Martí frente a anexionistas y autonomistas. Por Fidel Castro


Martí era muy joven cuando se inició la Guerra de los Diez Años. Padeció cárcel, padeció exilio; su salud era muy débil, pero su inteligencia extraordinariamente poderosa. Fue en aquellos años de estudiante paladín de la causa de la independencia, y fue capaz de escribir algunos de los mejores documentos de la historia política de nuestro país cuando prácticamente no había cumplido todavía 20 años. Sigue leyendo

Martí y la alteridad. Del diálogo a la unión del alma americana que garantiza el equilibrio del mundo. Por Patricia Pérez Pérez


Toda la obra y la acción martianas emanan de una constante preocupación y sacrificio por los seres humanos, por todo aquel que siendo similar o diferente de su propio Yo, en ningún modo “le es ajeno”1. Ese “humanismo del otro” (Levinas)2, valor social supremo e incluyente de cuanto aqueja y lastima el alma y el cuerpo del hombre, misterio de la creación que en él fue “pasión devoradora” (Vitier & Marruz: 115)3, va madurando desde su infancia y adolescencia cubanas y se enriquece posteriormente desde experiencias y espacios vitales, culturales y sociales diversos, hasta encumbrarse, en tanto construcción poética y paradigma ético y político de la fraternidad entre los hombres – que nos abraza cual padre a sus hijos – en lazo universal que perdura más allá de su muerte. Sigue leyendo

Una carta de José Martí. Por Patricia Pérez Pérez


José Martí fue y seguirá siendo un paradigma de hombre excepcional, único en el pensamiento emancipador de Latinoamérica y de los pueblos que luchan por un futuro más justo. Desde muy joven se vio animado por el propósito de liberar a su patria del poderío español y no cejó en sus intentos sino hasta pagar con su vida el precio de la libertad de Cuba. Dentro de su estrategia, bien precisada, se encontraba la consecución de la independencia de Cuba y del hermano Puerto Rico, los que constituidos en Repúblicas servirían a largo plazo de muro de contención contra la expansión previsible de Estados Unidos hacia el sur del continente y como promotores de la unidad latinoamericana, contribuirían a mejorar la situación de desbalance del hemisferio, garantizando además el futuro equilibrio del mundo. Martí se convirtió así en el primer pensador americano en concebir, después de la gesta bolivariana, una estrategia continental anticolonialista y luego antimperialista. Y es a este ideal patriótico y de libertad plena del hombre que debemos la temprana presencia de José Martí en Guatemala, desde donde escribió la carta “A Valero Pujol”, director del periódico guatemalteco El Progreso. Sigue leyendo