Reconocer. Por Teresa Melo


Ahora que Cuba anuncia las medidas (pensadas, estudiadas, debatidas, fundamentadas) para regresar a la vida cotidiana normal (que no será igual de ninguna forma), habrá que separar el polvo estéril del grano valioso en todo lo vivido. Sigue leyendo

Las voces de la muerte. Por Teresa Melo


Al escuchar la nota del Ministerio del Interior sobre el terrible hecho en el Consejo Popular Calabazar del municipio Boyeros, que resultó en la muerte de un policía y heridas graves en otros dos, inevitablemente, por oposición, pensé en las imágenes de estos días tras la muerte del afroamericano George Floyd. La rodilla real del policía blanco que durante más de ocho minutos presionó el cuello negro, llevaba en su peso e intención de muerte, de manera simbólica, miles de rodillas condicionadas por el desprecio y la trastocada escala de valores que otorga más oportunidades “de respirar”, según el color de la piel. Esa rodilla, que simboliza miles, jamás hubiera aplastado del mismo modo un cuello blanco. Sigue leyendo

Etiquetas. Por Teresa Melo


Si una ¿persona? fue capaz de dejarse caer en la calle, APARENTAR que estaba muerta, para la foto que dirá que así mueren por el virus en la isla, ¿creerá en su ingenuidad y gratuidad?

Si un ¿joven? alienta a otros al ABANDONO de las pesquisas, de efectividad reconocida por expertos, como si no existiera un plan de lo que es necesario hacer en cada etapa de esta situación extraordinaria, ¿creerá en su humanismo? Sigue leyendo

Bloqueos. Por Teresa Melo


Estupor, cuando menos, y una alta cuota de repugnancia, me produce seguir leyendo frases y artículos que van desde lo vulgar a lo engañosamente sesudo para “analizar” cómo Cuba debe enfrentar la realidad ante este virus. Los que así escriben “saben” más que directores de hospitales, científicos y especialistas de todas las ramas, presidente, ministros, gobernadores, en fin, todos los que amanecen trabajando o no duermen, porque no tienen tiempo de pensar en sí mismos; porque no están aburridos en su metro cuadrado, detrás de la pantalla de una computadora o de su móvil, para “dictar” consejos por control remoto, sin aportar nada beneficioso, sin reconocer un esfuerzo, sin el menor sentido de lo que es arriesgar y buscar una solución. Sigue leyendo

Contigo, Cuba. Por Teresa Melo


Hoy mi barrio amanece aparentemente igual: desde las 5 am. puedo oír el trasiego de trabajadores; un gran porciento de mis vecinos son de los que no pueden quedarse en casa para cumplir las medidas de cuarentena anunciadas: dirigentes de nuestro gobierno, militares, gente de la salud y periodistas, entre otros que son necesarios para que nuestra vida pueda continuar y funcionar. Sigue leyendo

Bolivia. Por Teresa Melo


Año 2001 y Feria del Libro de La Paz: mi primer viaje al extranjero; kilómetros infinitos, montañas heladas, la compañía cálida de Miguel Mejides (fuimos los primeros autores cubanos invitados)… El soroche, por la altura, me golpeaba fuerte, y debía quedarme inmóvil en el stand de Cuba o en el hotel, tomando aquellas pastillas con té de coca. Apenas a dos cuadras del hotel cambiaba la vida: en mantas de colores sobre el piso las vendedoras indígenas exhibían su mercancía y me decían: caserita, cómprame. Eso me turbaba, les decía mi nombre, les hablaba, pero siempre me veían como a una blanca más de las que las discriminaban, ignoraban o esquivaban. Un bebé me miraba entre chicles y frutas. Escribí ese poema que se llama El Alto; de él es este fragmento: Sigue leyendo