Bajo el cielo de Francia. (+ fotos, videos y música) Por Patricia Pérez Pérez


Los colores que adornan lujosamente las calles y rincones de Francia en esta época del año recuerdan que ya se va acercando el invierno. Las caducifolias dejan tapices de disímiles tonos en los parques y aceras. Ciertos árboles como el arce se cubren de hojas tan rojas que parecen de sangre. Los robles, los abedules, los álamos, los cedros y muchas otras especies locales entran poco a poco en una etapa de defensa por la falta de luz y las bajas temperaturas que les hacen bloquear el paso de nutrientes a la hoja, conservando así su savia solamente en el tronco y las ramas para afrontar la nueva estación. El verde clorofila se transforma, se acaramela, se enrojece o se tiñe de gualda. Luego de ceder paso a esos matices luminosos y permanecer así por varios días, la hoja vuela dejando su cicatriz en la base y el árbol queda definitivamente desnudo, con ramas como en plegaria, pidiendo que regrese pronto la primavera. Sigue leyendo