Trump empuja hacia el abismo. Por Ángel Guerra Cabrera


Las agresiones de Estados Unidos contra Irán tienen larga historia, se remonta a los años cincuenta del siglo 20.  El asesinato el 2 de enero pasado del general Quasem Soleimani, comandante de la fuerza Quds de Irán, solo inicia un nuevo capítulo, tal vez el más sombrío y amenazador del conflicto entre los dos países. Encima de ordenar la supresión de una de las más altas autoridades de un Estado de visita en otro Estado, ambos miembros de la ONU, decisión notablemente inmoral e ilegal,  todo apunta a que el presidente Donald Trump y su secretario de Estado Pompeo,   conocían las coordenadas de la misión diplomática que condujo a Soleimani en un vuelo comercial de Damasco  a Bagdad, a solicitud precisamente del inquilino de la Casa Blanca.  Una emboscada artera. Sigue leyendo

AMLO y su impacto en América Latina. Por Ángel Guerra Cabrera


La llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México tuvo una importante repercusión en el impulso a las luchas antineoliberales en América Latina y el Caribe(ALC). En la medida en que se acercaban las elecciones presidenciales y crecía su candidatura fue causa de alegría y esperanza en los círculos revolucionarios y progresistas de Nuestra América. Hagamos un poco de historia. Sigue leyendo

¿Por qué protestan? Por Ángel Guerra Cabrera


A raíz de la extensión por gran parte la geografía nuestroamericana de radicales protestas sociales, a veces gigantescas, los llamados expertos en los medios hegemónicos tratan de encontrarles una explicación. Que la desigualdad y la pobreza son asignaturas pendiente en América Latina y el Caribe, que la llamada clase política está divorciada de la población, que existe un déficit democrático, que no hay un robusto sistema institucional y ello favorece la corrupción y la impunidad, que la generalizada falta de oportunidades de estudio y trabajo para los jóvenes crea gran inconformidad; que las nuevas tecnologías de la información han interconectado al planeta, hecho que crezca la expectativa de vivir mejor y que existe una incapacidad de los gobiernos para satisfacerla. En realidad, todos estos problemas existen y originan grandes injusticias o conflictos, pero son efectos, indudablemente perniciosos, generados por otros problemas mayores de tipo estructural. Se insiste en la imposibilidad de llegar a un diagnóstico general sobre lo que está ocurriendo. Es cierto que hay problemas diversos. Cada país tiene problemáticas particulares que requieren recetas propias para su solución. Pero eso no significa que no haya flagelos estructurales que sufren por igual países como México, Haití, Honduras, Colombia, Chile, Perú, Argentina, por solo mencionar aquellos donde recientemente los pueblos se han rebelado contra el estado de cosas existente, haya sido mediante el voto -México y Argentina- o con enérgicas manifestaciones en las calles en reclamo de sus derechos humanos y en repudio al sistema dominante que los conculca. Sigue leyendo

Los pueblos decidirán el desenlace. Por Ángel Guerra Cabrera


Una potente contraofensiva popular recorre nuestra América y más allá. En tierras latinocaribeñas podría decirse que comenzó por Haití en enero de este año, se reavivó la llama de la lucha en Honduras, que en octubre logró una importante demostración a escala nacional, mientras en Ecuador estallaba en octubre una sublevación indígena y popular contra un paquetazo del  Fondo Monetario Internacional(FMI), seguida a fines de ese mes de una gran rebelión con votos en Argentina,  en rechazo al gobierno de Mauricio Macri, sus políticas de hambre y desempleo neoliberales y al arrasamiento de la economía y las condiciones sociales de vida por los condicionamientos, igualmente, de un préstamo del FMI. Casi a la par que en Ecuador, en Chile se producía una insurrección antineoliberal pacífica que ha crecido impetuosamente, al abarcar desde sectores muy desfavorecidos a clase media alta y extenderse sin pausa a todo el territorio nacional hasta la actualidad, cuando continúa desafiando diariamente en las calles una ola represiva Piñerapinochetista. Sigue leyendo

Macri, una mala persona. Por Ángel Guerra Cabrera


Mauricio Macri prometió acabar con el “cepo” cambiario kirchnerista y lo suprimió no más llegar a la presidencia. Pero ahora, aunque acotado, termina su mandato reinstaurándolo. Sin embargo, no para proteger las reservas internacionales y la economía popular, como era el caso con Cristina Fernández de Kirchner(KFK). Al contrario. El gobierno macrista ha llevado al país a una situación límite. Default o cesación de pagos, palabras malditas ahora traducidas eufemísticamente por los tecnócratas como “reperfilamiento” de la deuda y una devaluación acumulada del peso al cierre de agosto de 304 por ciento. Argentina, que estaba desendeudada y con inflación controlada en el gobierno de CFK ha pasado a ser uno de los países más endeudados del planeta, con las más altas tasas de interés, la segunda mayor inflación, el mayor riesgo país y una de las más acentuadas caídas del PIB. Todo ello significa una enorme pérdida en los ingresos de las mayorías, pobreza, cuando no indigencia de millones, hambre de niños y ancianos. Asombroso, multitud de personas con trabajo malcomen una o dos veces al día. A la vez, la desenfrenada especulación financiera, los privilegios fiscales y en el uso de divisas que conservan los capitales concentrados han propiciado un enriquecimiento obsceno de una pequeña elite local e internacional, comenzando por Macri y los miembros de su gabinete. No ha de extrañar que el objetivo del cepo cambiario macrista, a diferencia del de CFK, sea crear otro mecanismo para continuar facilitando la fuga de capitales, como lo denunció el miércoles 4 el periodista Horacio Verbitsky. Sigue leyendo

Macri deja a Argentina en ruinas. Por Ángel Guerra Cabrera


El régimen neoliberal de Mauricio Macri consumó una de las mayores transferencias de recursos en la historia argentina desde los sectores populares al capital financiero transnacional, incluidos los miembros de su gabinete. El cinismo de la restauración neoliberal macrista es ilimitado. Macri y su gobierno de magnates no tardaron en aprovecharse del gran éxito económico y social heredado del kirchnerismo para ir gradualmente a la restauración neoliberal. Las robustas redes de protección social creadas por el gobierno anterior propiciaron que muchos argentinos no se dieran cuenta al principio del hoyo negro a que los empujaban. Los nuevos gobernantes, con la mayor impudicia, argumentaban que la supuesta “pesada herencia” dejada por el kirchnerismo los forzaba a aumentar hasta en 2000 por ciento las tarifas de los servicios públicos para “equilibrar” las cuentas fiscales.  Dos años aproximadamente pudieron sostener esta ficción, al extremo de lograr el posicionamiento de Cambiemos como primera fuerza política en las elecciones legislativas de 2017, lo que parecía afirmar sólidamente su proyecto de contrarreformas sociales. Sigue leyendo