciones socialistas y que hoy integran las filas de los trabajadores de dueños cuentapropistas, se vean estimulado a regresar al sector estatal, creo que esa seria la primera batalla y la primera victoria en la recuperación ideológica de nuestro socialismo, y en eso nuestra empresa estatal socialista debe jugar un papel de locomotora ideológica, a parte de la económica, la mayoría de los que hoy trabajan con los dueños cuenta propistas son profesionales y obreros que en el sector privado lo siguen siendo.

  6. Pues quiero decir, en primer lugar, que no soy cubana, pero viví una veintena de años en ese país que me acogió a mí y cientos de compatriotas cuando debimos exiliarnos por motivos políticos; por lo tanto, sigo siempre interesándome por lo que sucede en la isla; de ahí que me permita entrar en la conversación. La nota central , el artículo de referencia de Javier Gómez, me parece de una claridad meridiana, de un muchacho que tiene fundamento y practica la crítica constructiva. Desde aquí, en este pequeño país del sur de donde soy, Uruguay, ya me había preocupado esa propuesta de quitar , no la palabra comunista, sino el OBJETIVO FINAL : EL COMUNISMO. A mi modesto entender, deviene en una marcha-atrás, en un sentido contrario al que le dieron los héroes de la Revolución Cubana que nos abrió los ojos a toda Latinoamérica, que mucho hizo por su pueblo y tanto ha tenido que luchar contra el poderoso enemigo que tiene a mil millas y también metidos dentro de la sociedad cubana, fruto del trabajo ideológico del enemigo, entre ellos las iglesias evangelistas que están conspirando contra todpos los gobiernos progresistas de Latinoamérica, como hicieron ahora mismo en Brasil, como trataron de ganar las elecciones en Costa Rica, como están inmiscuyéndose en la política en mi país. Y lo más importante que apunta Javier, es que tampoco se hace nada manteniendo la palabra comunista, si se mantiene el mercado negro, las diferncias económicas entre los que reciben remesas y los que no, entre los neo-empresarios surgidos en los últimos años; todo éso hay que eliminarlo. Se debe volver a lasociedad cubana igualitaria de antes de la caída de la Unión Soviética. Sé muy bien que es muy difícil el camino; que está sembrado de espinas, pero confío en elpueblo cubano. ¡Arriba los que luchan! ¡Hasta la Victoria siempre!

  7. Pingback: ¿Comunismo en la Constitución o una Constitución con comunismo? | argencuba

  8. De acuerdo totalmente con Javier Gómez Sánchez.
    La experiencia, muy rica, en la salud sobre el posgrado en todas sus vertientes o modalidades indica la necesidad permanente de la superación permanente de todos los profesionales y técnicos como parte de la optimización también permanente de la atención de salud, o sea, es parte integral del sistema, por lo tanto, es inconcebible y contraproducente la introducción del pago por actividades de educación de posgrado. Como lo es también el absurdo de pagar por cualquier atención de salud. O somos o no somos. Nuestro sistema de salud se supone listo para todo tipo de atención de salud y está bien claro por qué productos un ciudadano debe pagar, salvo que sea un beneficiario de la asistencia social. Cuidémonos de cierta tecnocracia y pragmatismo a ultranza.

  9. Estoy de acuerdo con sus argumentos en todos los aspectos. Muy claro en su idea de constitución comunista que votaremos 60 años después del triunfo de la Revolución que ha transformado a nuestro país para bien de la mayoría por fortuna.
    Especialmente en lo referente a la salud y la educación GRATUITAS desde el inicio hasta el final, es decir atención de salud total y educación total, hasta el Doctorado, no puede haber ambigüedades, es un logro de la Revolución al que no se puede renunciar y es inaceptable que aparezca en nuestra constitución para que abra una brecha a leyes anti pueblo, es decir en contra de los más desfavorecidos económica y socialmente que son la mayoría a que hice mención . Nos podríamos enfrentar además de la disyuntiva de comprar un electrodoméstico o hacer una maestría, a la de no poder realizarle a un cubano cualquiera una cirugía estética luego de un accidente porque no tiene como pagarlo, eso sería ir en contra de princípios éticos intrínsecos de la Revolución Socialista Cubana, dejaría de ser la Revolución de los más.
    Gracias.

  10. Es sumamente importante que no quepa duda que el socialismo que queremos esta basado en el ideario comunista, por eso es importante desde el prólogo también incorporar al Che junto a Marti y Fidel, por su ideario comunista, su ejemplo, su intransigencia ante lo mal hecho, su internacionalismo, su lucha por la calidad, la productividad y la ciencia. Aunque nunca lo logren quiero que mis nietos, bisnietos, etc lo sigan intentando y saluden nuestra bandera con Pioneros por el Comunismo, Seremos como e Che

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  12. propongo que este articulo sea publicado en cubadebate y que no censuren las opiniones de los foristas.

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