Julian Assange en La Habana


Pedro Miguel Arce

julian-assangeFidel Castro podrá regateársele muchas cosas pero no esa mezcla precisa e irrepetible de realismo y espíritu visionario que le permitió encabezar una revolución  socialista y soberanista a tres olas de distancia de Estados Unidos, mantenerse al mando durante más de 40 años, incluso con el viento internacional radicalmente en contra, y soltar el poder y retirarse a una vejez apacible. Por eso me resultó impactante la importancia que el antiguo guerrero y estadista jubilado atribuyó, a mediados de 2010, al surgimiento de Wikileaks en la escena política mundial. Es cierto que la organización de las filtraciones ya llevaba, para entonces, mucho camino Sigue leyendo