¿Hacerle el juego a los que están dispuestos a hacer correr la sangre de millones de personas?. (+video) Por Fidel Castro


Fidel: “Confío en el pueblo plena y totalmente… No vamos a dejar que haya grietas ni que nadie abra grietas en este país, ni debemos ser tolerantes con la gusanera ni con la contrarrevolución, los infames que alientan una agresión al país, los infames que quieren crearle condiciones al imperialismo para que agreda a Cuba… Sigue leyendo

La Cumbre de los Pueblos y el ejercicio de la contrainformación. Por Paloma García


(sobre aquellos días del No Al Alca entre los próceres del momento)

Las primeras anécdotas que me vienen a la memoria en este momento donde despedimos a uno de los más queridos de mi Patria, Diego Maradona, tienen que ver con aquellos días tan transcendentes donde muchos tuvimos la posibilidad de ser parte de aquellas jornadas que son un hito: los días del “No al Alca” en Argentina. Incansables días de trabajo en la TV Pública Argentina que con orgullo perfilaba cada vez más su intención certera de acompañar los procesos que se venían dando en America Latina. Sigue leyendo

Fidel: Los libros y la Revolución. (Entrevista de Fabio Fernández a Iroel Sánchez)


Meses atrás el Doctor en Ciencias Históricas y profesor de la Universidad de La Habana, Fabio Fernández, me remitió este cuestionario sobre la relación de Fidel con el trabajo del Instituto Cubano del Libro durante la etapa en que allí laboré como parte de una investigación que está realizando. Hoy, a cuatro años de su partida física, lo publicamos como homenaje a ese extraordinario lector e intelectual humanista que fue el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana.

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Fidel y el tamaño de las ideas. Por Abner Barrera Rivera


Entre las razones por las cuales el imperialismo yanqui lleva más de seis décadas agrediendo por todos los medios a la Revolución Cubana, está el hecho que en Cuba se creó un gobierno soberano e independiente que buscó desde un inicio que las relaciones entre las naciones fueran en igualdad de condiciones, dando fin a esa larga historia de sometimiento, en el que un país pequeño del Tercer Mundo se arrodillaba al servicio del más fuerte. Creían los Estados Unidos que después de haber sostenido a la sanguinaria dictadura de Fulgencio Batista (1952-1959), y que ésta fuera derrotada por el pueblo revolucionario, ellos quedaban con las manos limpias, esperando que el nuevo gobierno que se iniciaba en la Isla continuara con la tradición de los gobiernos de América Latina de acudir donde el amo, otra vez con la cerviz encorvada para recibir migajas y azotes. Sigue leyendo