La ciberguerra se perfecciona


Juan Gelman

Cada vez más. “Flame”, el último virus detectado, goza de una complejidad que lo convierte tal vez en el más poderoso del planeta. Sólo puede ser producto de conocimientos tecnológicos muy avanzados de un país. Lo descubrieron por casualidad en el 2011: la Unión Internacional de Telecomunicaciones, organismo de la ONU, solicitó a Karsperski Lab la investigación del gusano que el año anterior había atacado a miles de Macs en diferentes regiones del Medio Oriente –y no sólo–, particularmente en Irán, Sigue leyendo