Cuba en dos planetas. Por José Ramón Cabañas


La internet surgió a finales de la década de los años 60 del siglo XX como un proyecto militar estadounidense, respondiendo a la necesidad de trasladar gran cantidad de información de un punto a otro distante en breve tiempo, en caso de que se produjera un conflicto armado.

Como ha sucedido con otras muchas creaciones de ese origen, al poco tiempo internet pasó a tener un uso comercial público y comenzó a llenarse de información y soluciones prácticas para problemas diversos, a pesar de que desde bien temprano se replicaron en ella las mismas desigualdades del mundo real.

Un pequeño grupo de empresas establecidas en el primer mundo desarrollaron la infraestructura de equipamiento de internet, la interconexión entre las partes, tanto como la programación que sustenta ya una inmensa cantidad de servicios en línea. Poco a poco fueron sumándose empresas e instituciones de diversas regiones, pero ninguna hasta hoy controla gran parte del flujo que transita por ese soporte, responsabilidad que sigue retenida en las pioneras. Sigue leyendo

Cuando se trata de huracanes, EE. UU. Puede aprender mucho de Cuba. Por Mikael Wolfe


(Artículo publicado en The Washinton Post el 1 de septiembre de 2021 y traducido por La pupila insomne)

Cuando el huracán Ida tocó tierra en Louisiana el domingo, dejando sin electricidad a toda la ciudad de Nueva Orleans y más allá, muchas personas se preguntaron nerviosamente: “¿Ida será otra Katrina?” Katrina, por supuesto, golpeó la ciudad hace 16 años hasta el día en que Ida llegó. La desastrosa respuesta federal a Katrina por parte de la administración de George W. Bush se combinó con la falta de acción en el conocimiento de larga data de que los diques de la ciudad probablemente serían incapaces de resistir una intensa marejada ciclónica. Ambos fracasos contribuyeron a la muerte de 1.833 personas en la ciudad de mayoría negra, cientos de miles de personas desplazadas y más de $ 100 mil millones en daños a la propiedad. Katrina fue una catástrofe nacional que reveló una espantosa falta de preparación gubernamental para desastres arraigada en el racismo sistémico. Sigue leyendo