Ensuciar cooperación médica de Cuba en Venezuela: ¿El Times repite su papel en Irak? Por José Manzaneda


“The New York Times” fue determinante para convencer a la opinión pública de EEUU sobre la existencia de “armas de destrucción masiva” en Irak y justificar la invasión del país en 2003 (1).

Un trabajo titulado “EEUU dice que Hussein intensifica la búsqueda de piezas para la bomba atómica” (2) fue aprovechado por la Casa Blanca para defender su estrategia bélica, ya con el respaldo de la llamada “prensa liberal” (3).

Un año –y centenares de miles de muertes- después de la invasión, “The New York Times” entonó el mea culpa (4): reconoció que “sus informaciones no habían sido debidamente contrastadas” (5). Efectivamente: las fuentes del diario habían sido militares estadounidenses, supuestos “expertos en inteligencia” anónimos y la oposición iraquí (6).

Hoy, este diario repite la misma práctica en Venezuela. Nicholas Casey es su “periodista empotrado” en las filas de la oposición, cuya versión de los hechos es la única que llega a los lectores (7). Un ciberataque desde EEUU dejó sin luz, agua y transporte al 80 % del país, en un acto abierto de guerra (8). ¿Qué leemos en el Times? Que, según unos supuestos “líderes sindicales” –anónimos, sin nombre-, la causa fue un “incendio en la maleza que desestabilizó la red” eléctrica (9).

En los trabajos de Casey los millones de militantes –y votantes- del chavismo no existen (10). No se recoge la opinión de analistas de izquierda (11), ni de colectivos que -como Code Pink, en EEUU- apoyan a Nicolás Maduro (12). Solo narran, opinan y especulan sus detractores (13).

La última inmundicia ha sido un reportaje titulado “Nicolás Maduro usó a médicos cubanos y a los servicios de salud para presionar a los votantes” (14). El Times asegura que, en las últimas elecciones, cooperantes de Cuba iban “puerta por puerta, en barrios pobres”, para advertir que se “cortaría el acceso a los servicios médicos si no votaban por Maduro”.

La fuente: 16 supuestos médicos de la Isla –de los que solo dos tienen nombre y foto- que abandonaron la misión solidaria en Venezuela (15).

Pero ¿el periodista entrevistó a otros cooperantes que trabajaron junto a dichas personas, para contrastar sus graves acusaciones? ¿Entrevistó a algún paciente? Nada de nada (16). Como en Irak.

Alguien facilitó al diario las declaraciones de dichos médicos, persiguiendo cuatro objetivos (17): uno, grabar a fuego en la opinión pública que Maduro ganó las elecciones con artimañas; dos, que Cuba colabora con ellas, como parte de su “injerencia” en el país; tres, ensuciar la imagen de la cooperación médica cubana, reconocida y premiada internacionalmente; y cuatro, facilitar el regreso del “Cuban Medical Professional Parole”, un programa que, antes de ser abolido por Obama, otorgaba asilo político a los equipos sanitarios cubanos, y que reclama esta minoría de desertores para poder emigrar a EEUU (18).

Como en la invasión de Irak, “The New York Times” es instrumento de los laboratorios de la guerra psicológica. No por casualidad, este reportaje era aplaudido y difundido por halcones como John Bolton, Rick Scott y Marco Rubio (19).

Solo por Venezuela han pasado, en 18 años, 140 mil cooperantes médicos de Cuba, que han realizado 3.300.000 intervenciones quirúrgicas y han salvado 1.470.000 vidas (20). En la actualidad se mantienen 24 mil. Nada que interese a periodistas mercenarios como Nicholas Casey, que deberían explicar a sus lectores que estos programas de salud –inexistentes antes de Hugo Chávez-, serían abolidos por un eventual gobierno de oposición.

Y si no, que le pregunten a las millones de personas que, en Brasil, se acaban de quedar sin la única asistencia médica gratuita que tenían –la cubana- por obra y gracia del presidente –antes opositor- Jair Bolsonaro (21).

José Manzaneda es coordinador de Cubainformación.

(1)  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=113126

(2)  https://www.nytimes.com/2002/09/08/world/threats-responses-iraqis-us-says-hussein-intensifies-quest-for-bomb-parts.html?mtrref=www.google.com&gwh=779260005C922D764E905D5CEBD3DC11&gwt=pay

(3)  https://www.voltairenet.org/article137031.html

(4)  https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2004/06/05/ejemplo-the-new-york-times/0003_2743693.htm

(5)  https://elpais.com/diario/2004/06/01/internacional/1086040801_850215.html

(6)  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=65234

(7)  https://www.nytimes.com/es/people/nicholas-casey/

(8)  http://misionverdad.com/investigaciones/reconstruyendo-la-historia-del-sabotaje-electrico-en-venezuela-informe-especial

(9)  https://www.nytimes.com/es/2019/03/15/venezuela-apagon-maracaibo-saqueos/

(10)       http://www.granma.cu/mundo/2019-02-23/cobertura-especial-agresion-internacional-se-traslada-a-la-frontera-venezolana-23-02-2019-07-02-27

(11)       https://www.pagina12.com.ar/autores/133267-marco-teruggi

(12)       https://www.codepink.org/hands_off_venezuela

(13)       https://www.nytimes.com/es/2019/02/21/venezuela-maduro-hugo-carvajal/

(14)       https://www.nytimes.com/es/2019/03/17/maduro-voto-medicinas-cuba/

(15)       https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/revelan-una-tactica-chavista-para-cambiar-salud-por-votos-nid2229608

(16)       http://www.cubadebate.cu/especiales/2019/03/18/cazando-mentiras-the-new-york-times-frente-a-la-etica-de-la-salud-cubana/#.XJTzXdiCHcs

(17)       http://www.cmhw.cu/nacionales/18617-con-la-etica-medica-cubana-no-se-juega

(18)       http://www.granma.cu/mundo/2019-03-18/la-verdad-o-la-visa-las-mentiras-de-the-new-york-times-contra-cuba-y-venezuela-18-03-2019-22-03-37

(19)       https://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/venezuela-es/article228059899.html

(20)       http://www.granma.cu/mundo/2019-03-19/la-colaboracion-cubana-principios-y-verdades-desde-venezuela-19-03-2019-20-03-54

(21)       http://www.cubainformacion.tv/index.php/objetivo-falsimedia/80006-bolsonaro-y-la-cura-contra-el-comunismo-que-cura

12 pensamientos en “Ensuciar cooperación médica de Cuba en Venezuela: ¿El Times repite su papel en Irak? Por José Manzaneda

  1. Pingback: Ensuciar cooperación médica de Cuba en Venezuela: ¿El Times repite su papel en Irak? | argencuba

  2. Cuba y sus medios, pierden un tiempo precioso, irrecuperable, refutando las mismas infamias de sus enemigos durante medio siglo de mentiras, difamaciones y distraccion.

    La primera gran mentira al marcharse la mitad de los medicos de Cuba en 1962 y los primeros graduados despues del triunfo de la Revolucion en 1965 fue, que para ser medico en Cuba bastaba escalar el Pico Turquino.

    En los 80’s al llegar a Miami, fuimos descritos como como “Mediquitos de Fidel” a pesar de verme obligado a “encuerar” al Patologo del Hospital Pan American de Miami que se habia formado en el Calixto Garcia.

    Cuando surgieron las Misiones, la Radio de Miami los catalogo de “Enfermeros” y los exitos de la Mision Milagro los redujeron a “removedor de cataratas”.

    A pesar de ello, el oprobioso proyecto inventado por el contrarrevolucionario y agente de la CIA Emilio Gonzalez bajo el nombre CMPPP que logro con falsas promesas que mas de 10,000 medicos abandonaran sus misiones y los ha convertido en sirvientes y rastreros en Miami, en lugar de Cuba y los medios masivos de comunicacion hacer cuanto este a su alcance por recuperarlos, los hemos ignorado, rechazado y dejados como Caldo de Cultivo, donde inmorales como Marcos Rubio tienen donde medrar y destilar bilis.

    Mientras esto ocurre, el gobierno de Cuba se defiende, explica, jura y perjura que el nuevo invento del Times es falso en lugar de,

    – Crear grandes Centro Medico en Guantanamo frente a la infame Base Naval y ofertar servicios medicos a 100 millones de nortemericanos sin seguro medico, afectados por trastornos neurologicos post traumaticos y convertir a Maisi en el mayor centro para el tratamiento de drogadiccion en los en el mundo, con los que el pais obtenderia ingresos billonarios, superiores al turismo?

    – Crear un gran hospital Obstetrico en Santiago de Cuba para 40 millones de mujeres en edad fertil, que estan en riesgo de perder sus derechos reproductivos.

    – Reconstruir en el Cristo, Santiago de Cuba donde aun esta la antigua Escuela Internacional del Cristo, enormes Centros Escolares para millones de estudiantes en los Estados Unidos que estan aterrados en sus aulas y en riesgo de ser masacrados.

    – Crear una modernisima Clinica Dental anexa a la Escuela de Odontologia en la Habana, donde cientos de pacientes de Estados Unidos y del Caribe vendrian en busca de tratamientos prohibitivos que los obligan hoy a viajar a Mejico o Hungria .

    – Porque nuestros medios no alertan al gobierno, que Bahamas, Gran Caiman, Turcos y Caicos y Bermuda importan unos 5 BILLONES de de dolares en productos del agro de Brazil, Costa Rica, Estados Unidos, Republica Dominicana, Australia, Japon, Nueva Zelandia y Africa, mientras esas islas a solo unos cientos de kilometros de nuestras costas, no importan de Cuba un aji, tomate o platano, a pesar de Cuba poseer mas tierra arable que la suma de ellos abandonadas, no son puestas en produccion y ningun funcionario Cubano visita, promueve o permite a Cubanos residents en esas islas, importar esos productos de su pais?

    He aqui, como el pais deja de ingresar Billones y Billones de Dolares por falta de gestion economica, por sofocar y aniquilar la agricultura del pais y por estar obsesionado y preocupado con la misma opinion publica que celebra y pone en evidencia los fracasos economicos del pais.

    Cuba tiene dos alternativas, o el pais continua inmerso en tratar de convencer a sus enemigos con palabras, actos de solidaridad y marchas politicas de su justeza o la direccion del pais convierte a Cuba en la potencia economica de la region, estimula el regreso de sus hijos de ultramar y hace de Cuba, el pais mas feliz y habitable de nuestra region como muchos dicen en Asia, “El Singapur del Caribe” o perece en una lucha esteril con la prensa.

  3. Pingback: Ensuciar cooperación médica de Cuba en Venezuela: ¿El Times repite su papel en Irak? Por José Manzaneda | La Santa Mambisa

  4. La II guerra del Golfo contribuyó poderosamente a la consolidación de un terrible precedente: la inclusión de guerras ilegales y profundamente inmorales en el ámbito de la ficción, a partir de una narrativa inventada pero con muertos reales en cantidades industriales y la destrucción de naciones enteras, que hoy siguen siendo estados fallidos, sin que nada ni nadie se sienta en la responsabilidad de hacer justicia desde el principio de realidad.

    Tanto Afganistan como Irak y Libia forman parte de un limbo (jurídico, racional) en que la impunidad y la ficción campan por sus fueros, mientras la población contempla impotente y aterrorizada por el fuego amigo del terrorismo (amigo de los verdugos) el saqueo de sus recursos.

    Tengamos claro que estas cosas y otras parecidas seguirán ocurriendo mientras que palabras como democracia, libertad y derechos humanos formen parte del disfraz de gringolandia y sean aparatos propagandísticos como The New York Times los encargados de describir y certificar el principio de realidad a base de construir interesados guiones existenciales con un claro propósito de sustituir los hechos objetivos por la ficción, sin que de ello se deriven responsabilidades, por graves que sean las consecuencias.

    En aquella ocasión fue el The New York Times el que se sintió obligado a reconocer una práctica habitual de los aparatos propapandisticos de la tiranía imperial capitalista y recientemente ha sido CNN quien ha reconocido que no contrasta sus fuentes. Ello equivale a afirmar que selecciona como ciertas aquellas fuentes que convienen a los intereses de sus patrocinadores: necesito un informe o una encuesta con estas características y estoy dispuesto a recompensar a quien me la brinde en función del caché que tenga en el reino de la posverdad.

    Pero tampoco debería sorprendernos que ocurran estas cosas en el ámbito de falsimedia si resulta que también en el mundo del derecho se puede condenar a una persona a penas severas de privación de libertad sin necesidad de pruebas relevantes, desde la simple intuición de un juez crápula, que, por esta clase de méritos de guerra, hoy es máxima autoridad judicial de un régimen político para el que ya no reside en el pueblo el poder soberano sino en el ejército, que lo delega a aquellos que son de su entera confianza, como el fascista, racista, misógino y homófono Bolsonaro. Es como volver al Antiguo Régimen, en que la soberanía residía en el rey ( ahora en los gorilas con uniforme)

    A quién le puede sorprender que, en este contexto, hoy se diga que Maduro es el responsable de los apagones, por abrumadoras y reincidentes que sean las pruebas de que son sabotajes dirigidos por USA o que los profesionales de la salud cubanos son los culpables de que siga en el poder al haber hecho campaña por él en los centros sanitarios? Ya son muchos años los que llevan construyendo una matriz ficticia sobre Venezuela en todo el orbe capitalista para que sufra la misma suerte que Afganistan, Irak o Libia, a sabiendas de que mentir sale gratis y que, por graves que sean los crímenes, nadie tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados.

    Como no hay nada más demoledor para una nación que caer en las garras de la ficción de falsimedia, donde se perpetran los mayores magnicidios en absoluta impunidad y los pueblos son privados de sus derechos y recursos sin que nadie ni nada los ampare, es imprescindible que hagamos lo imposible para que la verdad y la razón de tan digna revolución acabe imponiéndose y ofreciéndole su protección.

  5. Más Médicos en Venezuela son menos muertos que no es antoniolo que se espera de las medidas de odio, recordemos cómo Rex Tillerson celebraba públicamente el éxito del plan de exterminio aplicado a Corea del Norte con el aumento de muertes. El New York Times es un medio de negocios y los buenos negocios se nutren de aprovechar casos como el de Venezuela y con más muertos más mayores ganancias.

  6. Alberto N Jones se equivoca al considerar una lucha estéril la defensa de las mentiras de los medios imperiales por parte de naciones como Cuba y Venezuela a sabiendas de son consideradas una amenaza inusual y han sido insertadas en una “troika de la tiranía” a nivel de América Latina. La nube tóxica de falsimedia es un gas letal que vuelve receptivo el inconsciente colectivo del mal llamado mundo libre a los más horrendos crímenes, que son vistos como una justificada respuesta de justicia universal, que exime de toda responsabilidad a sus actores.

    Si aceptamos que no son estériles las mentiras de falsimedia, a la que se dedican todos los días infinidad de recursos, sino el caldo de cultivo necesario para que las criminales politicas neoliberales puedan ser aplicadas sin que las mayorías puedan construir una alternativa y para invadir y destruir naciones soberanas a las que se les arrebatan los recursos, tampoco lo es cualquier respuesta contundente en este terreno. Otra cosa es que, en este terreno, los enemigos jueguen con amplia ventaja, hasta el punto de lograr suplantar la realidad con matrices falsas y aparecer ante la opinión pública como garantes de los principios y valores que pisotean y utilizan como disfraz.

    No obstante, hay en el comentario de Alberto sugerencias en las que también hemos reparado otros, como la oferta de servicios sanitarios que Cuba podría dirigir a los muchos millones de yanquis que carecen de seguro médico y muchos más que tienen que pagar tarifas abusivas o carecen de determinadas coberturas en sus pólizas. La sanidad en USA succiona nada menos que el 18% del PIB, dejando fuera a uno de cada 6 yanquis y provocando deplorables indicadores de salud, necesarios para que cada día una parte mayor de la riqueza vaya a las arcas de un sector económico que controla a ambos partidos y que funciona como crimen organizado en esa nación y sus áreas de influencia en todo el mundo.

    Aparentemente, lo que propone Alberto es un potencial filón para la economía cubana, a tan pocas millas de distancia, o lo sería, en primer lugar, si los yanquis pudieran viajar libremente a la isla, pero sabemos que no es así. No sólo tienen prohibido viajar salvo raras excepciones sino que hay líneas rojas en el actual orden mundial que una pequeña nación como Cuba debe respetar si quiere seguir existiendo como nación soberana.

    En varias ocasiones Cuba estuvo a punto de sufrir una invasión yanqui como operación de castigo por transgredir líneas rojas. Una de ellas fue la revolución antiimperialista y otra el modelo socialista, pero las que más se parecen al caso que nos ocupa fue la ayuda militar a Angola y la ayuda a varios países para erradicar el ebola ( que influyó poderosamente en el cambio de estrategia de Obama para poner fin s la revolución por la vía de la zanahoria, sin abandonar el palo).

    Cuba no sólo no puede hacer una “competencia desleal” a un sector tan poderoso de ámbito casi planetario, que funciona como modelo de crimen organizado centrado solo en la medicina reparadora y con fuertes inversiones en factores de riesgo (como los alimentos basura) para acumular cada día más renta en USA y resto del mundo, sino que además no puede exponerse mucho con un sistema sanitario centrado en la prevención y promoción de la salud, así como técnicas de diagnóstico y tratamiento críticas con el modelo imperante.

    Cuando el SIDA se convirtió en una plaga planetaria, sin que se conociera bien su origen y no existían técnicas eficaces de tratamiento, creo que las autoridades cubanas optaron por una medida altamente eficaz: la reclusión de los enfermos en centros sanitarios para tratarlos y evitar el contagio, que es lo que se hace ante casos de cepas muy resistentes en enfermedades como neumonía y tubercolosis. Cuba hizo lo correcto, pero tuvo que rectificar ya que las políticas centradas en el diagnóstico riguroso de los grupos de riesgo y el aislamiento de los contagiados tenia un grave “inconveniente” para lo que prometía ser un negocio muy lucrativo como enfermedad de diseño con solo que se dejara de actuar en el terreno del diagnóstico proactivo y se dejara de sislar a los enfermos hasta que se dispusiera de un tratamiento efectivo y se conocieran bien las vías de contagio ,y se impulsara además en lo posible el negocio con la venta de sangre contaminada para trasfusiones, que se convirtió en un escándalo en muchas naciones.

    No cabe duda de que en Cuba las cosas se podrían hacer mejor en el área sanitaria mejorando el estilo de vida en temas como la alimentación y evitando en lo posible la compra en el exterior de alimentos contaminados con peligrosos pesticidas pero cabe pensar que es el precio que hay que pagar para seguir existiendo y tener acceso a insumos sanitarios producidos en el primer mundo. Quizás se podría hacer mucho más en la soberanía alimentaria, por lo que se debería analizar qué son líneas rojas y qué ineficiencia del modelo económico cubano. En cuanto a la exportación de alimentos cubanos, que plantea Alberto, no basta con tener tierras ociosas y un mercado potencial, menos todavía tratándose de un país bloqueado. Saludos.

  7. Pingback: Ensuciar cooperación médica de Cuba en Venezuela: ¿El Times repite su papel en Irak? Por José Manzaneda | Cubana de Primera

  8. Pingback: Ensuciar cooperación médica de Cuba en Venezuela: ¿El Times repite su papel en Irak? Por José Manzaneda – Cuba de verdad!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.