Los “golpes” de Iroel no piden disculpas. Por Paquita Armas Fonseca


Alguna vez le he agradecido públicamente a Iroel Sánchez que me hubiera llevado a trabajar en la Editora Abril en el 2000. Mucho más que me retara a sacar la revista Pionero, una gran experiencia para mí. Y, por supuesto, me devolvió al seno de un equipo al que continúo perteneciendo. Sigue leyendo