Sociología de la cultura e historia intelectual. Por Néstor Kohan


(Introducción al libro Hegemonía y cultura en tiempos de contrainsurgencia «soft» de Néstor Kohan)

Estas hipótesis de trabajo, de sociología de la cultura e historia intelectual, escritas, todas ellas, con una indisimulada intención polémica, giran en torno a tres problemas centrales.

En primer lugar, la problemática de la hegemonía y la contrahegemonía. Una vez más, como en algunos libros y antologías que publicamos previamente, reaparece en nuestra ayuda la figura de Antonio Gramsci.

No el Gramsci de la socialdemocracia, el posmodernismo y el “posmarxismo” (durante los últimos años de moda), sino el pequeño pero gigante pensador revolucionario de la Internacional Comunista, discípulo preferido de Lenin y militante clandestino durante muchos años.

Es precisamente Gramsci quien nos enseñó que ni el capitalismo ni el imperialismo pueden sobrevivir exclusivamente por su fuerza técnico-militar, por más poderosa e impactante que ella sea. Al mismo tiempo que amenazan y utilizan la fuerza, necesitan recrear, cotidianamente, su hegemonía. Desmoralizar, fragmentar y dispersar a sus enemigos. “Meterse en el bolsillo”, si es posible, sus categorías, sus símbolos y sus banderas, resignificadas, por supuesto, para volverlas funcionales a la dominación capitalista y la vigilancia imperial. Crear no sólo ideas y programas, pulidos en un escritorio de oficina del Pentágono, la CIA o el Departamento de Estado, sino estructuras flexibles de sentimientos, sensibilidades e identificaciones (colectivas e individuales) afines a la dominación del mercado, el dinero y el capital.

Es decir, convencer a mucha gente que es imposible vivir de una manera distinta al capitalismo y, al mismo tiempo, generalizar el triste y patético “american way of life” para todo el orbe. Ubicando en La Florida la tierra prometida para la comunidad latinoamericana. Allí donde se puede ser “norteamericano” sin saber hablar inglés, jugando al dominó en camiseta y escuchando música de salsa o reguetón. Sigue leyendo