Las propuestas de un Archipiélago desintegrador. Por María de los A. Córdova[1] y Alberto Faya[2].


La apelación al nombre Archipiélago por parte de los miembros de una plataforma que pretende comprometer la unidad del pueblo cubano en torno a su Revolución, nos mueve a una reflexión: El término archipiélago implica un conjunto de islas característico de una dispersión geográfica, cuando, contrariamente a ello, define mejor nuestra nacionalidad el integrador nombre de Cuba que ostentamos con orgullo. Sigue leyendo