Allende. Por Karima Oliva Bello


El golpe de estado en Chile nos recuerda que los criminales no fueron solo ese bando de militares sin escrúpulos ni humanidad. El crimen fue económico, lo fabricó un Premio Nobel de Economía: solo matando al pueblo chileno y ahogando en sangre su resistencia se le pudo imponer la nueva fase del capitalismo. Sigue leyendo

Origen y actualidad de la Operación Cóndor. Por Fabián Escalante Font


La Doctrina Nacional de Seguridad de Estados Unidos, sustentada y alimentada por la doctrina Monroe y otros conceptos fascistas (Kissinger) fueron los padres de la operación Cóndor cuyo nombre, según el terrorista de origen cubano Antonio Veciana se debe al complot –así denominado por la CIA- para asesinar a Fidel Castro en ocasión de su viaje a Chile y después sirvió de cobertura para el sabotaje y derrocamiento del gobierno de Salvador Allende. Sigue leyendo

Contra la virulencia de los pixeles. Por Patricia Pérez Pérez


La era de internet ha forjado una arena en constante evolución donde la ética, el civismo y los códigos universales del honor se enfrentan a los intereses más bajos de una masa informe, carente de principios y valores, que se disuelven en el plástico, la tóxica pixelización y el anonimato. Tratándose de la guerra mediática de Estados Unidos en contra de Cuba, cuyas estrategias se han modificado con las dos últimas administraciones de la Casa Blanca, cualquier bufón con turbante, pulsera y cascabel, sacado del hampa cervantina de Rinconete y Cortadillo, sienta bien para equilibrar o sustituir, según sea el caso, a los blogueros devenidos propietarios de medios, los malos artistas y los “laboratorios de ideas” sutilmente influenciados y hasta financiados por B. Obama, y sumar ahora, con título de marioneta pública a la continuidad de la farsa, la parada esperpéntica y el lenguaje soez de los embustes. Sigue leyendo

De derechos, oposiciones y activistas políticos. Por Karima Oliva Bello


En honor a Marielle Franco, quien un 14 de marzo de 2018, hace justamente dos años, fue brutal e impunemente asesinada, por ejercer su derecho y alzar la voz en defensa de los más pobres. Cuando la oposición a un sistema es digna.

La primera vez en mi vida que vi una movilización social como acto de protesta política fue en octubre de 2014. Estaba de visita en México y, desde la ventana del Hotel donde me hospedaba, en el mismo centro de la Ciudad, a dos cuadras exactas del Zócalo, vi avanzar una multitud interminable de personas de todas las edades, que se dirigían, imparables, hacia la emblemática plaza en la que se ubica el Palacio de Gobierno. No alcancé a ver dónde concluía la aglomeración. La calle apenas la contenía. Temblaban las paredes de esos predios antiquísimos, medio hundidos en el asfalto, sobre el lago. Sigue leyendo