¿Dos Pontífices o dos prensas? La increíble cobertura del viaje papal entre Cuba y EEUU. Por José Manzaneda


222 medios de comunicación de 31 países cubrieron la visita del Papa Francisco a Cuba (1). Como en las dos anteriores visitas papales (2), una legión de periodistas enviados –más de mil- llegó buscando la imagen, el suceso, la declaración… que convirtiera en noticia internacional la condena del Papa al Gobierno cubano. Pero, una vez más, se quedaron con la miel en los labios (3).

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Francisco: Preguntas intrascendentes para un viaje trascendental. Por Iroel Sánchez


Cuba hizo honor este 23 de septiembre a lo que el Papa Francisco describió al llegar a la Isla como “su vocación natural”, “ser  punto de encuentro para que todos los pueblos se reúnan en amistad”.

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Otra vez sobre “el fin del ciclo progresista” (con una tesis sobre el Papa Francisco). Por Ángel Guerra Cabrera


La reunión en tierras cubanas entre el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos y el comandante Timoleón Jiménez, jefe de las FARC es la mejor prueba de que “el cambio de época”, como lo llama Rafael Correa, no se ha agotado y continúa vivo en América Latina y el Caribe(ALC) pues el impulso que ha dado este encuentro al proceso de paz coadyuva como pocas cosas al rumbo nuestroamericano.

Igualmente lo es la iniciativa del propio presidente ecuatoriano y de su par uruguayo Tabaré Vázquez, de convocar a sus homólogos Santos y Maduro para acordar y acompañar medidas que conduzcan a la solución del conflicto en la frontera colombo-venezolana, las que ya se están implementando con el regreso de los embajadores de Venezuela y Colombia a Bogotá y Caracas y la reunión ministerial binacional celebrada el miércoles 23. Al promover este proceso, Correa y Vázquez, actúan como presidentes pro témpore de la CELAC y la UNASUR respectivamente, organismos que ni siquiera existían antes del giro iniciado en la región con la llegada de Hugo Chávez(1999) y, posteriormente otros líderes,  al gobierno de sus países, en la cresta de la gran ola de luchas populares latino-caribeñas contra el neoliberalismo.

La OEA, símbolo e instrumento de la época anterior en que predominaba el monroísmo, carece de autoridad y de la confianza de los gobiernos, necesaria para iniciar procesos de esa envergadura, y ha quedado como un relicto del servilismo ante Washington.

La inédita elección de un pontífice latinoamericano cercano a los anhelos de los pueblos de nuestra América como es el Papa Francisco y su fructífera visita a Cuba, no puede desligarse de los profundos cambios ocurridos en ALC desde 1999. Ese es el contexto histórico de la censura del jefe de la iglesia Católica al sistema actual de explotación, ligada a su concepción integral sobre la defensa de la naturaleza y los seres vivos de la extinción con que los amenaza el culto al dios dinero, el consumismo y el derroche. También el apoyo resuelto que ha reiterado a la negociación de la paz en Colombia, que desde 2012 se lleva a cabo en La Habana y su decidida intercesión en el logro y desarrollo de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Hechos que abonan a la declaración de América Latina y el Caribe como zona de paz, proclamada en la Cumbre de la Celac también celebrada en la capital de Cuba.

Sintetizo ideas de algunos de los ya numerosos autores que han rechazado el vaticinio falaz del “fin del ciclo progresista”(FCP). Emir Sader nos dice que la misma ultraizquierda que calificaba a los gobiernos de Chávez, Lula, los Kirchner, del Frente Amplio de Uruguay, de Evo y Correa, como continuadores de los gobiernos conservadores anteriores, ahora “descubre” afligida el FCP. Razona que lo que llegó a su fin en esos países fue el ciclo neoliberal, aunque tengan que enfrentarse a dificultades relacionadas con la crisis del capitalismo y, puntualiza, además, otras que, como la reprimarización o la desindustrialización, son herencia directa de las políticas neoliberales; o incluso, la hegemonía que conservan el capital especulativo y el neoliberalismo en la economía capitalista mundial. Sader solo ve dos alternativas posibles en las sociedades “posneoliberales”: o un regreso al neoliberalismo o avanzar hacia una sociedad poscapitalista. Añade otras dificultades que algunos de esos gobiernos no han sabido superar hasta ahora como el peso de los monopolios privados de los medios de comunicación, el rol del dinero en las campañas electorales y el estilo de vida y de consumo norteamericanos. Afirma que lo que finaliza es una primera etapa del ciclo “posneoliberal” y sugiere tareas de la próxima etapa. Aparte de aliarse con la derecha –dice-, la ultraizquierda no tiene realizaciones ni proyecto.

Por su parte, Aran Aaronian califica de “diagnosticadores de la capitulación” a los heraldos del FCP y plantea que desde la derecha y sectores de la izquierda pretenden imponer esta idea en el imaginario colectivo aprovechando los obstáculos que tanto él, como Sader, el autor de esta líneas y otros hemos enumerado en trabajos recientes. La derecha –añade-, que algunos pensaron derrotada y otros dormida, comenzó a construir un discurso que intenta deslegitimar la década ganada para las mayorías sociales y populares, con la construcción de nuevas democracias –cada país con su modelo propio–, muchísimo más equitativas, justas, donde el ciudadano pasó a ser sujeto de políticas y no mero objeto de las mismas.  Señala que en varios sectores de la llamada izquierda se viene construyendo la tesis del fin del ciclo que tiende a complementar el discurso de la derecha contra los gobiernos de izquierda, progresistas y nacional-populares.

Alfredo Serrano Mancilla afirma que lo que se atisba es el intento desesperado de algunos sectores de acabar con aquello que se iniciara con el siglo XXI a lo largo y ancho de la región. Añade que con gran voluntad, estos actores se empeñan en ir reduciendo paulatinamente el universo de las esperanzas e ilusiones fraguadas precisamente en este cambio de época. La estrategia(de la derecha y el imperialismo) –afirma- no está en discutir hacia atrás. Lo hecho, hecho está, y por mucho que no les guste es incuestionable el resultado objetivo y subjetivo a favor de las mayorías. Más bien, de lo que se trata es de acabar con la idea de que todavía resta mucho por lograr, por mejorar. Alrededor de este propósito, reside hoy en día el verdadero tira y afloja de la geopolítica latinoamericana. La nueva derecha regional, aquella que ya es mayor de edad, ha aprendido que no se puede ganar con titulares de prensa alejados de la realidad que vive actualmente la mayoría latinoamericana, mucho más incluida, con más derechos sociales, con niveles de consumo más democratizados.

Katu Arkonada propone 7 tesis para abordar lo que Sader  y Serrano consideran nueva etapa de los procesos de cambio:  1) la crisis del capitalismo ha venido para quedarse y es necesario avanzar hacia un nuevo modelo productivo que abata la pobreza,  sea amable con la madre naturaleza  y se esfuerce por alcanzar  una nueva matriz energética, dejando progresivamente atrás el extractivismo; 2) el mundo multipolar ya está aquí y es necesario reforzar nuestra participación en él; 3) es una necesidad imperiosa profundizar la integración latino-caribeña y 4)  desactivar los instrumentos para su desintegración; 5) enfrentar la derecha recargada o “nueva derecha” y elaborar un proyecto político que seduzca de los jóvenes; 6) ante la necesidad transitoria de liderazgos brillantes e históricos, es indispensable  formar cuadros nuevos que nutrirán las direcciones eminentemente colectivas del futuro; 7) hay que ganar las batallas electorales como condición de la irreversibilidad de los procesos de cambio y ello requiere de estilos de trabajo y métodos novedosos de educación popular.

Recientes trabajos de Roger Landa y el intelectual quechua Itzamná Ollantay, también refutan a los agoreros del FCP. Volveré sobre el tema. Creo que, entre otros conceptos, es necesario esclarecer con más precisión el significado, el alcance y la manera de encarar los flujos y los reflujos en los procesos sociales.

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La visita del Papa: Celebración en Cuba y resignación en los medios de Miami. Por Edmundo García


Concluye hoy martes 22 de septiembre la visita pastoral del Papa Francisco a Cuba. Creo que ha sido un hecho trascendental y con resultados positivos. He sido testigo de las dos visitas anteriores de Juan Pablo II y Benedicto XVI y he podido ver cómo una marca a la otra y se conectan las tres en un sentido ascendente.

La presencia del Papa Francisco en las ciudades cubanas de La Habana, Holguín y Santiago de Cuba ha sido de interés religioso, político y social; y en esa múltiple dimensión la han captado tanto participantes como observadores.

El Papa Francisco, un jesuita que asumió su nombre en homenaje a los votos de pobreza y humildad de los franciscanos, es una persona de pueblo, conoce la realidad latinoamericana y enfrentó la dictadura en Argentina.

La presencia del Papa en la isla está también relacionada con el rol que en lo personal, y como representante del estado Vaticano, tuvo en el camino de las negociaciones que han llevado al proceso en que se encuentran hoy las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.

En la santa misa del Papa Francisco en la Plaza de la Revolución José Martí de La Habana resaltó la vocación de servicio y la necesidad de ser solícitos con los otros a través de lo que llamó “pequeños detalles de la vida”. También hizo un espacio para pedir por la paz en Colombia y, dirigiéndose al presidente cubano Raúl Castro, le dijo “Gracias a usted Señor Presidente, por todo lo que hace en este trabajo de reconciliación”.

A pesar de este y otros reconocimientos, y de las claras muestras de cercanía personal, algunos medios de Miami se atrevieron a afirmar que ambos líderes hicieron gestos de desaprobación y recelo mientras cada uno hacía uso de la palabra. Un comentarista de un canal local interpretó que Francisco “pidió a la dinastía de los Castro que saliera del poder”, por la sencilla razón de que en la frase de Martí citada por el Papa en el Ángelus, que ese sujeto seguramente ni entendió, aparecía la palabra “dinastías” referida a una cuestión histórica.

Por su parte la reportera de Telemundo en La Habana para esta ocasión, María Celeste Arrarás, de la que hay que reconocer que reportó con objetividad la mayor parte del tiempo, por alguna razón escuchó una referencia del Papa a los “exiliados cubanos”, cuando se oyó bien claro que había dicho “cubanos residentes en otras partes del mundo”.

Pero quienes en verdad han delirado son los analistas que se ha gastado Univisión para seguir esta visita del Papa; entre ellos el conocido y muy poco respetado Lincoln Díaz-Balart, quien como siempre renegó de todo lo que se hace en Cuba, prometiendo que si Jeb Bush o Marco Rubio ganan la presidencia de Estados Unidos en el 2016, él se encargaría de que cosas como la visita del Papa no sucedieran más.

No obstante, merece ser destacado que el reportero de Univisión Galo Arellano hizo un sobrio trabajo desde Santiago de Cuba, donde entrevistó peregrinos de Miami que se rencontraron después de décadas con la Ciudad Héroe, donde crecieron y se enamoraron de jóvenes. Reseñable es también un contacto con los estudios de Univisión realizado por María Antonieta Collins desde Cuba, donde calificó de majestuosa y sacra la ceremonia en Holguín, y refirió como “Homilía extraordinaria” el oficio del Papa en Santiago; destacando además el elogio de Francisco, en la tierra de Mariana Grajales, a las madres cubanas como resguardo de la Fe. María Antonieta dijo estar fascinada con la visión de la naturaleza en el amanecer de El Cobre; y confesó que esto le permitió entender la obra pictórica de Tomás Sánchez.

Como siempre el Canal 41 de Miami hizo de las suyas; entre todos los falsos analistas que por sus estudios desfilaron, se destacó un extremista ex profesor de comunismo científico que afirmó que la visita cordial y respetuosa que el Papa hizo al Comandante en Jefe Fidel Castro solo se debió a un supuesto “duendecillo” de atracción hacia las grandes figuras políticas latinoamericanas. Para la historia del papelazo en la televisión de Miami quedará el enloquecido reclamo de María Laria, conductora del programa Arrebatados en el Canal 41, de que Francisco debió subir al papamóvil al peligroso individuo que lo abordó en su trayecto, y exhibirlo por La Habana entera.

Debe ser dicho además que las transmisiones en inglés de Local News (Canal 10), Today in Florida (Canal 7) y NBC Local (Canal 6) enfocaron la visita del Papa a Cuba como un acontecimiento histórico y una fiesta del pueblo cubano. No le dieron importancia, ni siquiera reportaron, algunos pocos incidentes incitados por las mentes calenturientas de los extremistas de la derecha cubanoamericana. Ha sido evidente que esta vez ninguna excentricidad miamense captó la atención de los medios y todos se concentraron absolutamente en lo que sucedía en Cuba. Mal quedaron, y como informadores de segunda mano, aquellos que no tuvieron reporteros acreditados en la isla.

La Habana populosa y agradecida, Holguín engalanada y hoy Santiago bendecida, fueron las escalas cubanas del Papa Francisco, en representación de toda Cuba. En esta última jornada se le veía acompañado del Cardenal Seán Patrick O’Malley, Arzobispo de Boston, el vigía en la continuación de su viaje hacia los Estados Unidos; como lo fue por estos días el Cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino.

(www.latardesemueve.com / @edmundogarcia65)

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Cuba-EEUU: Hablemos de indultos y presos políticos. Por José Manzaneda


José Manzaneda

José Manzaneda

Medios de todo el mundo publicaban la noticia: el Gobierno de Cuba ha decidido poner en libertad a 3.522 personas presas, como gesto humanitario ante la visita del Papa Francisco a la Sigue leyendo

El Papa junto al pueblo de Cuba y una batalla contra los demonios. Por Edmundo García


papaHay que estar claro y esto no lo podrán negar ni los propios demonios que la promueven: existe toda una campaña para tratar de deslucir la visita del Papa Francisco a Cuba. Detrás de esa están los mismos grupos de siempre; financiados y estimulados desde Miami. Cuba tiene experiencia en enfrentar estas acciones, que son las mismas que los mercenarios intentaron realizar sin éxito durante las anteriores visitas de Sus Santidades Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Entre las tantas reuniones que se han hecho en Miami contra la visita del Papa Francisco a Cuba, destaca por su ridículo la celebrada este fin de semana por una organización sombría y roñosa, que viste de negro y se nutre de desgracias y malos augurios, llamada MAR por Cuba, que entre las cosas descabelladas que pidió en una comida en el tristemente célebre club Big Five, estuvo reclamarle al Papa destituyera al Cardenal Jaime Ortega y Alamino.

Este lunes Ninoska Lucrecia Pérez Castellón lo decía en su programa de Radio Mambí como si eso fuera realmente posible; como si una organización ligada a terroristas que han atentado contra el pueblo de Cuba, pudiera dirigir la política del Vaticano. Están tan lejos de la realidad, que cuando Silvia Iriondo, la llamada presidenta de MAR por Cuba (que para Cuba solo quiere el mal), dijo que el Papa debía destituir al Cardenal, tronaron delirante e impotentes aplausos.

Pero hay más cosas dando vueltas por ahí. José Daniel Ferrer, que como dice Raúl Capote en una reciente entrevista (http://actualidad.rt.com/programas/entrevista/185878-entrevista-raul-capote-exagente-cubano) recibe tantas órdenes que ya no sabe si hacerse el malo o el malísimo, anda pregonando que hay que exigirle al Papa que libere prisioneros. En primer lugar este personaje no es nadie para exigirle cosas al Papa. En segundo lugar y como informó Granma el pasado jueves, el Consejo de Estado de Cuba precisamente en honor a la visita de Su Santidad a Cuba, anunció el indulto de 3522 sancionados por tribunales cubanos.

Pero como lo que esta campaña quiere es manchar la visita del Papa, difamar a la revolución y al pueblo cubano, resulta que ninguno de estos milues de indultados les gusta. Ellos piden los presos de Luis Clemente Posada Carriles y Santiago Álvarez Magriñá, sus cómplices, los enviados a Cuba a cometer actos de terrorismo; como tirar bombas de fabricación manual en sitios públicos donde el pueblo se divierte. (https://www.youtube.com/watch?v=1PLkLERA0dc)

Bertha Soler, en la misma línea, está diciendo que hay que pedir la liberación de supuestos presos políticos. Tanto el Cardenal Ortega, el Nuncio Apostólico y otras autoridades le han dicho que muy bien, que les entreguen la lista de presos de conciencia para analizarlo; pero Bertha Soler no ha entregado nada porque en Cuba no existen presos políticos. Ella habla en sentido figurado de presos políticos, lo ha escuchado en otros países, pero no puede precisar ninguno en Cuba.

Bertha Soler también anda diciendo que en Cuba habrá por los días de la visita del Papa un apagón telefónico y medidas de seguridad extremas. Ya dije que estas personas lo que quieren es difamar, pero igual les voy a advertir una cosa. El Papa Francisco es una personalidad mundial, el líder de millones de católicos. Por su propio estilo es un ser humano abierto, sencillo, accesible, y en Cuba se le dará toda la protección que necesite aunque a esto a Berta Soler le moleste y le asuste. Protección que por cierto también se le dará en Estados Unidos, cuando viaje a Filadelfia luego de concluir su estancia en Santiago de Cuba.

Como era de esperar, Ileana Ros-Lehtinen también se ha molestad con la visita del Papa a Cuba y los preparativos del gobierno cubano; en su web oficial puede leerse que “Debemos reconocer esta liberación por la farsa que es, y trabajar para apoyar activistas cubanos democráticos en vez de felicitar el gesto vacío del régimen tiránico. Es casi una conclusión lógica que durante y después de la visita del Papa, más cubanos inocentes serán detenidos y enviados por el régimen a los Gulag de los Castro.”

Como puede verse una vez más, esta persona se ha quedado prisionera del pasado, atrapada en sus propias fobias y no tiene nada nuevo que proponer. Como ya dije en un artículo que escribí el 29 de julio, Ros-Lehtinen y políticos como ella no son más que cadáveres políticos.

Otro que a pesar de su responsabilidad ha perdido la perspectiva y la prudencia en algunas declaraciones es el Arzobispo de Miami Thomas Wenski. En un reciente simposio sobre las relaciones entre la Iglesia y la “diáspora” celebrado en Miami Mons. Wenski dijo que “la Iglesia cubana quiere un aterrizaje suave para llevar a cabo una transición pacífica en Cuba, porque la alternativa será el caos; para eso es que está trabajando la Iglesia. Que el Papa (Francisco) vaya a Cuba, significa que está de acuerdo con este objetivo”.

A mucha gente ingenua, ignorante en política, manipuladora o sencillamente entreguista, le gusta eso de “transición pacífica”; parece que les suena bonito, porque si alguien defiende una “transición pacífica” es porque debe haber otro que propone una “transición guerrerista o violenta”. Pero lo que yo pregunto a unos y otros es: ¿transición a dónde? Porque va y todos, pacíficos y guerreristas, lo que quieren es llegar al mismo lugar. A lo mejor solo los diferencian cuestiones de forma, de detalles, o como dicen ahora de “discurso”.

El pueblo de Cuba y sus dirigentes no van a transitar a ninguna parte; simplemente cambian, se transforman, rectifican lo que sea necesario rectificar y avanzan a su propio ritmo y en vela por mantener la soberanía nacional. En Cuba no hay segundas ni terceras vías; solo la vía de la Revolución y de Fidel, escogida por el pueblo.

Debería tener esto bien claro Mons. Wenski. Y También ese pseudo cardenal de bolsillo que se ha echado la derecha de Miami que se llama José Conrado; y por supuesto el cura Rumín, que se dedica a rifar los autos Ford de Gus Machado mientras el pueblo de Cuba, y muchos católicos de Miami, celebran desde ya la exitosa visita del Papa Francisco.

(www.latardesemueve.com / @edmundogarcia65)

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