¿”Fanáticos” vs “objetivos”? Por Mateo Grille


“…repiten un lugar común extendido en los medios hegemónicos que intenta proyectar esa imagen de buenos periodistas, objetivos y serios por un lado, y periodistas militantes por el otro. Los primeros son los que trabajan y repiten apoyando las “verdades” de los medios de la derecha; los otros, los que empiezan a ser proscriptos, son quienes no solo no repiten el discurso del mercado, sino que lo combaten. Los serios y objetivos son los que apoyan la crítica despiadada y permanente a los gobiernos progresistas en todo el mundo, los que viven admirando las políticas de los países centrales y propalan los postulados de la patria financiera y, a la vez, critican con saña cualquier demostración de soberanía.  Sigue leyendo

Martí: “El que no ve en la vida más que un mercado…”


“[…] – el que no ve en sus capacidades una misión de abnegada tutela de las capacidades inferiores, sino un instrumento eficaz para perturbarlas y dirigirlas en provecho propio; – el que usa para sí lo que no recibió de sí, y no pone en la humanidad, sino que la corrompe y confunde; – el que no ve a los hombres como hermanos en desgracia a quienes confortar y mejorar, aun a despecho suyo, sino zócalo para sus pies, sino batalla de orgullo y de destreza, sino la satisfacción de aventajar en ardides y fortuna a sus rivales; – el que no ve en la vida más que un mercado, y en los hombres más que cerdos que cebar, necios a quienes burlar, y a lo sumo fieras que abatir; – el que del genio tiene lo catilinario, cesáreo y luz bélica, y no lo humanitario y expansivo; – el que, como lisonja suprema a los hombres, cae en sus faltas y se vanagloria de ellas, – ése tendrá siempre la casa llena de clientes, y entrará en los combates seguido de gran número de partidarios.[…] Sigue leyendo

Ready to go o cómo se sodomiza la voluntad de los pueblos. Por Rafael de Águila


¨No intentaremos conseguir de nadie, ya por acción nuestra
ya por medio de terceros, cosa alguna por la cual
una parte de estas libertades
pueda quedar revocada o mermada.
Si se consiguiese semejante cosa, se tendrá por nula
y sin efecto y no haremos uso de ella
en momento alguno, ni personalmente
ni a través de terceros.¨
Carta Magna.
Inglaterra, 1215.

El pueblo británico se decide -mayoritariamente- por el Brexit. En España, a lomo de toda corrupción, el PP resulta el Partido más votado. En USA el Partido Republicano aclama -mayoritariamente- a Donald Trump como candidato, como posible Mr. President bufonea un clown, un estrafalario, uno de los candidatos menos presidenciables de la historia, un hombre sin experiencia alguna en política. Putin y Erdogan, ese dúo de Zar y Sultán, concentran cada vez más poder, con la aquiescencia -mayoritaria- de sus pueblos. Otro clown bufonesco y prostibulario -léase Silvio Berlusconi- amaga con regresar a la política italiana, eso tras gobernar, por años, con el apoyo -mayoritario- de su pueblo. El Parlament catalán -mayoritariamente- manifiesta el deseo de separarse de España, vaya a intuir Dios Padre las consecuencias que de ello se deriven. Una troglodita, léase Marine Le Pen, acumula cada vez más partidarios, en las elecciones al Parlamento europeo, las de 2014, llevó a su partido, el Frente Nacional, a ser el más votado de Francia. Cabría preguntarse: ¿la voluntad popular está en crisis? ¿Se invoca a los pueblos y deciden lo peor? ¿No alcanza el voto popular a aprehender la lógica de los acontecimientos? Por el contrario, ¿lleva todavía más a perderlos? ¿Son irresponsables las decisiones de los pueblos? ¿Inexplicables? ¿Entre lo mejor y lo peor, entre lo viable y lo inviable, entre la racionalidad y la desmesura, entre el conocimiento y la fe… el voto popular erige lo segundo? En las elecciones de marzo de 1933 el Partido Nazi obtuvo el 43,9 % del voto popular: fue el Partido más votado. Salvando las debidas distancias, se tiene hoy la impresión de que en la aldea global -pese al derrame récord de información- las fronteras entre lo mejor y lo peor, entre lo viable y lo inviable, entre la racionalidad y la desmesura, entre el conocimiento y la fe pueden devenir cada vez menos claras, cada vez menos nítidas, cada vez menos sujetas al humano discernimiento. Todo se confunde y difumina. En consecuencia, puede resultar más veleidoso e intrincado, más sujeto a errores, más difícil, decidir y elegir. Al menos decidir y elegir… lo mejor. Sigue leyendo

Crónica en las vísperas. Por Víctor Casaus


dirán exactamente de fidel
gran conductor el que incendió la historia etcétera
pero el
pueblo lo llama el caballo y es cierto

Estas primeras líneas del poema de Juan Gelman dedicado a Fidel, incluido en la edición de su libro Gotán, en la Argentina, en 1962, estuvo por supuesto rondando, desde hace días (¿semanas, meses?) la idea de escribir algunas palabras para/por el cumpleaños de Fidel que es mañana: que es ya hoy, en esta madrugada no tan calurosa del día 13 de agosto aquí en la Habana del Este, donde estoy tecleando estas líneas. Sigue leyendo

¿Cambios en las reglas del juego? Por Víctor Angel Fernández


Al igual a que a muchas otras personas, un día me dio por escribir y así hice mis pininos con algunos artículos para la prensa, logré publicar un par de obras y hasta recibí premios en un concurso literario. Luego me he dedicado a escribir algunos de estos trabajos que he compartido con ustedes en varias ocasiones y mantener, además, otro espacio sobre temas puramente técnicos. Sigue leyendo