El mérito de la democracia cubana. Por Fidel Castro


De gran importancia es el problema relacionado con el perfeccionamiento del Poder Popular.

Como dije aquí, se podía hablar de muchos otros temas, porque es más amplio que lo que aquí discutimos sobre Consejos Populares, sobre período de duración del mandato del delegado de circunscripción, sobre la recomendación de que pudieran ingresar en ese consejo de administración, o como le llamen finalmente, personas que no sean delegadas de circunscripción y varios temas que aquí se discutieron. Sobre todo de los Consejos Populares se discutió bastante. Quedé particularmente satisfecho de esa discusión, porque vimos ya el resultado de las ideas que hacía falta aplicar para un real perfeccionamiento. Sigue leyendo

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Venezuela: ¿Se abre el juego? Por Iroel Sánchez


 “¡Golpe de estado!”, gritan la oposición venezolana, los medios de comunicación que le son afines, el para nada golpista gobierno brasileño de Michel Temer y hasta Washington -allí donde se dice no ocurren esos golpes porque no hay embajada norteamericana- expresa “profunda preocupación”. Sigue leyendo

Poderes vs Poder Popular. Por Javier Gómez Sánchez


javiergosanchez09@gmail.com

La creación de los Órganos del Poder Popular marcó la intención de la Revolución Cubana y su modelo de socialismo de apartarse de las formulas presidencialistas y multipartidistas en la búsqueda de una verdadera democracia. Ha llovido mucho desde entonces y hoy se cuestiona como nunca antes su papel. Se habla de participación, de presupuestos ejecutados y de transparencia.   Sigue leyendo

Ready to go o cómo se sodomiza la voluntad de los pueblos. Por Rafael de Águila


¨No intentaremos conseguir de nadie, ya por acción nuestra
ya por medio de terceros, cosa alguna por la cual
una parte de estas libertades
pueda quedar revocada o mermada.
Si se consiguiese semejante cosa, se tendrá por nula
y sin efecto y no haremos uso de ella
en momento alguno, ni personalmente
ni a través de terceros.¨
Carta Magna.
Inglaterra, 1215.

El pueblo británico se decide -mayoritariamente- por el Brexit. En España, a lomo de toda corrupción, el PP resulta el Partido más votado. En USA el Partido Republicano aclama -mayoritariamente- a Donald Trump como candidato, como posible Mr. President bufonea un clown, un estrafalario, uno de los candidatos menos presidenciables de la historia, un hombre sin experiencia alguna en política. Putin y Erdogan, ese dúo de Zar y Sultán, concentran cada vez más poder, con la aquiescencia -mayoritaria- de sus pueblos. Otro clown bufonesco y prostibulario -léase Silvio Berlusconi- amaga con regresar a la política italiana, eso tras gobernar, por años, con el apoyo -mayoritario- de su pueblo. El Parlament catalán -mayoritariamente- manifiesta el deseo de separarse de España, vaya a intuir Dios Padre las consecuencias que de ello se deriven. Una troglodita, léase Marine Le Pen, acumula cada vez más partidarios, en las elecciones al Parlamento europeo, las de 2014, llevó a su partido, el Frente Nacional, a ser el más votado de Francia. Cabría preguntarse: ¿la voluntad popular está en crisis? ¿Se invoca a los pueblos y deciden lo peor? ¿No alcanza el voto popular a aprehender la lógica de los acontecimientos? Por el contrario, ¿lleva todavía más a perderlos? ¿Son irresponsables las decisiones de los pueblos? ¿Inexplicables? ¿Entre lo mejor y lo peor, entre lo viable y lo inviable, entre la racionalidad y la desmesura, entre el conocimiento y la fe… el voto popular erige lo segundo? En las elecciones de marzo de 1933 el Partido Nazi obtuvo el 43,9 % del voto popular: fue el Partido más votado. Salvando las debidas distancias, se tiene hoy la impresión de que en la aldea global -pese al derrame récord de información- las fronteras entre lo mejor y lo peor, entre lo viable y lo inviable, entre la racionalidad y la desmesura, entre el conocimiento y la fe pueden devenir cada vez menos claras, cada vez menos nítidas, cada vez menos sujetas al humano discernimiento. Todo se confunde y difumina. En consecuencia, puede resultar más veleidoso e intrincado, más sujeto a errores, más difícil, decidir y elegir. Al menos decidir y elegir… lo mejor. Sigue leyendo

Cuba, democracia de alta intensidad. Por Ángel Guerra Cabrera


Millones de cubanos dedican horas de su tiempo a la discusión y enriquecimiento de dos documentos de cardinal importancia para el futuro del país aprobados preliminarmente en abril pasado por el 7º Congreso del Partido Comunista de Cuba(PCC).

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Soliloquio a propósito de una propuesta para una Cuba imposible. Por Carlos Luque Zayas Bazán


Cuba Posible es una publicación que se autodefine como “…un ”Laboratorio de Ideas” que gestiona una relación dinámica entre personas e instituciones, cubanas y extranjeras, con experiencias y cosmovisiones diversas”. En el Quiénes somos de su web puede leerse que se propone no sólo cumplir ese objetivo con trabajos teóricos y abstractos sino, “participar e influir en el desempeño social y político” del país, y aunque a seguidas advierte no ser un entidad con aspiraciones partidistas,  declara estar “comprometida con un quehacer socio-político distinto”. Ese distinto quehacer –que no precisa con respecto a qué sería distinto, pues para entender el concepto de diferencia se necesita el referente-   estaría, sin embargo, encaminado a consolidar, cohesionar y equilibrar cosmovisiones diversas y, como después se lee en su objetivo primero, de manera que las ideas y dinámicas que desarrolle su laboratorio,  se entiendan  “como el compromiso para desarrollar el país por medio de la participación protagónica de toda la pluralidad socio-política”. Sigue leyendo