“Cuba sigue erguida y poderosa solamente por el derecho y la razón que le asisten” Por Máximo Gómez


El 18 de noviembre de 1836 nació en Baní, República Dominicana, el más brillante de los guerreros cubanos que no se cansó de infringir derrotas al más grande ejército que desplegó España en América: Máximo Gómez. Su relato El viejo Eduá es un derroche de honestidad y humildad, a la vez que de admiración por los cubanos más humildes que junto a él pelearon por la libertad.

El viejo Eduá

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Sinfonía Urbana. Por Rubén Martínez Villena


En su Poesía de la Ciudad de La Habana, Ángel Augier llama a este poema de Rubén Martínez Villena, escrito en 1921, “cuatro sonetos antológicos”.

Para Augier, el autor de  La pupila insomne “con gracia y vigor insuperables refleja momentos de la vida citadina de entonces”.

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Bolivia. Por Teresa Melo


Año 2001 y Feria del Libro de La Paz: mi primer viaje al extranjero; kilómetros infinitos, montañas heladas, la compañía cálida de Miguel Mejides (fuimos los primeros autores cubanos invitados)… El soroche, por la altura, me golpeaba fuerte, y debía quedarme inmóvil en el stand de Cuba o en el hotel, tomando aquellas pastillas con té de coca. Apenas a dos cuadras del hotel cambiaba la vida: en mantas de colores sobre el piso las vendedoras indígenas exhibían su mercancía y me decían: caserita, cómprame. Eso me turbaba, les decía mi nombre, les hablaba, pero siempre me veían como a una blanca más de las que las discriminaban, ignoraban o esquivaban. Un bebé me miraba entre chicles y frutas. Escribí ese poema que se llama El Alto; de él es este fragmento: Sigue leyendo

“Una y otra vez, el dinero tratará de romper la historia que importa. Y una y otra vez, será vencido”. Por Sup Galeano


Kagemusha- Seminario “Los muros del capital, las grietas de la izquierda”.-

Hace unos meses, el Subcomandante Insurgente Moisés me dijo una síntesis de lo que ahora les ha contado a ustedes con más extensión y sustento.

Tal vez sin proponérselo, había él detectado una línea de tensión entre el pasado y la tormenta que ya está. Sigue leyendo

Sea un buen descalificador, aprenda de los mejores. Por Iroel Sánchez


Como el mejor de los censores investigue a sus oponentes en dos o tres bases de datos académicas y si no aparecen allí, pues diga que no pueden participar en un debate. Usted ama el debate pero no puede rebajarse a tanto, por lo que si no aparecen allí no merecen ser escuchados y puede descalificarlos con las palabras que jamás aceptaría se dirigieran a usted.  Sigue leyendo

La verdadera culpa de Iroel Sánchez*. Por Ernesto Estévez Rams


Quizás la verdadera culpa de Iroel Sánchez descansa en no dar tregua. Sospecho sin embargo que hay más que eso. La revolución comunicacional de la internet tomó a la Revolución cubana sin preparación adecuada y sin respuesta eficaz. La razón del hecho puede no haber sido ni culpa nuestra. Esa revolución informativa se incubó en los años más duros del período especial. Cuba, sometida al asedio, tenía apagones las dos terceras partes del día. De cara a la sobrevivencia más inmediata se veía impedida de invertir en infraestructura y el atraso se fue acumulando inevitablemente. Como corolario, el acceso a las nuevas avenidas de la divulgación de información fue tardío, fragmentado y no constituía, en medio de urgencias diarias, prioridad en esos años. Aprovechando el escenario de batalla tan desfavorable para las fuerzas revolucionarias, se fueron estructurando, con generosa ayuda financiera de más de un poder imperial, múltiples plataformas virtuales apuntadas contra el país.  Más peligroso aún, alentada por el desconcierto filosófico e ideológico que trajo el derrumbe del “socialismo que realmente existió”, denominación del historiador comunista Hosbawn, la ofensiva reaccionaria no se solo se instrumentó sobre la tecnología que emergía sino, en el plano de las ideas, sobre la ausencia temporal de contraparte ideológica. Desde el posmodernismo reaccionario, el fin de la historia vino a querer decir el fin de las utopías y el cierre de las epopeyas. El asalto ideológico ha sido brutal y la ofensiva ha estado de parte del enemigo. Aún hoy la respuesta en la blogosfera de las fuerzas de la Revolución recuerda a la armada Brancaleone. Si bien el origen del desconcierto es objetivo, su persistencia tenaz ya es culpa de nuestras carencias subjetivas y las pone en evidencia. Sigue leyendo