La guerra contra la historia II. Denuncio, ergo sum. Por Sara Rosenberg


Ríos de tinta corren en las redes y en los periódicos y una vez más la agenda “viral” está fijada por el criminal.  Es el cuerpo del crimen que se esconde en la seudo conciencia incapaz de actuar. Sigue leyendo

Objetivo: Fidel. Por Fabián Escalante Font


Fidel Castro ha sido el líder político más perseguido en la historia contemporánea y probablemente en la universal. Varias centenas de complots homicidas han sido planeados en su contra, algo probado en documentos oficiales desclasificados por el gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, como para restar importancia a la gravedad de estas acciones, políticos de ese país han afirmado que los atentados planeados fueron solo unos pocos,  como si uno no bastara para hacer de ello algo deleznable. Sigue leyendo

Existe un solo Santiago Álvarez Magriñá y es un terrorista de Miami. Por Edmundo García


El “Apoyo Decidido” que necesita EEUU. Por Iroel Sánchez


El Presidente de Estados Unidos Barack Obama tuvo que regresar a Estados Unidos de una gira europea que concluyó 24 horas antes de lo previsto. El motivo del cambio en el programa del Presidente Obama fue la ola de violencia racial cuyo más reciente capítulo es la muerte de cinco policías blancos en la ciudad tejana de Dallas a manos de un ex militar negro que cumplió misión en Afganistán. En la misma semana los asesinatos de dos ciudadanos negros por agentes del orden en Baton Rouge y Minneapolis fueron filmados y difundidos por las redes sociales, desatando nuevas protestas entre amplios sectores de la sociedad norteamericana.    Sigue leyendo

La herejía coherente de Raúl Roa. Por Iroel Sánchez


Cuando falleció en 1982 yo terminaba el preuniversitario y aunque no había vivido sus batallas defendiendo a Cuba en la ONU y retirándose “con los pueblos de América” de la OEA, Raúl Roa era para mi una figura legendaria. Lo había visto con su gesticulación cubanísima y su adjetivación avasalladora en el documental Pablo, de Víctor Casaus, hablando de sus amigos Pablo de la Torriente Brau  y Rubén Martínez Villena y dando color con su verbo torrencial a toda una época.  Sigue leyendo