Orgullo de cubano. Por Germán Piniella Sardiñas


El torrente de solidaridad para con las víctimas del tornado me llena de orgullo por mi país y por mis conciudadanos. No solo ha estado presente la voluntad del gobierno de que nadie quede desamparado, como siempre ha sido ante los desastres naturales, ante huracanes, incendios e inundaciones en los que bomberos, policías, soldados y gente de a pie muestran heroísmo con toda humildad, sino también acuden cientos y miles de espontáneos que no han esperado a una convocatoria para entregar su mano solidaria y sus posesiones que no le sobran, junto a los llamamientos de organizaciones como la FEU, la UJC, la AHS –la juventud, siempre la juventud–, iglesias e incluso propietarios de restaurantes privados.

Lamentablemente, junto a esta entrega de amor por parte de tantos, veo con dolor como gente insensible, incluso personas que he amado y que yo ignoraba y que me ocultaban que piensan de esa manera, difunden odio y desunión entre cubanos, buscando resquicios por donde verter ofensas e insultos a las autoridades y a los que no son como ellos. Algunos se abrogan el derecho de hablar a nombre de todos los jóvenes, como si no fueron los jóvenes los que más presentes han estado en primera fila, desmintiendo a los que pregonan que “la juventud está perdida” o que “a los jóvenes no les interesa esto”. Los que siguen pensando así, vean las expresiones sinceras y dolidas de esos jóvenes en la televisión, cuando los entrevistan junto a los escombros y los árboles caídos. Sí, esos mismos que deben haber desfilado en la Marcha de las Antorchas, criticada por otros, como si no se pudiera simultanear la ayuda con la conmemoración de un momento glorioso de nuestra historia. Yo lo sé porque estuve allí, en aquella primera.

Otros se erigen en defensores del pueblo y vomitan su aborrecimiento por la nueva Constitución con un lamentable lenguaje soez que demuestra cómo han desaprovechado la oportunidad que la Revolución les ha dado de educarse y han olvidado lo recibido. No saben disentir, que es válido, porque el país da la oportunidad de votar o no votar, de votar sí o de votar no, pero con respeto, con conocimiento de causa, no porque un artículo no sea de su agrado, o porque desde afuera los contamine la propaganda. No comprenden lo que está en juego, o quizás sea porque se sientan enemigos y consideren que todo lo que provenga de la Revolución hay que ningunearlo.

A pesar de eso, a pesar de ese dolor con el que tendré que vivir de que gente amada por mí adopte esas posiciones, el orgullo que siento por mi pueblo y mi amor por él no será menguado. Haré lo que pueda, que no es mucho, porque ya no hay fuerzas para ir a limpiar de escombros las calles o a recorrer las zonas destruidas, pero daré lo que pueda, alentaré a otros, me enfrentaré a los que odian, aunque sean esos que amo, sin dejar de amarlos. Y el 24 de febrero, votaré Sí por la Patria.

(Tomado del Facebook del autor)

5 pensamientos en “Orgullo de cubano. Por Germán Piniella Sardiñas

  1. Juventud perdida en Cuba debe ser la que la que se mira en el espejo del enemigo, cada día más al alcance de la mano, gracias a internet. La ocurrencia de tornados en Cuba o en España es claramente un efecto del cambio climático, del que EB ningún caso se puede acusar a la mayor de las antillas, cuya huella ecológica es de las más bajas del mundo. A la hora de buscar culpables de lo ocurrido el pasado domingo, habría que hacerlo entre los que han hecho del consumismo despilfarrador e irracional un estilo de vida sin alternativa.

    Yo lo que veo en mi país (España) es una juventud cada día con menos derechos y oportunidades que busca la evasión de la realidad a través de toda clase de drogas químicas y culturales ( como la música sin mensaje y el fútbol). Una juventud que o no trabaja o trabaja cada vez en peores condiciones por un sueldo menguante, lo que no le permite abandonar el colchón habitacional y económico paterno.

    Al menos un sector importante de la juventud cubana está bien organizada, es capaz de reconocer a sus enemigos, al igual que el espacio en que es posible la emancipación y la vida digna (aunque el enemigo dedique cada vez más recursos para impedirlo y sembrar la confusión) y se muestra solidaria. Esta en ningún caso puede ser la juventud perdida sino la semilla que necesita el mundo para acabar con un modelo de ludopatía que nos esclaviza a todos, incluidos a sus máximos protagonistas, que podrían cubrir sus necesidades con una mínima parte de su riqueza pero cuyo nivel de adicción al juego patológico les impide percibir los límites de su ambición y nos arrastra a todos a un nuevo desenlace fatal, tras graves penalidades, si no somos capaces de apreciar las virtudes de esa juventud cubana o no que llaman perdida y los cambios radicales en las relaciones de producción y reproducción que hay que hacer en el imaginario colectivo.

  2. Pingback: Orgullo de cubano

  3. Pingback: Orgullo de cubano. | HAVANA INSIDE

  4. Pingback: Orgullo de cubano. | Cubano y punto

  5. Pingback: Orgullo de cubano |

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.