¿A la guerra por un dron? Por Iroel Sánchez


Toda la prensa y hasta el propio Presidente norteamericano Donald Trump coinciden en que este había autorizado un bombardeo a Irán que detuvo en el último momento diciendo que “morirían 150 iraníes”.

Fragmentos del dron derribado.

El ataque sería en represalia por el derribo de un dron estadounidense que los iraníes alegan, y parecen haber probado, violaba su espacio aéreo, en medio de la tensión generada días antes por un extraño incidente con dos buques petroleros del que Estados Unidos culpa a Irán pero que tiene demasiadas coincidencias con otros que han terminado desatando guerras interesadas con Washington a la cabeza (Maine, Ton Kin, armas de destrucción masiva en Irak…)

La cancelación del bombardeo no limitó el lanzamiento de un ciberataque del Comando Cibernético de Estados Unidos contra el sistema informático de la defensa iraní, pero es de suponer que después del ataque contra la central de las centrífugas de enriquecimiento de uranio efectuado conjuntamente por Israel y Washington con el virus Stuxnet años atrás, las infraestructuras y las redes de la defensa de Irán no estén conectadas a Internet.

La tensión entre Irán y Washington ha venido escalando desde que Trump llegó a la presidencia y canceló un acuerdo nuclear firmado durante el mandato de Barack Obama, en el que eran parte varios de los aliados europeos de EE.UU. y Rusia, con el obvio interés de complacer a Israel como hizo también con el traslado a Jerusalén de la embajada norteamericana en ese país.

Irán no trae buenos recuerdos para presidentes de EE.UU. en ejercicio que aspiran a relegirse desde que el intento de rescatar unos rehenes secuestrados en la embajada norteamericana en Teherán terminó en un desastre que costó la presidencia a James Carter, y Trump está iniciando la carrera hacia su reelección con una favorable situación económica que a pesar de sus bravuconadas no le hace necesario, por el momento, buscar en una guerra la salida a sus pretensiones electorales, lo que no hace imposible que ante una coyuntura en que crea puede sacar partido de ello opte por un conflicto militar cuyo fin exitoso para Washington no parece tener muchas posibilidades. Los resultados en Siria y el papel creciente de Rusia allí, con un Putin que ya lanzó una advertencia bien explícita sobre lo que significaría una intervención norteamericana en Irán no debe ser muy estimulante para los militares norteamericanos.

A lo interno, la Cámara de Representantes controlada por los Demócratas, ha advertido no está interesada en una guerra y ha regañado al Presidente por no consultar al Congreso ante la decisión de un ataque que casi llega a efectuarse contra Teherán.

Todo esto en medio de mensajes contradictorios de Trump en los que lo mismo promete en su cuenta en Twitter prosperidad a Irán si renuncia a tener armas nucleares -cosa a la que ya se habían comprometido los iraníes en el acuerdo que el magnate considera “terrible”- que dice sobre la situación con los iraníes en una entrevista con  la NBC: “No estoy buscando una guerra, pero si la hay, será una destrucción como nunca antes se ha visto. Pero no estoy buscando hacer eso”.

Tomando en cuenta todo lo anterior, ¿hizo mal Irán en derribar el dron? En una situación como la actual, caracterizada por la alta tensión militar, renunciar a ejercer la soberanía sobre el espacio aéreo y permitir el uso por Estados Unidos de vehículos con un ya largo historial de usos en el espionaje, el asesinato a distancia y el bombardeo selectivo, no hay error más grave que enviar una señal de debilidad. (Al Mayadeen)

7 pensamientos en “¿A la guerra por un dron? Por Iroel Sánchez

  1. Washington particularmente no tiene ningun tipo de interes en el Medio Oriente, incluso ni el petroleo saudita tienen alguna importancia.
    Nadie lo menciona pero todo el mundo sabe muy bien que lo que esta en juego es la tierra y la vida del pueblo palestino.

  2. La guerra geopolítica en el Medio Oriente es mucho más compleja que no tener (o tener) EEUU ningún, o algún tipo de interés, en esa zona crucial del planeta. Y depende del juego político intraimperialista e intercapitalista, incluso al interior de los EEUU, del minuto histórico del cual se trate. – De hecho existe la estrategia global del almirante estadounidense ‎Arthur Cebrowski. (Ver este documento y en general los análisis sobre este tema en la Red Voltaire: «El proyecto militar de Estados Unidos para el mundo», por ‎Thierry Meyssan, Haïti Liberté (Haití), Red Voltaire, 22 de agosto de 2017; The Pentagon’s ‎New Map, Thomas P. M. Barnett, Putnam Publishing Group, 2004.)
    La aplicación consecuente y obstinada de esta estrategia a los alrgo de varias admintraciones muestra a las claras en interés vital del capitalismo estadounidense en el Medio Oriente y más allá, por supuesto.

    Según Thierry Meyssan, profundo conocedor del tema y que calza cada análisis suyo con abundante documentación de primera mano, hay que atender en cada caso al famoso apotegma: es la economía, estúpido. De siempre Irán preocupa al sionismo israelita y, claro está, a su enclave al interior de los EEUU. Pero en cada momento la estrategia de EEUU en el Medio Oriente (o en cualquier oscuro ricón del mundo) se subdivide en objetivos específicos y puntuales: ahora se trata de asegurar la venta del petróleo estadounidense de esquisto, que tiene un alto costo, y por lo tanto hay que tratar de subir los precios del petróleo para que los EEUU puedan situar el suyo competitivamente en el mercado.
    De allí, incluso, que en eso de que Irán no logre vender fácilmente todo su petróleo (para eso son esencialmente las sanciones), en eso, repito, coincidan por el momento los intereses de EEUU y Rusia, pues este último depende casi enteramente de las ventas de ese maldito oro de la modernidad que tiene atrapada a nuestra civilización. Es por ello también que pese a que Rusia dotó a Siria de más moderno sistema de defensa, ha entibiado su apoyo a los sirios y en consecuencia los sionistas han podido continuar el bombardeo puntual de enclaves de fuerzas iraníes en Siria pese a los nuevos medios defensivos de los sirios. (Porque también a Rusia le conviene que el petróleo iraní no sea tan fácil de vender, en esto no hay amigos, sino intereses…)

  3. A la guerra por un dron que fue derribado por invadir el espacio aéreo iraní sería volver a los tiempos en que el arte de la guerra era lícito y dependía de la relación costes-beneficios. Tratándose de Estados Unidos, la relación costes-beneficios no es a nivel de todo el estado, sino de la economía de guerra, cuya rentabilidad depende enteramente de que los políticos de turno encuentren un buen pretexto para darle un hachazo al presupuesto, por lo que la guerra siempre es un negocio lucrativo y la paz un periodo de vacas flacas. Sólo así se puede entender que, desde la II Guerra Mundial para acá, todas las guerras iniciadas por los yanquis hayan sido largas y devastadoras (que diría Bush padre cuando inauguró formalmente la primera guerra del Golfo), sin un claro desenlace final a favor de la superpotencia.

    La adicción a las guerras (frías o calientes) de las dos versiones del partido del capital yanqui sólo se puede concebir, habiendo sido durante décadas la superpotencia económica, diplomática y cultural de este planeta, como el resultado de un poderoso sector económico, que financia y mueve los hilos de ambos partidos, y cuya rentabilidad depende enteramente de que los grandes centros de poder sean al mismo tiempo agencias de ventas, órganos de propaganda y hábiles buscapleitos que no tienen solución en el ámbito de la diplomacia o el derecho. La guerra de Vietnam dejó de ser un devastador conflicto militar que no parecía tener fin cuando una amplia movilización social en USA exigió poner fin a tanta barbarie y despilfarro, además de la heroica resistencia del pueblo vietnamita.

    Desde la Carta del Atlántico, en que USA puso como condición a Reino Unido y Francia para entrar en la II Guerra Mundial la disolución del imperialismo clásico y el respeto al derecho a la autodeterminación y la soberanía de los pueblos, materializado y consensuado después en la Carta de la ONU, parecía que se iba a desterrar el arte de la guerra como instrumento económico para pasar a tener un caracter excepcional al servicio de la paz y la legítima defensa. Pero ello fue así sólo en la medida en que el incontestable poderío económico y diplomático de USA le iba a permitir armar el muñeco de su modelo neocolonial, basado en una falsa independencia de los territorios liberados del colonialismo clásico, en donde las bases militares y la embajada yanquis iban a velar por los intereses de la superpotencia como lo venían haciendo en su patio trasero de América Latina. Para todo lo demás, garrote vil, con lo que se devaluaron los principios que aparentemente inspiraron la entrada de USA en la guerra y la creación de la ONU.

    Conforme el complejo industrial-militar fue cobrando protagonismo y autonomía en la búsqueda de su objetivo: la rentabilidad económica a costa del presupuesto de yanqui y del resto de naciones sometidas a su modelo neocolonial, el recurso de la guerra fría y caliente se volvió un imperativo categórico que condicionó negativamente las relaciones internacionales (por ejemplo, con el campo socialista) y que sacrificó naciones enteras (Corea, Vietnam, Afganistán, Irak, Libia) a la vorágine de este poderoso sector económico, instrumentalizando la guerra en algunos casos para la apropiación por la fuerza de materias primas como el petróleo o el opio. ¿De qué otro modo se podría entender el alto precio que han pagado esas sociedades a partir de toda clase de pretextos, desde la lucha contra el comunismo al desmantelamiento de armas de destrucción masiva? Recordemos que en Vietnam USA lanzó más bombas que en toda la II Guerra Mundial y que en ocasiones no les importaba lanzarlas en países limítrofes (Laos, Camboya) porque el verdadero objetivo era pasar al cobro la factura a la tesorería del Pentágono.

    Lo especialmente preocupante del momento presente es que el recurso de la guerra en USA ya no requiere de formalidades clásicas, como el autogolpe y la autorización del Congreso y el Consejo de Seguridad de la ONU. Ya no se requiere crear un escenario en que la guerra se convierte en un instrumento de legítima defensa. Si derribas el dron que te está espiando, si Maduro no abandona el poder, te destruyo automáticamente, sin necesidad de contar con el respaldo del órgano legislativo yanqui o del organismo internacional que debe autorizar el uso de la fuerza en casos excepcionales y meticulosamente justificados. El uso de la marcha atrás en Trump debe ser interpretado como un montaje del típico perdonavidas, que es consciente de su poderío pero que, en este caso, no tiene claro la capacidad de respuesta del adversario. La precisión y resolución con que los militares iraníes destruyeron el dron bien pudo ser interpretado como un claro aviso para navegantes, que, como en el caso de Corea del Norte, apagó la líbido belicista de un presidente que no quiere arriesgar la reelección. En el caso de Carter, la ocupación de la embajada para que Ronald Reagan y sus políticas neoliberales echaran raíces en la superpotencia. Quiero pensar que, de buena gana las actuales autoridades iraníes darían marcha atrás al reloj de la Historia para cambiar el curso de los acontecimientos liberando los rehenes desde el minuto uno si ello sirviera para tener en la presidencia a un político como Carter, en lugar de que fueran liberados en la era Jomeini cuando tomó posesión tan funesto político y pésimo actor. Recuerdo un momento especial en que Carter advirtió a los electores de lo mucho que se jugaba la sociedad norteamericana en aquellas elecciones. No le faltaba razón. También el resto del mundo.

  4. Hay que ser firmes y contundentes cuando se trata de defender la soberanía y la integridad territorial ante los ataques de un imperialismo agresor cuyos afanes belicistas coadyuvan a afianzar el poder de las clases dominantes dentro de los EEUU. Rusia se ha mostrado como un eficaz contrapeso a las pretensiones hegemónicas del imperialismo yanqui y sus aliados-Israel y la dinastía de la casa de Saúd- en Medio Oriente. Una de las consecuencias del incidente de la agresión yanqui ha sido el aumento del precio del crudo en los mercados, lo cual quizás haya sido el verdadero objetivo de los agresores norteamericanos.

    A continuación les dejo el siguiente trabajo recién publicado en Hispantv:

    El Dron y la Nueva Ecuación
    https://www.hispantv.com/noticias/opinion/431574/iran-derribo-dron-eeuu
    Se equivoca Trump —como también otros— al pensar que el derribo del Dron, ‘’fue una equivocación por parte de alguien’’ de los miembros de la Defensa Aérea Iraní.

    No pretendo aquí exaltar más de la cuenta este logro cualitativo y significativo de este hecho importante de atacar el sofisticado dron RQ-4 Global Hawk; un antecedente extraordinario sin duda. Pero, cabe recordar, que Irán y sus ingenieros militares en interceptación electrónica e informática, en la época del presidente Obama, capturaron un dron: El 4 de diciembre de 2011, un vehículo aéreo no tripulado Lockheed Martin RQ-170 Sentinel estadounidense fue capturado por fuerzas militares iraníes en el nororiente de Irán’’.

    La guerra de los ‘’cerebros’’ iraníes, simplemente esta vez, demostraron que tienen muchas sorpresas en caso que sea necesario aclarar más, a los que no quieren ni ver y menos entender: atacar a un dron más sofisticado y menos visible, con un misil antiaéreo de fabricación iraní que no confundió su objetivo principal y eludió derribar el avión estadounidense P-8 que volaba tras el dron.

    Aquí podemos leer lo siguiente:

    a) que Irán no quiso matar militares estadounidenses.

    b) que atacó con tecnología avanzada un objetivo más complicado.

    c) al mismo tiempo demostró, que en el espacio aéreo iraní, no será fácil para las fuerzas aéreas enemigas en la zona, para utilizar la táctica israelí en camuflarse detrás —o delante— de aviones civiles o de cualquier índole, para engañar a los radares y los misiles, como sucedió frente a las costas sirias, el cual terminó con una tragedia y una bofetada a las fuerzas aéreas rusas por parte de Israel, cuando los aviones de combate israelíes usaron un avión IL20 ruso para realizar un ataque contra el norte de Siria. Y por último

    d) que Irán cumplió con la promesa y las advertencias por parte de su dirigencia, que el aire, el mar y las tierras iraníes son una línea roja.

    Las nuevas ecuaciones anteriores se suman a una ecuación fundamental de carácter geopolítico y geoestratégico, y es la base de todo lo que estamos viendo hasta el momento:

    Desde que los países Grupo 5+1 sentaron las bases para el Acuerdo Nuclear con Irán PAIC (siglas en inglés del Plan Integral de Acción Conjunto), comienza el sabotaje de Estados Unidos, Israel y unos países árabes con un trabajo arduo para acorralar a la República Islámica de Irán. El país persa venía siendo la piedra angular en la guerra contra el proyecto del Nuevo Gran Oriente Medio que fue iniciado por la administración Bush, donde sus últimas etapas y sus intentos fallidos fueron vistos en la guerra contra Siria, como también, la derrota de este plan en sus máximas expresiones representado por la aparición del Estado Islámico o EIIL (Daesh, en árabe).

    Antes de la firma de los acuerdos, en el 2006 Israel recibe un fuerte golpiza militar al intentar hacer una operación para garantizar su ‘’seguridad’’ en la zona norte limítrofe con El Líbano. Después de esta derrota reconocida por La Comisión de Winograd, ni Estados Unidos, ni Israel, ni el Reino Unido, y menos Arabia Saudí, o Catar, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Turquía o Egipto, como también una gran gama del mundo suní de los Hermanos Musulmanes, pudieron digerir la nueva realidad de disuasión estratégica que Hezbolá (Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano) impuso frente a uno de los ejércitos más temidos en la zona.

    No es secreto, que la Resistencia libanesa (reconocida por la Constitución Política de El Líbano) es una fuerza política con un brazo militar apoyado, entrenado y financiado por Irán, con una estrecha relación de carácter estratégico con la Republica Árabe Siria. Enfrentar a esta coalición es una aventura con consecuencias fatales y existenciales para el régimen sionista. Por ende, los países mencionados arriba, optaron por otros planes: crear el rectángulo suní, desde Turquía en el norte hasta Yemen en el sur, y desde Irak hasta las playas libanesas, y extender hasta donde pueden alcanzar en el norte y occidente africano.

    Así que la transformación tan rápida de unas protestas ‘’pacíficas’’ hacia una expresión tan salvaje y bárbara en Siria, no fue una mera coincidencia, sino, un plan militar planificado desde mediados del 2008, cocinado a fuego lento, con la intención de acabar con el Gobierno sirio, entregar la zona a un wahabí y a la doctrina saudí, desterrar al chiismo como al cristianismo oriental originario de la zona, como a otras menorías religiosas y étnicas, y así, aislar por completo a la República Islámica de Irán, la cual es naturalmente rodeada por países suníes.

    Irán, gracias a los acuerdos, es liberado de las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) durante décadas; fuera del petróleo, el país persa, ofrece otro abanico de productos desde la nanotecnología hasta las más tradicionales artesanías. Las relaciones comerciales con Estados Unidos no fueron ni serán de interés para Irán, pero Estados Unidos, si tiene muchos temas para hablar y asuntos por arreglar: la seguridad de Israel, Hezbolá, Irak, Siria, la Resistencia palestina y Yemen, como también, la fabricación de misiles de mediano y largo alcance, y otra vez el programa nuclear pacífico; todos los anteriores son el dolor de cabeza principal para Israel, Arabia Saudí y el mismo EE.UU.

    Irán por su lado, no dejó a sus aliados en la mitad del camino. Como también tiene claro que, cualquier tema en relación con el régimen sionista y la fabricación de misiles o el tema del programa nuclear son unos temas cerrados. En este punto comienza la locura del dúo Trump-Netanyahu y ‘’las vacas lecheras’’ de los países ribereños del Golfo Pérsico.

    El tablero se convierte en una mesa de movimientos rápidos: La soberbia, el estilo mafioso y el gansterismo, por un lado, la paciencia estratégica, la sobriedad y las movidas estudiadas por el otro: Trump con sus colaboradores apuestan por las sanciones, las amenazas, la provocación y el sabotaje para asfixiar a Irán económicamente trayéndola arrodillada a una mesa de negociaciones.

    Irán, dentro del periodo de los 60 días que se vencen ahora en julio, hace tres movidas contundentes: aumenta el enriquecimiento de uranio; demuestra al mundo lo frágil que es el mercado del petróleo y la importancia de la seguridad de su suministro, después de tratar de involucrar al país persa con los ataques a los cargueros y el ataque que fue realizado por los yemeníes contra el oleoducto saudí.

    Estas dos movidas están ligadas a una movida mayor, donde Irán lucha y tiene un papel fundamental , Y que Europa, como también, muchos países del mundo lo saben y necesitan del actuar iraní: es la guerra contra el tráfico del opio asiático, por un lado, y por el otro, la guerra contra los terroristas del EIIL, que no solo han causado la destrucción de países en la zona, sino también, han causado los desplazamientos masivos de migrantes hacia el viejo continente, cuyos efectos están siendo desastrosos.

    Esta es la actual y verdadera ecuación, que les toca enfrentar ahora, el presidente Trump, sus colaboradores, la comparsa de Netanyahu —Bin Salman— Bin Zayed y el yerno Kushner.

    Dentro del caos que han creado, tienen en las manos una papa caliente, con una realidad: les consta a todos que tratar de atacar a Irán es abrir las puertas del infierno. Desde las fronteras de Irak, bajando por las playas de los países árabes del Golfo Pérsico frente a Irán, cruzando hasta las playas del mar Rojo, subiendo hasta las playas de Eilat, hasta las hermosas playas del Mediterráneo de la Palestina ocupada, pasando por las libanesas hasta Turquía. Todo lo que abarca esta línea trazada de territorio será un infierno que nadie quiere ver ni tienen la capacidad para vivir.

    Frente a esto, Rusia y China, por más que aparentan estar en las barreras, les consta que Irán es la antesala, para ser ellos apenas terminan con Irán, el próximo objetivo de Estados Unidos con los cuales tiene la verdadera pelea: la economía tecnológica de China y la economía militar de Rusia, la ruta de la seda y la búsqueda del reemplazo del dólar.

    Así es de fácil entender lo que significa Irán actualmente para la paz mundial, como también, para la desestabilización total de este loco mundo actual.

    Ahora sí, después de este recorrido, me puedo permitir darle las gracias al presidente Trump por la ‘’misericordia’’ en desistir de atacar a los objetivos iraníes que tenía en mente y salvar la vida de los 150 posibles bajas de los héroes de Irán. Parece que por fin empezó a entender que el dron no ayuda mucho para solucionar la compleja y delicada ecuación que tiene en la mesa de la Oficina Oval.

    Amanecerá y veremos…
    Escrito por: Aleksandr Nagi

  5. El Boeing P-8 Poseidon utilizado como parte del mecanismo de incursión en el espacio aéreo iraní es de sobra conocido por los efectivos de nuestra combativa y siempre alerta DAFAR…

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