Alienación y Revolución. Por Ernesto Estévez Rams


Una joven modelo polaca decidió caerle a martillazos y destrozar la nariz de una estatua pública con más de doscientos años de antiguedad mientras era filmada por una cómplice, con el objetivo declarado de aumentar el número de seguidores en una red social de la que era cliente. Dicen que la chica está ahora arrepentida del crimen cultural que protagonizó.

Se pudiera creer que se trata de un caso aislado de obsesión por la notoriedad, pero sabemos que no lo es. Son los pretendidos subproductos inevitables, pero que se han sido convertidos en productos esenciales de la sociedad del espectáculo, un término acuñado por Guy Debord en un libro homónimo y luego retomad por Vargas Llosa en una ensayo que explícitamente titula La civilización del Espectáculo. No he leído el libro de Guy Debord pero sí el ensayo de Vargas Llosa. Asumiendo el riesgo suicida de creerle a Vargas Llosa su análisis de la obra del primero, según el escritor peruano, la tesis fundamental es «que en la sociedad industrial moderna, donde ha triunfado el capitalismo y la clase obrera ha sido (por lo menos temporalmente) derrotada, la alienación – la ilusión de la mentira convertida en verdad – ha copado la vida social» y cita a Debord «El espectáculo es la dictadura efectiva de la ilusión en la sociedad moderna». Continúa Vargas Llosa en su análisis de Debord, reconociendo que a este pertenece la idea de que el empobrecimiento de lo humano es consecuencia de reemplazar el vivir por el representar donde se actúa permanentemente como si se estuviera en un escenario. Si la vida se asume como una actuación permanente, entonces todos somos actores, bien buscando los quince minutos de fama que deben correspondernos o, al menos, hacer un papel decoroso que te haga trascender no por genuino sino por la excelencia de tu impostura (¿acaso hay diferencia entre ello?).

Polonia no es un arquetipo de la sociedad industrial capitalista triunfante, su historia es más traumática.

Geográficamente situada en un espacio de confrontación de imperios, su nacimiento como nación está vinculado, como probablemente ninguna otra europea, a la lucha de una población por gestarse como nación y no ser absorbida ya sea por los teutones, por los musulmanes, lo suecos o por los rusos. Ahí están las novelas heroicas de Henryk Sienkiewicz narrándonos ese proceso diluvial. Bajo la égida soviética, luego de la derrota nazi que se los habían efectivamente anexionado, la sociedad polaca es un caso de estrés postraumático permanente. Su héroe más genuino de la posguerra mundial es un trabajador portuario que si bien derrotó, al menos simbólicamente, la hegemonía soviética vista como invasión, terminó entregando el país a otros poderes europeos y más allá. Poderes representantes de un capital voraz con todos los ímpetus de un neoliberalismo desatado por falta de oponentes globales. El aborto socialista en Polonia hace que toda batalla social en ese país no se debata entre la conquista de la justicia social y la depredación capitalista sino, está sumergida en el falso pero inevitable dilema de un pasado inmediato, donde la revolución social, que nunca fue, condujo a una sociedad alienada y sometida, y la llegada del capitalismo está asociada al aparente desatar de esa supeditación. El problema es que el proceso de “independencia” no condujo a la desalienación porque en realidad fue una pantomima hacia otra dependencia aún más férrea pero mejor disfrazada. Checoslovaquia es otro buen ejemplo de un proceso similar. Milan Kundera bien podría escribir otra Insoportable Levedad del Ser o hacernos otra Broma refiriéndose a la república checa actual como mismo la escribió sobre su apreciación del asfixiante ambiente de la era soviética.
La modelo se llama Julia Slonska, el vídeo en el parque de Varsovia donde ejecutó su vandalismo recorre las redes. Recibe en su mayoría condenas pero algunos lo consideran «atrevido», «liberador» lo que ha hecho. Seis mil seguidores en Instagram le parecían poco.

En estos casos, la sociedad del espectáculo con sus pequeños actos deleznables de una joven destrozando narices pétreas para sobresalir, es también consecuencia a nivel de individuo de ese callejón sin salida donde ha dejado la historia a ese país y ese pueblo que, por su pasado más mediato de lucha heroica, merece mejor suerte.

El valenciano Rubén Domínguez se hace fotos con bolsos Louis Vuitton en Auschwitz, también Polonia. El “especialista de modas” parece que halló atractivo banalizar el lugar donde murieron más de un millón de personas. Sus fotos en Instagram iban acompañadas de etiquetas como #gucci, #louisvuitton, #fashiondesign. Frente al alud de críticas retiró las fotos y se disculpó afirmando que el no estudiaba «historia» y su «verdadera enciclopedia es la Vogue», para concluir «mi vida es la moda».
La incompletitud de una transición democrática que no pudo deshacer del todo la ligaduras de un pasado franquista, luego de una guerra civil brutal, marca de manera inevitable la memoria colectiva de ese país. Llegada tardía a la modernidad europea, en España se conjuga, por la clase política, un complejo de no haber sabido mantenerse como potencia de primer orden luego de poseer el imperio más grande de la historia, y un afán exagerado en ser aceptados en el concierto político capitalista como potencia de primer orden. Ahí está la bochornosa foto de Aznar posando junto a Bush con los pies encima de la mesa, o la otra sonriendo al lado de Blair y el mismo presidente de Estados Unidos mientras decidían la invasión a Irak. Es la España donde el poder se escandaliza si un presidente mexicano les habla de la necesidad de que pidan perdón por el genocidio de la conquista, y algunos libros escolares hablan de la misma como una cruzada civilizatoria que tuvo algunos excesos. Ni hablar de una memoria histórica no aplicada a fondo, donde calles, plazas y lugares públicos mantienen nombres de falangistas, y políticos de derecha, reinvindicando el pasado fascista de la dictadura. Es la España donde el Obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig, compara el aborto con ese mismo campo de concentración de Auschwitz donde posó Domínguez y oficia alguna que otra misa con la bandera franquista. Es la España donde el Arzobispo de Barcelona Lluis Martínez dice que el robo de bebés en el franquismo no había sido para tanto y había que juzgarlo «con criterios de aquel tiempo».

En estos casos, la sociedad del espectáculo con sus pequeños actos deleznables de un joven usando Auschwitz como pasarela para sobresalir, es también consecuencia a nivel de individuo de ese aborto de una sociedad que no logra lidiar con los fantasmas de su pasado histórico a pesar de tener un legado heroico de pasonaria que merece mejor suerte.

En el 2016 el Museo del Holocausto en Estados Unidos tuvo que pedir a los visitantes, según AP, que no jueguen «al Pokémon Go en sus instalaciones porque es “extremadamente inadecuado”». Las mismas peticiones han tenido que hacerse también en el memorial a las víctimas del atentando de las torres gemelas.

La meca de la enajenación, donde los medios absolutos de entretenimiento lo mismo hacen de Lincon un cazador de vampiros, que eligen a un presidente que dice que a las mujeres hay que cogerlas por sus entrepiernas. Una sociedad donde la banalización de la historia hace de los superhéroes de Marvel y DC los principales referentes de heroicidades. Es mejor vivir en ese mundo de fantasía que tener que lidiar con la realidad de que, viviendo en el país más rico del planeta, puedes no tener manera de costearte el tratamiento médico. El país donde puedes ser desalojado de tu vivienda mientras los bancos que te engañaron son rescatados con miles de millones de dólares sacados de tus impuestos, mientras sus directivos, al final del año, se adjudiquen arguinaldos que suman montos equiparables. Es el país donde hay que manifestarse para que la policía de demasiadas localidades se percaten que la vida de un negro importa. Es el país donde un neofascista embiste a una multitud de personas en una contramanifestación y el presidente dice que del lado de los supremacistas blancos también hay «buenas» personas.

En estos casos, la sociedad del espectáculo con sus pequeños actos deleznables de alguien saltando de alegría por haber descubierto un Pokémon virtual al lado del nombre de una victima del atroz crimen del 11 de Septiembre del 2001, es también consecuencia, a nivel de individuo, de ese aborto de una sociedad que se basa en el ejercicio más estricto del contra todos y por el bien de uno mismo, a pesar de que su pueblo tiene también un legado de luchas heroicas que merece mejor suerte.
Los abortos sociales traen, mientras no se halla una salida transformadora, tales lodazales de esterilidad.

Pero la alienación no es exclusiva de tales sociedades.

Un joven genérico se toma una foto sobre un almendrón descapotable se le ve, además del adorno profuso de joyas de oro, abrumado de mujeres jóvenes con escasas ropas, al fondo, la Plaza de la Revolución donde entre muchas otras, se despidió el duelo de las víctimas de Barbados. Si ya se usa más la plaza para lo que no fue hecha que para lo que la hizo histórica, no podemos asombrarnos que sea cada vez más locación de turistas y menos espacio político y social.

En Cuba, después de la frustración republicana resultado de la pantomima de la independencia, fenómenos igualmente desmoralizantes se entronizaron en la sociedad. El choteo fue analizado como esa escapatoria social. La corrupción que promovió el interventor y su entronización en personas que habían sido héroes de la guerra de independencia fue también una salida individual, en el fermento apropiado, al aborto.

La Revolución cubana fue un acto de desalienación gigantesco. Mientras en los EE.UU el escape de la clase media a la asfixia social era la rebelión sexual y la actitud antisistema de los hippies, en Cuba, la juventud hasta ayer copiadora de los modelos norteamericanos se volcaba en procesos sociales descolonizadores. Alfabetizaciones, obras de choque, protagonismo real en la construcción de una sociedad distinta canalizaban el ímpetu juvenil hacia lo transformador.

Pero junto a ese proceso otros más lentos y sumergidos fueron haciendo resurgir formas de alienación heredadas del pasado neocolonial y otras nuevas incubadas en nuestras propias cortedades. El resurgimiento de la alienación en Cuba no es solo resultado de las frustraciones económicas y el prolongado asedio imperial, tiene causas también autóctonas. El tema es complejo, tanto que rebasa el alcance de estas páginas. Solo menciono algunas insoslayables.

En cualquier sociedad la alienación es, en el fondo, el resultado de que el individuo siente que el ejercicio del poder económico y político, que afecta su vida cotidiana, se escapa de su control. Nuestra sociedad, con toda su intención participativa, no ha superado ese dilema. Sectores crecientes de la sociedad se sienten en ese sentido alienados.

El transfondo de mucha de la alienación corruptora que observamos hoy es resultado de la frustración ideológica que le siguió al ver que la vía socialista, representada por el campo socialista soviético, fracasaba. Luego de asociar el sentido del sacrificio a un futuro que se anunciaba victorioso, para no pocos revolucionarios hasta ese momento, el derrumbe soviético lo vino a poner en duda. Si no hay certeza en que el sacrificio rinda dividendos tangibles, entonces agarra lo que puedas. La mentalidad sumergida del vivo, escondida por décadas por no hallar terreno favorable, resurgió con animo de revancha. Y no dejó sector social sin ser atacado, ni espacio donde no haya tomado trincheras y provocado retrocesos. La alienación es entonces respuesta individual al hecho objetivo de que tu suerte como individuo escapa a tu esfuerzo y la suerte colectiva ya no está tan claramente definida.
Sometida a un asedio colosal, carente de un sustrato ideológico que dé certeza al resultado de la guerra en la que se ha empeñado por más de sesenta años, ¿dónde hallar antídotos a la alienación?
La respuesta nos la comienza a dar el Presidente: un discurso público sistemático que haga una proyección programática del futuro que sea movilizadora más allá de su consagración en la Constitución de la República. Diaz-Canel está derrotando la postverdad a golpe de realidad, aqui y ahora. Está comenzando a hacernos regresar, más allá de la consigna, la certeza de que el futuro lo construimos nosotros.

Pero, siendo honesto, contrario a su esfuerzo se erigen fuerzas alienadas y alienadoras tremendas no solo desde el exterior.

A esas fuerzas no puede agradarle la frescura que atenta contra la monotonía desmovilizadora de una letanía de palabras vacías. No puede agradarle a quienes prefieren congresos o reuniones que parecen no rebasar una contínua reafirmación de adhesión revolucionaria sin que se vaya más allá de la consigna y la frase hecha. No puede agradarle a los funcionarios que deberían estar rindiéndole cuentas a los delegados o participantes y en vez de ello, los vemos regañando a los miembros de base porque ellos no están satisfechos con su desempeño. No debe agradarle a dirigentes que siempre están enojados cuando los entrevistan o hacen declaraciones públicas. No debe agradarle a los que hacen intervenciones con argumentos genéricos que lo mismo sirven para avalar lo que se pretende que la tesis contraria. No debe agradarle a los que hacen declaraciones de intenciones sin fechas, ni cronogramas, sin lista de acciones concretas y que se reducen a estamos estudiando, se está valorando y otras por el estilo. No debe agradarle a los que hacen afirmaciones desatinadas en temas de alta sensibilidad sin el menor sentido político. No debe agradarle a los proclamadores de decisiones bajadas como edictos sin la suficiente participación ciudadana. No debe agradarle a los que defienden designar a elegir. No debe agradarle a los que hacen resistencia al ejercicio de la autocrítica pública por parte de dirigentes y estructuras.

No subestimemos a la burocarcia y la funcionarocracia, intentarán una vez más adaptar su discurso para, aparentando cambiar, no cambiar nada. Intentarán otra vez revertir las perspectiva para aparentar ser agentes de cambio revolucionario mientras rumian sus mediocridades, sólo útiles en mantener sus ridículos puestos.

No subestimemos a la contrarevolución, momentáneamente anonadada, buscará subirse en el nuevo discurso para volver a disfrazar su pretención desarmadora en ropajes de innovadores. Volverán a vendernos ideas viejas en continente nuevo. Volverán a ensayar en llamarnos conservadores y ellos apropiarse el adjetivo de revolucionarios. Volverán con sus reconversiones y sus terceras vias sin nombrarlas. Volverán a ofrecernos alienación como papilla de consumo de masas y la ideotización hedonista, como summun de las aspiraciones humanas. Frente a la mención del bloqueo, volverán con aquello de : “Por Dios, no!”.

Ahora que se insiste en la necesidad de la ciencia y la innovación en la estrategia de avance del país, lo perentorio no solo es innovar en los económico y social, sino además en lo ideológico y lo político, este último como realización práctica del primero. Hay mucho que rehacer en ese terreno tan marcado por la monotonía, la pérdida de perspectiva y la falta de imaginación.

Cuenta el académico de mérito Hugo Prez, que al comienzo de la Revolución le dió clases de matemática al Che a pedido de este que, al ser nombrado presidente del Banco Nacional de Cuba, sintió que necesitaba llenar sus lagunas en la materia. Las clases podían ocurrir a cualquier hora, incluso de madrugada, luego de la faena intensa de un día. Dicen que Fidel, cuando comenzó la revolución médica en Cuba, se entrenaba en medicina con gruesos libros de la carrera. Ese afán obsesivo de superación hay que recuperarlo.

Hay mucho que rehacer en otros términos. Superar esas impresionantes carencias de cultura política, ideológica e histórica en demasiado decisores, funcionarios, administradores. La incultura que acompañando el discurso de lugares comunes, hace defender posiciones claramente antisocialistas sin tan siquiera percatarse de ello. La incultura que los hace no conocer a fondo sobre los procesos que dirigen y, frente a la inseguridad que emana de la ignorancia, el refugio en seguir a pie juntillas orientaciones o, peor aún, terminar sometidos a las fuerzas antitransformadoras que sugieren no arriesgarse.

Hoy, no tengo, frente a la urgencia, tiempo para esperar musa poética. Hagamos de esta contraofensiva revolucionaria que se abre con los tres últimos discursos del presidente el ahora o nunca de esta generación, derrotemos a nuestros fantasmas, derrotemos a la mediocridad, derrotemos a los burócratas, derrotemos a los agoreros del final, derrotemos al imperialismo.

34 pensamientos en “Alienación y Revolución. Por Ernesto Estévez Rams

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  2. Profesor Estévez Rams, estimo que ha realizado un profundo y muy bien sustentado análisis del verdadero significado de la alienación social en nuestra sociedad desde la neocolonia hasta nuestros días. Yo, en lo particular, no soy aficionado a Kundera, pero usted logra utilizarlo como un resorte idóneo para diseccionar algunos aspectos de lo que transcurría en algunos países de la Europa Oriental. En algunos de esas naciones hubo “una pendiente inclinada hacia un regreso al capitalismo” por motivos que usted aborda en su trabajo.
    Traigo a colación algunos párrafos de la brillante exposición que nos hizo Fidel sobre la situación y las circunstancias que se desarrollaban en Checoslovaquia durante esa época:

    “Ahora bien, no basta la simple aceptación y más nada de que Checoslovaquia marchaba hacia una situación contrarrevolucionaria y que era necesario impedido; no basta la simple conclusión de que ahí no quedaba otra alternativa que impedirlo y nada más.

    Nosotros tenemos ,que analizar las causas y cuáles son los factores que hacían posible y que hacían necesario tan dramático, tan drástico y tan doloroso remedio; cuáles son los factores que hicieron necesario un paso que incuestionablemente se consideraba una violación de principios legales y de normas internacionales los cuales, puesto que son mucha veces violados en el mundo,porque lo que no cabría aquí es decir que en Checoslovaquia no se violó la soberanía del estado checoslovaco. Esa sería una ficción y una mentira. y que la violación incluso ha sido flagrante.

    y sobre todo nosotros nos vamos a referir, sobre nuestro concepto de la soberanía, sohre los principios legales y los principios políticos.

    Desde el punto de vista legal no puede ser justificable. Eso está clarísimo. A nuestro juicio la decisión en Checoslovaquia sólo se puede explicar desde un punto de vista político y no desde un punto de vista legal. Visos de legalidad no tiene, francamente absolutamente ninguno .

    . Cuales son las circunstancias que han permitido un remedio de esta naturaleza, un remedio que coloca en dificil situación a todo el movimiento revolucionario en el mundo, un remedio que constituye una situación verdaderamente traumática para todo un pueblo Como es la actual situación de Checoslovaquia-, un remedio que implique que un pueblo entero tenga que pasar por las ingratisimas circunstancias de ver el pais ocupado por ejércitos de otroS países aunque sean ejercitos de los países socialistas, la situación en que millones de seres de un país tengan que verse hoy en la trágica situación de elegir y de escoger entre lo que signifique la pasividad frente a esa circunstancia.

    Y ese hecho que tanto les recuerda episodios anteriores o tener que optar por la lucha en camaradería con los espías Y agentes proyanquis, en camaradería con los enemigos del socialismo, en camaraderia con los agentes de Alemania Occidental y de toda esa morralla fascista y reaccionaria, que al calor de esta circunstancia tratará de presentarse como abanderada de la soberanía, del patriotismo y de la libertad de Checoslovaquia?

    Lógicamente, para el pueblo checoslovaco esta experiencia y este hecho constituye una amarga y trágica situación. Por eso no basta simplemente la conclusión de que se presentaba como una necesidad inexorable y como una incuestionable obligación incluso –si se quiere- de los países socialistas impedir que tales hechos ocurrieran, sino cuáles son las causas, los factores y las circunstancias que hicieron posible que después de 20 años de comunismo en Checoslovaquia un grupo de personalidades, cuyos nombres no aparecen siquiera por ninguna parte, hubiese tenido que dirigirse a otros países del campo socialista y pedirles que enviaran sus ejércitos para impedir el triunfo de la contrarrevolución en Checoslovaquia y el triunfo de las intrigas y de las conspiraciones de los países imperialistas interesados en desgajar a Checoslovaquia de entre la comunidad de países socialistas.

    ¿Podría concebirse, señores, que al cabo de 20 años de comunismo en nuestro país, de revolución comunista, de revolución socialista, pudiera darse bajo ningún concepto la circunstancia de que un grupo de honestos revolucionarios en este país, aterrorizados por las perspectivas de un avance o, mejor dicho, un retroceso hacia las posiciones contrarrevolucionarias y hacia el imperialismo, se vieran en la necesidad de solicitar la ayuda de ejércitos amigos para impedir que tal situación ocurriera? ¿Qué habría quedado de la conciencia comunista de este pueblo? ¿Qué habría quedado de la conciencia revolucionaria de este pueblo, de la dignidad de este pueblo, de la moral revolucionaria de este pueblo? ¿Qué habría quedado de todas aquellas cosas que significan para nosotros esencialmente la revolución si tales circunstancias se produjeran algún día? Desde aqui, en nuestro país ninguna circunstancia de ese tipo se producirá jamás.

    Primero, porque nosotros creemos que es un deber fundamental y una responsabilidad fundamental de los que diferencian una revolución impedir deformaciones de tal naturaleza que puedan hacer posibles tales circunstancias. Y segundo, señores, por una razón incuestionablemente práctica. No sólo por una razón moral elemental -porque podríamos preguntarnod si valdría la pena que después de 20 años, para sobrevivir, la revolución tuviera que acudir a tales procedimientos-, si no además por la sencillísima razón práctica de que a quién las altas personalidades de este país se iban a dirigir para solicitar envío de ejércitos.

    Porque los únicos ejércitos que nosotros tenemos en nuestra proximidades son el ejército yanqui y los ejércitos de los títeres aliados de los imperialistas yanquis, y porque nosotros o estamos demasiado solos en esta parte del mundo para que nunca pudiera existir la más remota posibilidad, para salvar esta revolución, de pedir ayuda a ejércitos aliados. Y hay que decir que no conozco a aquéllos capaces de atravesar por verguenza semejante si tuvieran necesidad y posibilidad de hacerla.

    Porque ¿qué clase de comunistas seríamos nosotros y qué clase de revolución comunista sería esta si al cabo de 20 años nos viésemos en la necesidad, para salvarla, de hacer semejante cosa?

    y nosotros, siempre que hemos pensado en la ayuda exterior, jamás por nuestra mente ha transcurrido otra idea que la ayuda exterior para luchar contra los soldados imperialistas y contra los ejércitos imperialistas.”

    Viernes, 23 de Agosto de 1968. “Año del guerrillero heroico”.

    https://moscusevillano.blogspot.com/2012/11/historiafidel-castro-analiza.html

    [En el párrafo # 17 del trabajo del Profesor Estévez aparece “desalineación” en vez del vocablo correcto “desalienación”. E igual en el párrafo # 20 donde figura “alineación” en vez de “alienación”. Se nota que somos aficionados al béisbol. Saludos]

  3. La contrarrevolución escribe tanta cáscara de caña sobre nuestro amado Fidel y los sucesos de Checoslovaquia que dan ganas de ahorcarlos. Nuestro Fidel, pensador de altísimos quilates e inigualable capacidad analítica. La continuidad y el relevo ininterrumpido se encuentra en nuestros dirigentes a los cuales hay que apoyar sin reparos con nuestros esfuerzos cotidianos.

  4. Anahuac,

    Gracias por tu valioso aporte. El discurso de Fidel lo lei siendo aun adolescente. En la calle infanta cerca de radio progreso habia una puertecita de madera donde podias comprar a pesa cualquier periodico granma de cualquier fecha. Era de la oficina del consejo de estado creo. Un verdadero tesoro. Ahi compre varios periodicos que guarde como tesoro siendo uno de ellos el del discurso sobre los sucesos de Checoslovaquia. Ya entonces me impresiono el analisis de Fidel. Lo he vuelto a leer muchas veces aunque te confieso que hace anhos no lo he leido.
    Milan Kundera lo uso porque me gusta como escribe, “La insoportable levedad del ser” es para mi un libro increiblemente bien escrito. Kundera es un escritor del nihilismo impactante. No tengo que coincidir con el para apreciarle la prosa.
    Tuve la vivencia de ir a Eslovaquia varias veces poco despues de la escision de la republica Checa. EL trauma social es impactante, las personas, aun sabiendo ruso se negaban a usarlo publicamente y mucho menos que las oyeran hablando. Era el idioma del enemigo, del invasor. Esa sociedad esta profundamente marcada por una historia de aborto que tardara muchos anhos en sanarse. Es esencialmente una sociedad fallida en terminos nacionales. Da tristeza, a mi me dio y me sigue dando un vacio en el estomago cuando he visitado tanto a Eslovaquia como a la republica Checa. HAce poco estaba con un colega checo, profesor universitario en alemania, y le contaba la bella experiencia que es visitar a Praga con sus castillos, palacios, puentes. El profesor me insistia que no era nada que uno no hallara en Viena. Yo le volvia a reiterar la belleza de Praga, su ciudad natal, y el volvia a insistir que era copia de Viena. Impresionante. Cero sentido de empatia hacia su lugar de nacimiento. Nada. Ni una gota.
    He reflexionado mucho sobre esas experiencias y otras que he tenido en territorios de la antigua RDA, en Polonia, en Hungria. Soy testigo de a donde llevan los abortos sociales y no es bonito. Una sensacion de desarraigo que permea a toda la sociedad, una sensacion de no ser, no haber sido. Uno respira, por detras de la lentejuela y el consumo, una tristeza social que aulla desesperanza. Por naturaleza confio en las fuerzas germinales de los pueblos y espero que algun dia esas naciones recuperen su sentido de ser, de estar. Las naciones no pueden vivir sin utopias, estas tendran que volver a sembrar suenhos, primero desde el arte y la literatura para luego proyectarle al rescate de su heroica historia.

    Saludos y gracias por tu comentario.

  5. Olvide comentarte que tenemos emulos de Kundera nacidos en la isla. Copiadores y copiadoras sin gota de originalidad que quieren eregirse en Kunderas tropicales. ME dan pena porque no han entendido realmente a Kundera que es mas que la sencilla denuncia desde la literatura. Que mediocridad!
    Kundera bebe de fuentes profundas de su cultura. Aun sin ser Kafkiano hay mucho de Kafka en sus escritos. Hay una lectura de Nietsche muy interesante en Kundera, a veces explicita, a veces implicita. Hay determinada angustia expresionista en su prosa. Se pueden hacer muchas lectura de Kundera, incluso, a contrapelo de sus intenciones, lecturas que van mas alla de lo inmediato para reflejar realidades que rebasan el suceso anecdotico de sus libros. Hay una reflexion en sus obras sobra la enajenacion humana que tiene mucho valor y atemporalidad. Otro escritor maldito que admiro mucho es a Malraux, pero eso haria este comentario demasiado largo.

    Otra vez saludos.

  6. Me gustó mucho su artículo, profesor Estenoz. Coincido plenamente.

  7. Por su nombre, este Yassel A. Padrón Kunakbaeva, es la misma persona que al reproducir en Facebok un post de La pupila insomne escribió “Por muchas razones no tengo una buena opinión de Iroel Sánchez, pero este artículo merece ser repicado” demostrando con ello ser víctima del mismo reflejo condicionado que Iroel exponía en ese artículo. Imagino que al elogiar “plenamente” este magnífico texto de Ernesto Estévez, no Estenoz, elogia este párrafo: “Volverán a vendernos ideas viejas en continente nuevo. Volverán a ensayar en llamarnos conservadores y ellos apropiarse el adjetivo de revolucionarios. Volverán con sus reconversiones y sus terceras vias sin nombrarlas. Volverán a ofrecernos alienación como papilla de consumo de masas y la ideotización hedonista, como summun de las aspiraciones humanas. Frente a la mención del bloqueo, volverán con aquello de : “Por Dios, no!”” por el que seguramente en La Joven Cuba, donde veo que colabora lo machucarían como un ajo.

  8. Gracias, Santiago, pero quiero creer en la honestidad de esa persona. Estos son momentos que se está, bajo el liderazgo de Díaz Canel, rearticulando el consenso revolucionario en Cuba, y no creo contribuya a eso el comentario que acabas de hacer.
    Confío en que con el tiempo la honestidad permita a quienes procedamos realmente como revolucionarios darnos cuenta cuenta de nuestros yerros y aciertos y de qué lado ha estado la verdad.

    Abrazo

  9. No quiero polemizar con Anahuac, y traer otros pasajes del discurso de Fidel ese 23 de Agosto de 1968, la ultima vez que lo leí fue en Julio de 2014, pero hay otros pasajes de esa comparecencia que a mi modo de ver es una suerte de solución salomónica de Fidel a aquella intervención soviética, sin embargo rescato de las palabras de Fidel su postura inclaudicable hacia otros conflictos que había en aquellos momentos en el Mundo como el de Vietnam, donde el campo socialista no se expresaba con la misma intensidad de salvar los “valores progresistas”.
    Igual lo importante de lo expresado por Ernesto nos aúna por encima de cualquier detalle histórico que la apreciación nos diferencie.
    Saludos

  10. Gracias, Maño. Reconociendo el valor que todos vemos en lo que dice Ernesto, creo lo que más nos aúna, y en lo que seguramente Ernesto coincide, es la postura de principios de Fidel.

    Abrazo

  11. Eh aqui una vez mas representado quien es quien en este pais.
    Quienes son ustedes y que representan, el articulo, los criterios y especialmente el anaslisis justificativo de aquel infausto discurso sobre la invasion a Checoslovaquia en 1968, dejan a las claras la concepcion profundamente enferma y enajenante del sistema socialista comunistoide y de la naturaleza de estos alabarderos.
    Enemigos del pueblo y la nacion cubana son, han sido y seran. Con que derecho se sienten de que no se les combate o denuncie. Con cual derecho repito ?

  12. Coincido con todo lo que plantea Ernesto. Rebloqueo en unapeleacubana.blogspot.com
    Gracias Ernesto.

  13. En mi opinión, tiene que llegar el momento en que, una vez que ya decido hacer una relación de todas aquellas categorías de personas a los que no le “agradan” los cambios revolucionarios, entonces los precise, si es posible, con nombres y apellidos, por ejemplo, mediante el periodismo de investigación u otro recurso como es la opinión ciudadana por medio de las vías existentes (sitio de la presidencia, este mismo blog, etc, o cualquier otro). Sabemos que la burocracia existe, también supongo que existe, como probabilidad, que alguien, o algunos entre los que se tienen a sí mismos como revolucionarios, ofrezcan resistencia a los cambios, pero creo que el discurso generalizador referido a que eso existe, repite y amplifica lo que desde la otra orilla ideológica y política, también repiten aunque con otra intención. Es decir, creo necesaria otra cualidad distinta en la crítica. Creo por ejemplo que nada aporto denunciando que existe la burocracia si en mi centro de trabajo o mi entorno de interrelación cívica o ciudadana no hago de manera que el burócrata no haga daño…No sé si me explico.

  14. Te explicas, hermano Luque pero eso no quita validez al enfoque general que intenta Ernesto.
    Yo no creo que él está hablando de “resistencia a los cambios” sino de actitudes y mentalidades dañinas.

    Abrazo

  15. Muy bueno el comentario, pero en fila con el capital porque este a creado con el trabajo del pueblo tantas riquezas q permite q en la era de esta rev , digital muchas personas tenga la posibilidad de alcanzar dinero y fama en lo superfluo nuestra tarea en esta luchar ideal donde paises socialista se cuenta con una mano es como aprovechar este desarrollo y ponerlo a nuestro favor, se q sucedera pero las sociedades duran miles de años u el Capitalismo a pena llega a 600 años

  16. Aplico la observación a las actitudes y mentalidades dañinas, y en ambas categorías interviene como uno de sus componentes la resistencia al cambio. Pero sea una u otra cosa, lo que sostengo es que se debe superar la invocación verbal del asunto, el inventario, porque al final, es lo mismo que se hace en otros medios y con, por supuesto, intenciones que no tiene el autor de este texto del que por cierto, no niego validez de enfoque general, sino que creo sería necesario hacer algo diferente que seguir repitiendo afirmacines como estas: “No subestimemos a la burocarcia y la funcionarocracia, intentarán una vez más adaptar su discurso para, aparentando cambiar, no cambiar nada. Intentarán otra vez revertir las perspectiva para aparentar ser agentes de cambio revolucionario mientras rumian sus mediocridades, sólo útiles en mantener sus ridículos puestos.” Algo que es verdaderamente grave…y que es lo mismo que se proclama en otras tribunas y, repito, con otras intenciones..Entonces, quién pretende ser agente del cambio, mientras rumia mediocridades para mantener su ridículo puesto? He aquí la cuestión a que me refiero…

  17. Estimado Luque,

    La batalla que hablas, concreta, no se da un blog, se da en el contexto cotidiano. Lo demas es caceria de brujas. Mis denuncias con nombre y apellidos las doy en mi centro de trabajo, de tu a tu, mirando a los ojos de quien quiero acusar de alguna actitud deleznable. Seria irresponsable usar la blogosfera para hacer listas de acusados. Tambien las doy desde mi nucleo, de frente, con mis companheros, denunciando concretamente lo que creo merezca ser denunciado. La realidad no se sustituye con la virtualidad y cada medio y cada espacio tiene su funcion. El chachullo no es mi criterio del ejercicio de lo revolucionario. Cuando un asunto del que pueda aportar merezca denuncia publica, considerare hacerlo. Mi abuela decia que el empuja nunca choca.

  18. Aquí les dejo otro fragmento del discurso de Fidel que ha alarmado o escandalizado a algunos, como el tal Franklin, pero que presagia ese “aborto social” que nos narra el profesor Estévez y que se venía cuajando debido a una serie de factores de índole política- el fascismo clerical de algunas de esas sociedades, sus débiles burguesías liberales propensas al capitalismo y la hegemonía imperialista, entre otros.

    “El ideal de la sociedad comunista no puede ser el ideal de la sociedad burguesa industrializada; no pueden ser los ideales de la sociedad de consumo burguesa capitalista, bajo ningún concepto.

    El ideal comunista no puede olvidarse un sólo instante del internacionalismo. Los qúe luchan por el comunismo dentro de cualquier país del mundo no pueden nunca olvidarse del resto del mundo y cuál es la situación de miseria, de subdesarrollo, de pobreza, de ignorancia, de explotación en ese resto del mundo; cuánta miseria se ha acumulado, cuánta pobreza.

    No puede en ningún instante olvidarse de las necesidades de ese mundo, de las realidades de ese mundo, y entendemos que no, se puede educar a las masas del pueblo en una sociedad verdaderamente internacionalista, en una conciencia verdaderamente comunista si se permite que se olvide de esas realidades del mundo, de los peligros que esas realidades entrañan de enfrentamiento con el imperialismo, de los peligros de reblandecimiento que entraña el alejar de la mente de los pueblos todos esos problemas reales para tratar de movilizar a las masas sólo a través de los estímulos y sólo a través de las aspiraciones del consumo.

    y nosotros Podemos decir -y es necesario hablar Con claridad y Con franqueza_ que nosotros hemos observado hasta qué punto esos ideales y esos sentimientos internacionalistas y ese estado de alerta, esa conciencia de los problemas del mundo han desaparecido, o se manifiestan sólo de manera muy tenue en algunos países socialistas de Europa; nosotros no vamos a decir que en todos, pero en más de Un país socialista de Europa_ y los visitantes, los becados cubanos, muchas Veces han regresado impregnados de insatisfacción, de disgusto, y nos han dicho; Allí la juventud no se educa en los ideales del comunismo, allí la juventud no se educa en los principios del internacionalismo; allí la juventud está altamente influida por to¬das las ideas y por todos los gustos de los países occidentales de Europa, allí en muchos lugares no se habla más que de dinero, en muchos lugares no se habla más que de estímulos de tal tipo y de más cual, de estímulos materiales de toda índole, de ganancias, de sueldos y realmente no se desarrolla Una Conciencia internacionalista, una conciencia comunista.

    Y algunos nos dicen asombrados: “Bueno el trabajo voluntario no existe; el trabajo voluntario se paga, El pago del trabajo voluntario es generalizado; casi se concibe una herejía desde el punto de vista marxista el trabajo simplemente voluntario”, Se llega a prácticas de todo tipo incluso hasta el hecho de si un avión aterriza bien o aterriza más mal, si un hombre se tira mejor en paracaídas o peor, allá va un estímulo, allá va esto, allá Va otro Mucha de nuestra gente, muchos de nuestros hombres, han sido más de una vez traumatizados por esa vulgarización de los estímulos materialistas o esa materialización vulgar de la conciencia de los hombres. ”
    Espero que nunca olvidemos las enseñanzas y conceptos plasmados en este discurso de Fidel, inseparables de la construcción socialista y el comunismo al cual aspiramos, y tan vigentes hoy como en ese heróico 1968.

  19. Felicitaciones al autor del artículo por tan extenso análisis. Hay cosas con las que concuerdo y otras con las que no, lo cual es lo más normal del mundo. Sólo si cada uno de nosotros damos lo mejor que tenemos en nuestras profesiones y responsabilidades, y podemos vivir de ello, el país podrá salir adelante.
    Siempre he tenido la duda de por qué esperamos la venida de un hombre providencial que venga a resolver todos los problemas. En la actualidad esa persona parece ser el presidente Díaz-Canel, a cuya espalda se suele cargar todas la responsabilidades, liberándonos de esa manera de nuestra cuota de responsabilidad. Quizás tantos años de muy poca libertad de decisión en la base y estratos intermedios han contribuido a este tipo de alienación e inercia, que desvincula nuestra realidad circundante de una posible decisión oportuna tomada a un nivel mucho más cercano de dónde se genera el problema.
    En este aspecto son indudables las experiencias de las incipientes iniciativas privadas y cooperativas no agropecuarias, que han demostrado ser mucho más eficientes en adaptarse con celeridad a situaciones cambiantes sin dejar de ser rentables y empleando trabajadores que por lo general ganan más que la media del sector presupuestado.
    Con más descentralización y libertad económica, también dentro de las empresas estatales, podremos ser nosotros más responsables de lo que pasa, y quitar esa pesada carga a los sucesivos presidentes que vengan cada 5 o 10 años, con las mejores de las intenciones, pero con las limitaciones que pueda tener una persona. Once millones de cabezas tiene que pensar mejor que una, y si se equivocan, que aprendan del error y sigan adelante.

  20. Estimado Rams: No creo que el periodismo responsable sea cacería de brujas o una exhortación al chanchullo. Una vez que se difunde un criterio público, se hace periodismo ciudadano y entonces hay que cumplir sus reglas: si me refiero al servicio público que deben cumplir los que gobiernan en una u otra jerarquía, y opino que algunos se oponen a las políticas de cambio para cuidar sus ridículos puestos, o tengo pruebas directas de lo que afirmo, o, admito tácitamente que no puedo revelarlas, o no las tengo, y entonces debo admitir que estoy planteando una hipótesis que debe ser verificada.
    Pero afirmarlo porque lo supongo no creo que se corresponda con esas reglas, y entonces, sin proponérmelo, puedo caer en la mera propaganda, o el tipo de crítica generalizada que hacen otros, repito, con otros objetivos.

    Si me refiero a la corrupción hay pruebas al canto, los resultados de la Contraloría. Si es a la burocracia, también la hay, padecida en cualquier trámite diario donde ello ocurre, pero lo efectivo es denunciarlo, sea por medio de las instituciones que se encargan de ello, sea por un medio público, blog o lo que sea, si es que voy a acudir a ellos. Si ocurre elevación injustificada de precios, se nos ha exhortado a que se hagan las denuncias. Recuerdo a propósito el caso llamado de la Puntilla, en que hubo denuncia directa de las personas, y los responsables podían ser localizados aunque no se manejaran nombres y apellidos. Es el tipo de periodismo ciudadano que creo efectivo, sin chanchullos, justamente porque no se quejaba de problemas en abstracto, sino porque hacía todo lo contrario.
    En efecto, de acuerdo con ud en que la realidad no se sustituye con la virtualidad, tanto como la virtualidad en este tipo de batalla mediática, está sirviendo para generalizar o martillar de modo abstracto en problemas que a mi entender si no se transparentan, sólo insisten en engrosar el tipo de crítica al que ud, estoy seguro de ello, no pertenece. En este sentido mi crítica era fraternal y honesta, como el que se dirige a quien se supone en la misma trinchera aunque con naturales diferencias de criterios.
    Hice la observación a propósito de algunos aspectos de su texto, muchos de los cuales aprecio, sea aquí o en segunda cita, pero principalmente me refería a lo que cito en mi comentario anterior, pero no tengo dudas con respecto a que ud actúa en su entorno o en su medio, o en su núcleo, como dice que lo hace y eso es lo efectivo.

  21. Me refiero ahora a lo que prometí en mi comentario anterior. Mi propósito no es sentar cátedra creyéndome libre de equivocación. Sólo creo que es un tema en que los revolucionarios debemos meditar.
    Aquí me refiero a ciertos criterios expuestos en las redes, que se consideran a sí mismos en favor de la Revolución, dejando claro, de entrada, que apoyo el derecho que cada cual tiene a emitirlos, siempre, aclaro, que no tengan un sustento o fin mercenario, sea en especie, sea en dudosa búsqueda de notoriedad o prestigio, después de lo cual, por lo menos para mí, no lo apoyo por estar descalificado de antemano. Como también sostengo el derecho que cada cual tiene a refutarlos o examinarlos, sin que haya razón válida para considerarse una persecución, o cacería de personas.
    He leído ciertas opiniones que tratan de establecer una especie de diferencia o separación, u oposición, entre la labor de nuestro actual Presidente del Consejo de Estado y de Ministros y, de modo genérico, la burocracia, “la resistencia al cambio”, el dogmatismo ideológico, etc.
    No creo que en todos los casos dichos opinantes hablen con conocimiento directo. En todo caso se limitan a sentar el hecho, y lo dan por cierto. Es el tipo de “periodismo” ciudadano al que no le encuentro la efectividad, si es que la pretenden. Debe tenerse en cuenta que me refiero a opinantes que casi sistemáticamente apoyan el criterio de que la economía y propiedad estatal son por naturaleza inferior y fracasadas, y proponen y sostienen, a veces subliminalmente, o por medios indirectos, que la propiedad privada es la panacea de todas las dificultades. A la vez no es raro encontrar otros opinantes que minimizan los efectos del bloqueo y que a su vez apoyan calurosamente el anterior criterio a que me refiero. Allí hay una mixtura bastante rara, si uno se detiene a reflexionar. Pero lo que me interesa es la insistencia en dibujar el cuadro de que nuestro Presidente está pugnando, como si fuera una batalla individual, contra todo lo demás. Se ponen en favor de la parte contra casi todo lo demás, en una especie de estrategia tipo: divide, separa, y cuela tu objetivo.
    En ese tipo de óptica observo una estrategia muy astuta y muy socorrida: acudir a la cobertura del apoyo a la máxima autoridad política, para legitimar, (pasando gato por liebre), la tarea subrepticia realmente realizada de desacreditar el proyecto como sistema, o cimentar y aupar, bajo aquel paraguas de autoridad, los cambios pretendidos, creando una supuesta dicotomía entre lo que desea la máxima autoridad, y una especie de resto innombrado que estaría obstaculizando lo que el líder desea. Si se observa con atención algunas de esas mismas corrientes se parapetaron detrás y contra los críticos de las tendencias centristas de ciertas plataformas que pretendieron iniciar un “cambio de régimen”, para, de modo indirecto, atacar algo más allá. Pero alguien lo dijo con claridad: el blanco era, conscientemente o no, la Revolución. Hubo y hay plataformas que tenían esos objetivos. Hubo y hay críticos que por falta de lucidez política echan agua en aquellos molinos.
    En mi opinión, nuestro nuevo presidente inevitablemente signa la conducción política con el estilo de su personalidad, en especial, con el modo más activo de accionar público raigalmente fidelista, que le permite su relativa juventud, y con el saldo y la herencia del aprendizaje político, que sin dudas existe con respecto a la historia revolucionaria transitada. Pero, al menos es mi opinión, no veo nada esencialmente distinto que no se haya iniciado antes, tanto con Fidel, como con Raúl. La política cubana es partidista, no individual. Por supuesto que la continuidad con que suele cerrar sus intervenciones es un énfasis múltiple que contiene lo dicho, pero que también es dinámico. Continuidad revolucionaria donde otros quisieran ver ruptura, implica también transformación, actuación política, al paso de las coyunturas y las especificidades de la lucha. Pero los principios, los objetivos y las estrategias ya estaban delineadas desde antes. El batón fue bien recogido en lo que respecta a su conductor principal. Pero nótese que en las políticas de gran trascendencia el mismo Presidente se encargó de expresarlo: las decisiones han sido colegiadas, el Partido es la principal garantía de la continuidad de la Revolución.

  22. Estimado Luque,

    No creo que Diaz-Canel ande solo contra molinos pero tampoco creo que andemos sin contradicciones hacia el interior. Tengo la certeza de que hay fuerzas alineadas con las tranformaciones y fuerzas que no las han incorparado aun, otras se le oponen. No descubro el agua tibia, el propio presidente se ha referido a ello, usando igual lenguaje general como cuando hablo del bloqueo interno. Los frenos en mi entorno, le reitero, los denuncio directamente. Mi articulo se refiere a varias cosas, la que ha usted le ha llamado la atencion lo hice como alerta sin proposito tremebundista. La batalla contra los frenos es dificil porque no se trata de eliminar enemigos como se hace en una guerra, se trata de enmendar entuertos convenciendo y reincorporando a las personas. Muchos funcionarios, aun aquellos que ierran con su accionar, son personas honestas que actuan de acuerdo a habitos y mentalidad condicionada por determinados contextos. Mas que denuncia publica, que se hace cuando se requiere, necesitamos dar una batalla sistematica desde la base. La denuncia publica per se tiene el peligro de que creamos que nuestra accion se reduce solo a ello. Denuncio en facebook u otro lugar y ya esta, me voy a tomar un cafe satisfecho de haber sido un buen ciudadano. Aqui se trata de mucho mas que eso. No solo somos dolientes del problema, somos parte esencial de su solucion. Eso es mas que ser denunciantes, es ser, en lo diario, agente de transformacion y eso es mas dificil porque nos lleva toda la vida. Cazando gallinas no se hace gallinero, me dice mi padre a cada rato. Podemos reducir el asunto a la anecdota, que es importante, pero el blanco esencial ha de ser lo estructural. Por otra parte coincido con si apreciacion en general y en cuanto usted haga publica una denuncia concreta, con nombre y apellidos, que considere justa, podra contar con mi apoyo. Saludos.

  23. Estimado Rams:
    Si tiene la certeza de que hay fuerzas opuestas a las transformaciones, y hablamos de certeza, quizás se deba a su condición de militante y que por ello tenga información que me está vedada. Yo no lo soy, y por lo tanto, sólo podría enunciar como hipótesis plausible que todo proceso de cambio – y el nuestro de ahora se va profundizando, con riesgos incluidos – implica resistencias, como dicta la experiencia. Ahora: creo que es conveniente distinguir entre resistencias y oposición. No es precisamente lo mismo. Pero hasta allí podría ir yo. La hipótesis, al menos en mi consideración, a falta de datos, no me permitiría enunciarlo como una certeza, pero ni aún como una hipótesis. Respeto su interpretación de las palabras del presidente, pero yo no extiendo el significado de “bloqueo interno” como equivalente a la oposición al cambio a que me refiero, que es a la que se refieren nuestros enemigos cuando insinúan que hay una especie de lucha contra las políticas en curso en el seno del gobierno o el Partido, o el alto funcionariado. Las otras palabras del Presidente, si vamos a interpretar declaraciones ha sido: estas decisiones han sido colegiadas.
    Ciertos es que hábitos de dirección, falta de cultura en aspectos económicos ahora novedosos, carencia de valentía para asumir decisiones propias que puedan conllevar error y, en general, falta de independencia y lucidez en gestión, más el temor a perder status, o revelar ineptitudes de algunos funcionarios-empresarios y dirigentes de algunas jerarquías, probablemente pudieran estar entorpeciendo el curso que pudiera ser más rápido o más eficiente y eficaz. Eso es muy probable, y a ello en cierto modo se refería hace años Raúl con aquello del cambio de mentalidad, concepto que, por cierto, ha estado sujeto a muchas interpretaciones entre tirios y troyanos. Son esas trabas y actitudes las que debe revelar y combatir nuestro periodismo, no con declaraciones generales, sino con periodismo de investigación, que es la tarea a que se ha llamado al sector periodístico, y desde mucho antes, por cierto.
    Tengo en cuenta que con mucha frecuencia el ciudadano común, en los foros de discusión y en Cubadebate ha pedido eso precisamente, que se personalicen las deficiencias y las trabas, que se transparenten. En efecto, como ud dice, es con acciones locales y en nuestro radio de acción donde se logra la mayor efectividad y resultados para arrancar esas hierbas. Pero ya en el espacio público mediático las declaratorias generales se las dejo a quienes las hacen todos los días.
    Perdone la anécdota: hablábamos con un amigo sobre el combate contra la burocracia, refiriéndonos a de las acciones mediáticas del tipo a que me refiero, y su respuesta fue lúcida: “nosotros debemos hacerlo de otra forma, aquella se la dejo a ellos”. Aquella forma se refiere al contenido que leemos todos los días en ciertos medios donde dicen participar revolucionarios, y al tipo de contenido contra el que también se ha referido el Presidente: la crítica lúcida, contextualizada y profunda, raigal porque vaya a las raíces, ponderada, porque tenga en cuenta la mayor cantidad de elementos posibles, que no sea parcializada en los argumentos o sesgada por manejar verdades a medias, y sobre todo que no tenga como colofón invariable (al faltarle todos esos elementos del ejercicio del criterio) cuestionar las posibilidades del socialismo según nuestro proyecto y modo de hacer, es algo distinto a las declaratorias generales o al rosario de quejas y lamentos que llaman al desaliento y la desconfianza. Este intercambio nuestro creo que puede ser útil para debatir y llamar la atención, no opino que su ejercicio del criterio cae en la segunda categoría, ni de lejos, sólo quería contribuir a la reflexión sobre todo porque estimo en alto grado, además de su inteligencia y lucidez y efectividad al escribir, su actitud revolucionaria. Si me equivoco mucho le pido disculpas, pero al menos mi intención ha sido de camarada, de compañero, que significa comer del mismo pan en la misma trinchera.

  24. Me parece interesante el intercambio entre Ernesto y Luque, se entienden las ideas y posturas, y me atrevería a decir, que uno que va siendo un hombre vetusto no es la primera vez que escucha muchos de esos argumentos. Ahora bien, hace 10 años escuchamos (para ser alentador y no tirarnos abajo) que la existencia de la doble moneda, el hecho de ser un país bimonetario es un impedimento a nuestro desarrollo, aunque en su momento se instalo como algo transitorio quiero pensar, bueno, porque nunca se le ha explicado al pueblo por parte de los economistas encargados en el gobierno nacional, cual es el plan y el cronograma para cancelar algo que según todos coinciden, es un gran bloqueo interno. No se los nombres de los encargados de dar la cara sobre este tema pero si lo supiera podríamos pasar de lo teórico a lo practico en nuestras denuncias. Un asunto puede ser muy difícil de resolver, pero detrás de eso puede esconder muchas cosas, inclusive no tener toda la inteligencia para asumir ese desafió.
    Saludos

  25. Hola Luque,

    Creo hemos hallado un terreno comun donde ambos coincidimos.

    Abrazo
    Ernesto

    Pd: aprovecho y le mando un abrazo a Manho

  26. Estimado Ernesto: Desde algún tiempo atrás creí hallar ese terreno común con sus ideas. Recuerdo que le escribí un mensaje personal antes. Y por eso me atreví a sincerarme en la crítica ahora. (En cierta ocasión le confesaba a un amigo mío, filósofo, ensayista y escritor, que coincidía con él, con sus ideas, y me advirtió que debíamos tener diferencias. Lo comprendí mejor). Efectivamente, pero diferencias de cómo conducir el barco al puerto deseado, que son las necesarias y ue se deben admitir, porque el mar no siempre es él mismo, ni el barco, ni los navegantes, ni los pilotos, ni los marineros, pero sobre todo, ni los cánticos de las sirenas que desean detener a los Ulises, aunque lo parezcan. Ahora necesitamos como nunca antes el pensamiento creador, además de la acción, claro está, pero también de no perder el curso al bogar. Abrazo.

  27. Hola Luque,

    No recuerdo el mensaje personal. Yo le respondi?

    Abrazo
    Ernesto

  28. Sí, fue un intercambio breve creo recordar que en el chat. Como es personal sólo le recuerdo que hablamos de su familia en Guantánamo, con la que tengo vínculos. Juan Carlos estuvo por aquí tres días, para la graduación de su hija, que ya es doctora. Abrazo, Luque.

  29. Ah! Recuerdo ! pensaba que era un intercambio reciente.

    Abrazo otra vez
    Ernesto

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