Yo soy Fidel es unidad y también compromiso. Por Carlos Luque Zayas Bazán


 

Me motiva el respetuoso criterio de un forista de este blog, José Luis León Pérez, a compartir un comentario.

Cito como otro estímulo,  un reciente criterio del trovador Silvio Rodríguez, expuesto en su blog, Segunda Cita:

“Las ideas humanistas y revolucionarias (evolutivas) que se enfrentan al poder hegemónico imperial están y estarán en condiciones guerrilleras todavía durante mucho. No hay que dejarse confundir por los que nos comparan a los que dominan por el hecho de defendernos. Tenemos el derecho y el deber de defendernos. Los que no nos lo reconocen es porque desean que desaparezcamos.”

 8 de diciembre de 2016, 11:47

El escenario de la libertad de prensa en Cuba: no a la impunidad  de la agresión mediática. Sigue leyendo

Para que la democracia sea democracia. Por Luis Toledo Sande


Desde que se acuñó para nombrar una forma de funcionamiento social en la Grecia culta y fértil, pero esclavista, el término democracia —etimológicamente, poder del pueblo— ha venido cargando con realidades y embustes, logros y manquedades, en proporciones varias. Así y todo, constituye un desiderátum de la mayor importancia para la humanidad. Pero causa espanto el atolladero a que ha llegado su uso en las versiones privilegiadas en el mundo por los medios imperantes, instrumentos de los poderosos. Sigue leyendo

Una experiencia sobre la libertad de expresión en el #IGF2016. Por Iroel Sánchez


En el día previo al inicio del Internet Global Forum (IGF) que comienza en Guadalajara, México, se realizaron varios talleres “pre evento”. En uno de ellos la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO) presentó su informe sobre protección a los periodistas y la libertad de expresión que recoge el asesinato de 84 informadores durante el 2015 en todo el mundo, tema en el que se centraron las intervenciones de los siete panelistas, dejando apenas quince minutos para preguntas del público desde donde intervinieron tres personas la última de las cuales fui yo.  Sigue leyendo

Salim Lamrani: “Fidel Castro es visto como el arquetipo del combatiente contra la opresión”


Voice of America: Salim Lamrani, ¿por qué semejante implicación de Cuba en África? ¿Acaso los cubanos buscaban explotar los recursos naturales del continente? 

            Salim Lamrani: Creo que conviene recordar las tres facetas que caracterizan al personaje de Fidel Castro. Primero es el arquitecto de la soberanía nacional que logró hacer de Cuba una nación independiente. Luego es el reformador social que ubicó en el centro de su proyecto de sociedad al ser humano universalizando el acceso a la salud, a la educación, a la cultura, al deporte, a la recreación. Por fin –y ésta es su tercera característica– es un internacionalista que siempre extendió una mano fraterna a los pueblos del Sur y particularmente a los pueblos que luchaban por su emancipación. Ello explica la intervención de Cuba en África. Sigue leyendo

Pequeña crónica del homenaje en Madrid. Por Sara Rosenberg


Hay días en que Madrid vuelve a ser la ciudad digna y combativa que resistió al fascismo. De la que aprendimos, la que leímos, la que estudiamos tanto, la que soñamos siempre. Y hoy ha vuelto serlo. Sigue leyendo

Fidel ya ha sido abrazado por Martí: Y echóse a andar. Por Fidel Díaz


En estos días los sentimientos se cruzan descomunales, Fidel ha huracanado al pueblo cubano, nuestroamericano, humano; el mundo repasa su obra y pareciera que vivió mil años repartiendo panes y peces, (o dándonos las manos y las luces del alma para crearlos y repartirlos). Eso tranquiliza, y ver cómo le responde su pueblo emociona, las anécdotas son incontables, quisiera estar escribiendo y escribiendo, una amiga colombiana, de vida muy modesta, al enterarse el 26 en la mañana, cogió los kilitos que tenía sacó un pasaje para venir a despedir a Fidel, una estudiante cubana de pre, estaba en una base de campismo con sus amigos, y llamó en la madrugada a sus padres llorando, pidiendo que la fueran a buscar de inmediato; en la fila de la Plaza de la Revolución para rendir tributo llevaban casi de brazo a una viejita encorvada que debió estar cerca de los 100 años de edad, otra de 83, le contaba a una periodista extranjera que había conocido al Comandante en los 70 en la agricultura, y que guardaba un papel que él le firmó; detrás de mí, escuché a una mujer que le contaba a una niña de unos 7 u 8 años: “tu abuelo era un niño cuando conoció a Fidel, en la tragedia del ciclón Flora, estaba todo inundado, habían perdido la casa, estuvieron algunas horas, el Comandante le dio dinero para que fuera hasta los restos de la bodega y buscara comida para los que estaban allí.” Le contaba la mujer que, viendo el desamparo de la madre del niño, con 11 hijos, le prometió que tendría su casa, y en menos de 72 horas (como Girón) tuvo su casa. En aquella noche del 25 de noviembre, al saberse la noticia, un joven me abrazó llorando: Yo estoy aquí, y soy, por él, soy estudiante de la ELAM (no recuerdo el país, ni su rostro, el caso es que era un muchacho que se preparaba para ser médico, para curar, algo que su pobreza no le habría permitido en otro rincón del mundo que no fuera Fidel; quizás por eso basta que me quede de aquel instante la fuerza de su abrazo y el dolor   expresado en sollozos –esencia de humanidad que pronto será expandido entre los necesitados.     Sigue leyendo