“Mata siete” y sus amigos en tiempos de fake news. Por Iroel Sánchez


Armando Calderón fue un genio de mi infancia y la de los cubanos y cubanas de mi generación. Cada mañana de domingo nos sentábamos frente al televisor a ver las viejas comedias del cine mudo a las que Calderón ponía voces. Hombres y mujeres, ladrones y policías, hablaban por su boca con una cubanía que nunca imaginaron, acompañados de efectos sonoros que él producía con los más diversos objetos.  Sigue leyendo