Pocho, hermano y maestro. Por Iroel Sánchez


La única vez que conversé con Mario Benedetti, me preguntó por varios de sus amigos cubanos, pero fue inevitable detenernos en Ambrosio Fornet, le hablé con entusiasmo del honor de su amistad y del extraordinario colaborador que teníamos en él. Imborrables me quedaron grabadas las palabras admiradas del escritor uruguayo: «Pocho es muy inteligente». Cuando luego se lo relaté al elogiado, recuerdo que me dijo «Mario es muy generoso».

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