Vuelos secretos: la contabilidad delata a la CIA


Alberto Piris

El veterano jefe de una de las más conocidas organizaciones mafiosas italianas dirigía a distancia, desde un remoto refugio campesino, las actividades de sus secuaces mediante notas escritas en pequeños fragmentos de papel que hacía llegar a los responsables que debían ejecutar sus órdenes. Sin firma ni identificación alguna que permitiera a la policía, si caían en sus manos, tirar del hilo para descubrir a los cabecillas mafiosos, Sigue leyendo