Memoria del vuelo*


Eduardo Galeano

Hace ya unos cuantos años, en mis tiempos de exilio en la costa catalana, escuché un estimulante comentario de una niña, de ocho o nueve años, que si mal no recuerdo se llamaba Soledad.

Estábamos echando unos tragos con sus padres, exiliados como yo, Sigue leyendo