Fidel, el poder político y la nueva cultura comunicacional*. Por Arnold August


Entre los muchos logros de Fidel como constructor de la nueva sociedad cubana se destacan el derrocamiento del capitalismo a favor del socialismo y sus principios inherentes de igualdad y solidaridad; la derrota de la dominación neocolonialista de Estados Unidos, logrando así la soberanía, la independencia y la dignidad; la defensa de los derechos humanos en la salud, la educación, la cultura y el deporte; el respeto de la igualdad racial, la igualdad de género, la alimentación y la vivienda para todos; la defensa de la libertad de expresión, y de la prensa que es uno de los frentes en que el ejemplo de Fidel tiene mucho que seguir enseñándonos; y la creación de una atmósfera social y política civilizada y sin violencia. La base de estas proezas, inexistentes antes de 1959, es el poder político popular, resultante de la Revolución que suprimió el Estado respaldado por Estados Unidos. Sigue leyendo

Martí en Fidel: toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz. Por Arnold August*


La última semana del mes de enero tiene un especial significado para los cubanos y, por supuesto, para los hombres y mujeres progresistas de todo el mundo. El día 25, este año, se cumplió el segundo mes del fallecimiento de Fidel Castro (¿quién podría olvidar el 25 noviembre de 2016?)  El 28 de enero, día del natalicio de José Martí, los cubanos rinden especial culto a su legado.  Sigue leyendo

El legado de Fidel: vigente hoy y en el futuro. Por Arnold August*


En la tarde del 25 noviembre esperaba un correo de un periodista y colega que vive en Washington D.C. Esta comunicación anodina estaba relacionada con una entrevista radial que realicé con él inmediatamente después de las elecciones de Estados Unidos y que cubrí para TeleSUR en la capital estadounidense. Después de recibir la respuesta que esperaba, el escribió: “Acabo de escuchar la triste noticia: Fidel falleció.” Aun cuando he pensado continuamente acerca de este inevitable evento en los últimos años, ver esto escrito me conmocionó de una manera indescriptible. Sin embargo, para asegurarme de ello, verifiqué en la televisión cubana y en teleSUR… allí estaba la noticia. Mi reacción inmediata fue la negación de la realidad. ¡Esto no puede ser cierto! Mientras que, antes del 25 de noviembre era posible pensar que Fidel falleciera, una vez esto sucedido, ya era imposible pensarlo. Fue como una pesadilla. Me tomó cerca de 15 horas, desde la noche del 25 de noviembre hasta esta tarde, para digerir lo inaceptable. Sigue leyendo

Una carta de amor. Por Carlos Luque Zayas Bazán


En el fragor de una polémica ideológica, o en medio del análisis de las tareas de un profesional de la información, resulta muchas veces imposible no mencionar a los autores por su nombre. Sólo aludirlas constantemente puede resultar más irrespetuoso que mencionarlas derechamente. Pero como nombrar a los responsables de sus ideas hiere últimamente susceptibilidades, me limitaré a ser lo más impersonal que pueda. Al polemista puede interesarle que su posible lector identifique al productor de los conceptos que critica, pues las ideas no surgen en el aire, y cuando se trata de un gestor de la opinión pública, su identidad pública forma, o debe formar, un todo único con sus concepciones personales. Pero a ciertas sensibilidades todo criterio claro y firme le parece enseguida un acoso injusto y personal. Se entona con frecuencia un cántico de amor y reconciliación no propio de las polémicas, cuando Cuba nunca ha sido objeto de miramientos, sino de todo lo contrario. Por otra parte, si se quieren refutar las opiniones adversas sobre la labor de un periodista, político, o intelectual, se deben atender a los argumentos que se le oponen. Otro procedimiento resulta un muy insuficiente e ineficaz proceder y el ataque que se señala se convierte en otro ataque que se ejecuta, o puede serlo. Sigue leyendo

La Guerra de Independencia de los Estados Unidos: ¿lucha de poder entre las Trece Colonias, Gran Bretaña y Francia? Por Arnold August


Las limitaciones de la democracia contemporánea en los Estados Unidos pueden encontrar algunas de sus explicaciones en sus orígenes. Investigaciones universitarias recientes y muy reveladoras trazan el papel que Francia desempeñó, no sin reticencia, para aliarse con las Trece Colonias británicas contra la monarquía británica en el feudo de familia conformado por la Gran Bretaña y las Trece Colonias. Se señala que el origen de la ayuda francesa a las Colonias en su rebelión separatista surge de la competencia por la dominación del mundo sostenida durante un siglo entre Francia e Inglaterra, por lo que las Trece Colonias representaban una ventaja accesoria para Francia respecto de la rivalidad entre ambos poderes colonialistas. Así, cuando las Trece Colonias reanudan intercambios comerciales con Londres, poco después del cese de las hostilidades, traicionando a su aliada, Francia confirma los motivos de sus sospechas. Sigue leyendo

Relaciones Cuba-EE.UU. actuales en el contexto de dos “nuevos órdenes mundiales” opuestos.* Por Arnold August


 Existen en la actualidad dos “nuevos órdenes mundiales” opuestos. Uno de ellos, el “Nuevo Orden Mundial”, está liderado por los Estados Unidos en alianza con la Unión Europea. Este orden fue iniciado por el presidente Woodrow Wilson después de la Segunda Guerra Mundial. Con la caída de la URSS, el presidente Gorbachov y el presidente George H. W. Bush adoptaron y, posteriormente, desarrollaron su “Nuevo Orden Mundial”. A partir de la elección del presidente Chávez en Venezuela en 1998, surgió un nuevo movimiento basado en la integración de América Latina y el Caribe. Esta nueva particularidad se expandió más allá de la región, lo que llevó a hacer alianzas políticas, comerciales y de cooperación con Rusia, China e Irán. En América del Sur, Brasil es uno de los cinco países que forma parte del grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). BRICS, con lazos estrechos en la región al sur del Río Grande, sirve también de base a este nuevo orden mundial en competencia con los demás. Esta nueva alianza no persigue hegemonía mundial, como es el caso del nuevo orden mundial original. Su objetivo consiste en abrir espacios para un mundo multipolar. 

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