Chávez somos todos y todas, menos los oligarcas y sus representantes


Sara Rosenberg*
Sara Rosenberg

Sara Rosenberg*

No es fácil vivir -o sobrevivir- en estos tiempos aquí, en España. No es fácil constatar cómo se destruyen las pocas conquistas que los trabajadores después de siglos de lucha habían conseguido. No es fácil encontrar un resto de alegría en un sociedad herida de muerte en sus derechos sociales y políticos. Vivimos en un país saqueado por una clase oligárquica y con seis millones de desempleados.  Un país gobernado por los gerentes de una mafia empresarial dispuesta a acabar con la educación pública, la salud, los derechos laborales, el derecho al trabajo, la vivienda, el transporte y la ley. No hay sector que no haya sido esquilmado en nombre de lo que ellos han llamado crisis y que no es más que la aplicación del programa Sigue leyendo