Foro de Sao Paulo: Cuba se defiende defendiendo a los demás. Por Iroel Sánchez


En mayo de 2003, mientras las campañas mediáticas contra la Revolución cubana arreciaban y en plena intervención estadounidense en territorio iraquí, en Miami se producían manifestaciones con el lema “Irak now, Cuba after”, un grupo de intelectuales mexicanos y cubanos liderados por Pablo González Casanova activaban su solidaridad con la Isla. Reunidos con Fidel, le propusieron cómo estructurar y mantener viva esa actividad solidaria para defender a Cuba, la respuesta del Comandante subió la parada: Hay que defender la humanidad. Sigue leyendo

El matrimonio diverso o por qué las iglesias deberían dar las gracias. Por Carlos Ávila Villamar


El debate ante una probable legalización del matrimonio diverso en Cuba ha encontrado, naturalmente, resistencia en algunas comunidades cristianas. Imposibilitadas de utilizar los textos bíblicos como argumentos definitivos en un estado laico, han intentado probar una incompatibilidad de los valores culturales cubanos con la aceptación de un nuevo modelo de familia. Ya he hablado recientemente sobre los problemas de proyectar un deber ser cubano en nuestro estado cultural (un valor cultural cubano es un deber ser). Creo que el apoyo irreflexivo en una supuesta tradición hubiera podido justificar la esclavitud durante la época colonial, ya que antes existían aborígenes en Cuba que practicaban la esclavitud (debemos decirlo, por mucho que hoy sobreviva la imagen del buen indio, no menos reduccionista que la del caníbal). Entonces, tenemos claro que es un disparate sostener que el matrimonio exclusivamente heterosexual constituye un valor cultural cubano, y supongo que mucho más decir que constituye un valor revolucionario, solo porque por inercia sobrevivieran tantos prejuicios al inicio de la etapa revolucionaria. Sigue leyendo

“Se es o no se es, desde los tiempos de Shakespeare”. Por Miguel Díaz Canel


Discurso pronunciado por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del X Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba, en el Palacio de Convenciones, el 14 de julio de 2018, “Año 60 de la Revolución”.  (Versiones Taquigráficas– Consejo de Estado)

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¿Qué trae Pompeo? Por Ángel Guerra Cabrera


La visita que realizará a México el 13 de julio el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo debe ser tomada con el mínimo de expectativas sobre el fruto positivo que pueda arrojar para el país anfitrión. Pompeo no trae nada favorable para las relaciones entre México y Estados Unidos puesto que es conocida su plena coincidencia con la brutal política injerencista y agresiva del presidente Trump, quien por eso mismo lo escogió para relevar a Rex Tillerson en el cargo. A Washington le interesa, sobre todo, el petróleo mexicano y que aquí haya un gobierno complaciente como todos los de la etapa neoliberal. Uno que actúe de custodio antinmigrante y continúe adherido a sus aprestos intervencionistas contra Venezuela como miembro prominente del desprestigiado Grupo de Lima. Sigue leyendo

El fantasma del nacionalismo. Por Carlos Ávila Villamar


He estado leyendo un artículo en Rialta Magazine con particular interés. En resumen señala que la idea de una nación fallida es paradójica, porque la nación solo puede ser entendida como un estado de cosas en constante transformación. Para hablar de una nación fallida (no de un gobierno fallido, que es distinto) debe uno remitirse a un punto modélico que, por inexacto y arbitrario, termina por ser siempre contraproducente en cualquier análisis. La nacionalidad cubana en sí (una condición cultural), por tanto, no habría estado en crisis durante la dominación española, ni durante los gobiernos entreguistas de la primera mitad del siglo pasado, ni durante la etapa revolucionaria (o como se le prefiera llamar, según el juicio que se tenga sobre ella). El autor cree encontrar una visión semejante de lo que significa la nación en ambos lados del Estrecho de la Florida: son capaces de proyectar un deber ser no solo en cuanto a un gobierno o a un modelo de estado, sino en cuanto a una cultura. Trataré de que mi postura política no afecte la objetividad de lo que estoy a punto de exponer. Sigue leyendo