Donald Trump y Cuba: ¿del smart power al stupid power? Por Elier Ramírez Cañedo


Realmente pensé que el recién electo presidente de los Estados Unidos, el republicano Donald Trump, como hombre de negocios que  es, acostumbrado a tomar decisiones sobre la base de los costos y los beneficios, tendría posiciones más juiciosas y pragmáticas en la política hacia Cuba luego de terminada la porfía por la Casa Blanca. Existían antecedentes que mostraban su interés en el mercado cubano y, al mismo tiempo, no podía guiarme por sus declaraciones en la campaña pues estás fueron muy erráticas, además del hecho de que sabemos la distancia que existe entre el discurso que se emplea durante la campaña electoral en los Estados Unidos y lo que sucede después. Es cierto que Trump aun no ha asumido como presidente, pero sus declaraciones ya tienen otra connotación y efecto, y deben comenzar a tomarse más en serio. Trump no podía haber mandado una señal más negativa a Cuba, su gobierno y pueblo, que sus más recientes declaraciones sobre la muerte de Fidel, asumiendo una narrativa que, en todo caso, solo pudiera corresponderse con la verdad de referirse a la sangrienta dictadura de Fulgencio Batista (1952-1959) aupada por el gobierno de los Estados Unidos, esa que precisamente gracias al liderazgo Fidel fue barrida y finalmente recuperada la nación y la soberanía de Cuba.  Entre otras injurias Trump expresó en su comunicado: “ha muerto un dictador brutal que oprimió a su pueblo”. Para luego continuar con otras mentiras y amenazas: “Aunque no se pueden borrar las tragedias, muertes y dolor provocados por Fidel Castro, nuestro gobierno hará todo lo que pueda para asegurar que el pueblo cubano pueda al fin iniciar su viaje hacia la prosperidad y la libertad”.

Las declaraciones de Trump sobre la muerte de Fidel, reflejan entre otras cosas: baja estatura moral, soberbia, falta de ética, ignorancia, torpeza, estupidez y una ofensa al pueblo cubano en momentos en que se llora la pérdida física de su líder histórico. Si Obama se propuso con inteligencia captar simpatías en el pueblo cubano, ya Trump se ganó para siempre la animadversión de la gran mayoría del pueblo cubano con sus declaraciones sobre Fidel. Trump debió estar mejor asesorado y haber sabido que este pueblo es profundamente fidelista y que meterse con Fidel es como meterse con quien es considerado el padre de millones de cubanos, una de las raíces más sensibles de nuestra espiritualidad, del orgullo y la dignidad que significa ser cubano. El pueblo de Cuba no olvida jamás esas ofensas, sobre todo si vienen en horas de dolor y tristeza. Ojalá el recién electo presidente de los Estados Unidos rectificara su conducta, pero de cualquier manera ya ha sembrado un precedente nefasto.

Por si fuera poco, Trump hace esas declaraciones en los mismos instantes que la mayoría de los mandatorios del mundo, incluyendo adversarios y detractores, reconocen en Fidel un líder de talla universal, al gran estadista del siglo XX y lo que va del XXI. Trump, por el contrario, comienza prácticamente su carrera política haciendo el ridículo ante la opinión pública internacional.

Nada gana Trump con estas declaraciones, todo lo contrario. Pierde ante la opinión pública mundial que hoy comparte el dolor del pueblo cubano por la pérdida de su líder histórico, pierde ante los ciudadanos estadounidenses, que en gran medida apoyan la mejoría de las relaciones entre ambos países, pierde ante los sectores empresariales estadounidenses –de los cuales paradójicamente proviene- deseosos de tener una presencia en el mercado cubano, pierde ante los ojos de los nuevos emigrados y las nuevas generaciones de cubanoamericanos que han respaldado la nueva relación con Cuba y sobre todo, pierde en la relación con América Latina y pierde en la propia política hacia Cuba, al manejar un discurso hostil y totalmente desvirtuado de la realidad cubana que muy pocos en el mundo creen y tiene muy poca efectividad. Por otro lado, ese tipo de retórica gastada no quita el sueño a nadie en la Isla. Si Trump repasara un poco la historia, se percatara de inmediato que los cubanos y cubanas hace mucho que ya perdieron el miedo frente a la política agresiva de los Estados Unidos.

Si Trump lo que quería era acariciar los oídos de los sectores de extrema derecha cubanoamericana, debería saber que esa fauna está cada vez más aislada y frustrada al representar un política que por más de 50 años no dio otro resultado que aislar a los propios Estados Unidos.

Pareciera que Trump y sus asesores ni siquiera se han tomado el trabajo de estudiar las estadísticas de las elecciones, las cuales demuestran que, sus declaraciones de campaña expresando intenciones de revertir el proceso de acercamiento entre ambos países anunciado el 17 de diciembre de 2014, no tuvieron el efecto deseado en la comunidad de origen cubano en los Estados Unidos y que en la Florida estos votaron en mayoría por Hillary Clinton, una señal muy clara de respaldo que existe a los cambios introducidos por la administración Obama en la política hacia Cuba.

Fidel se fue invicto y seguirá dando batallas y obteniendo triunfos en la medida que los revolucionarios cubanos y del mundo, seamos consecuentes con su historia, su ejemplo y sus ideas. Las vergonzantes declaraciones de Trump hacen nuevamente vencedor a Fidel, pues engrandecen aun más su estatura moral, esa calidad excepcional como ser humano que se puso de manifiesto incluso hacia los adversarios e hicieron que muchos de ellos con el tiempo lo respetaran y admiraran. Recordar el tratamiento humanitario que dio Fidel a los prisioneros durante la lucha en la Sierra Maestra, de cómo perdonó la vida a muchos de los que atentaron contra la de él y como incluso, en una ocasión, pasó la información que contribuyó a frustrar un plan de atentado contra la vida de un acérrimo enemigo de la Revolución Cubana, como Ronald Reagan, por solo mencionar algunos ejemplos.

Poco después de tan desacertadas y ofensivas declaraciones Trump escribió en Twiter: “Si Cuba no está dispuesta a hacer un mejor acuerdo para el pueblo cubano, para el pueblo cubanoamericano y para Estados Unidos como un todo, cesaré el trato”.

Con este planteamiento Trump prácticamente está condenando al fracaso el avance del proceso de normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Este enfoque revela también de su parte un gran desconocimiento de la historia de las relaciones entre ambos países y de las posiciones de la dirección de la Revolución cada vez que distintos gobiernos de los Estados Unidos pretendieron condicionar el avance del proceso de normalización de las relaciones a aspectos que tenían que ver con la soberanía de Cuba, tanto en política interna, como en materia de política exterior. Gerald Ford (1974-1977) y Jimmy Carter (1977-1981) adoptaron una política de condicionamiento y ambos fracasaron. Obama aprendió la lección, y por eso anunció el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y el avance del proceso de normalización e las relaciones sin establecer condicionamientos previos.

De cualquier manera, sea cual sea el enfoque que adopte la administración Trump, no me queda la menor duda que pasará a la historia como el duodécimo presidente de los Estados Unidos que se irá frustrado en sus intenciones de provocar un “cambio de régimen en Cuba”, y será también Fidel en este caso, encarnado en el general de Ejército, Raúl Castro, y todo un pueblo, el principal autor intelectual de esa victoria de Cuba.

Ante cualquier tipo de amenaza siempre haremos nuestras las palabras de Fidel en la proclama en la Tribuna Antiimperialista, cuando el 14 de mayo de 2004, dirigiéndose al presidente George Bush, expresara: “Puesto que usted ha decidido que nuestra suerte está echada, tengo el placer de despedirme como los gladiadores romanos que iban a combatir en el circo: Salve, César, los que van a morir te saludan. Sólo lamento que no podría siquiera verle la cara, porque en ese caso usted estaría a miles de kilómetros de distancia, y yo estaré en la primera línea para morir combatiendo en defensa de mi patria“.

16 pensamientos en “Donald Trump y Cuba: ¿del smart power al stupid power? Por Elier Ramírez Cañedo

  1. Ojo por ojo diente por diente, Donald Trump , cuba se caga 11 millones de veces en el coño de tu madre.viva Fidel 11 millones de veces

  2. Excelente mensaje de Juan Carlos a ese mentecato.
    Una exclamación que se oyó ayer en el funeral de nuestro querido Comandante en Jefe y que se oirá por todas partes de Cuba y el mundo con mayor fuerza lo dice todo:
    Yo soy Fidel!!!!!

  3. Al parecer ellos creian que un grupito de turistas con fajos de dollars deslumbraria a los cubanos y se derrumbaria todo.
    Evidentemente todo es una tremenda farsa porque si realmente tiene tantas preocupaciones por las personas y sus derechos humanos se daria un paseo por el vecino Mexico o por Colombia para revisar los muertos llamados “falsos positivos”, asesinatos que fueron pagados
    todos con dinero del Plan Colombia, con dinero estadounidense.

  4. Lo que dijo juan carlos por 11 millones mas. Trunp hijo de puta ven que te estaremos esperando, nos costara sangre, pero de seguro te daremos por el trasero.

  5. Iroel:
    Verlo pasar envuelto en la Bandera Cubana, realmente no estabamos preparado para eso.
    Viva por siempre Fidel.
    Silvia y Sergio

  6. Si Trump es fiel a su mentalidad de hombre de negocios, manejará cómo levantar el bloqueo, para no perder las ganancias que el comercio con Cuba generaría para las empresas americanas, y declarará en bancarrota, como hizo con sus casinos de Atlantic City, a la industria del anticastrismo, para ahorrarse las inversiones que han venido dando cero como retorno durante largas décadas. Salvo que se deje tupir por Mayito Díaz-Balart y demás perdedores resentidos.

  7. Todos los que bailaron y festejan la muerte de FIDEL. Tendran lo suyo, ellos pagaran todo a su tiempo,
    Por ahora los gringos seguiran supuestamente tendiendole la mano pasajeramente a CUBA, pero es algo que ellos hacen para poder romper los poderes de los gobiernos en paises como Venezuela, Bolivia, Ecuador, etc, Ya que Cuba siempre ha estado presente con todas sus misiones para los pobres , ricos y clase media, que tambien se venefician.
    Ahora los gringos quieren utilizar a Cuba, de esta manera. Mientras tanto las ratas que bailen en la calle 8 y coman gratis en el arepaso ,
    Los recibiremos llorando no de pena si no porque los botan los gringos,

  8. Si la brigada esa de perdedores de la compota nos produce risa, que podemos decir del payaso este, del John Wayne multimillonario, habla con la boca llena, es decir, es un bocón y además previsible, pero en ese país de psicópatas peligrosos y criminales como era la otra aspirante, la Clinton, no había mucho que esperar. Este rudimentario multimillonario habla para la galería, un analfa-burro, pero es lo que hay a 90 millas, siempre ha sido así. En Cuba produce risa este Sr. por decir algo, producen risa todos esos esperpentos perdedores de Mayami celebrando con sus Smartphone y sus coches y sus pendejadas, si pusieran un solo pie aquí, y ven solo la sombra de Fidel, salen corriendo de nuevo empujándose para Miami, porque detrás de la sombra que es luz y vida. de Fidel estamos un pueblo entero preparado y listo para lo que ordene comandante RAÚL.

  9. Pingback: Trump se ganó para siempre la animadversión de la gran mayoría del pueblo cubano con sus declaraciones sobre Fidel Castro.

  10. Desde estas líneas quiero decir aunque no tenga mucho que ver aparentemente, y aunque pienso que la protagonista no lo va a leer, que me ha producido mucho dolor, pena y desamor sentirme engañado por tu decisión, Yunet, de irte irregularmente a través de esas mafias criminales por Guyana hasta Miami precisamente, firmar ese documento “parole” donde firman “libertad y mejor forma de vivir” a los cubanos que pisan la frontera con eso de ley de ajuste cubano. La vida te ha dado el primer toque, que espero te haya hecho aterrizar en el suelo, esta vez, y comprender donde está la miseria de verdad, porque confundir miseria con humildad y dignidad lo dice todo. Llegaste el día 12 me enteré, y te ha sorprendido la muerte de nuestro comandante en jefe en el lugar que lo celebran con champán, no sé lo que habrás sentido por dentro o hecho al ver esto y recordarme, lo que dejaste en esa Pza. Calixto García de Holguín, cada 22 de noviembre.

  11. Pingback: Donald #Trump y #Cuba: ¿del smart power al stupid power? – Alma Cubanita

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