De académicos e intelectuales: notas a propósito de la crisis de las ciencias sociales y el papel de la universidad. Por Atilio A. Boron


Por su penetración en aspectos esenciales de la lucha ideológica contemporánea, solicité al compañero Atilio Borón este trascendente ensayo publicado en el  Nº  291, (Abril-Junio de 2018) de la revista Casa, que él ha tenido la deferencia de enviarnos.  Sigue leyendo

Una verdadera república democrática en un orden constitucional bajo condiciones capitalistas es imposible. Por Carlos Fernández Liria


No se trata de inventar algo mejor que el Estado de derecho, se trata de conseguir un Estado de derecho que de verdad acabe siéndolo, ¿no?, que de verdad lo sea. De conseguir una verdadera república democrática, un orden constitucional, que yo creo que bajo condiciones capitalistas es imposible y que por tanto habrá que saber cuánto legislar el dinero para poder generar una verdadera libertad de ciudadanos. Pero no hay otra, no hay otra opción, eso ya lo dijo Eduardo Galeano en alguna ocasión, lo que no puede ser es que para liberar el dinero haya que encarcelar a las personas. Yo lo plantearía también al revés, o sea, ¿cuánto hay que encarcelar el dinero para que las personas tengan libertad? y para que realmente podamos decir que vivimos en un orden constitucional de derecho ¿no? Sigue leyendo

Correo con “otra cara de la moneda 15 000 manzanas”. Por Susana Aulet


Cuba: Democracia sin dogmas. Por Carlos Luque Zayas Bazán


Mientras el pueblo cubano todo, incluso allende los mares, asume el deber y el derecho democráticos de estudiar, agregar, modificar o proponer ideas para la redacción final de nuestra Ley de Leyes, continúa un debate que comenzó desde mucho antes y que hubiera sido absolutamente normal, si una parte no recibiera apoyos y anudara lazos externos que, al aproximarse el relevo generacional y la reforma constitucional, creyeron ver la oportunidad de proponer y acompañar, decían ellos, un cambio o tránsito de régimen, aupados en el trampolín de la política obamiana, las aspiraciones socialdemócratas y hasta las pesadillas neoliberales. Incluso nos rondó un sionista, teórico de la ofensiva “suave” del presidente que usurpó las esperanzas de los negros y ofendidos de su nación, mientras quienes se declaraban sin ideología proclamaban su anticomunismo.

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