Bolivia. Por Teresa Melo


Año 2001 y Feria del Libro de La Paz: mi primer viaje al extranjero; kilómetros infinitos, montañas heladas, la compañía cálida de Miguel Mejides (fuimos los primeros autores cubanos invitados)… El soroche, por la altura, me golpeaba fuerte, y debía quedarme inmóvil en el stand de Cuba o en el hotel, tomando aquellas pastillas con té de coca. Apenas a dos cuadras del hotel cambiaba la vida: en mantas de colores sobre el piso las vendedoras indígenas exhibían su mercancía y me decían: caserita, cómprame. Eso me turbaba, les decía mi nombre, les hablaba, pero siempre me veían como a una blanca más de las que las discriminaban, ignoraban o esquivaban. Un bebé me miraba entre chicles y frutas. Escribí ese poema que se llama El Alto; de él es este fragmento: Sigue leyendo

Contrastes. Por Teresa Melo


La muchacha le decía al joven que le preguntaba si conocía Cuba: “No, es que yo me he acostumbrado a la democracia”. Minutos antes le había contado que no tenía trabajo, que estudiar una carrera era muy caro… Su democracia era poder decir la palabra. Ella era ecuatoriana; él, cubano. Y yo escuchaba sin querer la conversación en el aeropuerto de Quito, regresando de la Feria del Libro, con abrazos todavía cálidos en el cuerpo, porque yo era cubana. Deseo de corazón que ella no sea una de las agredidas, golpeadas, heridas, lastimadas, apresadas o muertas, como se ve en los infinitos videos que nos duelen en estos días. Sigue leyendo

Por México. Por Teresa Melo


Un mensaje reciente del amigo patriota Juan Carlos Calzadilla enciende recuerdos. Como todos, leí sobre los sucesos en El Paso; como otras veces y ante hechos similares, me he dolido y angustiado. Vienen a mí los días de mi primer viaje a México, al Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes en la bella región de Oaxaca, pequeñitos pueblos que guardan tradiciones, en los que me sentía admirada y conmovida, y también un poco avergonzada de que nos brindaran TODO lo que tenían en atenciones y comidas y nosotras (yo) tuviéramos tan poco que ofrecer, a no ser la poesía en sus muchas voces y maneras. Sigue leyendo

Bullying literario. Por Teresa Melo


Así como hace años hablé de los “cubanólogos” que no sabía en qué kilómetro del mar entre Cuba y Estados Unidos se graduaban, para sentirse los únicos autorizados a hablar de los que vivimos en la Isla, me sorprende hoy no saber en cuál kilómetro del mismo recorrido está la escuela de letras que gradúa a tanto crítico literario, sin haber estudiado jamás e incluso sin saber nada de literatura. Más penoso, por cierto, cuando sí saben.
Es curioso que faltando pocas semanas para el Congreso de la Uneac los “críticos” ¿estudien y denigren? ahora el poema de Miguel Barnet “La política”, publicado en el periódico Granma, como lo hicieron antes con el texto “Empujando un país”. Sigue leyendo

Palabras que debo a mis amig@s por mi hija, por La estrella de Cuba, por tanta poesía compartida, por amor a Cuba, por hacerme mejor persona, por mi. Por Teresa Melo


En 2003 Ediciones Unión, de la UNEAC, publicó la compilación “Siglo pasado” de Norberto Codina, que agrupaba crónicas aparecidas durante un año en la revista La Gaceta de Cuba. Un número grande de escritores y artistas de todo tipo y edad fuimos invitados a escribir sobre un año del siglo que terminaba que hubiera marcado nuestras vidas de algún modo: fui la única que elegí 1988. No haré la historia completa, como no la hice en el programa de Amaury Pérez. Pero de muchos modos, escribir sobre lo vivido con otros amigos escritores en la librería El Pensamiento, de Matanzas, me libró de fantasmas que no quería arrastrar por la vida. Y aquí estoy en mi Cuba, como están casi todos los implicados, trabajando por un país que no estamos dispuestos a regalar, pero tampoco a contribuir a que no se parezca a nosotros. La diferencia es que ese año, ante un acto de violencia contra escritores, acudimos a instituciones en las que creemos, y no me fui, en lo personal, a hablar en ningún tribunal internacional, como me invitaron, contra Cuba. Sigue leyendo